Mathieu Van der Poel: Biografía de un Campeón Multidisciplinario

Mathieu Van der Poel es una de las figuras más destacadas del ciclismo mundial en la actualidad. Este ciclista holandés es un fuera de serie en ciclocross, carretera y ciclismo de montaña.

Este ciclista holandés es el único ciclista de la historia que ha logrado ser campeón del mundo en ciclocrós en seis ocasiones y sólo el belga Eric de Blaeminck le supera con 7 títulos, y además le añadió el título de campeón del Mundo de ciclismo en Ruta en 2023.

Mathieu van der Poel nació el 19 de enero de 1995 en la ciudad belga de Flandrien, pero tiene nacionalidad holandesa desde siempre.

Su abuelo es el mítico Raymond Poulidor, conocido por ser el “eterno segundón”, ya que logró pisar podio, ocupando el segundo lugar, en los Tours de 1964, 1965 y 1974, y ser tercero en 1962, 1966, 1969, 1972 y 1976, pero nunca ganó la carrera.

Su padre Adrie corrió entre los ochenta y noventa y tiene un palmarés exquisito de carreras como Flandes y Lieja, lo que habla de una polivalencia que también incluye el mundial de ciclocross.

Inicios en el Ciclocrós

Van der Poel fue desde muy joven un ciclista de enorme éxito. El ciclocrós, donde comenzó su carrera competitiva, le vio ganar prácticamente todo en sus primeros años como júnior, logrando triunfos en la Copa del Mundo, el Superprestigio, el Campeonato de Europa y del Mundo.

Su éxito era innegable y el ciclocrós era, sin duda, el campo en el que se centraba en sus años sub-23. La temporada 2013-2014, en el equipo BKCP-Powerplus fue la única en la que compitió plenamente en el nivel, ganando la Copa del Mundo y el Superprestigio, aunque no pudo ganar los campeonatos del Mundo y de Europa, ya que justo comenzaría su rivalidad con Wout van Aert (y también con Michael Vanthourenhout).

No obstante, ganó varias carreras ese año. En 2014-15 ganó la carrera Superprestigio Elite, al terminar su etapa y pasar a nivel Elite a mitad de temporada.

EPIC CYCLING BATTLES | Mathieu van der Poel vs Wout Van Aert | 2024 CX

Transición al Ciclismo en Carretera

A partir de 2020, Mathieu centró su carrera en el ciclismo en carretera, logrando importantes victorias como el campeonato de Holanda, una etapa en Tirreno-Adriático, y la clasificación general en el BinkBank Tour.

En 2022, comenzó con un tercer puesto en la Milán-San Remo, seguido de victorias en la Settimana Internazionale Coppi e Bartali, Dwars door Vlaanderen y su segundo Tour de Flandes.

El 2023 fue un año destacado para Mathieu, ganando la Milán-San Remo, París-Roubaix y el Mundial de Ciclismo de Fondo en Carretera.

Relación con Roxanne Bertels

Roxanne es una modelo holandesa que también fue ciclista, y esto ha servido para ser una gran influencia en la carrera de Mathieu. Ambos se conocieron en el mundo del ciclismo y rápidamente se enamoraron.

La relación de Mathieu y Roxanne ha resistido al acoso de la prensa del corazón, y han demostrado ser una pareja fuerte y unida en el mundo del deporte, hasta el punto de que el mismo Mathieu cree que una de las claves en su mejora como ciclista llegó desde que se fue a vivir con ella hace unos años, ya que desde ese día es mucho más metódico con el descanso.

“Por ejemplo, nos gusta acostarnos a las nueve. Disfrutamos juntos viendo una serie. Ahora también me doy cuenta de lo importante que es descansar después de un duro entrenamiento”, comentó Mathieu, que también desvela que antes se encontraba mucho más cansado después de entrenar, ya que tiraba horas y horas jugando con la PlayStation y no descansaba las horas que necesita un ciclista profesional.

«Antes, cuando trabajaba muchas menos horas como ciclista de ciclocrós, me resultaba mucho más difícil tumbarme después. Entonces no era necesario. Ahora funciona mucho mejor.

Legado Familiar y el Tour de Francia

Cuando el pasado domingo Mathieu Van der Poel estallaba en lágrimas tras su histórica victoria de etapa y liderato en el Tour de Francia, el corredor de Alpecin-Fenix miraba al cielo con la satisfacción de haber saldado una deuda de familia. Mathieu tiene como segundo apellido un nombre ilustre: Poulidor.

