El sistema tubeless se ha convertido en una opción popular entre los ciclistas de montaña debido a sus numerosas ventajas, como la reducción de pinchazos, mayor agarre y menor peso. Si estás pensando en pasarte al tubeless o simplemente quieres saber cómo hacerlo correctamente, esta guía te explicará todo lo que necesitas saber.

¿Qué es el sistema tubeless?
Tubeless alude al sistema de rueda que funciona sin cámara interna. Es decir, un conjunto hermético de llanta y neumático donde se aloja el aire y donde se introduce líquido sellante para tapar rápidamente perforaciones o pinchazos. En Mountain Bike la tendencia es generalizada, pero en modalidades como Gravel o Carretera, cada vez son más los ciclistas que tubelizan sus ruedas.
El tubeless apareció como una evolución al sistema tradicional del uso de cámara para hinchado de la cubierta. Mejor dicho, más que una evolución supuso la eliminación de la propia cámara, que es algo distinto.
Este sistema requiere el uso de llantas y neumáticos específicos. La cubierta tubeless es más robusta, con flancos reforzados y unas terminaciones del aro más fuertes y en forma curva. Las llantas y cubiertas tubeless son algo más caras que las convencionales, sin embargo, el aumento de la demanda ha provocado una bajada de precios. Algunos modelos, de hecho, cuestan hoy lo mismo que ciertas cubiertas convencionales.
El tubeless no sólo es factible con ruedas y neumáticos específicos. Puedes tubelizar tus ruedas empleando un kit específico, que incluye cinta aislante especial que se pega al fondo de llanta y aísla el sistema.
Consiste en tener una rueda hermética y bien sellada, bien mediante un fondo de llanta o con un aro ya preparado para el tubeless, insertar el líquido tubeless en el interior de la cubierta, que es el encargado de sellar del todo y no permitir fuga de aire en caso de pinchazo, y colocar el neumático para hincharlo y que quede perfectamente talonado.
Ventajas del sistema tubeless:
- Solución antipinchazos muy fiable. La unión entre neumático, llanta y líquido antipinchazos forma un sistema sellado y opaco.
- Rebaja el peso. Al prescindir de cámara de aire, ahorrarás entre 100 y 150 g por rueda.
- Mayor agarre y tracción. El empleo de tubeless permite rodar con presiones más bajas sin riesgo de destalonar.
Desventajas del sistema tubeless:
- Requiere más mantenimiento. La instalación de un rueda tubeless resulta más compleja que una convencional.
- Es más caro que una rueda convencional.
- Pérdidas de presión frecuentes. A priori, el tubeless es un sistema hermético, pero el aire no está tan encerrado como en una cámara convencional.
- Las reparaciones son más complejas. Pinchar con una cubierta tubeless es mucho más complicado que con una con cámara.
TUBELESS COMO UN PRO JUNTO A MUC-OFF !👨🏽🔧 (Tutorial paso a paso)
¿Qué necesitas para tubelizar tus ruedas?
Lo primero, debes conocer qué elementos intervienen y qué necesitas para tubelizar las ruedas de tu bicicleta:
- Fondo de llanta o cinta tubeless: Una cinta tubeless sirve para convertir una llanta a “tubeless ready”, es decir, preparada para poder tubelizarse. Su función es hermetizar la llanta. Las hay de diferentes medidas y anchuras, por lo que debes comprobar cuál es la adecuada para tu rueda. Una recomendación que suele ser efectiva es escoger una cinta un poco más ancha que el ancho de llanta de la rueda, para poder así abarcar mejor los flancos y cubrir más espacio.
- Válvulas tubeless: Debido a la inexistencia de cámara, debes colocar unas válvulas especiales por las que introducir el aire y realizar el mantenimiento. Luego hablaremos de todo esto.
- Cubiertas tubeless: Para poder tubelizar una rueda, es imprescindible que la cubierta sea “tubeless ready”, es decir, diseñada para ser tubelizada. ¡Ojo! Esto no quiere decir que no se pueda usar con cámara, las cubiertas tubeless pueden usarse con cámara cuando así lo requieras. No es el caso de las cubiertas que no son “tubeless ready”, cuyo uso sólo se limita a la cámara.
- Líquido tubeless: También llamado líquido sellante o líquido antipinchazos, será el encargado de sellar la rueda rápidamente en caso de pinchazo.
