Los deportes de alto riesgo a menudo se asocian con actividades extremas, pero la acumulación de muertes prematuras en el ciclismo, el atletismo y el fútbol obliga a incluirlos en esta categoría. A veces, la trastienda de la gloria se parece demasiado a una rebotica.
Se cumple medio siglo de que el dopaje en el ciclismo se visualizara en su forma más trágica. Los aficionados no imaginaban que el Tour, la joya de la corona del ciclismo, ocultara secretos inconfesables. La desaparición de Simpson fue la espita por donde comenzó a desinflarse el mito sobre la inquebrantable pureza de este deporte.
A partir de ese día, la sospecha comenzó a convivir con algunos ciclistas. Los controles se instauraron y se fueron perfeccionando, pero siempre insuficientes para atajar los avances en las técnicas de dopaje.

Tom Simpson ascendiendo el puerto de Mont Ventoux, etapa en la que falleció a causa del doping.
El primero en alzar la voz ha sido el del patrón de la escuadra italiana Amore e Vita, Ivano Fanini, quien considera que «los responsables de este deporte deben cambiar completamente la forma de entender el ciclismo, si no casos como éste serán cada vez más frecuentes».
Casos Históricos de Muertes Relacionadas con el Dopaje
Hablando de ciclismo y muerte por dopaje siempre hay que empezar por citar a Tom Simpson, el británico que se asfixió en las rampas del Mont Ventoux en el Tour de 1967. Ton Simpson falleció en la etapa del Tour del 13 de julio de 1967 mientras escalaba el Mont Ventoux, atiborrado de anfetaminas. Una muerte con suficiente impacto como para hacer disparar las alarmas.
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- 1896: Arthur Lindon murió de una crisis de fiebre tifoidea causada por una utilización desmesurada de cafeína y estricnina.
- 1955: Pierre Levegh, consumidor de anfetaminas, perdió el control de su Mercedes y lo estrelló contra una tribuna en las 24 horas de Le Mans.
- 1960: Knud Enemark (21 años) se cayó de la bicicleta a pocos metros de acabar la prueba de los 100 kilómetros contrarreloj en los Juegos Olímpicos de Roma.
- 1961: Alessandro Fantini, ciclista italiano, falleció tras fracturarse el cráneo en la Vuelta a Alemania. Las anfetaminas fueron la causa.
- 1967: Tom Simpson se cayó a dos kilómetros de la cima del Mont Ventoux, durante el Tour, y fallecía poco después. Era un consumidor habitual de anfetaminas.
- 1991: Luc de Rijck murió durante una administración intravenosa de oxígeno.
Otras Disciplinas Deportivas Afectadas
La tragedia también ha afectado al atletismo y al fútbol:
- Atletismo: En 1973, el lanzador de disco danés Kaj Andersen se lanzó desde una de las torres de la catedral de Copenhague, un año después de su fracaso en los Juegos de Múnich. Antes, los anabolizantes le habían llevado al psiquiátrico. Otro lanzador de disco, el húngaro Janos Farago, murió en 1985 de un cáncer renal, presuntamente debido al fuerte consumo de anabolizantes. La muerte a los 38 años de Florence Griffith, la más rápida del mundo, levantó sospechas.
- Fútbol: El técnico Zeman denunció la generalización del dopaje en el Calcio. El fiscal de Turín, Raffale Guariniello, investiga la muerte prematura de al menos 400 futbolistas desde 1960 a 1966. ¿Las causas? Cáncer, leucemia y el mal de Gehrig. Este último acabó, a los 42 años, con Gianluca Signorini, ex jugador del Parma y del Génova.
El Caso de la EPO y sus Efectos Secundarios
Aquí, el diario El Mundo publicó el pasado año que la Clínica Universitaria de Navarra había detectado el primer caso de trombosis asociado al EPO en un ciclista español.
La eritropoyetina (EPO) eleva la cifra de plaquetas y los niveles de hematíes en la sangre. Pertenece al grupo de las citoquinas, que regulan la médula ósea y la sangre. Se sabe bien en Holanda que, además de elevar la frecuencia cardiaca durante el sueño, la EPO puede causar infarto de miocardio, embolia pulmonar o cerebral. Si hay lesiones coronarias, existe un riesgo elevado de muerte súbita.
El sistema inmune va eliminando de forma natural la hormona EPO, lo cual es una excelente noticia, especialmente para aquellos sometidos a hemodiálisis. Sin embargo, es crucial que la comunidad médica deportiva internacional y las diversas federaciones deportivas continúen investigando y regulando el uso de estas sustancias.
Altamente sospechosa es la muerte por paro cardíaco y en circunstancias extrañas de 16 ciclistas holandeses entre 1987 y 1990. La mayoría de los fallecimientos se produjeron mientras los deportistas dormían. Posteriormente, una investigación del Instituto Curie ofreció unos datos estremecedores. Entre 1975 y 1995, cinco franceses que corrieron el Tour murieron por un infarto o por un accidente vascular antes de cumplir los 45 años.
| Año | Nombre | Causa | Sustancia |
|---|---|---|---|
| 1896 | Arthur Lindon | Fiebre tifoidea | Cafeína y estricnina |
| 1955 | Pierre Levegh | Accidente | Anfetaminas |
| 1960 | Knud Enemark | Caída | Anfetaminas |
| 1961 | Alessandro Fantini | Fractura de cráneo | Anfetaminas |
| 1967 | Tom Simpson | Fallo cardiaco | Anfetaminas |
| 1991 | Luc de Rijck | Administración intravenosa | Oxígeno |