Cualquier aficionado al ciclismo sabrá que detrás de ese apellido hay una gran historia, la de Raymond “Poupou” Poulidor, un ciclista francés que en los años 60 tuvo que enfrentarse a dos monstruos del ciclismo, Jacques Anquetil y Eddy Merck, dos leyendas del Tour de Francia, con cinco victorias cada uno en la ronda gala.

Estos dos corredores fueron la piedra en el camino para que Raymond Poulidor no llegara a conseguir nunca su ansiado Tour de Francia, a pesar de haber subido hasta en 8 ocasiones al podio final (más que nadie) y haberse llevado siete victorias de etapa.

Raymond se casó con Gisèle Bardet y tuvieron dos hijas, Isabelle y Corinne. Giséle, conocedora de lo que supone ser la mujer de un ciclista profesional, con largas estancias fuera de casa y una vida dedicada al sacrificio y la preparación, hizo prometer a sus dos hijas que nunca se casarían con un ciclista.

Sin embargo, el destino y la casualidad hicieron que la pequeña de las dos, Corinne, no pudiera cumplir la promesa. Su marido no era otro que el corredor holandés Adri Van der Poel, al que conoció en una discoteca en la Martinica, cuando ambos estaban de vacaciones.

Nada que ver, pues con el ambiente ciclista. Mathieu Van der Poel, a sus 26 años, ya parece haber confirmado la predicción de su abuelo: Campeón del Mundo de ciclocross en cuatro ocasiones, ganador y dominador en Copa del Mundo de MTB, ganador de clásicas de carretera como el Tour de Flandes o Amstel Gold Race, lo mejor es que en su horizonte se vislumbran todavía más éxitos, como la medalla en los JJOO de Tokio en MTB o, más cerca, sus posibilidades en el presente Tour de Francia.

Incidente en Australia

Mathieu van der Poel llega al Mundial después de un año... rarete. Ha sido exitoso, porque cualquier año con De Ronde y la actuación esa del Giro es exitoso, pero... También ha sido pelín fracaso, porque cualquier año con lo de Roubaix y la actuación esa del Tour es pelín fracaso.

Así que uno no sabe si viene a salvar o redondear, si llega 'favoriteando' o en plan 'underdog' como Daniel Bryan contra Triple H (más o menos). Sucede que a Van der Poel le pasan cosas. Cosas. Como a ese amigo que sales con él porque siempre deja historietas para contar, pero, joder, la última vez casi pierdes tu mano derecha, tres dientes y la ciudadanía española.

A ver, no incidente en el hotel rollo Keith Moon, pero un incidente. Que hay dos adolescentillas tocando a su puerta un montón de veces. Ya ven, las 'fanses'. Pero de madrugada, cuando falta un 'na' para el gran objetivo, pues... Y el tío que responde mal.

Se ha filtrado hace poco un vídeo (ahora hay vídeos filtrándose de prácticamente cualquier cosa, menos mal que nos llegó tarde el asunto) donde el Van der Poel espera agazapado tras su puerta, las dos majérrimas ignorantes y maleducadas prueban a tocarle los timbres una vez más, y el tío se abalanza como Andoni Goiketxea ante tibia tierna, en calzoncillos (eso luce mucho) y entre gritos que harían quebrarse un vaso de sidra, porque no veas qué gritos las mozas, qué agudos, Bruce Dickinson en 'Run to the Hills'.

En fin, que, cuentan, la cosa acabó con el ciclista empujando a una de las menores hasta tirarla al suelo (eso no sale en el vídeo, aclaro), una detención, un paseo por comisaria, una retirada en el Mundial, una multa y salir perdiendo el culo de Australia, no vuelvo ni de vacaciones. Bueno, vuelvo para el juicio, y ya.

Paralelismos con el Pasado

Esto de acosar deportistas en los hoteles no es cosa actual, no vayan a pensarse ustedes. Cuentan que si para ver a Julen Guerrero (buena zancada, mejor melena) llegaron unas muchachas a esconderse en el carrito de la ropa sucia.

Fue antes del Mundial de 1994, concentración en Puente Viesgo. También les digo... yo estuve en ese mismo hotel para una boda y es sen-ci-llí-si-mo acabar en un carrito de ropa sucia. O sitios peores. Vamos, que bien.

