Historia del ciclista Juanjo Cobo de Cabezón de la Sal y su impacto en el ciclismo español

Cantabria, un territorio que atesora buena parte de la historia del ciclismo nacional, ha sido cuna de grandes nombres como los Díaz Zabala, Gutiérrez, Aja, Linares y Cobo. En esta ocasión, exploraremos la historia de Juanjo Cobo, un ciclista originario de Cabezón de la Sal, y su impacto en el ciclismo español.

Para conocer más sobre esta fuente de ciclistas, hemos elegido a David de la Fuente, un ciclista correoso, majo y de equipo. David de la Fuente es sinónimo de trabajo, exigencia y profesionalidad, y quién mejor que él para desgranarnos por dentro una de sus rutas de entrenamiento preferidas.

Nuestro punto de salida es el mismo de donde parten las pruebas de Los 10.000 del Soplao, marchas que seguro no os son desconocidas y que realmente merecen la pena en cualquiera de sus versiones, ya que se puede realizar en BTT, carretera e incluso carrera a pie. Emprendemos la marcha por la CA180 en dirección a Valle y nada más salir ya nos encontramos el primer cartel que nos anuncia dolor de piernas: “Carmona. Palombera. ABIERTOS”.

Aún no he empezado a sudar y la presión ya me acompaña desde la cuneta, ya que, pese a ser día laboral, son numerosos los ciclistas con los que nos encontramos.

Como dice David, la primera parte es constante pero se agarra. Y es que Carmona es un puerto muy agradecido en lo que al escenario se refiere y si hablamos de la exigencia física, lo dicho, se agarra. Pasado el calentón la valoración es positiva. Han sido 5 km al 7% de pendiente media que han puesto a cada uno en nuestro sitio.

Diez kilómetros de carretera buena y, a decir verdad, gracias al escaso tráfico, más tranquilos imposible. Seguimos camino hasta Puentenansa y casi a balón parado comienza Ozalba. Aquí la carretera ya es diferente, un poquito más estrecha y botosa. De todas formas, viendo el poco tráfico que hay, para rodar a gusto es una delicia.

Ozalba va pasando y cada vez me suena más. Carmona sí lo recordaba, pero este creo que sólo lo he hecho en competición al revés. La mañana continúa fresca y la verdad que ver a David con culote corto me da una cosa...

Entre charla y charla se nos ha pasado volando el final del ascenso y parte de la bajada. Aprovecho para fijarme un poco más en el entorno con la referencia de los Picos de Europa presente en todo momento. Cuanto más nos vamos acercando, más chulo está el paisaje. Pero andemos con cuidado, no vaya a ser que nos vayamos al suelo.

Pasamos Quintanilla, donde damos prácticamente por finalizado el descenso al llegar a un puente estrecho sobre el río Lamasón tras el que giraremos a la izquierda para seguir por la carretera CA282. Si lo hubiéramos hecho a la derecha nos dirigiríamos directamente a la zona del Soplao, donde apareceremos en la parte final de esta ruta.

Tras aproximadamente tres kilómetros de rampas no muy duras, el terreno comienza a agarrarse poco a poco y nos vamos metiendo en porcentajes en los que las patas protestan. Y como para que no lo hagan. Son 4 km duritos con rampas máximas del 12%. Poco a poco y con cabeza negociamos la situación hasta llegar al último kilómetro, en el que pega algo de aire al abrirse y dejarnos con la baba colgando con el imponente paisaje.

Al fondo vemos Fuente Dé, Picos de Europa, Potes. Rodeados de una nieve que contrasta con el culote corto de David, y eso que este es blanco. La paradita nos la hemos ganado y, a decir verdad, estoy algo mejor de lo que pensaba. 8 km de puerto a un 6,8% de pendiente media un tanto engañosa porque hay que tener en cuenta que los primeros tres y el último kilómetro son bastante más suaves que la zona central.

Descendemos rápido hacia el desfiladero de la Hermida. Un tramo de constante curveo de izquierda a derecha que en 8 km nos conduce directamente al fondo del desfiladero. Aquí tomamos la N621 que no dejaremos en, según dicen los carteles, 14 kilómetros que conducen hacia Panes, ya en la vecina Asturias.

