Historias de Superación: Ciclistas Sin Piernas que Inspiran al Mundo

El mundo del deporte está lleno de historias de superación, pero algunas destacan por su increíble capacidad de resiliencia y espíritu de lucha. Este artículo está dedicado a aquellos ciclistas que, a pesar de haber perdido una o ambas piernas, han encontrado en el ciclismo una forma de superación y un camino para seguir adelante.

Alessandro Zanardi en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012

David Suárez: Un Ejemplo de Resiliencia en España

Hace poco menos de un año, David Suárez sufrió un accidente que le hizo perder su pierna. Un hecho que se produjo cuando se dirigía como de costumbre a coger el tren en San José de La Rinconada después de salir del trabajo, para volver a su casa en Lora del Río. Sin saber qué pasó, momentos después se encontró en medio de las vías sin la pierna. Tres parejas que se encontraban por los alrededores lo auxiliaron y fue trasladado de inmediato al Virgen del Rocío, donde permaneció durante 26 días.

Desde el principio David tuvo muy claro que seguiría adelante y que la vida se compone de pruebas que hay que ir superando: «Entendí desde el primer momento que comenzaba una nueva etapa para mí», señala a ABC Provincia. Asegura, además, que el momento más duro fue cuando volvió a casa después de su estancia en el hospital: «Realmente fui consciente de lo que me había pasado cuando llegué a casa y vi mi bicicleta».

David comenzó a practicar ciclismo hace cuatro años. En un principio, salía con un grupo de amigos pero pasados algunos meses se unieron al Club «Lora Bike» con el cual llegó a participar en varias competiciones. David ha recibido varios reconocimientos y ha sido el protagonista en varios eventos organizados para recaudar fondos para la prótesis que necesita, para lograr como él dice, «llegar lo más lejos posible en el mundo del ciclismo».

El año ha estado colmado de iniciativas con un único objetivo: reunir los fondos necesarios para una nueva pierna ortopédica. Así, se celebró una maratón de fútbol-sala organizada por sus amigos y la Asociación de Vecinos Ermita de Setefilla. También una venta de papeletas la cargo de la asociación Deportes Sin Límites, en la que David desempeña una importante labor; el torneo de pádel benéfico que reunió a grandes deportistas profesionales del pádel adaptado o el torneo de baloncesto benéfico organizado por el Club de Baloncesto de Lora, en el que participó el equipo de Écija y Fuentes de Andalucía. La Hermandad de la Virgen de Setefilla ha sido otra de las entidades que ha querido aportar su granito de arena para ayudar a David a través del proyecto Escalereta.

Hace una semana David recorrió en bicicleta junto a los miembros de su club de ciclismo una ruta de 70 kilómetros, al finalizar sus compañeros le hicieron entrega de un trofeo a la superación.

David cuenta ahora mismo con una pierna ortopédica que le ha asignado la Seguridad Social, pero que no le permite tener la movilidad necesaria para poder caminar adecuadamente o poder correr. «Esta prótesis pesa muchísimo por lo que no me deja moverme con facilidad», señala a ABC Provincia, tras asegurar que la nueva se trata de una pierna de titanio con rodillas inteligentes que responden a las reacciones del muñón.

Este joven de 31 años, que afirma que nada es imposible con trabajo y motivación, participará este domingo en un triatlón en Sevilla y más adelante en otro en San Pedro de Alcántara.

Enrico Toti: Un Héroe Italiano Sobre Dos Ruedas

Las naciones necesitan héroes, y los necesitan sobre todo cuando estas son jóvenes, cuando son territorios que balbucean, cuando aún no han formado del todo su personalidad, cuando están creando las aristas de lo que mañana será historia o mito, dependiendo de quien lo cuente. Por eso en Francia hay un Roldan, en Castilla hay un Cid, en Aragón hay almogávares, en Inglaterra Rey Arturo. Por eso los héroes de Italia tenían que aparecer a principios del siglo XX, cuando el país estaba en pañales, cuando tenían en mente el Risorgimento. Y por eso, precisamente, resultan seres más pintorescos, más reales, más humanos.

Cuando un símbolo cae siempre hay otro que surge. En 1882 muere en Caprera, una pequeña isla sarda, Giuseppe Garibaldi. Ese mismo año nace en la capital italiana Enrico Toti, familia pobre, con todos sus miembros trabajando en labores de mantenimiento de ferrocarriles, destino fijado, apenas un niño que se lanza a ganarse el jornal. Y, en 1908, el drama: Toti sufre un horrible accidente en el que pierde la pierna izquierda.

