El número de vehículos de dos ruedas crece cada año a nivel mundial y España no es una excepción. Ya sea por la facilidad para moverse en la ciudad o por motivos medioambientales, su uso se está generalizando lo que también está haciendo que aumenten, como es lógico, el número de accidentes a bordo de este tipo de vehículos.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), los motoristas son las personas más vulnerables de la calzada junto con los ciclistas y peatones. En el caso de las motos, en todo el mundo mueren más de 286.000 personas al año, según la OMS. Alrededor del 23% de todas las muertes que se producen por accidentes de tráfico.
En España, los datos son muy similares. Entre el 2014 y el 2017 los fallecidos por conducir motos han llegado al 25% según la Dirección General de Tráfico (DGT). Posiblemente debido a esta tendencia, la DGT presentó en octubre de 2019 el Plan de medidas especiales para la seguridad vial de motocicletas y ciclomotores 2019-2020, después de llevar una década trabajando en este ámbito a través de la Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020, que se centraba tanto en los siniestros viales de motocicletas como en los de ciclomotores. No obstante, esta estrategia no fue dando buenos resultados en los últimos años a juzgar por las cifras.
Según datos de la DGT, entre 2014 y 2017 las víctimas mortales por accidente de motocicleta aumentaron un 25%, más que con cualquier otro tipo de desplazamiento.
Al igual que en la conducción de automóviles, los dos primeros años de conducción de motocicletas son los que registran las mayores cifras de siniestralidad. Una de las normas que más incumplen los motoristas, como ellos mismos reconocen en los estudios en los que son encuestados, son los límites de velocidad. Este tipo de infracciones son mucho más frecuentes en carretera que en zona urbana y son a menudo determinantes de una mayor lesividad por parte de los motoristas implicados.
En la última década diversas compañías aseguradoras, mutuas y clubes del automóvil han desarrollado estudios e informes sobre este tema.
Uno de los temas que están preocupando en España en materia de seguridad vial desde el inicio de la desescalada es el aumento de la siniestralidad de motoristas. Sin embargo, es importante señalar como este incremento de la siniestralidad en motoristas no es una tendencia nueva de la desescalada.
Según el último informe de EuroRAP sobre el estado de las carreteras españolas, existen principalmente dos tipos de vías consideradas de mayor riesgo para los motoristas: por un lado vías de alta capacidad donde existe un alto tráfico de motoristas, y por otro, tramos de carreteras convencionales en un entorno de montaña con curvas y cambios de rasante, utilizados por este colectivo especialmente en fines de semana.
En 2018 el 76% de los accidentes con víctimas en los que se vieron implicadas motocicletas se produjeron en vías urbanas, donde se localizaron el 54% de los motoristas heridos hospitalizados y el 77% de los heridos no hospitalizados. La mayoría de estos siniestros en vía urbana fueron por colisión lateral y frontolateral, seguidos de las colisiones traseras y múltiples.
Sin embargo, las lesiones mortales se produjeron con mayor frecuencia en vías interurbanas, escenario del 67% de los motoristas fallecidos en 2018.
En general, la situación más frecuente de conflicto que tiene como resultado una colisión moto-turismo se produce cuando el conductor del turismo está girando y se encuentra con el motorista, aunque la concurrencia de acciones que desencadenan la colisión está estrechamente relacionada con la vía y las características de esta.
Excluidos los datos de las comunidades autónomas de Cataluña y el País Vasco, volviendo a los datos de 2017, podemos afirmar que el alcohol es más habitual en accidentes mortales en vía urbana que en interurbana (un 24% de casos en vía urbana frente a un 14% de siniestros en vía interurbana); mientras que la presencia de consumo de drogas es muy similar en ambos casos (un 11% de siniestros mortales en vía interurbana frente a un 10% en vía urbana).
Aquí son especialmente relevantes las huellas de frenado. Mientras que un vehículo de 4 ruedas frena a su vez con todas ellas; un motorista puede elegir hacerlo con el sistema de frenado de la huella delantera, de la trasera o con ambos sistemas.
En el caso de que el accidente tenga lugar en ciudad, será más probable que, en su caída y trayectoria, la moto impacte con diversos obstáculos fijos o móviles que repercutirán en la cantidad y en la intensidad de los daños. Dado que los elementos fijos con los que impacta la moto en las ciudades son habitualmente de muy baja deformabilidad (bancos, semáforos, farolas, bordillos…), esta energía de deformación se transmitirá a la moto, la cual puede ser especialmente intensa en la zona delantera y lateral. Por el contrario, en los casos en los que la moto siniestrada impacte con obstáculos móviles (básicamente otros vehículos), aunque estos absorban parte del impacto, los daños en el vehículo pueden seguir siendo considerables.
Por otro lado, cuando los accidentes se producen en carretera, la moto accidentada no encontrará generalmente obstáculos en su trayectoria, sino que se deslizará por el pavimento en el momento en el que pierda la estabilidad. En estos casos se producirán marcas de abrasión en varias direcciones sobre los carenados y tapas laterales de la moto, que variarán en función del centro de rotación sobre el que pivote la motocicleta en su deslizamiento. Como en carretera se circula a mayor velocidad que en ciudad, los efectos de las posibles abrasiones y los impactos directos de la moto accidentada causarán más deformaciones y daños que en vía urbana.