- Un punzón o destornillador: Con el que hacer el agujero a la cinta tubeless por donde introducirás la válvula.
- Una bomba de pie o cartuchos CO2 con adaptador: Para hinchar la rueda y hacer que talone.
- Llave de obús de válvulas: Suele venir con el kit de herramientas tubeless. Se trata de una pequeña llave circular con la que liberarás el obús de la válvula para introducir el líquido por ella.
- Jeringuilla: La operación de entrada del líquido por la válvula se puede hacer limpiamente y de forma precisa con una jeringuilla con escala de capacidad dibujada.

Pasos para tubelizar una rueda de bicicleta
Una vez con todo lo necesario para iniciar el tubelizado de una rueda, es hora de ponerse manos a la obra.
- Coloca la cinta tubeless o fondo de llanta. Empieza por cubrir bien el fondo de llanta con la cinta tubeless. Este proceso lo que va a hacer es convertir una llanta de bicicleta en “tubeless ready”, es decir, lista para ser tubelizada. Hoy en día existen ruedas con llantas que ya están diseñadas para ser tubelizadas, con lo que no sería necesario cubrirlas con cintas tubeless en este caso.
Lo primero sería entonces coger la cinta tubeless que vamos a utilizar. Aunque depende del grosor de la propia cinta, una buena recomendación sería dar dos vueltas completas a la rueda para hermetizar bien la llanta. Puedes empezar desde el lado contrario a la válvula y pasar dos veces por todos los puntos de la rueda, es decir, dar dos vueltas.
Una vez estés colocando la cinta tubeless, es muy importante que vayas dando tensión para que pegue perfectamente. A la vez, ves vigilando que cubra bien todo el ancho de llanta por igual. Una vez dadas las dos vueltas, corta con una tijera y comprueba que quede muy bien pegado el punto de inicio y final para que no entre líquido. Cuando ya lo tengas colocado y pegado, repasa con los dedos ejerciendo presión para que la parte lateral, donde talona la cubierta, queda bien adherida. No te preocupes tanto por la zona central porque la propia presión del aire hará que luego quede bien prensada la cinta.
- Coloca la válvula tubeless en tu rueda. Para colocar la válvula tubeless, primero debes buscar el agujero destinado para ella y agujerear la cinta tubeless. Es mejor hacerlo de dentro hacia afuera y comprobando que no quiebre más allá del espacio necesario para la válvula. No te preocupes en hacer el agujero muy grande, ya que luego al introducir la propia válvula ya acabarás de abrir ese espacio.
Verás que la válvula suele ir con una rosca y una gomita. Para pasarla por el agujero hay que quitarlas y después colocarlas por fuera una vez se haya introducido la válvula. La goma no tiene mucha función de sellado, es simplemente una pequeña ayuda, pero la rosca sí que debemos ajustarla bien con la mano para que quede sellada la zona. Es aconsejable hacerlo a mano y no con herramienta porque si en algún momento en ruta quieres cambiar a cámara, puedes encontrarte con que no puedes sacar la válvula al estar demasiado apretada.
La parte superior de la válvula es el obús, que comprende el mecanismo que permite la entrada y salida de aire. En las válvulas tubeless, el obús es desmontable, ya que para introducir el líquido sellante cuando sea necesario se puede hacer a través de la válvula sin obús. Para ello, las válvulas tubeless suelen llevar una pequeña llave que ayuda a montar y desmontar el obús fácilmente.
- Monta la cubierta e introduce el líquido tubeless. Una vez colocada la cinta tubeless o fondo de llanta y la válvula, procede a colocar la cubierta por uno de sus lados, dejando el otro libre para aplicar el líquido sellante. Este líquido, también conocido como líquido tubeless o líquido antipinchazos, es el encargado de sellar la cubierta en cuanto se produce algún pinchazo y no permitir que la rueda pierda aire.
Se puede colocar directamente en el interior de la cubierta una vez metida por uno de sus lados o por la válvula sin obús, como se ha comentado en el punto anterior, con la cubierta totalmente montada. Lo recomendable cuando se tubeliza una rueda por primera vez es hacerlo en el interior de la cubierta a medio montar y, para hacer el mantenimiento e introducir cada cierto tiempo líquido nuevo hacerlo a través de la válvula. Pero, por ejemplo, si la cubierta es muy difícil de talonar, puede ser mejor montarla primero sin la incomodidad del líquido y una vez talonada echar el líquido por la válvula. Puedes hacerlo como quieras.