Pero con los ciclistas, igual uno pensaba que... Bueno, joder, que se hacen 200 kilómetros por jornada (o se hacían), con siete horas sobre la bici (ay, siete horas), tres puertos de categoría especial (ay, tres puertos de categoría especial) y cronos de 60 kilómetros (ay, ay, ay). Y eso, que igual la cosa está más centrada, por lo del descanso y tener piernas tranquilinas. Oigan, que no.

Que no es nuevo, el rollo 'rockstar with groupies and jail'. Vean, vean. A ver, tú piensas en estos aspectos y te sale el nombre de Sagan. Por cercanía, seguramente.

Yo tengo mucho fervor para que Sagan se pelee con Daniel Oss y este escriba un libro contando todos los asuntos en década y media. Imaginen. Esperaremos. Entre tanto... pues Freddy Maertens.

Análisis de un Ciclista Insaciable

Insaciable, espectacular, atacante... Si bien es cierto que, en sus última actuaciones, Van der Poel parece haber aparcado en cierta medida el corazón, para correr un poco más con la cabeza, sigue siendo un placer verle pedalear bajo cualquier circunstancia...

Por todo ello, creemos que es el momento adecuado para revisar la figura deportiva y personal de uno de los ciclistas más influyentes de los últimos años. Nacido el 19 de enero de 1995 (27 años) en la localidad belga de Kapellen (Bélgica), aunque tiene nacionalidad neerlandesa. De ahí que sea un corredor admirado en ambos países.

A pesar de competir en carretera desde 2014, cuenta solo con una participación en el Tour de Francia. Fue el año pasado, y acabó abandonando... eso sí, después de llevarse una victoria espectacular y vestirse de amarillo. Actualmente ocupa el puesto 16 en el ranking 2022 de la UCI, siendo en el número 193 en el ranking histórico de la UCI desde que se tienen registros de victorias.

Ha sido cuatro veces Campeón del Mundo de Ciclocross (15, 19, 20 y 21) y tres veces Campeón de Europa de Ciclocross (17, 18 y 19). Con 38 victorias en profesionales, las clásicas son el escenario ideal para desplegar todo su potencial.

"Me gusta jugar. Esa es una forma de relajarme para mí. Para llenar el día, eso es ideal. ¿Si podemos hablar de una adicción? "Divertirse debería ser lo primero en todo lo que hagas. Lo consigo al no seguir una planificación estricta que me permite hacer lo que me apetece.

Rivalidad con Wout van Aert

Wout van Aert ha sido, desde categorías inferiores en ciclocross, el principal adversario de Van der Poel. Entre los dos se repartieron campeonatos europeos y mundiales durante varios años.

Cincelados para la historia, para grabar sus nombres en el frontispicio del más preciado mármol del ciclismo, compiten palmo a palmo, pulgada a pulgada, ambiciosos al extremo, Mathieu van der Poel (30 años, Kapellen, Países Bajos) y Tadej Pogacar (26 años, Klanec, Eslovenia).

Duelo con Tadej Pogacar

En la Milán-San Remo, aún de dulce y espumosa resaca tras los fastos de una Classicissima que se adentró en los incunables de la Primavera y en el arcano de la memoria colectiva para siempre, se tasaron dos ciclistas formidables que sublimaron la clásica italiana con una actuación portentosa. Puro goce, deleite y asombro.

En Vía Roma, Van der Poel, el nieto de Poulidor, agarró la corona de laurel por segunda vez en una carrera que es una corona de espinas para el esloveno, tan desmesurado en la Cipressa (5,7% al 4% de pendiente media), donde completó la ascensión en apenas 9 minutos a una velocidad media de 38 kilómetros por hora.

630 vatios de media, con picos máximos de 970 vatios y una velocidad máxima de 47,7 km/h en 1:01 de esfuerzo. Una barbaridad de 9,69 w/kg. En el esprint, reincorporado Filippo Ganna al festín, a la orgía del ciclismo sin pudor, desvergonzado, valiente y atacante, sentenció Van der Poel con una arrancada de largo alcance que sometió al genio esloveno, que aunque vencido, pero no derrotado, lanzó el guante para el próximo encuentro en la Vía Roma.

