Guía Completa para la Compra de Motocicletas Usadas en España: Consejos Esenciales

Adquirir una moto usada no es lo mismo que comprar una nueva. Hay muchos factores que debes considerar para evitar sorpresas desagradables. A continuación, te ofrecemos una guía detallada para que tomes la mejor decisión.

1. Revisa la Documentación

Toda la documentación obligatoria del vehículo debe estar en regla. Sin duda, esta es la mejor manera para que te evites de problemas a la hora de hacer el cambio de titularidad.

  • Todos los datos de identidad de la propiedad deben coincidir con quien realiza la venta en última instancia, tanto si es en nombre propio como si es mediante autorización a un representante legal.
  • Es importantísimo que el número de matrícula y el número de chasis que aparecen en la documentación sean los mismos que los que tiene la moto. En caso de no ser así, puedes tener serios problemas si la policía te pide la documentación en algún momento o cuando tengas que pasar la ITV.

Recuerda: si el permiso de circulación no se encuentra en regla y la ITV no está en vigor, no se podrá transferir la moto ni proceder al cambio de titularidad en la DGT.

2. Solicita un Informe del Estado del Vehículo

Este informe lo puedes pedir a la DGT tanto de forma presencial como telemáticamente. Puedes acceder a esta segunda opción desde este enlace.

Al solicitar el informe de estado lo que haces es asegurarte, entre otras cosas, de que no es una moto robada, no ha tenido o tiene embargos y no tiene multas pendientes.

  • También tendrás información extra sobre el número de propietarios que ha tenido la motocicleta y sobre los problemas que se han detectado en cada una de las revisiones en la ITV (Inspección Técnica de Vehículos).

Relacionado con el punto anterior, también es primordial preguntar si una moto de ocasión o de segunda mano tiene multas o cargas. Ello es así porque su existencia puede dificultar la venta de la moto.

Si el propietario de la moto tiene alguna multa de tráfico pendiente, pídele que la pague.

Las motos que se han comprado mediante un crédito tienen una reserva de dominio. Eso significa que continúan siendo propiedad de la entidad financiera hasta que sus dueños salden la deuda.

Por su importancia, en el blog te explicamos cómo averiguar si tiene multas una moto de segunda mano.

Puedes solicitar el informe a Tráfico o, si lo necesitas de forma inmediata, a través de diferentes webs por un precio en torno a diez euros.

3. Comprueba Presencialmente el Estado General

Estás en todo tu derecho de pedir al propietario que te permita ver la moto.

Es más, te recomendamos que lo hagas a la luz del día y que nunca cierres una compra basándote exclusivamente en fotos o vídeos del vehículo.

También debes pedir al propietario que te permita arrancar la moto y desconfía si te pone la más mínima pega para realizar esta acción o para verla a la luz del día.

No te cortes a la hora de preguntarle desde hace cuánto tiene la moto, si la compró de primera mano o ya era una moto usada, cuántos kilómetros hace al año, para qué la utiliza principalmente, dónde la guarda, por qué la quiere vender, etcétera. Haz tantas preguntas como consideres oportunas.

Elementos Clave a Revisar

Un importante consejo antes de comprar una moto de segunda mano es examinar con detenimiento partes fundamentales como el carenado. No detectar que tiene problemas puede suponer un gran y caro disgusto en modo de factura de reparación.

  • También revisa las pantallas protectoras, las cúpulas o los colines, comprueba que no tengan rayaduras, desconchones o roturas que incluso de ser pequeñas pueden suponerte un extra de gasto de reparación.

4. Chequea el Estado de la Carrocería

Es muy difícil que el estado de la carrocería sea perfecto al 100%, de hecho, puede que un par de arañazos no sean relevantes pero a lo que sí debes darle relevancia es a aquellos elementos de la carrocería que, de no estar en buen estado, acaben siendo una tortura por ruidos, roturas o emisiones de gases inadecuadas.

Quizá un par de arañazos no te importen a la hora de decidirte por la moto que estás viendo, pero revisa bien que los anclajes de los plásticos estén en buen estado porque luego son una fuente de ruidos, roturas y su reparación es costosa.

Esta moto, aparcada en la calle, presenta algunos desperfectos en la carrocería.

