KTM es tradicionalmente conocida por su liderazgo en la fabricación de motocicletas de alto rendimiento. Sin embargo, su incursión en el mundo de los coches deportivos ha dejado una impresión indeleble, gracias al modelo KTM X-Bow. Presentado por primera vez en 2007, el X-Bow (pronunciado "crossbow") es un deportivo ultraligero que prioriza la experiencia de conducción visceral sobre las comodidades tradicionales.
Si quieres hablar de adrenalina sobre ruedas, los modelos del KTM X-Bow deben estar en la conversación. Con estructura de fibra de carbono, diseño sin techo y sin puertas, y un enfoque en la ligereza y la dinámica de manejo, el X-Bow es el epítome de un coche deportivo pensado para el verdadero entusiasta de la conducción.
ESTE ES EL NUEVO COCHE DE KTM - EL DIOS DE LOS AUTOS INMORTAL
Diseño y Estilo
El diseño del KTM X-Bow es una declaración de intenciones. Cada detalle del coche está diseñado para maximizar el rendimiento y minimizar el peso.
El KTM X-Bow comparte ciertos rasgos que lo definen: motor central, tracción trasera, y una experiencia de conducción sin filtros. Pero lo mejor es que, a pesar de ser una bestia en el circuito, cumple las normativas para poder rodar por la calle.
Para cada KTM X-Bow, hay una paleta de colores que refuerza su carácter. Desde el clásico negro que le da un aspecto furtivo hasta los colores vivos que gritan «¡aquí estoy!», la elección de pintura es otra forma de personalizar tu máquina.
Las llantas del KTM X-Bow son como los zapatos para un atleta: deben ser impecables. Se ofrecen en diferentes diseños y tamaños, todos optando por la máxima reducción de peso y resistencia para un rendimiento óptimo. Los frenos, esos compañeros inseparables de las llantas, son igual de impresionantes y esenciales para domesticar la potencia que esconde este deportivo.
Ausencia de elementos superfluos: En el modelo original, no había parabrisas ni techo, lo que refuerza su carácter purista. En el interior, el enfoque minimalista continúa. Todo está orientado al conductor, desde los controles hasta la instrumentación.
Como buen fabricante de motocicletas, no se intenta esconder ninguno de los componentes del coche.
La principal característica que uno observa la primera vez que se aproxima al KTM X-Bow es que es bajito, muy bajito. Como no tiene puertas, podría decirse que para entrar hay que hacerlo igual que en un monoplaza.
En el lateral existe un estribo sobre el que nos apoyaremos para posteriormente acceder al interior. La forma más sencilla es pisar en el asiento y deslizarnos ayudados por los dos asideros colocados para tal fin en la puerta y en el túnel central.
Los asientos Recaro están fijos a la estructura. Es más, prácticamente están integrados en el chasis y no es posible regularlos. Debido a la falta de regulación del asiento disponemos de volante y pedales regulables. En ambos casos se liberan con sendas palancas y disponen de múltiples posiciones.
La banqueta del asiento recoge perfectamente las piernas. Sin embargo, los laterales del respaldo apenas tienen zonas envolventes para sujetar el cuerpo. Esta tarea está encomendada a los cinturones de seguridad de cuatro puntos de anclaje.
Una vez bien atados damos vida al motor con el botón situado en la consola central sin tener que hacer nada más ya que dispone de arranque sin llave. En el centro disponemos de un display donde encontramos toda la información que necesitamos.
Tampoco hay palancas ni botones en el habitáculo.
En el interior este X-Bow se sigue presentando con un puesto de conducción tan radical como el de sus hermanos, incluyendo un volante extraíble de fibra de carbono con una pantalla digital, pedales ajustables, unos buenos asientos báquet con tapicería en alcántara y arneses de competición y mucha fibra de carbono rodeando el habitáculo. Y todo ello acompañado también por otros detalles a nivel de confort como una cámara de visión trasera, un equipo de sonido con conectividad Bluetooth, iluminación LED o climatizador.
En el interior, el enfoque minimalista continúa. Todo está orientado al conductor, desde los controles hasta la instrumentación. El KTM X-Bow es tan impresionante por dentro como por fuera. Además, el coche cuenta con una suspensión de doble horquilla derivada directamente del mundo de la competición.

El Nuevo KTM X-Bow GT-XR
Muchos podíamos pensar que el único hábitat de un coche como el KTM X-Bow GTX iba a ser el circuito, pero ahora KTM nos sorprende ahora con una versión homologada para carretera de su nuevo "track toy", que tras algunas apariciones previas ahora se presenta ante nosotros con el nombre de KTM X-Bow GT-XR.
Aspecto de coche de carreras intacto Y lo cierto es que el resultado es de lo más satisfactorio, ya que su diseño es prácticamente idéntico al de sus hermanos exclusivamente de circuito, a excepción de ciertos detalles obvios como la aparición de una matrícula, pero también de unas llantas de nuevo diseño y sobre todo de un alerón trasero algo más sutil.
Pese a ello KTM asegura haber trabajado considerablemente la aerodinámica del modelo, incluso bajo el piso, buscando maximizar el efecto suelo. También como en el caso de sus hermanos este GT-XR no cuenta con espejos retrovisores convencionales.