Tras sufrir un horrible accidente, Toti queda postrado en la cama hasta que se sube a una bicicleta y descubre que puede llegar aún más lejos de lo que lo hacía con sus piernas. Queda postrado en un primer momento en la cama, hasta que encuentra la forma de solventar su inmovilidad, una antigua bicicleta que su padre usaba para ir al trabajo. Se sube a ella, se da cuenta de que puede llegar aún más lejos de lo que lo hacía antes con sus piernas.

Aún más, el joven Enrico no es tonto (luego veremos que degenera ligeramente…), y pronto aprecia la posibilidad de sacarle partido al asunto. La figura de un ciclista cojo (le habían amputado la pierna a la altura de la cadera) resulta llamativa para todos los que le ven, así que Toti decide que quizás pueda ganarse la vida así. Está decidido: recorrerá Europa sobre dos ruedas, convirtiéndose en un espectáculo ambulante. Y así lo hace.

Pasa por Francia, por Bélgica, por Dinamarca, entra en Alemania e incluso va a Austria. En Viena, dice, unos desconocidos le arrancan el brazalete con la bandera italiana que siempre lleva puesto.

Y es que a Enrico Toti se le puede definir con tres palabras: pundonor, fantasía y patriotismo. De la primera ya ha dado bastantes muestras, y alguna más que contaremos. Toti amaba profundamente a Italia, casi tanto como odiaba a Austria. Hay que recordar que el momento en el que vive es especialmente tenso entre el recién nacido Estado italiano y el Imperio de los Habsburgo, con disputas territoriales en varios puntos y un sentimiento generalizado de enfrentamiento para ambas potencias surgido tras la unificación garibaldina que algunos quieren llevar hasta el Tratado postnapoleónico de Viena.

Por ello, cuando el 23 de mayo de 1915 el Reino de Italia declara la guerra al Imperio Austro-Húngaro, dentro del marco de la Primera Guerra Mundial, Enrico Toti siente cómo su sangre hierve. Entrará en combate, eso lo tiene claro. Toti amaba profundamente a Italia, casi tanto como odiaba a Austria. Y cuando en 1915 Italia declara la guerra al Imperio Austro-Húngaro, Toti siente cómo su sangre hierve.

Así que, animado, coge su bicicleta y llega pedaleando hasta el noreste del país, la zona alpina donde se va a situar, con ligeras variaciones, el frente durante toda la Primera Guerra Mundial. Pero, cuando llega allí, se topa con la cruda realidad. Nadie le necesita, nadie le quiere cerca de la acción. ¿Tú te has visto? Para qué querríamos un ciclista cojo, aquí nos hacen falta hombres completos, los lisiados salen del frente, no llegan a él. No, Enrico, vuelve a Roma, vuelve a entretener a todos con tus piruetas.

Pero Toti, el pequeño Toti, el ciclista de una sola pierna, Toti, ese Toti, no se rinde. Su celo patriótico se lo impide. Así que se queda por la zona, paseando con su bicicleta entre las tropas, intentando demostrar que realmente sería útil como enlace, como combatiente. No le han llamado.

Un par de veces es arrestado, acusado de espía, de qué otra forma se podría explicar esa insistencia en estar cerca del frente, esos paseos sin aparente fin… Le ponen en libertad y vuelve a las andadas, pero ahora son los propios soldados italianos los que le increpan, le tiran piedras, le golpean. Su fiebre bélica les hace quedar mal a ellos, que están allí obligados, que intentan pasar la guerra sin que les maten.

Qué más da, a estas alturas ya nos habremos dado cuenta de que el tipo era algo lento para coger las indirectas. O que era un iluminado. O, sencillamente, un chiflado. No importa, el caso es que el 5 de julio de 1915 va un poco más allá y se cuela en una trinchera en la zona de Cormons, en primera línea de fuego, esperando ser aceptado por el Ejército a las bravas.

Las cartas que envía desde el frente son toda una muestra de su espíritu alucinado y ajeno a la realidad. Para nadie es una sorpresa que en poco más de cuatro meses el corajudo, idealista y algo obtuso Toti esté de vuelta en el Friuli dispuesto a entrar valientemente en combate. Las cartas que envía diariamente a su hermana son toda una muestra de su espíritu alucinado y ajeno a la realidad, con un Enrico que se cree invulnerable, alguien “perteneciente a una clase especial”, todo un ejemplo para los jóvenes de su país. Sin duda, dice, será llamado a las trincheras al día siguiente.

