El calzado ciclista es fundamental, ya que forma parte de dos de los cinco puntos de contacto del ciclista con su bicicleta. Por eso, las calas son un punto fundamental en esa conexión pedal-calzado.

Importancia de la correcta colocación de las calas
La posición de las calas es clave; determina cómo se apoyará el pie sobre el pedal y esto tendrá repercusión en la rodilla, en los músculos, en la cadera… Este es el motivo por el que todo estudio de posición sobre la bici empieza por la posición de las calas.
Si no se corrige, una instalación incorrecta de la cala puede causar molestias mientras pedaleas e incluso lesiones, especialmente si ya tienes cierta propensión a sufrir problemas en el tobillo o la rodilla.
Sin embargo, para que tu pedaleo sea cómodo, eficiente y evitar lesiones, es importante que las calas se coloquen de manera adecuada.
Por eso es fundamental que en caso de usar pedales automáticos las calas estén correctamente ajustadas a tu postura de pedaleo. De no ser así surgirán varios problemas.
El primero de ellos es que una parte de esa energía que imprimas a la bicicleta no se aprovechará de forma eficiente. En segundo lugar, y quizás más importante, forzarás en exceso músculos y articulaciones en pies y rodillas causando molestias e incluso lesiones. Especialmente es muy importante realizar un buen ajuste de las calas para practicar ciclismo de carretera.
Tipos de calas
Existen dos tipos principales de calas, generalmente clasificadas para montaña y para carretera. A pesar de sus diferencias, el procedimiento para colocar las calas no varía demasiado para ambos tipos.
- Calas para montaña: Están empotradas en la suela de la zapatilla, de manera que no sobresalen. Esto permite caminar con facilidad en momentos en los que hay que empujar la bicicleta, nada raro en rodadas off-road. Este tipo de calas son metálicas y son más pequeñas que las de carretera.
- Calas de carretera: Sobresalen de la suela de la zapatilla una vez instaladas. Este tipo de calas no están pensadas para caminar con ellas. Su superficie es mayor y se fijan a la suela de la zapatilla mediante tres tornillos.

El tipo de cala, varía en función del pedal.
Si utilizas una bicicleta de ciclismo indoor, lo más habitual es que esta integre un sistema de cala para montaña, como es el caso de las bicicletas indoor de ZYCLE.
Calas Shimano SH51: Son las más comunes y se caracterizan por ser de color negro.
Calas Shimano SH56: Cuentan con la ventaja de que se desenganchan en múltiples direcciones, tanto en lateral, como hacia arriba o en diagonal. Están más pensadas para cicloturismo, ciclismo de iniciación o incluso ciclismo urbano.
Materiales necesarios
Antes de empezar, es importante saber un par de cosas para instalar bien las calas. Observa las zapatillas y las calas, y asegúrate de que las calas tengan todos los tornillos necesarios. También necesitarás una llave Allen (la mayoría de las calas utilizan una de 4 mm, que encontrarás en nuestra pequeña miniherramienta Canyon), grasa, un rotulador permanente y una llave dinamométrica.
Pasos para la colocación de las calas
Aquí te mostramos un ajuste sencillo y eficaz.
- Marca los metatarsos: Con las zapatillas puestas, palpa los costados para ubicar tanto el primero como quinto metatarso y marcarlos. Puedes utilizar algún adhesivo o marca sobre la zapatilla. Para evitar dañar la zapatilla piensa en algo fácil de retirar.
- Traza una línea: Una vez tengas ambos puntos localizados en la zapatilla, retírala de tu pie y, sobre la suela, traza una línea imaginaria de punto a punto.
- Presenta las calas: El siguiente paso es presentar las calas sobre la suela de las zapatillas. Coloca los tornillos, sin apretar del todo, de tal manera que puedas mover la cala según lo necesites. Deberemos comenzar con las calas en una posición lo más neutral posible con respecto a la zapatilla.
- Coloca la zapatilla izquierda sobre el contorno dibujado: Pega una tira de cinta adhesiva alrededor de la zapatilla, haciendo coincidir la marca izquierda y derecha del metatarso. Así marcaremos la línea sobre la que deberemos colocar el eje de la cala.