Motor y Rendimiento
Cada versión del X-Bow presume de fichas técnicas que son pura poesía mecánica. Desde el motor turboalimentado de Audi que lo impulsa, hasta los chasis elaborados con fibra de carbono que garantizan su ligereza y rigidez.
También se mantiene el mismo motor, un turboalimentado TFSI de 2.5 litros y cinco cilindros de Audi que aquí ofrece 500 CV de potencia, acompañado de una transmisión de doble embrague de 7 velocidades que lleva toda su fuerza a las ruedas traseras, acompañado de un diferencial de deslizamiento mecánico.
Esto sumado a su contenido peso de solo 1.130 kg, gracias al uso de un chasis monocasco de fibra de carbono y un marco de acero tubular de alta resistencia, dan como resultado unas prestaciones más que respetables con un 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y una velocidad máximas de 280 km/h.
También cuenta con unos buenos frenos fijos monobloque de 8 pistones y discos de acero, aunque de forma opcional también hay disponibles carbocerámicos y una suspensión de Sachs.
En cuanto al motor, KTM ha recurrido al fabricante alemán Audi y a la tecnología de su motor TFSI. Esta colocado de forma central y transmite la propulsión a las ruedas traseras. 240 CV de potencia a 5.500 vueltas y 310 Nwm de par motor máximo con sólo un peso total de 805 kilos en la versión Street le permiten unas prestaciones asombrosas.
La suspensión delantera de horquillas triangulares dobles firmadas por WP (White Power), departamento propio de KTM encargado de evolucionar y suministrar las suspensiones en las motocicletas, con los muelles colocados casi de forma horizontal, nos recuerda al tren de rodaje de un Fórmula 1.
Para conseguir también una gran estabilidad en recta se ha recurrido a un fondo totalmente plano unido a un difusor trasero y a unos puntos de articulación de la suspensión elevados, evitando que penalicen el flujo de aire de delante hacia atrás.
Pero como no todo es correr sino que también hay que parar, en el KTM X-Bow se ha recurrido al fabricante de frenos Brembo para equipar su juguete con discos delanteros de 305mm y traseros de 262mm, montados en llantas de 205/40 R17 y 235/40 R18 respectivamente.
Rodando fuerte se nota desde el primer momento que el vehículo gira siempre muy plano. Es un vehículo que difícilmente tiende al subviraje a nos ser que entres pasadísimo en la curva.
Sus prestaciones son muy buenas. Tarda menos de cuatro segundos en alcanzar los 100 km/h, concretamente 3,9 s mientras que para pasar de 80 a 120 km/h tan sólo necesita tres segundos pelados.

Adaptabilidad y Comodidad
Pero como modelo homologado para calle que es, KTM ha realizado también ciertos ajustes para mejorar el confort y hacerlo más usable en el día a día. Para ello la compañía austriaca ha instalado un tanque de combustible de mayor tamaño, de unos 96 litros, dirección asistida progresiva eléctricamente, y de forma opcional un sistema de elevación hidráulica que permite levantar la carrocería uno 9 cm para evitar que este coche salido del circuito roce con baches y badenes.
En el día a día el vehículo no es práctico. La ausencia de techo, parabrisas y maletero (la documentación la deberemos llevar con nosotros) hace que sea más un vehículo para ir a tomar un refresco un domingo por la mañana que para utilizar con asiduidad.
Precio y Lanzamiento del KTM X-Bow GT-XR
Como decimos, este KTM X-Bow GT-XR será una versión de la que solo se harán 100 unidades anualmente con un precio que partirá desde los 284.900 euros.
El bolsillo sufre un poco cuando hablamos de precios. Pero vamos, que si estás pensando en un KTM X-Bow, ya sabes que la exclusividad y la emoción tienen su tarifa.
El precio del KTM X-Bow varía según la versión. Con un precio que comienza en los 100.000 euros y puede superar los 130.000 euros en las versiones más avanzadas, este coche no es para todos.
Versiones del KTM X-Bow
Desde su versión "Street", adecuada para los más puristas, hasta la "R" y "RR", que elevan el rendimiento a niveles de competición, hay un X-Bow para cada tipo de conductor.
Cinco son las versiones disponibles del KTM X-Bow. En el escalón más bajo encontramos el acabado Street seguido del Clubsport y el Superlight. Estos son los únicos modelos homologados para circular por la carretera aunque en el caso del segundo y el tercero (muy carbonatado), su terreno favorito ya empieza a estar mucho más enfocado hacia el circuito. Por último, el GT4 y el ROC (Race of Champions) están enfocados en exclusiva para disfrutar de sus prestaciones al límite.
Tabla de Especificaciones Técnicas del KTM X-Bow GT-XR
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Motor | Turboalimentado TFSI de 2.5 litros y cinco cilindros de Audi |
| Potencia | 500 CV |
| Transmisión | Doble embrague de 7 velocidades |
| Peso | 1.130 kg |
| Aceleración 0-100 km/h | 3,4 segundos |
| Velocidad Máxima | 280 km/h |
| Tanque de combustible | 96 litros |

El Legado del KTM X-Bow
El KTM X-Bow es mucho más que un coche deportivo. Este modelo, nacido de la innovación y la ambición de la marca austriaca KTM, ha cambiado la forma en que se perciben los deportivos ultraligeros. Desde su lanzamiento en 2008, el X-Bow ha sido un referente en diseño, rendimiento y exclusividad.
El proyecto del KTM X-Bow comenzó con la intención de crear un coche que combinara el espíritu de las motocicletas KTM con la ingeniería automotriz avanzada. Presentado por primera vez en el Salón del Automóvil de Ginebra en 2008, el X-Bow sorprendió a todos por su diseño futurista y su enfoque purista.
El KTM X-Bow no solo ha cambiado la percepción de los coches deportivos ultraligeros, sino que también ha influido en la forma en que las marcas ven este segmento.