Mientras esto ocurre (o no) se gana el sustento recogiendo escombros y vendiendo el metal que balas y bombas van dejando aquí y allá. Un chatarrero en bicicleta. A unos cientos de metros de la más horrenda guerra que jamás se hubiese visto.

Al fin, se alista como voluntario en el Regimiento de Bersaglieri, la sección de soldados-ciclistas del Ejército italiano donde también combate, entre otros, Ottavio Bottecchia, futuro campeón del Tour de Francia. Nadie le quiere muy cerca, pero nadie parece poder arrojarle demasiado lejos, por lo que la única opción que queda es aceptarle.

El 6 de agosto de 1916 los Bersaglieri intentan tomar una cota cerca de Montefalcone, al norte de la ciudad de Trieste. Es la primera línea de guerra, el fragor de la batalla, lo que Toti siempre ha deseado. Nada más empezar la escaramuza se lanza de forma alocada contra las trincheras enemigas, pedaleando con toda la fuerza de su única pierna. En pocos segundos es abatido por una ráfaga de ametralladora, que lo deja moribundo en el suelo arrasado.

La inútil muerte de Toti se convierte rápidamente en todo un símbolo dentro de su país. Pronto, muy pronto, su caída deviene en martirio, y su martirio en gloria. El responsable será el periódico ilustrado La Domenica del Corriere, que dedica una página completa a todo color el día 2 de septiembre de 1916 a la “heroica muerte del mutilado Enrico Toti”. Allí aparece dibujado con su flamante uniforme, ese que nunca pudo llegar a vestir porque los voluntarios llevaban otras distinciones.

Las leyendas sobre su muerte empiezan a brotar de forma natural. Unos dicen que sus últimas palabras fueron "Nun moro io", que se convertirán en signo de orgullo nacional en el futuro. Porque Toti fue figura fundamental dentro del imaginario fascista que iba a nacer tras el final de la Gran Guerra. El patriota, el que nunca se rindió, el que buscó desesperadamente su muerte en mitad de la batalla. Icono del futurismo, de los poetas, pero también de las camisas negras.

Al fondo, su cuerpo, su cuerpo pequeño y mutilado, enterrado por el barro, masacrado por el fuego austriaco, en un campo cercano a Montefalcone.

Kristina Vogel: De Campeona Mundial a Ejemplo de Entereza

La ciclista alemana Kristina Vogel ha reconocido que pensó en amputarse las piernas tras sufrir un accidente y quedar parapléjica. La 11 veces campeona del mundo colisionó con otro corredor en una pista de ciclismo el 26 de junio en Cottbus (Alemania) y quedó sin movilidad en las piernas.

La deportista aseguró que pese a tener en mente la idea de amputarse las extremidades, no se arrepiente de su decisión de mantenerlas: "Hubo uno o dos momentos en los que pensé: 'ahora me las quito, eso sería más fácil'. Pero las piernas son parte de mí. Me llevaron durante 28 años y las echaría mucho de menos". Vogel era la deportista de mayor éxito en la historia del ciclismo de pista del país."Cuando empecé a sentarme y a tratar de ducharme o de darme vuelta en la cama me di cuenta de que las piernas pesan mucho.

La deportista reconoce que aún no está recuperada del todo a nivel emocional, aunque mira al futuro con optimismo:"Por supuesto que tengo momentos sombríos. Pero la vida sigue y es linda a pesar de todo. Puedo hacer muchas cosas superlindas, ya no como peatón, pero en la silla de ruedas", señaló.

Kristina Vogel

Alex Zanardi: Un Ícono de Inspiración y Superación

El expiloto y ciclista paralímpico italiano Alex Zanardi, de 53 años, es, sin duda, uno de los mayores ejemplos del deporte mundial en cuanto a ejemplo de superación, esfuerzo, positivismo y competitividad que existen. Zanardi, que, en estos momentos, se debate entre la vida y la muerte tras haber chocado con su ‘handbike’ (la bicicleta en la que se pedalea con las manos) contra un camión, en el hospital Santa Maria alle Scotte, de la provincia de Siena (Italia), perdió las dos piernas, en el 2001, en un accidente de la CART en Alemania.

“Cuando me desperté en el hospital alemán sin piernas, miré la mitad que quedaba, no la mitad que acababa de perder”. Lejos de hundirse, Zanardi se reinventó a base de esfuerzo y pasión por el deporte para firmar en varias ocasiones marcas y récords espectaculares en Ironman, conquistar cuatro medallas paralímpicas en ‘handbike’ y volver a competir con un coche adaptado en carreras de máximo nivel como las 24 Horas de Daytona de 2019.

