Las bicicletas sufren con el uso, desgaste y pequeñas averías que nos pueden dejar tirados o hacer que nuestra circulación sea incómoda o incluso peligrosa. Los frenos son uno de esos elementos básicos que tienen un cierto desgaste y que, por lo tanto, necesitan unos pequeños ajustes cada cierto tiempo. La seguridad del ciclista es primordial, y uno de los aspectos clave para garantizarla es mantener los frenos de la bicicleta en óptimo estado.

Por supuesto, en este artículo nos enfocaremos en los frenos de zapata, más habituales para una bici sencilla, no de disco. Los de disco son bastante más complicados de mantener y ajustar. Vamos a intentar dar unas nociones que os ayuden a hacer el mantenimiento de unos frenos normales. Actualmente, la mayor parte de los frenos de zapata son del tipo V-brake, aunque también quedan, en bicis algo más antiguas o infantiles, frenos del tipo cantiléver. En cualquier caso, la mayor parte de las indicaciones son comunes a ambos tipos, menos en el enganche final del cable a las levas.
Componentes y herramientas necesarias
Antes de comenzar, es crucial contar con las herramientas adecuadas. Desde llaves Allen hasta destornilladores de estrella, cada herramienta desempeña un papel específico en el proceso. Aquí tienes una lista de herramientas indispensables:
- Llave Allen: La mayoría de las bicicletas usan tornillos con cabezas de llave Allen para ajustar las piezas del freno, como las zapatas o las palancas.
- Destornillador: Puede ser plano o de cruz, dependiendo de los tornillos de los frenos que necesites ajustar.
- Llave inglesa: Ideal para ajustar las tuercas del sistema de freno de disco o las pinzas.
- Alicates: Útiles para ajustar cables o apretar las piezas pequeñas si es necesario.
- Tensiómetro de cables: Perfecto para medir la tensión correcta del cable en frenos tipo v-brake o cantilever.
- Lubricante para cables: Ayuda a reducir el desgaste y mejora la suavidad del movimiento de los cables.
- Trapo o toallitas: Para limpiar cualquier exceso de suciedad o grasa mientras trabajas en los frenos.
- Calibre de discos (para frenos de disco): Garantiza que las pastillas de freno no estén demasiado cerca del disco.
💡 Consejo: Tener estas herramientas a mano no solo te permitirá ajustar los frenos en casa, sino también realizar ajustes rápidos durante tus salidas en bicicleta.
Ajuste de la posición de las manetas
Lo primero que debes hacer es ajustar la posición de las manetas. Esto es que en una posición cómoda para conducir, con la mano abierta y alineando los dedos con el antebrazo, la mano apoye justo en las manetas. Para aflojar las manetas, girarlas un poco y volverlas a sujetar, hay un tornillo que las aprieta contra el tubo del manillar. Suele ser un allen en la parte de abajo. A veces son la misma pieza que el cambio de marchas. La posición se ajusta igual y cuando las muevas, luego no hay que apretarlas demasiado.

Comprobación y ajuste de las zapatas
Lo primero que debes comprobar es si las zapatas están suficientemente bien o no. La zapata debe tener suficiente grosor, tener la goma limpia y en buen estado y apoyar bien en la llanta. Es importante que la llanta esté limpia de grasa. Mucho cuidado si gotea aceite al engrasar la cadena, que puede hacer que perdamos efectividad de frenada. A veces, puede pasar que la zapata está muy dura y rígida (cristalizada) especialmente si tienen años. Se puede intentar salvar lijándola un poco. Con mucho, mucho uso, llegará un momento en que la llanta estará tan suave y desgastada que se podría llegar a romper por el roce con las zapatas.
Hay dos tipos principales de zapatas que no son intercambiables, las que incorporan una barrita para sujetarlas y las que tienen un tornillo. En todas, la idea para ajustarlas es encontrar la posición buena y luego apretarlas para que no se muevan. Esa posición buena es la que consigues moviendo la biela para que la zapata apoye bien en la llanta y sin tocar la goma de la cubierta. Las zapatas de barrita se sujetan a un pasador que las aprieta contra la leva con una tuerca. Las arandelas que van contra la leva, al tener un apoyo esférico con las siguientes hacia fuera, permiten que la posición de la zapata respecto a la leva se ajuste con una buena precisión.