- Centra la cala: Como norma general, habrá que instalar la cala centrada, en línea con el eje vertical de la suela, procurando dejar el mismo espacio tanto al lado izquierdo como al derecho. Muchas zapatillas poseen líneas horizontales y verticales como guía, que te podrán ayudar.
- Ajuste longitudinal: Lo primero de todo es conocer dónde colocaremos la cala en el plano longitudinal para ello con la zapatilla puesta hallaremos donde se encuentran el primer y el quinto metatarso y lo extrapolaremos a la suela de la zapatilla y hallaremos el punto medio entre estas dos líneas. El centro de la cala deberá colocarse coincidiendo con este punto medio. Pero si tu pie es mayor que un número 40 deberemos retrasar la cala 1mm por cada talla que sea mayor, pero si tu pie es menor de la talla 40 deberemos adelantar la cala 1mm por cada talla que sea mayor. Una posición demasiado adelantada podrá causar problemas de adormecimiento y pie caliente en la puntera.
- Ajuste transversal: El siguiente paso es decidir la posición de la cala en el plano transversal, es decir si colocamos la cala fuera o dentro. Este parámetro está relacionado con el tracking de rodilla y con el lugar en el que sientes la presión en la planta del pie. Por norma general si tus rodillas se meten hacia dentro cuando pedaleas sentirás más presión en la parte interna de la planta del pie, en este caso para alinear el tracking de rodilla y distribuir mejor la presión reduciremos la distancia entre pies, es decir desplazaremos hacia fuera la cala. Por el contrario si tus rodillas se abren cuando pedaleas seguramente sentirás la presión por la parte externa de la zapatilla, en este caso tendrás que aumentar la distancia entre pies desplazando la cala hacia adentro.
- Orientación de la cala: El último parámetro que nos permite regular la cala es su orientación, esta vendrá marcada por las sensaciones del ciclista. Si necesitas meter el tobillo y sacar la puntera deberás girar la punta de la cala hacia adentro , con un poquito es suficiente.
- Fijación de los tornillos: Una vez tengas centrada la cala en distancia (eje vertical) y flotación (eje horizontal), sólo queda fijar los tres tornillos de unión con una llave de Allen en sentido horario. Apriétalos con firmeza, pero sin pasarte, con un par de apriete entre 4 y 6 Nm. Queda repetir la operación con la zapatilla del pie derecho. Se puede agilizar el proceso midiendo con el metro la distancia (longitud entre la parte inferior de la cala y la punta de la zapatilla) y la flotación (desde el lateral al centro de la cala).
Si tienes por casa un pie de rey, puedes medir la distancia desde la punta de la zapatilla hasta la línea que pasará por el eje del pedal. Traspasa esta medida a las zapatillas del segundo par.
En modalidades de pedaleo como el XC, suelen llevar las calas en una posición bastante adelantada, junto a unos pedales que no ofrecen mucho contacto con el resto de la suela de la zapatilla.
Un buen truco es buscar la cabeza de los metatarsos del dedo pulgar y el meñique, señalar dónde quedarían cuando nos ponemos las zapatillas y colocar la cala en una posición centrada respecto a ellos.
También es recomendable hacerse un estudio biomecánico, así te enseñan cómo debes colocar tus calas exactamente.
Ajuste fino y comprobación
Ya sólo nos queda ir a dar un paseo sencillo y ver si los ajustes que hemos hecho no nos molestan. De requerir ajustes, toma en cuenta de que estos sean pequeños.
Pruebe sobre la bicicleta para comprobar el ajuste de las calas.
Es importante también que llegado el momento de parar seáis conscientes de que ahora estáis enganchados a vuestras bicis a través de los pedales.
También puede ser útil reducir la tensión del mecanismo de los pedales para que os resulte más fácil liberar la cala. Necesitáis una llave allen y seguir las instrucciones del fabricante para aflojar la tensión.