En Panes abandonamos la carretera nacional y cogemos otra en dirección a Merodio. Estamos en un terreno con más poblaciones, por lo que lógicamente se nota algo más de tráfico. De todas formas, ¿quién ha puesto esto aquí? Es lo único que se me ocurre mientras encaramos un repecho de dos kilómetros con porcentajes duros de narices. Esto no me lo esperaba. Si sólo quedaba el Soplao.

Al alcanzar Rábago esto pica de verdad: 8-9%. La carretera es ancha y no tiene pinta de tener algún descansillo. Curvas amplias que permiten mantener constantemente la referencia visual. Aún me acuerdo del desenlace de aquel campeonato con Astarloza, Valverde, Tino… La verdad es que fue muy tenso. Son aproximadamente 4 km de constantes escalones, sobre todo en esta parte final.

La última parte es ya más tendida, no sólo fácil de hacer sino que también resulta más agradecida. Al fondo podemos ver la entrada al complejo de las cuevas. Tan cerca de casa y sin haber venido nunca a visitarlas, ¡ya tenemos delito! También es verdad que como espectador he estado por aquí en más de una ocasión a ver a mis amigos rodar en la marcha de BTT del Soplao. Súper recomendable, eso sí, con días como los de hoy.

Sin dormirnos, que tampoco es cuestión de quedarse frío y echar a perder esta próspera jornada, tiramos para abajo pasando por localidades como El Mazo o Requejo. Un descenso que hay que hacer con mucho tiento, con una primera parte con carretera muy ancha y cómoda y después un tramo más sinuoso en el que tenemos que estar atentos.

Cobo sostiene en brazos a su sobrino Hugo. Una mirada absorta y fatigada, como la de un soldado que se ha dejado el alma en la batalla. Eso reflejaba el rostro de Juanjo Cobo tras cruzar ayer su última meta, la de Madrid.

Esta región que ya había presumido de tener campeones del mundo, grandes sprinters y mejores escaladores, equipos míticos, directores con carisma y palmarés y una de las mejores aficiones del mundo, tenía una espina clavada. Ayer se la sacó. Cantabria ya tiene su Vuelta. El de Cabezón es, sin duda, el orgullo de una región, pero también el de un país.

Cuando la Vuelta partió de Benidorm, hace 21 días, a Juanjo le cosieron el dorsal 61 a su espalda. Sus piernas estaban como nunca y su ánimo, también. Pero los galones del Geox los llevaban sus compañeros Menchov y Sastre. Su director, Matxín, sabía que estaba ante el mejor Juanjo de los últimos tres años, pero no fue presentado como el líder de la escuadra cántabra. Era «la alternativa», dijeron.

En su palmarés había más pasado que futuro. En 2007, tres temporadas después de haber pasado a profesionales, se estrenó como vencedor. Lo hizo en una de las mejores carreras del mundo, la Vuelta al país Vasco. Avasalló a sus rivales.

En abril de 2011 Juanjo se llegó a bajar de la bicicleta en una contrarreloj. Había llegado a un callejón sin salida. Sus piernas no iban y su cabeza tampoco. Desmotivado, era incapaz de coger la bicicleta para salir a entrenar. La miraba aparcada en su garaje y solo veía en ella calamidad y sufrimiento. No merecía la pena seguir en esto, se repetía. Y así se lo dijo a su director.

La historia que sigue a esta conversación entre Cobo y Matxín es ya muy conocida. «Tienes que seguir. No te vamos a exigir nada». En la Vuelta a Austria recuperó las buenas sensaciones y en Burgos ya empezaba a asustar. El segundo puesto, por detrás de Mikel Landa en la ascensión a las Lagunas de Neila fue un aviso para navegantes.

Cuatro días antes de se iniciase la Vuelta, Cobo hab ló con este periódico. «Tendré que trabajar para los líderes del equipo», decía. «No creo que tengamos libertad para intentar una victoria de etapa», añadía. Y a la pregunta de ‘Y si pudieses ¿qué etapa te gustaría ganar? respondió: «Por gustar, gustar… la del Angliru, pero ese recorrido no está hecho para mí».