Zanardi, que ha vuelto a provocar una ola de admiración y desolación en toda Italia, sigue siendo un ejemplo admirable para sus compatriotas y, en efecto, el mundo entero.Espíritu de superación“Si no hubiese sufrido aquel accidente en Alemania, tal vez, tal vez, ahora no sería tan feliz”, ha comentado en reiteradas ocasiones el expiloto italiano.

Zanardi se estrelló contra un camión durante una de las etapas de 'Obiettivo tricolore', una prueba paraciclista disputada en la provincia de Siena (Italia), donde está inconsciente y estado “muy grave”. El ciclista perdió el control de su bicicleta durante una curva cuesta abajo a la altura del municipio de Pienza; invadió el carril contrario, por donde llegaba un camión, que no pudo esquivarle.

Según ha publicado, hoy, la web de 'Il Messaggero', otro ciclista paralímpico asegura, aunque la información no está del todo contrastada o, al menos, de momento, no ha aparecido el video que la confirme, Zanardi estaría, en el momento previo al accidente, disfrutando de la multitudinaria y popular carrera "hasta el punto de que su despiste, su error, fue estar grabando la prueba con su móvil para disfrutar, posteriormente, de las imágenes". Correr, manejar la bicicleta con una mano y grabar con la otra pudo ser el motivo que hiciese que Zanardi se despistará, se cambiase de carril sin darse cuenta y chocase con el camión.

"La vida es como el café: puedes ponerle mucha azúcar, pero si quieres que sea dulce vas a tener que darle vueltas a la cuchara. Si te quedas quieto, no pasará nada"Tras ello, el italiano fue evacuado en helicóptero al hospital, donde fue operado durante varias horas.

Toda Italia estremecidaEl accidente de Zanardi ha causado conmoción en Italia, desde donde le llegan ánimos de miles de personas, entre ellas el primer ministro Giuseppe Conte. "Nunca te rendiste y con tu extraordinaria fortaleza mental has superado mil dificultades. Vamos Alex Zanardi, no te rindas.

Además, fue campeón en 1997 y 1998 de la Champ Car World Series (CART), competición en la que el 15 de septiembre de 2001 en el autódromo EuroSpeedway Lausitz (Alemania) sufrió un accidente que casi le cuesta la vida y que provocó que le amputasen las dos piernas."Cuando me desperté sin piernas miré la mitad que quedaba de mi cuerpo, no la mitad que había perdido"

Tras ello, en 2004 volvió a las pistas en pruebas de turismos y gran turismos con BMW, con coches adaptados, pero sus mayores éxitos llegaron en 'handbike', donde logró proclamarse bicampeón paralímpico en Londres y Río.

Tal y como reconoció el neurocirujano que operó a Zanarci, el doctor Giuseppe Olivieri, su estado es “gravísimo, pero estamos hablando de una persona muy fuerte, tanto física como mentalmente y, desde luego, de una persona a la que vale mucho, muchísimo, la pena ayudar, así que vamos a estar a su lado y, cuando despierte, vopciones: renunciar o tratar de apasionarme por un nuevo proyecto. Elegí la segunda, porque entendí que en el aloraremos su auténtico estado de salud aunque todos estamos, en efecto, muy, muy, preocupados”.Noticias relacionadas“Cuando llegas a casa como un perdedor debes tratar de encontrar una nueva oportunidad", solía explicar Zanardi a todo el que quería escuchar su tremenda y motivadora historia. "Tras sufrir aquel terrible accidente, tenía dos opciones: renunciar o tratar de apasionarme por un nuevo proyecto. Elegí la segunda, porque entendí que en el deporte que lo mejor es trabajar en el proyecto más que el hecho de lograrlo.

Estos son solo algunos ejemplos de ciclistas que han superado la adversidad y han encontrado en el deporte una forma de seguir adelante. Sus historias son un testimonio de la fuerza del espíritu humano y una inspiración para todos aquellos que enfrentan desafíos en sus vidas.

Tabla: Logros Destacados de Algunos Ciclistas Sin Piernas

CiclistaLogros Destacados
David SuárezParticipación en competiciones con el Club «Lora Bike», eventos para recaudar fondos para prótesis.
Enrico TotiParticipación como voluntario en el Regimiento de Bersaglieri durante la Primera Guerra Mundial.
Kristina Vogel11 veces campeona del mundo en ciclismo de pista.
Alex ZanardiMúltiples récords en Ironman, 4 medallas paralímpicas en ‘handbike’, participación en las 24 Horas de Daytona.

La historia de Alex Zanardi

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