Bolivia, un país en vías de desarrollo de ingreso medio, ha experimentado un notable crecimiento económico en la región sudamericana durante la última década. Miembro fundador de la Organización de las Naciones Unidas, el FMI, la OEA y la Unasur, su nombre deriva del apellido del libertador Simón Bolívar.

Ubicación de Bolivia en el contexto sudamericano.
Raíces Precolombinas y la Conquista Española
En el actual territorio boliviano, se desarrollaron a lo largo de la historia antiguas culturas precolombinas como Tiahuanaco, la Cultura Hidráulica de las Lomas y el Imperio incaico. En Bolivia se han hallado evidencias de ocupación humana desde el 12 000 a. C. - 10 000 a. C. en el yacimiento de Viscachani.
Hasta el 1200 a. C. se desarrollan unas culturas sedentarias en el altiplano. La cultura de Tiwanaku, cerca del lago Titicaca, marca un momento de florecimiento cultural de la zona altiplánica. Para el historiador y arqueólogo Carlos Ponce Sanginés, en torno al 1100 d. C., Tiahuanaco desaparece debido a una gran sequía.
Durante períodos posteriores, los incas intentan sin éxito conquistar el oriente boliviano (en general, no incursionaron mucho en la selva con la que limitaba de su vasto imperio), que estaba habitado por etnias de linajes amazónidos y pámpidos que eran principalmente cazadoras-recolectoras, destacándose los chanés y guaraníes llamados despectivamente «chiriguanos» por los Incas.
El primer europeo en ingresar al actual territorio de Bolivia fue Alejo García en 1520, quien llegó hasta Mizque al servicio de la corona portuguesa que es cuando se empieza a tener noticias de que seres bárbaros y vestidos con armaduras merodeaban el Imperio. El primer español que arribó para colonizar estas tierras fue Diego de Almagro, después de partir del Cuzco con el fin de conquistar Chile.
Muerto Almagro, Francisco Pizarro envió a su hermano Gonzalo a conquistar la región del Collasuyo; y, junto a 80 hombres españoles y miles de indios aliados, entre estos los aimaras del Titicaca, se enfrentaron a los indios aimaras del altiplano sur al mando de Tiso Yupanqui en Pocona, Gonzalo, teniendo victoria sobre estos y alianza de los aimaras de Yupanqui, fue dirigido por estos hacia el señorío puquina-aimara de los yampara (norte de Chuquisaca) y que se asienten allí para hacer frente a los ava guaraníes, esto a mediados de 1538.
La Colonia y la Independencia
Posterior a la fundación de La Plata, se erigió la Provincia de Charcas, a la cual se adhirió Potosí, que surgió después de la posesión del Cerro Rico en 1545; La Paz, fue fundada en 1548 y Cochabamba en 1571. La colonización española se caracterizó por presentar una base minero-agrícola. La ciudad de Potosí, la más poblada de América en 1574 (120 000 habitantes), se convirtió en un gran centro minero por la explotación de las minas de plata del Cerro Rico de Potosí y en 1611 era la mayor productora de plata del mundo.

El Cerro Rico de Potosí, fuente de riqueza y conflicto.
El rey Carlos I había otorgado a esta ciudad el título de villa imperial después de su fundación. Potosí empezó su decadencia en las últimas décadas del siglo xviii al quedar la minería de la plata en un estado de estancamiento, como consecuencia del agotamiento de las vetas más ricas, de las anticuadas técnicas de extracción y de la desviación del comercio hacia otros países.
Entre 1779 y 1781 se produjeron levantamientos indígenas a la cabeza de Tomás Katari, Túpac Amaru II y Túpac Katari que se oponían al cobro excesivo de tributos, los abusos de la mita y el desconocimiento de otros derechos.
Las sublevaciones de las ciudades de Chuquisaca el 25 de mayo de 1809 y La Paz el 16 de julio de 1809 fueron el punto de inicio de las guerras de independencia hispanoamericanas. Después, el Imperio español dominó el territorio hasta que el país se independizó en 1825, año a partir del cual adoptó el nombre de Bolivia.