Cuando las zapatas están desalineadas, afloja el tornillo de fijación y ajústalas correctamente. Asegúrate de que las zapatas hagan contacto uniforme con la llanta para un frenado uniforme y seguro. Utiliza una hoja de papel delgada como guía entre la zapata y la llanta para comprobar el contacto uniforme.
¿Cuándo reemplazar las zapatas? Si notas desgaste desigual, grietas o disminución en la capacidad de frenado, es hora de cambiarlas. También es recomendable reemplazarlas cuando veas la línea de desgaste marcada en las zapatas, lo cual indica que han llegado al límite de su vida útil.
Tensión del cable
Este pequeño ajuste se hace usando el tensor que incorporan las manetas. Al tensar el cable con la maneta, acercamos las zapatas a la llanta. Si queremos que frene antes, habrá que dar algo más de tensión al cable de forma permanente. El tensor es una especie de tornillo hueco que se rosca en la maneta, con una tuerca que sirve para bloquearla al apretarse contra la maneta. Ambos tienen una ranura todo a lo largo. En la sujeción a la maneta, podemos aprovechar el tornillo del tensor aflojándolo (hacia la izquierda) para aumentar la longitud de la funda del cable y dar más tensión al cable. Hay modelos en los que el tensor está roscado sobre la maneta y otros en los que solo está roscado sobre la tuerca y esta apoya en la maneta para sujetarse.
Si el tensor está tensando a tope y aun así no frena con fuerza, es posible que tengas que tensar el cable desde su sujeción a la leva. Para arreglar esto, sigue estos pasos:
- Afloja el tornillo Allen o la tuerca que sujeta el cable a la leva.
- Tensa un poco más el cable, sin pasarte.
- Vuelve a apretar el tornillo con la nueva tensión del cable.
Si notas que el freno está flojo o el recorrido de la maneta es demasiado largo, ajusta la tensión del cable usando los reguladores en la maneta o en la pinza del freno. Esto garantiza una respuesta inmediata al frenar y mejora el manejo de la bicicleta. Gira el regulador en sentido horario para tensar el cable y en sentido antihorario para aflojarlo. Realiza pequeños ajustes y prueba el freno después de cada giro.
Ajuste de la tensión de las levas
Cada leva tiene un muelle que la empuja hacia fuera para que la rueda no se quede frenada. Como para frenar tira una leva de la otra, si hay un desequilibrio en la fuerza que hace cada una, al soltar el freno, la que está más débil se puede quedar más cerca de la llanta o incluso tocando. El pequeño tornillo sirve para dar un poco más o menos de fuerza al muelle. Apretar (giro hacia la derecha) da más fuerza para recuperar y abrir. Prueba a moverlo y verás el efecto en la fuerza que hace en la posición de las zapatas al soltar el freno.
Ten en cuenta que para el ajuste de la tensión de las levas no hace falta que la bici se mueva, y que apretar el de un lado es equivalente a aflojar el otro, por si llegas a tope. Ten en cuenta también que el tornillito es para manejarlo con poca fuerza, que si aprietas demasiado se puede pasar de rosca y si está demasiado suelto se podría caer. Si realmente llegas a tope de un tornillito y el freno sigue torcido puede ser porque se haya roto o se haya soltado un muelle o porque necesites que en la parte del cuadro se sujete con algo más o menos de tensión. En este caso, puedes soltar el cable y luego soltar la leva con el tornillo allen que está en el eje de la leva y atornillado sobre la parte fija. Puedes sacar la leva y verás los agujeros que sujetan el muelle en el lado fijo. Habitualmente hay tres agujeros.
