Gran parte de la diversión del mountain bike proviene de bajar a toda velocidad sorteando piedras, raíces, roderas, cortados o ramas, y atravesar un sinfín de situaciones en las que nos podemos encontrar. Es por ello que la manera en que bajamos es de suma importancia cuando nuestro objetivo es descender rápido y no acariciar el suelo con nuestro cuerpo. Ahí es precisamente donde reside nuestra técnica. Concepto al que yo personalmente definiría de la siguiente manera: «capacidad de bajar rápido con la mayor sensación de seguridad posible» Vamos a desglosar entonces como conjugar el binomio rapidez-seguridad.
Si practicas Mountain Bike más allá de pistas forestales y caminos sencillos, tarde o temprano vas a acabar encontrándote un cortado. Un obstáculo que para muchos bikers sólo oírlo causa temor y buscan cualquier manera o escapatoria para esquivarlo. Con este artículo pretendemos que te unas a este segundo grupo, si aún tienes demasiado respeto a los cortados.
Antes de nada, tenemos que aclarar que con cortados nos referimos a un corte de terreno abrupto del camino o sendero, con recepción ciega abajo. Es un escalón natural, sin rampa de inicio, que puede tener pendiente descendente muy acusada en pocos metros.
Existen muchos tipos de descensos: pistas rapidísimas a gran velocidad, angostos senderos, bajadas trepidantes llenas de obstáculos, trialeras que ponen a prueba nuestro equilibrio, etc… Pero todos comparten una misma necesidad. Como decíamos en el episodio anterior post, nuestro cuerpo debe estar «relajado», una excesiva tensión no nos beneficia en nada.
Cada biker puede tener sus propios trucos o una técnica concreta para superar cortados con su MTB.
Técnicas Fundamentales para el Descenso en Mountain Bike
La verdad es que subiendo y llaneando por pistas sin dificultades técnicas la posición que tomemos no es tan importante como cuando llegamos a un tramo técnico. Ante estas primeras situaciones, hemos de llevar siempre una postura que sea eficiente para el pedaleo, pero en este caso, dependerá sobretodo de la configuración de la bicicleta.
El concepto absorción adquiere un alto grado de importancia cuando hablamos de la técnica. Os imagináis una bici de DH sin suspensiones?? Imposible verdad?? Por ello, nuestras piernas y brazos deben trabajar al unísono a modo de amortiguadores. De este modo, conseguimos que nuestra bicicleta sortee obstáculos con mayor facilidad.
Otro aspecto, no menos importante, es la distribución de nuestro peso corporal. Dependiendo de la inclinación de la bajada deberemos situar nuestro centro de masas más retrasado para evitar salir despedidos hacia delante. Como resultado conseguiremos mejor frenada y control en nuestro tren trasero y ganaremos así confianza evitando esas dichosas caídas que nos hacen aterrizar de bruces y morder el polvo.
También me gustaría destacar la importancia de una buena frenada. De nada sirve tener unos frenos de disco de última generación si no sabemos sacarles partido. Hay que realizar frenadas progresivas controlando el tacto de nuestra maneta.
Por ejemplo, frenar antes de llegar a una curva y adecuar la velocidad a la que la tomaremos, en todo caso haciendo pequeñas correcciones o derrapes con nuestro freno trasero. El freno delantero puede ser nuestro salva-vidas o nuestro enterrador. Un exceso de frenada en nuestro tren delantero y ¡al suelo! Sin embargo, con control, la frenada delantera es la que realmente nos hace disminuir la velocidad en el menor tiempo posible.
Hasta ahora os parecerá todo muy fácil pero, qué pasa cuando aparece el «miedo»??? Pues, nuestro cuerpo se bloquea, se vuelve torpe y pierde habilidades, nuestro ritmo cardíaco se acelera y nos agotamos.