En 1826 el libertador Simón Bolívar otorgó al país la primera Constitución, que fue aprobada por el Congreso de Chuquisaca.
Siglo XIX: Inestabilidad y Conflictos Territoriales
Desde su emancipación, Bolivia se sumergió en un estado crónico de revoluciones y guerras civiles. Los primeros cincuenta años de la República se caracterizaron por la inestabilidad política y por constantes amenazas externas que ponían en riesgo su independencia, soberanía e integridad territorial.
En 1825, el Imperio del Brasil invadió el oriente del país, ocupando la provincia de Chiquitos. En ese entonces, el mariscal Antonio José de Sucre envió un ultimátum, amenazando con enviar al ejército libertador a expulsar a los invasores. La provincia fue evacuada por los brasileños.
Posteriormente, se produjo la invasión de tropas peruanas de 1828, lideradas por Agustín Gamarra y cuyo objetivo principal era forzar la salida de las tropas de la Gran Colombia.
Santa Cruz juró la Presidencia provisional de Bolivia el 24 de mayo de 1829; ese mismo día promulgó una ley de amnistía y derogó la Constitución Vitalicia de 1826.
La Confederación Perú-Boliviana no logra consolidarse debido a que principalmente Chile, además de la Confederación Argentina y grupos no mayoritarios tanto de peruanos (en el exilio y contrarios al proyecto) como de bolivianos respaldados por grupos económicos de Chuquisaca (ciudad que planteaba una rivalidad comercial a La Paz) quienes se interponen, desatando la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana.
En la primera fase de la guerra, la Confederación sale victoriosa obligando a capitular el ejército chileno (ver Tratado de Paucarpata), pero en la segunda fase, el ejército confederado es derrotado en la Batalla de Yungay, situación que define la disolución de la Confederación y el derrocamiento de Santa Cruz en 1839.
Tras la desaparición de la Confederación Perú-Boliviana, Bolivia vivió un período de anarquía y enfrentamientos políticos entre partidarios y contrarios de la unión con el Perú. El presidente peruano Agustín Gamarra, ideólogo de la anexión de Bolivia al Perú, aprovechándose de la situación decidió invadir territorio boliviano llegando a ocupar varias zonas del departamento de La Paz.
El 18 de noviembre de 1841 acaeció la batalla de Ingavi, en la que el ejército boliviano derrota a las tropas peruanas de Gamarra (muerto en la batalla). Tras la victoria, Bolivia invade al Perú, se abren entonces diversos frentes de lucha en el sur peruano.
En la batalla de Tarapacá, montoneros peruanos formados por el mayor Juan Buendía, derrotaron el 7 de enero de 1842 al destacamento dirigido por el coronel José María García, quien muere en el enfrentamiento. Los combates de Motoni y Orurillo expulsan e inician posteriormente la retirada de las fuerzas bolivianas que ocuparon territorio peruano, amenazando nuevamente a Bolivia de sufrir una invasión.
En el caso de Chile, los intentos diplomáticos de solucionar los litigios territoriales se tradujeron en la firma de los tratados de 1866 y 1874, en relación con el desierto de Atacama, rico en yacimientos de nitratos de sodio y de cobre. En ellos se adoptó como línea limítrofe entre ambos países el paralelo 24º de latitud sur.
Además, se otorgaron diversos derechos arancelarios y concesiones mineras a empresarios chilenos en la zona. Estas últimas disposiciones originaron un conflicto posterior cuando las autoridades bolivianas decidieron aplicar un mayor impuesto arancelario por extracción de salitre a las compañías salitreras de capital chileno-británico.
El 14 de febrero de 1879, Chile invadió Antofagasta, iniciándose la denominada Guerra del Pacífico en la que Bolivia y Perú se confrontaron con Chile y cuyo desenlace fue la pérdida total por parte de Bolivia de su litoral, quedándose desde entonces sin un acceso soberano al mar.