En definitiva, lo ideal suele ser que la pierna del ciclista describa un reco-rrido uniforme y con un apoyo sólido sobre el pedal, en base a la alienación del eje cadera-rodilla-pie.
Una recomendación de Iván para encontrar el ángulo de rotación, es colocarnos de pie con las piernas ligeramente abiertas y levantar la rodilla, hasta tener el muslo recto. Una vez ahí, trata de elevar la punta de tu pie hacia la rodilla. Verás cómo con ese movimiento se genera una pequeña rotación de tu pie desde el tobillo que nos da la idea del giro del tobillo en tensión.
Es esencial el largo de la horma, el ancho, el tipo de suela, el sistema de ajuste…Todos estos elementos determinarán cuán eficaz es el calzado para transmitir potencia de manera cómoda.
Contar con unos pedales adecuados es también muy importante. Hay diferentes modelos, con diferentes características. En casi todos ellos es op-cional dotar al mecanismo de una posición fija o con cierta holgura para la po-sición del pie.
Mis recomendaciones para colocar las calas pasan por alinear el metatarso (donde se hace más fuerza en el pedaleo) y luego esté sobre el eje del pedal. Para ello, marco la posición del dedo gordo y el pequeño del pie sobre la zapa-tilla. Intento que la alineación lateral sobre el eje se ajuste también al ancho de cadera (factor Q: más anchura, más distancia entre pedales).
Dependiendo de la anatomía del ciclista, los pies pueden colocarse sobre los pe-dales en paralelo o ligeramente abiertos.
Mantenimiento y reemplazo
¿Cuándo debes cambiar las calas de las zapatillas? Da igual qué tipo de cala utilizas; todas se desgastan y, al final, habrá que cambiarlas.
Los indicadores de desgaste varían de un tipo de cala a otro, y suelen ser más fáciles de detectar en las calas de plástico de 3 tornillos que en las de metal con 2 tornillos.
Aquí tienes algunos indicios que te indicarán cuándo podría ser el momento de comprar un par de calas nuevas.
- Las calas están deformadas, dobladas o agrietadas: Esto es más habitual en las calas de 3 tornillos, ya que el desgaste del plástico es más visible y a menudo se ve en los puntos de la forma triangular. Si las calas son ahora más delgadas, o si los daños te impiden fijar bien las zapatillas, ha llegado el momento de comprar un par de calas nuevas.
- Dificultad para enganchar o desenganchar: Esto pasa con todos los tipos de calas, pero suele ser un indicador de que ha llegado la hora de cambiar las calas de 2 tornillos. Si tienes problemas para enganchar o desenganchar los pedales, comprueba en primer lugar si se ha metido algo en los pedales o en las zapatillas. Si no encuentras nada, hazte con un par de calas nuevas.
- El pedal se desengancha con muy poco esfuerzo, o sin tu intervención: Esto puede ocurrir con las calas de 2 tornillos que ya están demasiado desgastadas. Si las calas son relativamente nuevas, asegúrate de comprobar primero la tensión y el juego de los pedales, pero si las calas tienen ya un año o más de antigüedad, es hora de comprar un par de calas nuevas.
Las calas se desgastan más cuando caminas sobre ellas, especialmente por superficies rugosas o abruptas.
Al instalar las calas es fácil cometer varios errores habituales, aunque, por suerte, son fáciles de evitar si entiendes lo que estás haciendo.
- Montar las calas con un ángulo demasiado marcado.
- No engrasar los tornillos.
Antes de cambiar las calas, si tienes claro que están en la posición correcta para ti, primero márcalas con un rotulador (o con una cinta, si no quieres dejar marcas en las zapatillas). A continuación, quita las calas viejas y alinea las nuevas con la posición que has marcado.
Consideraciones finales
Ahora te toca a ti, coloca tus calas, apriétalas fuerte y sal a montar.
Da igual si es la primera vez que utilizas pedales automáticos o si llevas ya años utilizándolos: montar o cambiar las calas de unas zapatillas tiene su truco. Esta guía te orientará paso a paso y te ayudará a resolver cualquier problema que surja.
