Ciclismo a Través de Flandes: Historia, Pasión y Adoquines

Flandes, el corazón adoquinado de Bélgica, es mucho más que un destino en el mapa; es la manifestación más pura y visceral de una identidad regional. Para los amantes del ciclismo, es un lugar donde cada adoquín está envuelto en una mística que transmite pasión. Aquí, la victoria en sus clásicas es una reafirmación de la identidad flamenca.

En Flandes se respira ciclismo, y hablar del Tour de Flandes o de las grandes clásicas flamencas es hacerlo de momentos icónicos de este deporte. Historia, batallas, héroes… Flandes y sus cotas tienen algo que engancha, donde "disfrutar y sufrir" en tramos tan famosos como Oude Kvaremont, Kapelmuur, Patterberg, Koppenberg. Pero Flandes todavía es más y el toque cultural no puede faltar ya que la grandeza de muchas de sus ciudades se merece una visita.

Ubicación de Flandes en Bélgica.

Orígenes del Tour de Flandes: Un Acto de Afirmación Cultural

El Tour de Flandes (Ronde van Vlaanderen) nació en 1913 como un acto de afirmación cultural para el pueblo flamenco de la región. El 25 de mayo de 1913 Karel Van Wijnendaele se levantó con buen pie, llamó a una veintena de colegas y les dijo “ey tíos, corramos el primer Tour de Flandes de la historia”. Y eso hicieron.

Toda esta historia comienza en el año 1913, en Bélgica, en un contexto contagiado por un gran componente político. A principios del siglo XX, el francés era la lengua de la burguesía y el poder, y tenía presencia en todos los aspectos de la vida. Paralelamente, el nacionalismo flamenco, una corriente cultural y política, comenzaba a manifestarse. Defensor de este movimiento era el periódico deportivo SportWereld, fundado en 1906. En este escenario, Leon Van den Haute y Karel Van Wijnendaele, nuestros dos protagonistas, trabajaban para el periódico SportWereld: el primero era el director; el segundo uno de los redactores más respetados. Ambos compartían el sueño de tener un evento deportivo como el ciclismo que estuviese asociado al ADN flamenco. Es por eso que, en el año 1913, organizaron el primer Tour de Flandes, con el fin de promover el ciclismo en Bélgica, logrando que fuese un desafío atractivo para los ciclistas y un evento emocionante para los espectadores.

La ruta consistía en un recorrido de 324 km, con salida y llegada en Gante, atravesando las ciudades principales de habla neerlandesa. Pese a la emoción y la ilusión por un nuevo evento, el éxito de este no fue el esperado. Con el escenario político del momento, los ciclistas pertenecientes a equipos franceses fueron prohibidos por sus propios equipos a participar, como boicot al evento organizado por el movimiento contrario. Participaron 37 ciclistas: 36 belgas y 1 francés. Esto, como consecuencia, en el cuadro político, supuso que la carrera De Ronde quedase más asociado al movimiento neerlandés.

Un año más tarde, en el ambiente de la Primera Guerra Mundial, las tropas alemanas invadieron el territorio belga, interrumpiendo por cuatro años -la única vez en la historia- el Tour de Flandes. No obstante, en 1919, la competición volvió al asfalto y los adoquines de Flandes.

Durante el periodo entre las dos guerras mundiales, los conflictos bélicos y las dificultades que se vivieron fueron los aceleradores de este evento, ya que lograron popularidad y se convirtió rápidamente en uno de los eventos más queridos y destacados de la comunidad flamenca. Estas carreras, que a menudo eran un desafío físico y simbolizaban la resistencia en tiempos difíciles, fue lo que catapultó al evento ciclista más conocido de Flandes.

Dos décadas más tarde, con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, el nacionalismo flamenco colaboró con el régimen nazi, logrando el visto bueno de las autoridades alemanas para seguir con el evento -la única clásica que se corrió durante la Segunda Guerra Mundial-, que servía a su propósito de fomentar la división en el seno de Bélgica. Durante ese periodo, el periódico Het Nieuwsblad se fusionó con SportWereld, trabajando conjuntamente como organizadores de la prueba. Una vez acabada la guerra, el periódico de izquierdas Het Volk organizó un nuevo evento Omloop Het Volk con la esperanza de convertirse en el nuevo referente, con el propósito de desvincular a la comunidad flamenca del nazismo. Sin embargo, esta nueva carrera nunca logró estar a la altura de De Ronde.