Os voy a explicar cómo he aprendido a reaccionar en décimas de segundos cuando el miedo aparece. Lo primero es saber si merece la pena asumir ese riesgo, valorando las probabilidades de éxito y las consecuencias de una posible caída, y acto seguido, quizás otorgando a la locura parte de razón, pensar que lo puedo conseguir, que la bici pasará sin ningún problema y «Voilà!», lo consigues y entonces el subidón de felicidad es indescriptible. O también podría ser que el «Voilà!» se convierta en un «oh my god» y me levanto magullado y cabreado porque se ha roto alguna pieza de mi fiel compañera!! jajaja…. Bueno, incluso siendo así, nos levantamos y examinamos el porqué de nuestra caída, buscamos al posible culpable: una piedra mal puesta en el camino, una raíz que creímos no resbalaría, o un exceso de frenada de alguna de nuestras ruedas… en fin…. mtb puro y duro!!!
Otra gran virtud de la técnica de un Biker es saber reconocer el terreno, examinarlo, saber en qué estado está y como reaccionará nuestra bici en él.
Trucos y Consejos para Superar Cortados
- Atención y Mirada al Frente: Siempre que ruedes por un sendero de montaña tienes que poner toda la atención y mirada 5 o 10 metros por delante de ti. Fijar tu mirada al frente te permitirá estudiar al detalle los cambios del sendero y procesar en tu cerebro rápidamente la naturaleza del obstáculo que viene.
- Reduce la Velocidad, Pero No Frenes de Golpe: Una vez eres consciente de que llega un cortado, el acercamiento a su inicio o boca debe ser a una velocidad más moderada de la que llevabas. También ten en cuenta el tamaño del cortado a la hora de aminorar la velocidad. De entrada hay que frenar algo más para facilitar la operación de visión y estudio (truco 1). Mientras frenas, ya tienes que estar viendo y procesando toda la información sobre el obstáculo. Si ves que no es muy grande (un pequeño escalón) puedes impulsarte un poco más y dejar la bici caer.
- Dejar Caer la Rueda (Cortados Pequeños): Este truco sólo es recomendable para cortados o drops de poca altura (máximo 50 cm). El paso se hará rodando por el obstáculo. Deja caer, a velocidad moderada, la rueda delantera, en una posición neutral, seguida de la trasera, sin realizar movimientos bruscos. Una vez la rueda trasera toque el suelo, recupera la postura neutral.
- Uso Correcto de los Frenos: Sólo hay que usar el freno, y únicamente el trasero, antes de la llegada del cortado, no durante. Usa tus brazos y manos para agarrar fuerte el manillar, no para tocar la maneta de freno. Así evitarás bloqueos en la rueda delantera que puedan acabar en caída.
- Saltar en Cortados Grandes: El recurso más efectivo y seguro para superar un cortado de gran tamaño (más de 50 cm) es saltar con tu MTB. Ya que si usamos el truco de rodar por él, lo más seguro es que la rueda delantera se bloquee al echar encima tu cuerpo y tengas una aparatosa caída. Estos saltos sencillos te harán ganar en confianza, manejo y seguridad, para después superar los de la montaña.
- Antes del salto, retrasa ligeramente tu postura: el objetivo principal pasa por hacer una recepción con las dos ruedas a la vez o primero con la trasera.
- Impúlsate: pero no lo hagas de forma brusca, para así evitar salirte de la línea o trayectoria hacia la recepción. Date un poco de impulso con los brazos y pies al mismo tiempo, como si fueran muelles.
- Mantén la postura durante la recepción: de esta forma, mantendrás la bicicleta en línea para caer con las dos ruedas al mismo tiempo o primero con la trasera. En ningún momento eches tu cuerpo hacia el manillar, ya que la recepción se descontrolará y con el ello el manejo de la bicicleta.
Tras volver a tener tu bicicleta en el suelo, no frenes justo de golpe. Hemos de tener presente, que con nuestra posición encima de la bicicleta, modificamos el reparto de pesos del conjunto bicicleta-rider, con lo que hemos de ser muy conscientes de que hace falta una gran movilidad encima de la bicicleta para sortear con facilidad todo tipo de obstáculos que nos encontremos en medio del terreno.
En un principio, nos resultará complicado saber cómo hemos de posicionarnos ante cada situación, nosotros te lo explicaremos a continuación, pero has de tener presente que para aplicarlo a la larga, en las primeras ocasiones tendrás que pensar en forzar la posición, y a base de insistir, te acabará saliendo natural, es entonces cuando habrás alcanzado el siguiente nivel.