Una duda muy común es la cantidad de líquido tubeless que se le echa a cada rueda. Depende del tipo de rueda y su tamaño, pero, por lo general, para una rueda de BTT de 29’’ con ancho 2,20-2,25, lo recomendable sería echar 100/120ml para una recarga completa.
Una vez echado el líquido, acaba de montar la cubierta en toda la rueda. Puedes hacerlo con tus propias manos, si es posible, o con la ayuda de desmontables. Si ves que cuesta meter en alguno de sus puntos, prueba destalonar y llevar hacia el centro en el punto opuesto para que la cubierta no esté tan tensa y puedas acabar metiéndola dentro de la llanta.
- Talona la cubierta de tu bicicleta. Para talonar perfectamente la cubierta, tienes que llenarla de aire hasta que escuches los chasquidos que indican que está talonando en sus diferentes partes. Se puede realizar con una bomba de pie, comprobando siempre mediante el barómetro que la presión sea la adecuada, o, más fácil, mediante cartuchos CO2, que llenan la rueda en cuestión de segundos. Un error común es llenar mucho de aire la rueda para que talone lo máximo posible. Es cierto que la cubierta talona a base de volumen de aire, pero es importante que no te pases de presión porque esto no hará que talone mejor, sino más bien todo lo contrario, puede llegar a reventar.
Una vez hayas llenado la rueda y creas que ha talonado, comprueba bien la línea de la cubierta para asegurarte que ha talonado correctamente y que no haya fugas por ningún sitio. Tras esto, haz botar la rueda y dale vueltas para que el líquido se reparta bien por toda la cubierta.
Y, tras esto, ya tendrás tu rueda lista para montarla en la bici y empezar a disfrutar de las ventajas del tubeless. Te evitarás muchos pinchazos e intervenciones mecánicas innecesarias, eso sí, debes llevar a cabo un buen mantenimiento renovando el líquido cada cierto tiempo y recargando cuando creas que sea necesario.
Mantenimiento del sistema tubeless
Para empezar, es importante que sepas que el sistema tubeless es apropiado para un uso habitual y periódico de la bicicleta, ya que una bicicleta con sistema tubeless parada durante bastante tiempo, hará que el líquido sellante se acumule en una zona y se seque perdiendo así todas sus propiedades.
El sistema tubeless necesita un correcto mantenimiento para su buen funcionamiento. Fundamentalmente por la reparación de pinchazos, el líquido se va consumiendo y deteriorando con el tiempo, por lo que conviene ir rellenándolo cada 2 meses, más o menos. Para rellenarlo, la opción más sencilla, como ya se ha comentado, es quitar el obús de la válvula e introducir el líquido por ahí. Además de esto, cada 6 meses es recomendable que vuelvas a llevar a cabo todo el proceso para limpiar bien la rueda y cambiar el líquido sellante por completo.
Ten en cuenta que factores como el calor y la cantidad de kilómetros que hagas con la bici hace que el líquido se deteriore antes, por lo que en los meses más cálidos y de más uso de la bicicleta, es aconsejable acortar estos tiempos de revisión y mantenimiento.
Problemas comunes y soluciones:
| Problema | Solución |
|---|---|
| El líquido sellante se ha secado y se ha pegado al neumático. | Desmonta el neumático y moja con agua caliente las zonas con restos de líquido solidificado. |
| Los flancos del neumático tubeless se pegan y no permiten desmontar la cubierta. | Ayúdate de varios desmontables para despegar los flancos y separar las partes pegadas. Introduce agua caliente por alguna rendija de la llanta con ayuda de una jeringuilla. |
| La válvula se ha obstruido con el líquido. | Prueba a desmontar la válvula, retirando el obús, y lávala cuidadosamente. Limpia también el agujero de la llanta y su entorno. Si persiste el problema, sustitúyela por una nueva. |
| El líquido no sella al pinchar. | Asegúrate de que el líquido no se haya secado y de que haya suficiente cantidad en la rueda. Gira rápidamente la rueda. Tapa el agujero con una mecha. |