Monumentos de Mathieu Van der Poel

  • Milán-San Remo (2023 y 2025)
  • Tour de Flandes (2020, 2022 y 2024)
  • París-Roubaix (2023 y 2024)

Monumentos de Tadej Pogacar

“Di lo mejor de mí, ataqué en la Cipressa. Era demasiado optimista irme solo, pero lo intenté. Estoy feliz por marcharme con Mathieu y Pippo. Supe que tenía que atacar pronto en el Poggio, pero Mathieu estaba muy fuerte, como Pippo. Necesito estar satisfecho con este 3º, pero volveremos el año que viene a por más”.

Para entonces resta un almanaque completo, aunque a través de las redes sociales el esloveno ya ha retado al neerlandés advirtiendo que subirá la Cipressa aún más rápido. El debate de La Classicissima sirvió para que el neerlandés igualara a Monumentos al astro esloveno. Los dos lucen siete en su escaparate de grandes logros. También se distinguen con un Mundial en su biografía.

Aunque alejados en cuanto a sus respectivas fisionomías - Van der Poel mide 1,84 y pesa 75 kilos; mientras que Pogacar tiene una estatura de 1,76 y un peso de 66 kilos-, ambos han establecido un diálogo cerrado, íntimo, un vis a vis de excelencia en las grandes clásicas.

Histórico de Monumentos

  1. Eddy Merckx (Bélgica) 19
  2. Roger de Vlaeminck (Bélgica) 11
  3. Costante Girardengo (Italia) 9
  4. Fausto Coppi (Italia) 9
  5. Sean Kelly (Irlanda) 9
  6. Rik van Looy (Bélgica) 8

Si son tan parejos en los Monumentos es por la enorme capacidad del esloveno de competir en escenarios que no se presuponen favorables para un ciclista tan ligero. “Lo alucinante de Pogacar es que lo mismo te gana el Tour que en Flandes”, suele definir Mikel Landa cuando describe al esloveno como al más completo de los ciclistas.

El neerlandés responde estructuralmente a lo que se espera de un clasicómano: fuerte y potente. Pogacar, sin embargo, tiene el don de ser tremendamente impactante sea cuál sea el escenario y el rival al que tenga que medirse. Es todos los ciclistas a uno.

Con el deseo de trascender, de empuñar un trozo de historia, de izar desde el orgullo de los grandes campeones la bandera de la memoria, Pogacar y Van der Poel se medirán en menos de una semana en la E 3 Saxo Classic. Están citados para el próximo viernes.

En 2023, Pogacar fue tercero, por detrás de Van der Poel y Van Aert, vencedor. La clásica belga es una de las pruebas que servirán para encauzar aún más su cerrado pulso en el Tour de Flandes, donde se espera las versiones superlativas de los dos. Sobre los adoquines intentarán romper el empate que les ata.

Eso será el 6 de abril. Después, según sus programas, Van der Poel tratará de hilar su tercera París-Roubaix el 13 de abril. Pogacar se alistará el 27 del mismo mes a la Lieja. Así continuarán ambos su duelo monumental.

Séptimo Mundial de Ciclocross

Mathieu van der Poel lo ha vuelto a hacer. No es una sorpresa que haya ganado el Mundial de ciclocross, pero hace una década parecía imposible que alguien igualara el récord de Erik De Vlaeminck con su séptimo título.

Un registro que parecía intocable, un número que solo los más fanáticos del barro se atrevían a mencionar sin soltar una risa nerviosa. Pero aquí estamos: Van der Poel ya no solo es el mejor de su generación, sino que ha alcanzado la altura de los dioses del ciclocross. Y eso, amigos, no es cualquier cosa.

Van der Poel vs. De Vlaeminck: ¿Quién es el Mejor?

La pregunta es inevitable: ¿cómo se compara el neerlandés con el mítico belga? ¿Quién ha sido más dominante en su época? Vamos a echar un vistazo, sin miedo a meter los pies en el barro, como corresponde.

Erik De Vlaeminck, el Pionero del Ciclocross Moderno

Para entender lo que hizo Erik De Vlaeminck en su tiempo, hay que retroceder a finales de los años 60 y principios de los 70, cuando el ciclocross todavía era una especialidad marginal fuera de Bélgica, Francia y Suiza. De Vlaeminck no solo lo convirtió en su hábitat natural, sino que lo llevó a un nivel que nadie había visto antes.

Entre 1966 y 1973, el belga ganó siete títulos mundiales en ocho años. Solo se le escapó el de 1967, cuando Renato Longo le arrebató la victoria y su primer título llegó en el País Vasco, concretamente en Beasain.