El Geox tuvo un calamitoso comienzo de carrera . La crono por equipos de Benidorm fue un desastre colectivo y la montaña de la primera semana de carrera dejó tocados a sus dos líderes. El cántabro, sin hacer ruido, se metió en la zona noble de la clasificación. Aún siendo el mejor clasificado de su equipo no quería aumir un liderato que siempre ha dicho correspondía a Menchov y Sastre.

Brilló en la contrarreloj de Salamanca. Sacó a su mejor contrarrelojista y voló sobre una cabra de medidas perfectas, como a él le gusta. Se colocó en una posición de lujo para afrontar las tres etapas montañosas de Galicia y Asturias, las que terminaban en Ponferrada, la Farrapona y Angliru.

En la segunda, su equipo renunció a pelear por el triunfo de etapa con David de la Fuente en su beneficio de él. El de de Cabezón acabó segundo, por detrás de Taaramae, y sumó doce segundos más de bonificación. Matxín se convirtió ese día en el blanco de todas las criticas por no haber dejado libertad al de Matamorosa. Pero el tiempo le dio la razón.

Tan solo veinticuatro horas después llegó la victoria de las victorias: Cobo triunfaba muy cerca del cielo, en el Angliru, en la cima más dura de las carreteras españolas. Dejó a Froome a 20 segundos y a 46 a Wiggins. Esos pocos segundos empezaron a hacernos soñar, pero también nos trajeron un gran sufrimiento en las etapas restantes.

En la que más sufrimos sin duda alguna fue en la de casa, en la de Peña Cabarga. Los seis kilómetros de escalada hasta lo más alto del pico Llen fueron los más angustiosos, emocionantes y bonitos de los últimos años. Juanjo y Froome libraron una espectacular batalla en los últimos dos kilómetros. Un ataque del británico dejó clavado al ‘Bisonte’.

El corazón de los aficionados cántabros se encogió durante unos segundos, los que tardó Cobo en recuperarse y lanzarse la reconquista de lo suyo. británico ganó y le metió 1 segundo, además de los 20 de la bonificación. Cobo, segundo, sumó 12. La renta del cántabro bajó a 13 segundos. Y quedaban todavía cuatro etapas por delante.

A partir de Peña Cabarga Cobo fue una lapa. Allí donde iba la rueda de Froome iba la suya. Y allí dónde estaba la rueda de Cobo estaban las de sus compañeros de Geox. Carlos Sastre, campeón de un Tour de Francia y Menchov, ganador de una Vuelta y un Giro, a su servicio.

Pero también trabajando en equipo David de la Fuente, Fabio Duarte, David Blanco, David de la Fuente y Dimitriy Kozontchuk y Matthias Brandle. Todos arroparon a Juanjo en El Vivero, donde el espigado corredor del Sky atacó con fuerza a Cobo, y también controlaron que el británico no puntuase en esos peligrosos sprints bonificados en la etapa que llegaba a Vitoria, -nunca tan importantes como este año- con los que pretendía arañar segundos para ganar la Vuelta.

El ciclista Juanjo Cobo (Cabezón de la Sal, 1981) fue una de las estrellas del Critérium «Oviedo Global» como reciente vencedor de la Vuelta Ciclista a España. Este ciclista cántabro, de 30 años, tuvo que posar en numerosas fotos con aficionados y niños y también firmar un gran número de autógrafos.

«Este critérium es una fiesta impresionante y encima como tuvimos buen tiempo todo fue mejor. Me alegré mucho por la invitación y luego por el apoyo y cariño que recibí de los aficionados», comenta el hasta ahora ciclista del equipo Geox.

Juanjo Cobo explica que es «un gran disgusto y seguramente tendré que perder bastante dinero buscando otro equipo, pero eso no es lo más importante. El tiempo juega en nuestra contra y lo que más me duele es que teníamos un grupo muy majo de 26 corredores, además de auxiliares y técnicos, que nos merecíamos seguir juntos».