En el año 2009, ambos periódicos, Het Volk y Het Nieuwsblad, antiguos rivales, se fusionaron; igualmente, se creó la empresa “Flanders Classic”, que en la actualidad es la encargada de organizar ambas carreras, la Omploop Het Nieuwsblad y el Tour de Flandes (De Ronde).

A pesar de la mancha que suponía la colaboración con el nazismo, después de la Segunda Guerra Mundial, De Ronde mantuvo su popularidad, consolidándose como una gran fiesta del nacionalismo flamenco.

Actualmente, cada año que se celebra la De Ronde, los seguidores agitan una multitud de banderas flamencas. Pero si observamos con atención, notaremos que en la bandera del león, que ondea sobre un fondo amarillo y es llevada por la mayoría de los espectadores, las uñas y la lengua no están en rojo. Su color negro nos indica que se trata de la bandera independentista flamenca, que evita el uso del rojo, ya que junto al amarillo y el negro componen los colores de la bandera oficial del reino de Bélgica desde 1831.

El Desafío Físico: Adoquines y Muros

El tópico nos dice que Bélgica es plana, pero cuando llegas y te enfrentas a un berg (muro), descubres que te han engañado. Estos muros, cortos pero brutalmente intensos (como el Koppenberg con rampas del 22% o el Paterberg con el 20,3%), son los templos del dolor y la gloria. A esa exigencia física hay que sumar el desafío del pavé, que convierte el suelo en una pista de patinaje si llueve. Esta experiencia trasciende el mero hecho de rodar, ya que te obliga a salir de tu zona de confort y a asumir un terreno completamente diferente.

Bergs: Es la palabra neerlandesa para "colinas". En el contexto de Flandes, se refiere a subidas cortas, muy empinadas y explosivas. A menudo son muros brutales, con pendientes máximas que superan el 20% (como el Koppenberg o el Paterberg).

Cobbles (Adoquines o Pavé): Se refiere a los tramos de carretera con adoquines irregulares y mal asentados (kasseien en flamenco).

Resumen Tour de Flandes 2023 | Hombres

Héroes y Leyendas del Tour de Flandes

Para ganar el Tour de Flandes hay que ser muy hábil, fuerte, valiente y noble.

En 1977, Eddy Merckx era la sombra de una leyenda. Llevaba diez años sometiendo a su cuerpo a tales cargas de exigencia, castigando a su organismo con una severidad tal que, al final, sus músculos han dicho basta. Son tres años sin ganar una Gran Vuelta, y sus apariciones en cabeza durante las Clásicas son cada vez menos frecuentes.

Aquel año, estimulado por aquellos reproches y consciente de que el resto del pelotón iba a unir fuerzas contra él, Merckx, furioso, se embarcó en una fuga arrolladora a mitad de carrera en la que terminó por llevarse la victoria con el mayor margen de la historia de esta prueba: 5 minutos y 36 segundos sobre Felice Gimondi y en más de 8 minutos al resto de perseguidores, un grupo de siete corredores encabezado por Marino Basso, que entró en tercera posición en la meta de Merelbeke.

“Iba delante en el Muro de Van Geraardsbergen -la colina pavimentada de Muur-Kapelmuur, Muro de Grammont o simplemente Muur- y tenía la sensación de que nadie quería seguirme y que todos estaban ahorrando fuerzas. Así que ataqué en el Bosberg, sabiendo que aún quedaba un largo camino por delante. Además aquel día hacía mucho viento en contra desde Ninove a Edebrakel. De repente, mi director deportivo se acercó a mí y me preguntó si estaba loco. Le dije que me dejara intentarlo porque si no atacaba allí luego sería muy difícil escapar -en realidad le contestó: ¡que te jodan!- . Allí estaban Gimondi y Basso, que eran realmente muy buenos corredores. Otras grandes figuras quedaron eliminadas por culpa de una caída. Pero para mí, ganar la De Ronde era lo único que me importaba. Creo que si no hubiera atacado en el Bosberg, no la habría ganado. 1969 fue una de mis mejores temporadas, tenía 24 años, y me sentía fuerte. Para mí hubiera sido una gran decepción el no ganar aquella edición. Creo que con el recorrido de hoy en día seguramente habría ganado la De Ronde más de dos veces.