El litoral boliviano antes de la Guerra del Pacífico.
El litoral boliviano abarcaba alrededor de 158 000 km² e incluía como principales poblaciones a Antofagasta, Mejillones, Cobija y Tocopilla. Con Brasil, se tuvo inicialmente una solución diplomática con el tratado de 1867. En los casos de Argentina y Perú, se alcanzaron soluciones por medios diplomáticos. Con Argentina se firmaron tratados en 1898 y 1925, mientras que con Perú se alcanzó un tratado definitivo de límites en 1909.
Siglo XX: De la Plata al Estaño y la Guerra del Chaco
Entre 1880 y 1900 gobierna el Partido Conservador cuyos principales líderes son Aniceto Arce y Mariano Baptista. Durante este período, la economía boliviana se sostiene principalmente por la industria minera de la plata que había alcanzado niveles internacionales de capitalización, desarrollo tecnológico, eficiencia y que tenía como principal exportador a la Compañía Minera de Huanchaca.
El Partido Liberal gobierna durante la denominada era del estaño (1900-1920), metal que sustituye a la plata como principal fuente de divisas y cuya exportación es el motor del desarrollo económico boliviano por gran parte del siglo xx. Los liberales deben afrontar la Guerra del Acre y la firma del Tratado de 1904 que termina sellando la mediterraneidad de Bolivia.
En este período ejercen gran influencia los denominados «barones del estaño» cuya figura descollante fue el empresario minero Simón I. Patiño. En las elecciones de 1920, los republicanos derrotaron a los liberales y Bolivia transita del bipartidismo al multipartidismo.
A partir de 1920 el país vive períodos de fuertes tensiones sociales y políticas internas. Este año se establecieron los primeros partidos socialistas y pronto sucedieron las primeras agitaciones provocadas por el pensamiento marxista europeo. A la misma vez, se desarrolló la primera legislación laboral y social moderna de la historia de Bolivia.
El problema fronterizo boliviano-paraguayo se centró en el Chaco Boreal, una zona de tierras bajas situada al norte del río Pilcomayo y al oeste del río Paraguay, que se extiende hasta las serranías de Aguaragüé.
El 9 de septiembre de 1932, estalló la Guerra del Chaco, declarada oficialmente por el Paraguay el 10 de mayo de 1933, que duró tres años y en la que murieron alrededor de 65 000 bolivianos y 30 000 paraguayos, convirtiéndose así en el conflicto bélico entre dos naciones con mayores bajas de América, solo superado por la guerra civil estadounidense.

Soldados bolivianos durante la Guerra del Chaco.
El 21 de julio de 1938 se firmó el Tratado de Paz, Amistad y Límites, según el cual se atribuyó el 75 % de la región del Chaco Boreal al Paraguay.
Entre 1935 y 1946, Bolivia es gobernada por militares nacionalistas que habían sido protagonistas de la Guerra del Chaco. Se empiezan a gestar ideas de cambio destinadas a incluir al sector indígena, promover la integración del oriente del país y revertir las ganancias de la minería e hidrocarburos en favor del Estado.
En las elecciones presidenciales de 1951, el exiliado líder del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Víctor Paz Estenssoro, alcanza casi la mitad de los votos emitidos. Sin embargo, la élite política-minera trata de impedir la elección de Víctor Paz Estenssoro y el presidente Mamerto Urriolagoitia entrega el gobierno a una junta militar a la cabeza del general Hugo Ballivián.
Paz Estenssoro regresa del exilio para asumir la presidencia. A fines de la década de 1950, la economía boliviana sufre el descenso continuo de los precios del estaño en los mercados mundiales y altos índices de inflación.
Las minas de estaño no resultan rentables y los esfuerzos del gobierno para reducir el número de empleados estatales y restringir los salarios se encuentra con la resistencia de los sindicatos. Siles continúa con la política iniciada por el gobierno de Paz Estenssoro, quien vuelve a ser elegido presidente en 1960.
En su segundo mandato, Paz Estenssoro solicita la redacción de una nueva Constitución...