5. Comprueba el Kilometraje

Si el cable del cuentakilómetros está roto o suelto ya tienes un argumento para desconfiar de quien te está ofreciendo la moto.

Como -si no eres un profesional- una manipulación del tacómetro no es tan fácil de detectar como lo ya comentado con el cable del cuentakilómetros, trata de cotejar que el estado de otros elementos como el cuadro, el asiento, los neumáticos o los frenos se corresponden con el kilometraje y con la información de kilómetros anuales que ya te ha dado el vendedor.

Comprobar si existen restos de óxido en el chasis o en los tubos de escape es una buena forma de revisar una moto de segunda mano a efectos de analizar su kilometraje y su uso real.

Es importante fijarse en el kilometraje que ha rodado una moto para hacernos una idea de su uso.

6. Atención Especial a Neumáticos y Frenos

Ya hemos mencionado en este artículo que hay elementos de la moto susceptibles de un chequeo más exhaustivo.

Los neumáticos de una moto deben contar con una profundidad de dibujo en su banda de rodadura de al mínimo 1,6 mm.

Por lo que respecta a los frenos, no dejes sin comprobar el estado de los discos y las pastillas.

Siempre, antes de realizar una compra de segunda mano, se debe observar bien el dibujo de los neumáticos.

Por ejemplo, según la DGT, lo ideal es que tengan un grosor de 1,6 mm (mínimo), aunque se deben siempre sustituir antes de llegar a esta cifra.

Si tenemos que revisar los frenos, se debe comprobar el estado de las pastillas o discos.

7. Pide el Libro de Mantenimiento

Si una moto ha estado bien cuidada -en principio- puede ofrecer más garantías y menos riesgos de reparaciones.

Por eso cuando te planteas cómo revisar tu moto de segunda mano es fundamental que tengas acceso al historial de mantenimiento que ha tenido el vehículo que vas a comprar.

En el libro de revisiones puedes comprobar algunas de las acciones de mantenimiento que se le han practicado, así como el kilometraje que ha tenido en los años anteriores a la compra.

Trata de conseguir que el vendedor te entregue copia de las facturas de reparación y revisiones realizadas. Por ejemplo, el cambio de aceite periódico es fundamental y será uno de los aspectos que se refleje en esas facturas o anotaciones del libro de mantenimiento.

Si una máquina ha estado bien tratada, pasado sus revisiones periódicas y recibido un mantenimiento adecuado -por eso debe solicitarse siempre el libro de taller convenientemente sellado- su motor puede funcionar perfectamente durante cientos de miles de kilómetros.

8. Asegúrate de la Homologación de los Cambios Realizados

Algunos tipos de motos son altamente susceptibles de ser tuneados, es más, hay motos que llevan implícito en su esencia que se les cambien ciertos elementos originales por otros que les confieren una “personalidad” propia.

En estos casos, es fundamental que los elementos originales hayan sido sustituidos por otros con homologación oficial y que esto quede debidamente acreditado en la ficha técnica de las modificaciones realizadas.

Esta es la mejor forma de asegurarte de que no vas a tener problemas en un futuro con las autoridades o a la hora de pasar la correspondiente revisión en la ITV.

Si el vehículo que nos gusta no tiene elementos, asegurémonos de que esté homologado o de que, por ejemplo, en la ficha técnica vienen recogidas las modificaciones que se hayan efectuado.

Se recuerda a los compradores que existen motos de este tipo que están homologadas para la circulación por vías públicas y otras que no.

9. Prueba la Moto Antes de Comprar

Llegamos a nuestro consejo estrella al comprar una moto de segunda mano, que no podía ser otro que recomendarte que no cierres la operación de compraventa sin antes probar la moto.

Es lógico que el propietario no se fíe de ti y piense que te puedes escapar con la motocicleta -no sería el primer caso-, pero puedes anular sus reticencias proponiéndole que vaya de paquete o incluso que él conduzca y tú seas el pasajero.

No se nos ocurre -de hecho no existe- una mejor forma de comprobar el verdadero comportamiento del vehículo: ausencia de ruidos extraños, buen funcionamiento de frenos, acelerador, amortiguadores, etcétera.