Es la primera vez en la historia que un cántabro, Juanjo Cobo, originario de Cabezón de la Sal, del equipo Geox, gana la Vuelta a España, máxima convocatoria del deporte del ciclismo en el país y una de las citas más importantes en todo el mundo para el deporte de las dos ruedas.

Ruta por los puertos míticos de la Vuelta a España en Cantabria

A continuación vamos a realizar una descripción de una ruta que pasa por la mayoría de los puertos más míticos de la Vuelta a España a su paso por Cantabria.

Nos saldremos de la autopista en Solares para dirigirnos hacia la Cavada, donde cogeremos una carretera que nos conduce a Liérganes. Al llegar a Liérganes, continuaremos por la carretera hacia San Roque de Riomiera. A partir de Liérganes la carretera comienza a ganar altura, aunque no es hasta San Roque de Riomiera donde el Portillo de la Lunada se convierte en un puerto duro con una rampas constantes y exigentes en torno al 6-8%.

Tras unos 30 kilómetros de ascensión llegaremos a la cima del puerto, siendo muy recomendable parar antes en el mirador cercano a la cima desde donde se obtienen unas vistas espectaculares del valle y del circo glaciar del Miera.

Tras un breve descenso llegaremos a un cruce de caminos, muy cerquita de Espinosa de los Monteros, donde confluyen las carreteras del Portillo de la Lunada, Estacas de Trueba y el Portillo de la Sía. Nosotros cogeremos esta última carretera para ir en dirección Arredondo.

Tras una suave subida, el Portillo de la Sía tiene un largo y técnico descenso que conviene tomarse con mucha calma, no sólo por la belleza del paisaje sino también por la fuerte pendiente, el estado de la carretera y los continuos precipicios que nos encontraremos en algunos tramos de la carretera.

Este descenso lo describía perfectamente José María García, a quien bajando un año siguiendo la carrera en moto junto a unos escapados le apareció una manada de caballos en la carretera que les siguió a lo largo del descenso y daba fé de la belleza de la estampa, del paisaje espectacular y de la peligrosidad de la situación con caballos salvajes alrededor suyo y precipicios tremendos en la carretera.

Tras llegar al puerto de los Collados del Asón, donde pararemos a ver la cascada del nacimiento del río Asón, terminamos nuestro descenso al llegar al pueblo de Arredondo, donde comenzaremos la subida del último puerto del día, Alisas, dejando a nuestro lado izquierdo uno de los colosos más duros de los últimos años de la vuelta a España, los Machucos, que nos conectaría con la bajada de Lunada.

El puerto de Alisas por este lado presenta unas magnificas vistas del valle del Asón y de Porracolina, y tras 8 kilómetros de ascensión merece la pena pararse en el mirador de la cima para contemplar la vista que desde ahí se tiene de toda la costa oriental y Santander.

Al descender el puerto, llegamos a la Cavada y Solares, donde cogeremos la autopista A-8 que nos devolverá a Santander. Para aquellos que todavía quieran emociones fuertes, recomiendo coger la antigua N-635 Bilbao-Santander en Solares en dirección Santander y en la recta de Heras se encuentra la subida a Peña Cabarga, un puerto corto, de unos 6 kilómetros, pero que probablemente tenga las rampas más duras de Cantabria, sobre todo la parte final con tramos del 18-22%, aunque hace ya bastantes años que la Vuelta a España no lo pone en su recorrido.

La vista desde Peña Cabarga de Santander es magnifica, y en un día despejado es muy recomendable subir a disfrutarla.

Tal y como está descrita, esta primera etapa tiene unos 150 kilómetros, por lo que se recomienda a aquellos que quieran hacerla en bicicleta que acorten esta ruta unos 60 kilómetros cogiendo a la ida el tren de Feve Santander-Liérganes y a la vuelta este mismo tren en la Cavada o en Solares.

Esta segunda etapa de la ruta por los puertos míticos de la Vuelta a España nos llevará a la zona campurriana y a Cabuérniga.

La segunda etapa comienza de nuevo en Santander, donde partiremos en dirección Bilbao por la autopista A-8.Tras pasar Astillero y antes de llegar a San Salvador, cogemos la salida en dirección al Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Dejando a la izquierda la entrada a Cabárceno en Obregón, continuamos por esa misma carretera en dirección Sarón.