En aquella época, el ciclocross no era tan profesional como ahora. Había corredores que lo combinaban con la carretera, otros que lo usaban como entrenamiento invernal y, sobre todo, no existía la especialización extrema de hoy en día.

Además, Erik no era un tipo que solo brillaba en los circuitos embarrados de Bélgica. También tuvo una notable carrera en la carretera, llegando a ganar una etapa en el Tour de Francia. Pero su legado es, sin duda, el de haber elevado el ciclocross a un deporte de culto en su país.

Mathieu van der Poel, el Artista que lo Hace Todo Fácil

Comparar épocas siempre es complicado. El ciclocross de ahora no tiene nada que ver con el de los años 70. Los circuitos son más artificiales, el material ha evolucionado una barbaridad y la preparación es completamente distinta.

Sin embargo, si hay algo que une a Van der Poel con De Vlaeminck es su dominio absoluto. El neerlandés ha tardado más en llegar a los siete títulos, ya que su primer Mundial lo ganó en 2015 y desde entonces ha tenido algunos altibajos, sobre todo por culpa de un tal Wout van Aert, su gran rival de estos años.

Aun así, cuando ha estado en forma, nadie ha podido pararle. Van der Poel tiene una forma de correr que parece sacada de un videojuego. Hace cosas que parecen imposibles, como si la gravedad y la fatiga no fueran con él.

Su capacidad para acelerar en cualquier momento, su técnica en los descensos y su dominio de la bici en los terrenos más complicados le han convertido en una referencia absoluta.

Pero lo que le distingue de De Vlaeminck es su versatilidad. El belga fue un ciclocrossman puro con alguna incursión en la carretera. Van der Poel, en cambio, es un todoterreno: ha ganado Monumentos como la Milán San-Remo, el Tour de Flandes o la París-Roubaix y un Mundial de carretera. Ha sido campeón del mundo de gravel y solo se le resiste el título en el mountain bike y los Juegos Olímpicos. Es el ciclista definitivo de la era moderna, capaz de competir al máximo nivel en varias disciplinas sin que su rendimiento se resienta.

¿Quién es el Mejor?

Aquí es donde las comparaciones son odiosas. De Vlaeminck fue el mejor de su tiempo en ciclocross, sin discusión. Van der Poel, por su parte, no solo domina en el barro, sino que ha trascendido el ciclocross para convertirse en una estrella mundial del ciclismo en general.

Si miramos únicamente los Mundiales, la igualdad es total: siete títulos cada uno. Pero si ampliamos el foco, la balanza se inclina a favor de Van der Poel. Su palmarés en carretera no tiene comparación con el de De Vlaeminck, y su impacto mediático es mucho mayor.

Aun así, los más puristas del ciclocross siempre tendrán un argumento a favor del belga: su dominio fue más prolongado y se produjo en una época en la que el ciclocross tenía más incógnitas, menos tecnología y muchas más adversidades.

Otros Grandes Nombres del Ciclismo

Van der Poel y De Vlaeminck han hecho historia, pero no han sido los únicos en dejar una huella imborrable en este deporte. Si echamos un vistazo a la historia del ciclismo, encontramos muchas figuras que han marcado una era:

  • Eddy Merckx: «El Caníbal», el ciclista más dominante de todos los tiempos. Cinco Tours, cinco Giros, una Vuelta, siete Milán-San Remo… la lista de su palmarés parece un inventario de museo.
  • Bernard Hinault: El último gran campeón a la antigua, con cinco Tours y una mentalidad implacable. «Si sufres, que no se note», decía.
  • Fausto Coppi: El héroe de la posguerra, el primero en hacer del ciclismo algo más que una carrera de resistencia. Nadie ha dominado la Grande Boucle con tanta autoridad desde entonces.
  • Marianne Vos: Probablemente la ciclista más completa de la historia, capaz de ganar en carretera, ciclocross y pista con una facilidad asombrosa.
  • Peter Sagan: Un genio del espectáculo, tres veces campeón del mundo y uno de los corredores más carismáticos de la era moderna.

Cada época tiene sus referentes, sus dominadores y sus historias que contar. Van der Poel ha escrito otra página dorada con su séptimo Mundial, pero en el ciclismo, la historia nunca se detiene. Habrá más campeones, más récords y más gestas.

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