En el Museo de la prueba, en Oudenaarde, allí donde se exponen adoquines con todos los nombres de cada una de las ediciones de De Ronde van Vlaanderen, la edición de 1977 tiene la particularidad de protagonizar dos kinderkopje. En la primera de ellas aparece el nombre del ganador, Roger de Vlaeminck.

Flandes: Un Destino Ciclista de Primer Nivel

Flandes ofrece una amplia oferta de cicloturismo, a nivel deportivo y recreativo, sea cual sea el nivel del visitante. En general, Flandes tiene la ventaja de poder proporcionar una gran oferta turística, además de la ciclista. Si estás planeando un viaje para emular a estos titanes, debes saber que esta prueba cuenta con su propio centro de ocio. También es toda una experiencia recreativa recorrer la ruta Eddy Merckx. Él ha sido el ciclista belga más exitoso.

El corazón del programa Cycling in Flanders son las rutas circulares que te permiten atacar los bergs más famosos. Tienes muchas opciones para medir tu fuerza y sufrimiento, también en formato gravel pero pasando por las zonas más míticas. Como ves, tienes la posibilidad de probar la dureza del Koppenberg y el doblete Kwaremont-Paterberg en el bucle Rojo, o enfrentarte a la icónica subida al Kapelmuur en la ruta de Geraardsbergen. Todos los tracks están listos para que los descargues y prepares a conciencia tu experiencia Flandrien.

Además, Flandes no es solo un destino para corredores de élite. La clave de la accesibilidad flamenca es su red de nodos (knooppunten). Sobre esta base, puedes elegir entre las Nueve Rutas Icónicas de Flandes, recorridos temáticos de larga distancia, completamente señalizados, ideales para unas vacaciones de varios días.

Y no podemos olvidar que Flandes es un destino con dos ruedas de tracción: la bicicleta y la cerveza. La socialización post-ruta es casi tan importante como la pedalada. Bélgica es el paraíso cervecero y no es raro encontrar cervezas artesanales inspiradas en el ciclismo o en sus clásicas.

En Flandes, cada uno puede elegir su propia peregrinación. Ya sea enfrentándote a los muros como un Flandrien o recorriendo los paisajes medievales con la familia, este destino te asegura una conexión profunda y auténtica con el alma de su cultura.

La cerveza, parte esencial de la cultura ciclista en Flandes.

El Flandrien Challenge: Una Búsqueda Épica

El máximo desafío deportivo que Flandes te ofrece es el Flandrien Challenge, una búsqueda épica que fusiona el mundo físico con la tecnología. El reto es claro: conquistar 59 segmentos icónicos de berg y pavé, marcados en la carretera, en un plazo máximo de 72 horas.

Lo que hace que este desafío trascienda lo digital es la recompensa tangible: si lo logras, tu nombre queda grabado en un adoquín real y personalizado, instalado de forma permanente en el "Muro de la Fama" del Centro del Tour de Flandes en Oudenaarde.

Rutas Temáticas y Servicios

Si prefieres la navegación digital, todos los tracks de estas rutas temáticas están también disponibles para descargar. Hay rutas que se centran en la costa, en los castillos, o en los paisajes verdes, asegurando que hay una opción para cada gusto y objetivo turístico.

La web ofrece los tracks oficiales listos para descargar en tu GPS, permitiéndote seguir las rutas exactas de los Monumentos. Puedes probar el desafío de la Ronde Van Vlaanderen - Blue Loop (Bucle Azul del Tour de Flandes), una ruta de más de 80 kilómetros que incluye los ascensos más famosos.

Para quienes venimos de fuera, el programa también facilita una red de alojamientos 'bike-friendly'.

Ganadores recientes del Tour de Flandes

Año Ganador País
2017 Philippe Gilbert Bélgica
2020 Mathieu van der Poel Países Bajos

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