Al llegar a Sarón, seguimos de frente por la carretera hacia Villacariedo y Selaya. Sin duda merece la pena parar en Villacarriedo para contemplar el Palacio de Soñanes, hoy convertido en hotel y restaurante. Nada más llegar a Selaya, se encuentra Casa El Macho, donde podrás comprar unos excelentes sobaos y quesadas.

Al salir de Selaya, comienza el puerto de la Braguia, con vistas espectaculares tanto al valle de Pisueña, con Villacarriedo y Selaya al fondo, como a la Vega de Pas, en la otra vertiente de la montaña. El descenso nos lleva sin remedio a Vega de Pas, un pueblo con encanto y donde podemos parar a comer y recuperar fuerzas.

Salimos de Vega de Pas por la carretera dirección Entrambasmestas, donde se coge la carretera N-623 en dirección a Burgos justo antes de comenzar el puerto de El Escudo, un puerto muy duro y que tiene muchísimo tráfico, por lo que conviene extremar las precauciones, sobre todo si vamos en bicicleta. Tras unos 8 kilómetros de fuerte ascensión, llegamos a la cima para afrontar un breve descenso de tres kilómetros.

Al llegar abajo del puerto, cogeremos una carretera a la derecha de la nacional que nos llevará bordeando todo el pantano del Ebro hasta Reinosa, pasando por el balneario de Corconte.

Al llegar a Reinosa, nos dirigiremos a la estación invernal de Alto Campoo, a unos veinticinco kilómetros de distancia por una subida en general bastante tendida. Sin embargo, recientemente se ha habilitado una carretera que sube desde la estación hasta el Chivo por un tramo muy espectacular y de fuerte pendiente, donde ya ha terminado alguna etapa del Circuito Montañés, prestigiosa carrera por etapas para ciclistas amateurs.

Tras terminar en Alto Campoo, volveremos hacia Reinosa y en el pueblo de Espinilla cogeremos la carretera que nos lleva a Cabezón de Sal por el puerto de Palombera. Por este lado, el puerto tiene 5 kilómetros de ascensión bastante sencillos y sin grandes dificultades, para luego afrontar una bajada de veinte kilómetros sin descanso hasta el pueblo de Saja (y que es la ladera que ha dado fama a este puerto, pues se suele ascender en la Vuelta a España por esta cara, mucho más dura y exigente).

A los 5 kilómetros de la bajada se encuentra el balcón de la Cardosa, donde merece la pena pararse a contemplar las vistas que se nos ofrecen del valle.

Tras llegar a Saja, seguimos por una carretera que discurre por el valle de Cabuérniga y que se encuentra en excelentes condiciones, terminando esta carretera en Cabezón de la Sal. Al llegar al pueblo de Valle de Cabuérniga, se encuentra a la izquierda el desvío para subir a la collada de Carmona, de 2ª categoría en la Vuelta a España.

Alberto Contador ha vuelto a confirmarse como un héroe de leyenda en la historia del ciclismo universal tras conseguir este miércoles, con un ataque lejano y mantenido, de los que perviven en todas las memorias de los aficionados al ciclismo, el liderato provisional de la Vuelta ciclista a España 2012 en la decimoséptima etapa de 187 km disputada entre Santander y el alto de segunda categoría de Fuente Dé, en la zona cántabra de los Picos de Europa.

Joaquim 'Purito' Rodríguez ha perdido sus opciones en la subida al collado de la Hoz, un puerto sin dificultad de segunda categoría a 50 kilómetros de meta. El nuevo líder llegó hasta la meta con una diferencia de 2 minutos 37 segundos sobre el catalán que prácticamente le aseguran el triunfo final, la bonificación de 12" le deja con 2' 21" sobre 'Purito' tercero en la clasificación general, en la que Alejandro Valverde se coloca en segunda posición a 1' 52".

