Países Bajos tiene una larga y nutrida historia con el ciclismo. Más bien en clásicas, especialmente las de Flandes, los neerlandeses tuvieron una generación de oro entre mediados de los 70 y la primera mitad de los 80. No significa que no hayan tenido grandes estrellas antes y después, pero en esos años fueron varios los corredores que se destacaron.
La vida de Peter Winnen se puede leer como una novela. Creció con un solo sueño: convertirse en ciclista. Se convirtió en uno de los ciclistas holandeses más exitosos y famosos de todos los tiempos. Sus majestuosas victorias en el Tour de Francia fueron de lo más destacado en la historia del deporte holandés. En De Santander a Santander, Peter Winnen describe su ascenso y carrera deportiva con sus propias palabras. Desde los sueños ciclistas de un adolescente y los primeros años como amateur, su introducción en el mundillo ciclista y el debut como ciclista profesional, hasta el Tour de Francia, las primeras victorias, los esfuerzos inhumanos, los medios de comunicación, la relación con las mujeres y el dopaje. Es la historia de un gran sueño que por momentos se convirtió en pesadilla. También es la historia de un hombre cuyo talento como ciclista solo se compara con su talento como escritor.
El próximo 25 de marzo, viernes, pondremos a la venta el libro DE SANTANDER A SANTANDER. Cartas desde el pelotón, escrito por el exciclista holandés Peter Winnen. Peter Winnen (1957, Ysselsteyn) fue un ciclista neerlandés, profesional entre los años 1980 y 1991. Buen escalador, ganó dos etapas del Tour de Francia en la mítica cima de Alpe d’Huez, en 1981 y 1983. Es en esta carrera donde más destacó, terminando 3º en la general de 1983, 4º en 1982 y 5º en 1981. Tras retirarse del ciclismo profesional, Winnen se dedicó a estudiar historia del arte y se convirtió en periodista deportivo. Escribe regularmente columnas para NRC Handelsblad, Fiets y De Standaard. Tiene una amplia obra publicada en neerlandés, con otros títulos como Valse start, Stoempwerk, Het snot voor ogen, Pedaalridder, Windbreker, Koersdagen y God of duivel.
Grandes Ciclistas Holandeses de Todos los Tiempos
A continuación, presentamos a algunos de los ciclistas holandeses más destacados de la historia:
1. Joop Zoetemelk
El hombre que terminó seis veces 2º en la clasificación general final del Tour de Francia. Tuvo la mala suerte de coincidir en la época de Eddy Merckx cuando era más joven y en la de Bernard Hinault en el momento en que se convirtió en un veterano. Sin embargo, pudo ganar la carrera en 1980. Venía de conquistar la Vuelta a España un año antes. Sumó 13 victorias de etapa entre las dos grandes y también triunfó en la Amstel Gold Race, en la Flecha Valona, en el Tour de Romandía, en la Tirreno Adriático y en la París-Niza, tres veces. Fue campeón del mundo en 1985, con 38 años.
Videos in Moeilijke Tijden Classic Cycling Tour de France Joop Zoetemelk in de Gele trui 1980

2. Mathieu van der Poel
En nuestra opinión, ya merece su puesto tan arriba en la clasificación de mejores neerlandeses de la historia. Probablemente nos pese el hecho de que siga en activo y ver el potencial de todo lo que puede llegar a conseguir todavía. Sin embargo, hablamos de un hombre que tiene ya 6 monumentos, los mismos que un Johan Museeuw por ejemplo y solamente uno menos que Fabian Cancellara y Tom Boonen. Tiene 3 Tour de Flandes, récord compartido pero cuenta con oportunidades por delante para tenerlo en solitario, 2 París-Roubaix consecutivas, se presentará en la próxima edición como el gran favorito para convertirse en el tercer hombre de la historia con 3 seguidas después de Octave Lapize (1909-1911) y Francesco Moser (1978-1980). También tiene 1 Milán-San Remo y en 2023 hizo un triplete hasta entonces inédito con la Classicissima, el Infierno del Norte y el Mundial.