El comprador tiene el derecho legal a probar la moto antes de tomar su decisión y si el vendedor se niega... pues hay que suponer que algo falla.

Eso sí, éste también lo tiene a solicitar algún tipo de documento como protección mientras ésta se lleva a cabo.

Pero jamás hay que entregar como fianza antes de la prueba ninguna cantidad de dinero. Bajo ningún concepto.

No debes comprar motos de segunda mano sin haberlas probado. Se trata de una prueba en busca de posibles defectos, no de buscar sus máximas prestaciones.

Olvida las ganas que tienes de comprarla, ten la cabeza fría y frena repetidas veces con ambos frenos de forma independiente para ver cómo trabajan estos y también las suspensiones.

10. Madura tu Decisión y No Caigas en Compras Impulsivas y Emocionales

Nos ponemos en tu caso y sabemos que las ganas que tienes de comprar una moto usada son enormes pero es nuestra obligación moral recomendarte que evites hacer una compra impulsiva y arriesgada.

Piensa que de que tu decisión sea la correcta depende que el disfrute de tu moto de segunda mano sea el máximo.

O dicho de otro modo menos positivo, tomar una decisión incorrecta puede amargarte este momento especial de verte subido y rodando en carretera con el vehículo de tus sueños.

Por lo general, los chollos no existen y a la hora de comprar motos usadas esta máxima también aplica.

Quizás sea preferible que lo pienses bien y pagues un poco más por una moto que acredite estar en buen estado a que te dejes obnubilar por una oferta barata.

Seguro que no eres ajeno a que el mercado está plagado de atractivas ofertas gancho que a priori parecen cumplir al 100% tus expectativas pero que, en realidad, esconden desagradables y caras sorpresas.

Evidentemente cuando la transacción se produce entre familiares o buenos amigos no hay que extremar tanto las precauciones porque generalmente se conoce la vida operativa de la máquina pero cuando se trata de una operación entre desconocidos hay que estar más alerta.

Antes de enamorarte de una motocicleta y dejarte llevar por el entusiasmo de que moto comprar usada solamente por su apariencia, dedica tiempo a realizar una revisión y a pensar si es la opción que más te conviene. Puede darse el caso de que una moto esté impecable por fuera, pero que tenga algún problema mecánico.

Desconfiar de los chollos. El problema está cuando la moto en oferta parece un chollo demasiado bueno para ser verdad... porque lo que ocurre generalmente es que -efectivamente- no es verdad. Hay que desconfiar por sistema de los precios demasiado bajos y de las ventas apresuradas de urgencia “por que me voy de viaje inesperado”.

Asimismo, que un ejemplar equipe muchos extras no quiere decir por ello que sea mejor compra que otraoque no los lleva. Incluso en caso de que todo sea positivo y moto y extras estén en buen estado hay que preguntarse si realmente se necesitan y se está dispuesto a pagar un poco más por ellos.

Otros Consejos Adicionales

  • Investiga el modelo: Investigar sobre el modelo y la reputación de la marca te dará una idea de la fiabilidad y de los gastos de mantenimiento que tendrá tu moto.
  • Compara precios: Compara precios en diferentes plataformas y concesionarios para tener una idea más clara del valor de la moto en el mercado. Para ello, es importante que tengas en cuenta factores como el año de fabricación, el kilometraje, y el estado general del vehículo.
  • Asesoramiento profesional: Si eres nuevo en esto de las motos déjate aconsejar por personas que tengan mayor experiencia llevando esta clase de vehículos o por profesionales del sector.

APRENDE a Revisar una MOTO USADA Como un EXPERTO

Tabla Resumen de Puntos Clave

Aspecto Recomendación
Documentación Verificar que esté en regla y coincida con los datos del vehículo
Informe de la DGT Solicitar para verificar multas, embargos y otros problemas
Estado General Revisar carrocería, neumáticos, frenos y otros componentes
Kilometraje Comprobar que sea coherente con el estado general del vehículo
Mantenimiento Solicitar el libro de mantenimiento y facturas de revisiones
Homologación Asegurarse de que las modificaciones estén homologadas
Prueba de Conducción Realizar una prueba para evaluar el funcionamiento
Decisión Informada Evitar compras impulsivas y considerar todos los factores

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