Schwinn: Historia y modelos de bicicletas que marcaron una época

La historia de las bicicletas Schwinn es un relato fascinante de innovación, adaptación y éxito en el mundo del ciclismo. Desde sus humildes comienzos hasta convertirse en un nombre reconocido a nivel mundial, Schwinn ha dejado una huella imborrable en la industria de las dos ruedas.

A principios del siglo XIX, la invención de la bicicleta supuso una auténtica revolución. Con estos datos no es extraño que aquel invento de madera se hiciera famoso rápidamente.

Sin embargo, montar en bicicleta en aquella época estaba lejos de ser una experiencia agradable. El estado de las carreteras hacía que fuese desagradable recorrerlas con ruedas de madera y el ciclista iba botando sobre su asiento constantemente.

Pero esto no pudo evitar que el nuevo medio de transporte alcanzara la gloria, aunque se tardaron más de cuarenta años en conseguir que la Draisine fuera una auténtica bicicleta con una estructura sencilla. 1861 fue el año en el que apareció el “Vélocipède”, en el que la rueda delantera se manejaba con una manivela. Por cada pedalada la rueda giraba una vuelta hacia delante.

En Inglaterra surgió la idea de hacer la rueda delantera más grande en 1870, para conseguir que la bicicleta pudiera ir más deprisa. Había ruedas de hasta 1.5 metros de diámetro que permitían a los ciclistas viajar a velocidades de hasta 40 kilómetros por hora. Estas velocidades traían consigo accidentes y lesiones de manera frecuente.

El inglés John Kemp Starley fue el primero que tuvo la idea de hacer las dos ruedas del mismo tamaño y moverlas conjuntamente con engranajes y una cadena. El prototipo de la bicicleta actual había nacido. La “Bicicleta de Seguridad Rover” ofrecía una postura confortable e hizo de montar en bicicleta una actividad segura.

Además, poco tiempo después John Boyd Dunlop inventó los neumáticos inflados con aire. Sus primeros “neumáticos” fueron confeccionados con una manguera de jardín e hilo.

En esa misma época, el inmigrante alemán Ignaz Schwinn estaba desarrollando una bicicleta con neumáticos hinchables, conocida como la “Schwinn Excelsior”. Sin saberlo, estaba creando la precursora de la bicicleta de montaña: unas ruedas robustas y duraderas que ofrecían una posición de conducción confortable.

El nacimiento del Mountain Bike

Aparte de aquellos que competían, nadie pensaba en subir montañas en bicicleta en los setenta. Con bicicletas de carretera con un peso aproximado de 20 kilogramos y cambios de marcha imprecisos, era algo en lo que ni se pensaba en aquellos tiempos.

Gary Fisher, Joe Breeze y Charles Kelly eran tres americanos apasionados del ciclismo que pertenecían a ese grupo de atrevidos. Cerca de San Francisco, recorrieron a toda velocidad los caminos de tierra del Monte Tamalpais, de 850 metros de altura, por pura diversión.

Sus monturas eran antiguas bicicletas Shwimm de los años treinta, con cuadros de tubos moldeados y neumáticos hinchables. Con sólo un freno de contrapedal (la bicicleta frena si se intenta pedalear hacia atrás) y sin marchas, aquella carrera era poco menos que un suicidio.

En 1976, el trío protagonizó la primera competición de descenso de la historia, en la montaña local de Fairfax. La Carretera de la Cascada del Cañón del Fuego era una durísima prueba para los ciclistas y sus bicicletas.

Descontentos con los materiales existentes, Gary y los demás miembros del grupo estaban siempre probando mejoras: acoplaron el manillar de una moto a las bicicletas y, en vez del freno de pedal, se usaron frenos de tambor en ambas ruedas. Al principio, el cambio de marchas que Gary adaptó a su bicicleta fue visto con escepticismo pero acabó siendo copiado con gran entusiasmo.

Basándose en los planos de Gary Fisher, Tom Ritchey fabricó una nueva bicicleta que ambos quisieron comercializar con su propia compañía. Esta nueva creación fue bautizada Bicicleta de Montaña.

Efectivamente, Joe Breeze se había dado cuenta con anterioridad de que el éxito de esas viejas Swchinn no dependía del grosor de los tubos con que estaban hechos sus cuadros, sino de la geometría de estos y en 1977 armó diez cuadros de cromoly con geometría similar a las Excelsiors, y ganó incluso alguna carrera. Esta geometría de cuadros inspiró a Fisher y Ritchey a construir las primeras " mountain bikes " de la historia.

Al margen de gente como Gary Fisher, Kelly, Ritchey y otros, que aportaron mucho de cara a conseguir esa evolución, hay que nombrar inevitablemente al californiano Mike Sinyard, fundador de la marca Specialized, que introduce la Stumpjumper, (modelo que a día de hoy sigue comercializando) la que podríamos decir fue primera bicicleta de montaña producida en masa.

Aunque en principio se vendieron pocas unidades de la Stumpjumper, la gente vio no obstante que las cualidades excepcionales de la bici permitían explorar y disfrutar de la naturaleza, por lo que el número de carreras y eventos comenzó a aumentar y a la vista del éxito de Specialized otras marcas se subieron al carro y siguieron su ejemplo.