- Tienes que dejar que las ruedas sigan girando, evitando bloquear los frenos, sobre todo en las zonas más complicadas y cuando hay obstáculos.
- A más pendiente, más has de atrasar y bajar el centro de gravedad, incluso dejando pasar el sillín entre las piernas.
- Permanecer sentado para evitar que la rueda trasera pierda tracción.
El primer punto a tener en cuenta ante una subida es analizar con perspectiva el terreno, detectar los puntos más complicados y buscar la mejor trazada para sortear, si se pueden, las zonas más técnicas. Analizar la climatología y la estación del año nos ayudará a detectar como se presenta el terreno, si está muy seco (poco agarre), húmedo (resbaladizo pero con más agarre) o embarrado (demasiado grip). Cada situación nos exigirá variar un poco nuestra técnica aunque por norma general aplicaremos la técnica del pedaleo “circular” varían en momentos puntuales con el pedaleo en “pistón”.
En una subida técnica, si el terreno se presenta seco, duro y con poco grip o por el contrario este completamente embarrado, es probable que sea más fácil resbalar perdiendo el equilibrio y control. Para evitarlo es importante colocarnos correctamente encima de la bicicleta, hay que estar sentado en el sillín, con la mitad superior del cuerpo relajado hacia adelante agarrando con firmeza el manillar y aplicando la técnica del pedaleo “redondo o circular”.
Tal y como dice el nombre, consiste en aplicar una pedaleo constante y homogéneo a lo largo de todo el ciclo centrando la fuerza en los pedales, colocando las rodillas cerca del cuadro para maximizar la potencia de los cuádriceps.
Técnicas Adicionales para el Mountain Bike
Además de las técnicas específicas para cortados, existen otras habilidades que te ayudarán a mejorar tu desempeño general en mountain bike:
- Equilibrio Estático: Mantener el equilibrio sobre la bici en estático es mucho más sencillo conforme más anchas sean las ruedas de tu mtb. Dar saltos con la bici es una manera de mantenerse equilibrado en una posición estática -sin avanzar- en nuestra mountain bike. Asegúrate de usar pedales automáticos, pero que soltarlos sea lo más sencillo posible en un momento de necesidad.
- Giros Cerrados: Estos ejercicios te servirán para hacer giros cerrados en los dos sentidos, que pondrán a prueba tu sentido del equilibrio. Usa un desarrollo suave e intenta girar, cuando ya tengas más práctica, sin tocar los frenos, a ver si puedes controlar bien tu velocidad. Muchos sólo trabajamos coordinadamente con un hemisferio del cerebro, es normal que tengas un lado de giro bueno en función de si eres zurdo o diestro y este ejercicio, por sencillo que parezca, estimula esa parte desentrenada. Además aprendes a interiorizar la capacidad máxima de giro de la horquilla de tu bicicleta y de paso probarás las cualidades de adherencia de tus neumáticos en estos giros.
- Acompaña con la mirada la línea y calcula el espacio necesario para que la rueda trasera no pise.
- Con más práctica lo podrás hacer sin frenos, pero por el momento aprovecha la estabilidad que otorga la deceleración de los frenos.
- Recuerda que la deceleración y aceleración controlada aportan un plus de estabilidad si no haces derrapar a la bici.
- Técnica en Curvas: Una buena técnica en las curvas comienza con anticipación, es decir, mirando adonde quieres ir, no a tu rueda delantera. Antes de comenzar a girar mira al ápice o dentro de la curva. Una vez que empiezas el viraje, tus ojos deben dirigirse a la salida para saber qué viene. Parece fácil, pero la tendencia es quedarnos observando la rueda delantera hasta que el sendero nos lleva al suelo. Tus neumáticos tienen el máximo agarre cuando están girando, no cuando están derrapando. En vez de bloquear los frenos a mitad de la curva, frena antes de inclinarte en el viraje. Esto ayudará a que las ruedas sigan girando y a que llegues más deprisa a la siguiente curva. Recuerda, lo vital en un viraje es la velocidad de salida, no la de entrada. Al igual que en un automóvil, cuanto más bajo sea el centro de gravedad, más deprisa tomarás la curva. Esta es una de las técnicas más fáciles de aprender, solo tienes que doblar ligeramente las rodillas y los brazos al mismo tiempo que bajas tu pecho hacia la bici. Una vez en el viraje es importante cargar el peso en el pedal externo a la curva. Esto tiene dos ventajas: primero, ayuda a que los neumáticos se peguen al suelo, proporcionando así más agarre (muy importante).