Sustitución del cable de freno
Si el freno no hace nada de nada al tirar de la maneta, es posible que se haya soltado o roto el cable. No es normal que se rompa pero si lo hace suele ser por la cabeza, con lo que será necesario cambiarlo. Para quitar el cable, suelta el tornillo allen o la tuerca que sujeta el cable a la leva y tira para sacarlo. Para meter el cable nuevo, hazlo desde la maneta. Mete el cable por la camisa o camisas, hasta salir por la pieza con el tubo metálico en curva que se encaja en la leva.
Para fijar el cable, una vez encajado todo, afloja el tensor hasta algo menos de la mitad de su recorrido, sujeta las zapatas fuerte contra la llanta, tira del cable desde las levas y sujétalo con el tornillo de la leva, apretando bien. Si pusiste un cable nuevo, sobresaldrá mucho. Con unas tenazas de corte deja que sobren sólo unos 2 ó 3 cm de cable. Si quieres dejarlo bonito, venden unos capuchones de metal blando para ponerlos en el extremo del cable y evitar que se separen los alambres dando un aspecto deshilachado.
Mantenimiento de los frenos de disco mecánicos
Si quieres disfrutar de las claras ventajas que aportan los sistemas de freno de disco para la práctica del mountain bike, pero con un coste reducido, una opción son los frenos de disco mecánicos.
Pasos para el mantenimiento de frenos de disco mecánicos
- Comprobar tensión: Apretamos la maneta y si notamos que tiene demasiado recorrido sin hacer apenas fuerza, o ofrecer resistencia, es que hace falta tensar el cable.
- Tensar el cable desde la pinza de freno: Con la llave allen del nº5 aflojamos el tornillo que en la pinza sujeta el cable de freno, tensamos un poco más el cable, sin pasarnos (lo acabaremos de tensar desde el tensor de la maneta), y lo volvemos a apretar el tornillo con la nueva tensión del cable.
- Comprobar la posición de la pinza respecto al disco: Aflojamos un poco los tornillos que sujetan la pinza al soporte de freno, hasta el punto que al pulsar la maneta tengan juego lateral. A ojo, mirando desde arriba o desde abajo las pastillas, hemos de mover la pinza hasta que el disco quede perfectamente centrado. Una vez esta perfectamente centrado, apretamos los tornillos de sujeción de la pinza para dejarlo en esa posición.Para realizar este paso hace falta un poco de paciencia, y repetirlo si hace falta 2 o 3 veces hasta asegurarnos que la pinza está en su posición 100% correcta.
- Ajustar posición pinza interior: Normalmente en los frenos de disco mecánicos, al pulsar la maneta y tensarse el cable, por diseño, solamente se desplaza una pastilla hacia el disco, que al contactar con el disco, desplaza este ligeramente hacía la otra pastilla y finalmente el disco queda presionado entre las dos pastillas. Por lo tanto, hemos de ajustar la posición de la pastilla interior, la que no se desplaza, de manera que este lo más cerca posible del disco pero sin llegar a contactar.Para ello, con la misma allen del nº5, podemos regular su posición con la llave del nº5 enroscando hacia el interior. De esta manera, es como podremos gozar del mejor tacto en nuestros frenos de disco mecánicos.
¿Qué hacer si el freno de disco roza?
Seguramente en alguna ocasión habrás notado un roce del freno de disco de tu mountain bike.
- En primer lugar apoya tu bicicleta sobre un potro o pie.
- ¿Ya tienes tu bici apoyada? Ahora con la llave allen de 5mm afloja los 2 tornillos que unen la pinza con el cuadro de tu bicicleta de montaña.
- Con la pinza de freno de disco flotando (sigue anclada al cuadro). Pulsa la maneta de freno para que se accione la pinza de freno.
- Ahora con la maneta de freno accionada, aprieta un poco los dos tornillos con la llave allen.
- Gira la rueda de forma suave y comprueba que el roce de los frenos de disco ha desaparecido. Si es así, ya puedes apretar los tornillos. Te recomendamos que lo hagas en ¼ de vuelta. Si no ha desaparecido el roce vuelve a realizar el paso 2.