La etapa comenzó con mucho movimiento, numerosos intentos de fuga, en uno de ellos en el kilómetro 58 saltó un grupo con Valverde y Contador en el que llegaron a tener 14 segundos de diferencia . El líder, Joaquim Rodríguez, mandó a sus hombres del Katusha a trabajar y cinco kilómetros después las aguas volvieron a su cauce aunque rabiosas como el río Saja en la hoz de Santa Lucía, paraje cercano al que transitaban camino de Cabezón de la Sal.

Allí nació el campeón de la Vuelta 2011, Juan José Cobo, que recibió el apoyo de sus paisanos con numerosas pancartas al paso por su casa.

El pinteño tiene el triunfo en Madrid metido entre ceja y ceja y en el comienzo del alto de la Hoz, de segunda categoría con un 7,6% de pendiente media, volvió a despegarse de la sombra roja que le acompañaba esta Vuelta. Allí soltó por la radio un escueto "¡full gas!" para que sus compañeros del Saxo Bank supieran de su determinación y actuaran en consecuencia.

Alberto, según sus propias palabras, llevaba un demonio sobre su hombro que le decía "¡ataca, ataca!" y un ángel sobre el otro que le pedía que conservase, que ese ataque tan lejano era una locura y como un gran campeón optó por el punto de locura necesario para culminar las grandes gestas.

Faltaban 50 kilómetros para la meta cuando coronó en compañía de Jeannesson y Moncoutie, líder provisional de la montaña. Ya en la bajada llegó a tener 16 segundos de diferencia, a solo 12+1 de convertirse en líder virtual de la general. Lo consiguió con la ayuda de Paulinho en el tramo llano, con la fuerza de sus relevos llegaron a tener una diferencia de un minuto y quince segundos al paso por Potes, puerta de los Picos de Europa, a 25 kms de meta.

Por detrás 'Purito' Rodríguez lamentaba que todo lo que había defendido con el dolor de sus piernas, a golpe de riñón y tirón de antebrazos, en las grandes cimas asturianas se desvaneciera en una ocasión inesperada en un puerto de segunda categoría. Junto a él viajaba Alejandro Valverde, tercero en la general que no mostró ninguna intención de ayudar al catalán. Todo lo contrario, a trece kilómetros para la meta abandonó a su mala suerte al líder que inexplicablemente se ha venido abajo cuando tan poco le faltaba para confirmar su reconocimiento de gran ciclista con el título de una de las grandes.

La jornada de descanso, previa a su desastre, no ha sido su mejor aliada.

Alberto Contador no aflojó un solo metro hasta su llegada en solitario a una meta majestuosa que abrazó al campeón español, con el mismo cariño que su familia que le esperaba en esa línea triunfal. Valverde, segundo en la etapa, también consiguió un gran botín al hacerse con el segundo puesto de la general, distanciando en 36 segundos a 'Purito' Rodríguez que acaba la etapa que querrá olvidar para siempre en tercera posición de la provisional.

Otro que tampoco querrá recordarla es el británico Chris Froome, llegó a cinco minutos de Alberto y, aunque se mantiene en cuarta posición, ya son 9 minutos 40 segundos los que le separan de la cabeza. Al hombre que defendió con una fuerza inusitada el liderato de los feroces y continuos ataques del que él mismo considera mejor ciclista del mundo, solo le queda el alto de la Bola del Mundo, en la sierra madrileña, para intentar una reconquista que se antoja imposible.

Donde Joaquim pensaba defender solo le va a quedar atacar y no a uno sino a dos grandes ciclistas.

Tabla resumen de puertos míticos en Cantabria

Puerto Dificultad Descripción
Portillo de la Lunada Alta Rampas constantes y exigentes, vistas espectaculares del valle.
Portillo de la Sía Media-Alta Descenso largo y técnico, belleza del paisaje, fuerte pendiente.
Alisas Media Magníficas vistas del valle del Asón y de Porracolina.
Peña Cabarga Extrema Rampas muy duras, tramos del 18-22%, vista magnífica de Santander.
El Escudo Alta Puerto duro con mucho tráfico, precaución si se va en bicicleta.
Palombera Baja-Media Ascensión sencilla, bajada larga con vistas al valle.

ON ANY SUNDAY!!! 8 Puertos de Montaña entre Cantabria y norte de Burgos

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