- Caballitos (Wheelies): Busca una subida suave y empieza con una postura “de preparación”, sentado en el sillín, con los codos flexionados y el torso bajo. Sincroniza este movimiento del cuerpo atrás con un golpe de pedal y un tirón del manillar atrás y arriba. Es clave la correcta sincronización: primero el cambio de peso atrás con extensión de codos, enlazando esta acción con una pedalada y tirón de manillar simultáneos. Si te pasas de tirón y te vas hacia atrás, presiona fuerte el freno trasero y la rueda bajará automáticamente. Es importante que en tus primeros caballitos lleves los dedos en la maneta de freno, te costará, pero si no asimilas esto desde el principio luego te resultará mucho más difícil aprenderlo. Controlar este ejercicio te permitirá sobrepasar escalones con más facilidad, además estarás ganando en control y conociendo mejor tu bicicleta.

Técnica de Salto en Mountain Bike
Saltar es una de las técnicas más complejas en el manejo de las bicicletas de montaña, pero dominarla puede marcar la diferencia a la hora de superar obstáculos en cualquier terreno. No se trata solo de una habilidad estética, sino de un recurso clave para afrontar cortes de terreno, cambios bruscos de rasante o elementos naturales como rocas y troncos. Aunque el salto es una técnica más asociada al ciclismo de montaña, también puede ser útil en otras disciplinas. En rutas por carreteras en mal estado o con desniveles marcados, los ciclistas de bicicletas de carretera pueden beneficiarse de un buen control sobre la bicicleta para evitar baches o socavones inesperados.
Despegar las ruedas del suelo y elevarte en el aire para sortear obstáculos e irregularidades del terreno no es una técnica aislada, sino un conjunto de ellas.
- Postura Correcta: La postura sobre la bicicleta en el momento del salto es crucial para realizarlo de forma segura. Agarra firmemente el manillar, flexiona ligeramente los codos y las rodillas y echa ligeramente el cuerpo para atrás hacia el eje trasero.
- Preparación Anticipada: El salto se empieza a preparar siempre de 3 a 5 segundos antes de llegar al obstáculo. En esta zona previa, además de poner en práctica el paso uno, tienes que mantener una velocidad moderada pero constante que no haga descontrolar tu bicicleta ni tu equilibrio por la inercia. Toca el freno trasero siempre antes de llegar al salto y olvídate de usar el delantero.
- Impulso Moderado: En el momento de elevarse desde el suelo impúlsate junto a tu bici de forma moderada, hacia arriba, usando los brazos y piernas como si fueran muelles.
- Recepción Equilibrada: Este pequeño impulso te permitirá equilibrar la inclinación de ambas ruedas para que la recepción del salto (el momento en el que caerás al suelo otra vez) se haga con ambas tocando el suelo a la vez, lo que evitará desequilibrios o que la bici salga disparada hacia adelante. Ayúdate de tus brazos y piernas flexionadas para amortiguar el impacto y, seguidamente, comienza a frenar para adecuar la velocidad o parar en caso de que sea necesario.
Estos cuatro pasos que hemos visto antes son los pasos generales en la ejecución de cualquier salto con una bicicleta. Pero ante determinados obstáculos existen variaciones de alguno o varios de ellos para adaptarse a cada situación.
El Bunny Hop o 'salto del conejo' es un tipo de salto muy recurrente en este deporte y que te permite superar obstáculos de forma segura sin ralentizar tu ritmo o velocidad. Se trata de elevar desde el suelo la bicicleta con la fuerza de tu propio cuerpo, sin la ayuda de una rampa. En otras palabras, un salto de altura pero montado en bicicleta. Es muy útil para superar socavones en medio de un camino, troncos o raíces y elementos similares. El salto implica una primera elevación de la rueda delantera, seguida de la trasera para mantener la bici en el aire y superar el obstáculos.