3. Jan Janssen
Primer y único neerlandés junto a Joop Zoetemelk en haber ganado el Tour de Francia, la carrera más prestigiosa del mundo. Ya estuvo a punto en 1966 antes de hacerlo en 1968 y también conquistó la Vuelta a España en 1967, con 10 victorias de etapa entre ambas grandes. Por si fuera poco, consiguió ser campeón del mundo en 1964 y se llevó la París-Roubaix en 1967 y la París-Niza en 1964.

4. Jan Raas
Al igual que van der Poel, también ha ganado el Mundial, la Milán-San Remo, el Tour de Flandes y la París-Roubaix. Sin embargo, menos veces que el nieto de Raymond Poulidor. Aunque Raas cuenta con 5 Amstel Gold Race, récord histórico, 3 E3, 1 Gante-Wevelgem, 1 A través de Flandes y 10 victorias de etapa en el Tour de Francia.

5. Hennie Kuiper
Otro neerlandés que fue campeón del mundo, en su caso en 1975. Tiene 4 monumentos diferentes, todos ganados una sola vez, únicamente le faltó el Tour de Flandes para convertirse en el cuarto corredor y primer no belga en llevarse los 5 que existen. A eso le sumó 5 victorias de etapa en grandes vueltas, la Vuelta a Suiza 1976 y la medalla de oro en la prueba en línea en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972.
Otros Ciclistas Destacados
- Gerrie Knetemann: Ganó el Mundial en 1978.
- Steven Rooks: Subcampeón del Tour de Francia en 1988.
- Tom Dumoulin: Ganador del Giro de Italia 2017 y campeón del mundo de contrarreloj.
El Paraíso Ciclista de Holanda
Holanda es todo un paraíso para los ciclistas. Se calcula que hay más de 18 millones de bicicletas en el país, cuando la población actual es de 17 millones de habitantes. Las calles del país no sólo están preparadas para disfrutar de un paseo en bici, sino que han sido diseñadas alrededor de esta experiencia. Carriles bici bien anchos y coches relegados a meros invitados. En algunas ciudades, además, estos carriles están completamente separados del tráfico motorizado e incluso existen señales que otorgan preferencia total a las bicicletas, relegando a los vehículos de motor a simples invitados.

Según estos datos, sólo en Amsterdam hay alrededor de 800.000 bicicletas y se estima que un 63% de sus habitantes usa este medio de transporte a diario. Por contra, el número de coches en la ciudad es de 263.000. Los holandeses usan la bicicleta para ir a trabajar, para hacer la compra, para ir a estudiar, para llevar a los hijos al colegio, para dar un agradable paseo en pareja, para hacer deporte… Cualquier excusa es válida y sólo en Amsterdam ya hay 500Km de carriles bici con un montón de rutas al alcance de cualquiera. Con tanto ajetreo ciclístico, lo lógico es que las ciudades holandesas dispongan de grandes parkings para bicicletas.
La Historia del Ciclismo en Holanda
Antes de que tuviera lugar la Segunda Guerra Mundial, los habitantes de los Países Bajos usaban la bicicleta como principal medio de transporte. Era una forma de desplazarse respetable tanto para hombres como para mujeres, y el número de bicis era muy superior al de los coches. El problema vino tras la guerra. Durante la década de los 50 y los 60 la venta de coches se disparó y el uso de la bicicleta fue disminuyendo de forma alarmante: cada año descendía en un 6% y se llegaron a derribar barrios enteros para darle espacio al tráfico motorizado.
En el año 1971 se produjeron 3.300 muertes por accidentes de tráfico, entre ellas las de más de 400 niños. Stop de Kindermoord creció rápidamente y se puso manos a la obra: llevó a cabo manifestaciones, ocupó puntos negros en los que se producían accidentes, y organizó días especiales en los que cerraba calles para que los niños pudieran jugar de forma segura.