Al igual que sucede con tantas otras cosas del ciclismo, las calas y los pedales automáticos pueden parecer mucho más complicados de lo que en realidad son. Es cierto que unas calas mal montadas afectan a tu manera de montar, pero es fácil corregir la colocación de las calas si sabes en qué tienes que fijarte.
Si es la primera vez que te dispones a montar unas calas, asegúrate de que tu primera ruta con las nuevas calas sea corta.
Ah, si es vuestra primera vez utilizando las calas os aconsejamos que a modo de aprendizaje realicéis el movimiento de colocación y extracción de la cala en el pedal mientras estáis apoyados en una pared o barandilla.
Y ya está. Ahora ya sabes todo lo que necesitas saber de las calas de ciclismo, pero recuerda: las calas pueden mejorar las prestaciones al rodar, pero no aportan ventajas para todo el mundo. Nuestras bicicletas urbanas e híbridas están diseñadas para utilizarse con pedales planos y con tus zapatillas de diario, es algo convencional. Pero eso no significa que tengas que engancharte a los pedales de tu bicicleta de carretera o gravel para disfrutar de tus salidas. Haz lo que a ti te parezca mejor.
Tomarse unos minutos para ajustar las calas a la fisonomía de tu pie es una manera sencilla de mejorar tu eficiencia de pedaleo y, de paso, evitar molestias y lesiones en tus pies y piernas. A la hora del ajuste te recomendamos consultar las características de tu modelo de calas (hay manuales disponibles en las páginas web de las marcas), qué ángulo de giro ofrece o qué par de apriete hay que dar a los tornillos.
El sistema de calas y zapatillas de ciclismo es muy útil para sacarle el máximo rendimiento a tu bicicleta, además de mejorar tu pedalada. Ahora bien, es fundamental colocarlo correctamente para disfrutar de sus beneficios, y como sabemos que esto puede generar dudas, en este artículo te explicamos todo lo que debes saber al respecto.
Ventajas de usar calas
El uso de calas en ciclismo ofrece varias ventajas sobre los pedales tradicionales. La principal es la mayor eficiencia en la pedalada, ya que permiten aplicar fuerza tanto al empujar como al tirar del pedal (pedalada redonda), optimizando la transmisión de potencia. Además, mejoran la estabilidad y el control, ya que aseguran el pie en la posición correcta, y esto también reduce el riesgo de lesiones. Por otro lado, aumentan la comodidad en largas distancias y facilitan una cadencia más fluida y constante, evitando movimientos ineficientes.
Glosario
- Primer metatarsiano: Es el hueso del pie que se encuentra justo detrás del dedo gordo, hay quienes le llaman la bola del pie.
- Quinto metatarsiano: Es el hueso externo que se conecta al dedo pequeño del pie.
- Rotación de las calas: Es el ángulo en el que se colocan las calas respecto el eje de la zapatilla y determina la posición del pie sobre el pedal. Es decir, regulan si los dedos apuntan hacia afuera (toe-out) o hacia adentro (toe-in). Una buena rotación, o ángulo, es aquel que se adecua más a la fisionomía y movimiento natural de cada persona, evitando lesiones y dolores.
- Flotación de las calas: La flotación se refiere al grado de libertad que tiene la cala al estar enganchada al pedal y se mide en grados. Dependiendo de la marca podrás comprar calas con cierto grado de flotación o completamente fijas.
Cómo colocar las calas de unas zapatillas de bici de carretera
Cómo colocar las calas de unas zapatillas de bici de carretera
Para enganchar calas en pedales, en primer lugar, súbete a tu bicicleta y baja el pedal de tu pie diestro. Después tantea con la zapatilla donde está la cala. Una vez identificada inserta la parte superior de la cala, con el talón ligeramente inclinado hacia arriba, y cuando notes que está en el lugar correcto deja tu peso sobre el pedal para que la cala acabe de encajar. Lo notarás al escuchar un chasquido.
El proceso para quitar la cala SPD de tu bicicleta de ciclismo indoor es muy sencillo.