En muchas ocasiones te toparás con alguna ondulación brusca del terreno en forma de rampa, cuya forma más rápida y efectiva de superar será con un salto. Para ello habrá que recurrir más que nunca a los cuatro pasos básicos del principio, moderando la fuerza del impulso en el momento del salto. A la hora de la recepción es muy probable que ésta no sea plana. En ese caso lo recomendable es valerse del cuerpo para adecuar la caída de las ruedas a la pendiente del firme, echarlo ligeramente para adelante y así caer con las dos al mismo tiempo. No te inclines demasiado sobre la rueda delantera.
Por último, hay que detenerse en uno de los pasos u obstáculos más complicados y que más miedo generan en una ruta de mountain bike. Se trata de los cortados o drops, cortados repentinos del sendero que generan una caída vertical hasta la continuación del propio sendero. La técnica de salto en este punto es un poco diferente a la del salto convencional o el bunny hop. Aquí cuenta más tener máxima confianza, moderar la velocidad y el impulso del salto deberá ser casi testimonial. Dejarse caer y equilibrar al mismo tiempo la bicicleta para una recepción simultánea de ambas ruedas es el secreto de un buen salto de cortado.
La técnica del salto no es sencilla de dominar y, como hemos visto, existen varios tipos de obstáculos o rampas que requieren de algunas variaciones en la técnica. Lo mejor para aprender y acostumbrarte a saltar es hacerlo con obstáculos sencillos para empezar: baches y rampas de poca altura y cortados sencillos con recepción plana. Poco a poco puedes animarte con rutas que incluyan saltos de mayor dificultad.
Si por cualquier circunstancia no te ves capaz o seguro de hacerlo bien para a tiempo, examina unos minutos el estado del salto o cortado, su recepción y visualiza la trazada. Esto te hará ver la situación más clara y armarte de confianza para atravesar el obstáculo. También te recomendamos hacer sesiones o rutas de técnica con saltos acompañado por un biker más experimentado.
El primer ejercicio es el "manual", algo importante que debemos saber hacer para poder sobrepasar zonas técnicas sin complicaciones. Es clave para absorber piedras o montículos de tierra sin perder el control. Empezamos a practicarlo en una explanada. Comenzamos con la flexión de brazos, bajando la espalda a la vez, y cogemos impulso estirando los brazos con fuerza acompañando nuestra cadera hacía atrás. Jugamos con el movimiento de cadera hacía delante y hacía atrás para mantenernos sobre la rueda trasera.
El segundo paso es hacer el "manual" entre dos montículos de tierra o "dubbies". Con la misma posición que hemos explicado antes, las bielas en paralelo y dedo en el freno trasero, cuando estemos coronando con nuestra rueda delantera el borde del montículo flexionamos los brazos bajando la espalda. A continuación estiramos los brazos. No tendremos que dar tanto impulso como hacíamos en la explanada, ya que la propia bajada del montículo nos ayudará a coger inercia.
También vamos vamos a explicar como se hace el famoso bunny hop que nos ayudará a saber saltar cualquier obstáculo que nos encontremos en la montaña. Primero vamos a practicar la posición que debemos de adoptar sin ningún obstáculo en el suelo. Flexionamos brazos y piernas hacía el suelo y a continuación elevamos la cadera y extendemos los brazos acompañándolos de un empujón fuerte hacía arriba.
A continuación extendemos el tren trasero elevando con fuerza la cadera.
Vamos a empezar con los cortados. Buscaremos un cortado de unos 35 cm de alto, para que así no tengamos percances en nuestros primeros intentos y acabemos cogiéndole miedo o lesionados. Cuando nos estemos aproximando al vértice del cortado, con nuestro cuerpo centrado en la bicicleta, estiramos los brazos hacía delante. Así nuestro cuerpo estará perfectamente colocado para afrontar el cortado.
Los ejercicios de este video-tutorial son un poco más difíciles, así que a practicar. Sobre todo el manual es lo que más cuesta pero no desesperéis.