Importancia de la técnica de frenado
Pero no solo se trata de contar con unos frenos adecuados, sino también -y especialmente- de saber cómo usarlos de manera correcta. ¿Cuándo es necesario frenar a fondo? ¿Cómo deberías encarar la frenada en una bajada? ¿De qué manera se debe usar el freno delantero? Dominar la técnica de frenado en el ciclismo de montaña te ayudará a tomar ventaja en los senderos más exigentes, mejorando tus resultados y rendimiento.
Antes de aconsejarte sobre técnica de frenado, es importante que las manetas estén bien colocadas con respecto al manillar. Por norma general, se recomienda inclinarlas por debajo del manillar, permitiendo que antebrazo, muñeca, mano y dedos se encuentren estirados en línea recta. Además, hay que ajustar el alcance de la maneta. Es decir, la distancia entre la palanca y el puño. Muchos de los frenos actuales de gama media y alta ya tienen una rueda de ajuste rápido para regularlo. Si no, cuentan con una tuerca para moverla hacia delante o atrás.
Un buen ajuste de posición e inclinación de la maneta permitirá accionar con más fuerza y precisión el freno, modulando la potencia en función de las necesidades del terreno. Es el freno que debería usarse más, siempre de forma controlada y no brusca, para evitar derrapar. El freno trasero es esencial para controlar la trazada en curvas y reducir la velocidad antes de la entrada en éstas, en obstáculos o saltos. El freno delantero es menos progresivo, más brusco y generalmente posee un punto más de potencia que el trasero. Es el encargado de parar la bicicleta y actúa más como freno definitivo o freno de seguridad. También es el único capaz de contrarrestar las inercias de la bici, especialmente si son fuertes.
Como consejo general, te recomendamos que no abuses del freno. Las bicicletas de montaña actuales poseen un diseño y geometría destinados a controlar con el propio movimiento y manejo del ciclista las fuertes inercias de ésta. Normalmente, ante una bajada pronunciada o cortado lo mejor es usar el freno antes de la llegada al tramo complicado, soltarlo y dejar caer la bici sin frenar. La bicicleta hará su trabajo, al igual que los tacos de los neumáticos, para salir de la dificultad de forma controlada. Hay que frenar antes de entrar a ella. Sólo en el caso de que sientas que te has desviado de la trazada accionarás el freno trasero. Si eso no basta aprieta con suavidad pero sin pasarte el freno delantero, pero sólo en casos excepcionales.
Ante el paso por raíces, piedras, rocas, socavones u otros obstáculos similares la frenada siempre debe realizarse antes, pulsando el freno trasero para adecuar la velocidad al paso del obstáculo. Nunca frenes en medio el obstáculo. Es frecuente ver a bikers atrancados en mitad de un charco o arroyo por no haber sabido vadearlo bien o haber frenado en mitad del agua. Tampoco hay que frenar ante el cauce de un río.
Una frenada brusca en medio de un banco de arena puede tener dos consecuencias: quedarnos clavados y atrancados o hacer resbalar alguna de las ruedas, perder el control e incluso caerse.

Detrás de una mala frenada está el 80% de las caídas en el mountain bike. Llegar a una curva muy pasado de frenada, frenar en mitad de rocas, obstáculos o similares, o apretar fuerte el freno delantero son causas muy comunes de caídas, que en algunos casos pueden ser graves.
Mantenimiento regular para un rendimiento óptimo
Para obtener siempre el mejor rendimiento de tus frenos y que no te fallen en los momentos más críticos deberás hacer, al menos, una revisión visual de sus partes más importantes cada mes. Manetas, cables y fundas, pastillas y el estado de los discos son los puntos a examinar en la revisión. Además, si notas pérdida de potencia, sobre todo al perder tacto de la maneta, es posible que el cable de freno no esté tensado correctamente en el caso de los frenos mecánicos o sea necesario una sustitución de líquido de frenos, para los sistemas hidráulicos. Este purgado debe hacerse, como mínimo, una vez al año, o antes si se practica un MTB más radical como el trail o el enduro.