El mountain bike comienza una expansión y una evolución fulgurante. Se empiezan a celebrar series de la Copa del Mundo que permiten que en 1990 se celebre el primer Campeonato oficial del Mundo en Durango (como no en Colorado) con con victoria de Ned Overend (USA)en cross country y Greg Herbold USA) en descenso.

La inclusión del mountain bike como disciplina olímpica tuvo lugar en 1996 en los Juegos de Atlanta. Bart Brentjens de Holanda fue el primer medallista de oro y en mujeres Paola Pezzo, de Italia se llevó el primer oro. En las últimas olimpiadas Carlos Coloma se haría con el bronce para España. La disciplina practicada en los JJOO es la de cross country, por otro lado la modalidad de mountain bike más practicada en el mundo.

La Schwinn Cruiser y su legado

Entre los muchos méritos que pueden apuntarse las bicicletas cruiser, además de haber contribuido de manera decisiva a democratizar el uso de la bicicleta, está el de haber servido de inspiración para las bicicletas de montaña. En los años 70, aficionados a pedalear por la montaña como los californianos Gary Fishery Joe Breeze tuvieron la ocurrencia de modificar sus viejas Schwinn Excelsior con nuevos engranajes y varias marchas para hacerlas más funcionales en terrenos rocosos. Todo, de cara a competir en una popular carrera a la que bautizaron como Repack.

Entre las cruiser más destacadas se encuentran:

  • Electra Courier: Inspirada en las motocicletas clásicas, este modelo de Electra hará las delicias de los que aman el diseño más resultón.
  • Sman: Una cruiser de madera creada por el diseñador Arnold Van Der Sman, que ha querido combinar su pasión por la carpintería con su amor por las bicicletas.
  • Phat Longboard: Si lo que buscas es pedalear a dúo y de la manera más ‘cool’, este llamativo tándem de Phat Cycles es una gran elección.
  • Felt MP: ¿Te va el estilo militar? Entonces esta Felt está pensada para ti. Un auténtico tanque (de aluminio, eso sí) que incorpora una práctica bolsa para transportar herramientas… o la crema solar.
  • Kustom Coaster III: Ed partió de un cuadro de la marca Glide para, desde ahí, construír la cruiser de sus sueños: cambio Sturmey Archer, sillín Brooks, un faro frontal insólito… son tantos los detalles que su obra maestra merecería un reportaje propio.
  • Bel Air Basman: Si hay coches hermosos y legendarios, ¿por qué no tomarlos como inspiración para crear una bicicleta a su imagen y semejanza? Eso es lo que se le ocurrió al dueño de esta impecable bicicleta, para cuyo diseño partió del Chevrolet Bel Air.
  • Villy Custom Kingston Series: Su serie Kingston, inspirada en la capital jamaicana, es una de sus más laureadas.
  • Schwinn Super Deluxe: La firma más clásica y legendaria de la historia de las cruiser, en su modalidad más deportiva y lujosa.

El legado de Gary Fisher y las ruedas de 26 pulgadas

Todo empezó en 1974 cuando Gary Fisher creó la Schwinn Excelsior X, la que muchos consideran la primera mountain bike de la historia. Lo hizo a partir de un cuadro de una Schwinn a la que añadió cambios con 15 velocidades y manetas de freno de moto. Con ella compitió en la hoy emblemática Repack, donde llegó a tener el récord de la prueba.

Como impulsor del MTB Gary Fisher sabía el porqué las 26″ se impusieron como la medida de este tipo de bicicletas. La facilidad para disponer de material para ellas fue lo que las hizo la medida adoptada para ellas.

Desde mediados de los años 90 se puso a construir varios prototipos, no sólo de 29″, sino también de 27,5″. Él mismo se encargaba de probarlos y, con cinta de pulsómetro, rodar y rodar por los mismos recorridos que hacía con la 26″.

En 2001 logró lanzar la primera gama de 29er de Gary Fisher, que no tuvieron un especial éxito en su inicio. La poca disponibilidad de material para ellas era uno de sus puntos débiles. Pero a medida que se probaron sus beneficios y empezó su uso en competición la medida de rueda grande despegó.

Garyh Fisher le pidió a Paul Turner (fundador de RockShox) que añadiese offset (adelantar la posición del eje de la rueda respecto a la vertical de la horquilla) para mejorar la manejabilidad. Lo probaron, funcionó y todo el mundo siguió ese camino. Un tema que volvió a tocar con el lanzamiento de las 29er, logrando que Fox lograse hacer horquillas con un offset específico para ellas.

Así nació la geometría Genesis, que Gary Fisher aplicaría a sus bicis de serie desde 2007. En 1990 se lanzó la Gary Fisher RS-1. La primera doble suspensión de la marca. La novedad venía de la colaboración con Mert Lawwill (que os sonará de sus diseños de suspensión para Yeti, que incluían su nombre), quien venía del motocross, donde había aplicado diseños de 4 barras a la suspensión con éxito.

En resumen, la historia de Schwinn es una historia de innovación y adaptación. Desde sus humildes comienzos, Schwinn ha sabido reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos, creando bicicletas que han marcado una época.

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