Finalmente, otro elemento importante para establecer cuánta energía ha absorbido una motocicleta en el instante de la colisión es fijarnos en el acortamiento que ha experimentado la horquilla, especialmente en el caso de las colisiones frontales. Cuando una motocicleta colisiona contra un vehículo o choca contra un objeto es posible que sus ocupantes salgan proyectados describiendo un tiro parabólico en función de la dirección original de la motocicleta. En estos casos, la distancia recorrida por los ocupantes en la proyección nos ayudará a calcular la velocidad a la que circulaba la moto en el momento de salir proyectados. Para calcular dicha velocidad en función de la distancia de proyección existen fórmulas empíricas, siendo la más extendida la de John A. Searle, de la que ya os hablamos en otro post sobre atropellos.
Aunque no tenemos datos actualizados de los últimos 5 años sobre la proporción de lesiones graves de motoristas comparadas con las lesiones de los ocupantes de turismos, sí podemos decir que son mucho más elevadas. En el año 2005 Linea Directa presentó un informe del que ya hemos hablado, en el que recogía las cifras de 2001-2005. En este se concluía que el 98% de los conductores de moto habían resultado heridos frente a sólo un 7% de los conductores de coche implicados en colisiones entre una moto y un turismo.
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Principales Tipos y Causas de los Accidentes de Moto
Los accidentes de moto pueden clasificarse en dos grandes grupos:
- Accidentes sin colisión. El motorista ha podido esquivar el golpe contra otro vehículo u obstáculo, pero ha caído al suelo. En estos casos, los motoristas suelen sufrir lesiones personales y, además, desperfectos en la moto.
- Accidentes de moto con colisión. El motorista colisiona contra otro vehículo u obstáculo. Este tipo de accidentes suponen la mayoría de los casos y son lo que requieren de mayor atención médica.
Muchas de los accidentes de moto o motocicleta se producen por:
- Exceso de velocidad, tanto en ciudad como en carretera. Lo más importante es respetar los limites de velocidad y circular a una velocidad adecuada en cada vía.
- Pérdida de control de la moto en curvas. Puede ser causado por las características de la curva, el estado del pavimento o por no entrar en la curva a la velocidad adecuada.
- Colisiones laterales en cambios de carril y choque de cruces. En la mayoría de casos producidas por la falta de visibilidad y precaución del resto de conductores.
- Días de lluvia. Las líneas pintadas en el asfalto, manchas de aceite, rejillas de ventilación, etc se convierten en una pista de patinaje cuando hay agua.
- Atropellos. Hay multitud de casos en los que, después de caer de la moto, el motorista es atropellado por otro vehículo.
- Choque trasero. Son causados por falta de señalización al maniobrar que van a realizar, no mantener la distancia de seguridad con respecto al resto de vehículos y no respetar los limites de velocidad.
Además, los descuidos, la inexperiencia, el exceso de confianza, la falta de precaución, etc son algunos de los motivos que provocan los accidentes de moto.
En ocasiones teniendo todo la precaución y cautela es inevitable sufrir un accidente o percance con la moto, ya que se producen situaciones que no depende del motorista sino de los demás conductores.
Las principales lesiones de los motoristas son contusiones, erosiones y fracturas en las extremidades inferiores, que se pueden producir tanto por impacto directo contra otro vehículo, como por caída y golpe en el momento de deslizarse por el suelo o de salir proyectados.
Finalmente, hay que mencionar los traumatismos craneoencefálicos y faciales que en ocasiones se producen en este tipo de siniestros, casi siempre causados por un movimiento excesivo de una parte de la cabeza con relación a otra. La principal lesión es la cerebral, que tiene lugar cuando cualquier parte es estirada, comprimida o desgarrada en el interior del cráneo.
Las lesiones predominantes serán unas u otras en función del tipo de siniestro que se haya producido. Así, en el caso de choque frontal contra un obstáculo fijo, se suelen producir lesiones en la columna torácica, al salir proyectado el conductor por encima del manillar. En cambio, en las colisiones frontales con otro vehículo serán más frecuentes las lesiones en la cabeza y en todo el cuerpo; mientras que en las colisiones laterales predominarán las lesiones en las extremidades. Los daños en el cuello y espalda, en cambio, se producirán principalmente en los alcances.

Lesiones más Comunes en Accidentes de Motos
Los accidentes de motos provocan normalmente lesiones más graves en un accidente de tráfico que los accidentes de coche, el motivo principal es que los motoristas circulan menos resguardados aunque lleve casco, guantes, botas, pantalón y chaqueta con protecciones, ya que no cuentan con tantos elementos de seguridad como los coches y en las caídas son el cuerpo del motorista quien recibe todo el impacto del golpe.
Cuando se recibe un fuerte impacto en el cuerpo en un accidente de moto las fracturas y los traumatismos son muy frecuentes.
Las lesiones que provocan los accidentes de moto son, normalmente, mucho más graves que las que podemos sufrir a bordo de un coche. Los motoristas conducen con mucha menos protección y, en la mayoría de casos, es su cuerpo el que para el golpe directamente.
Fracturas y Traumatismos
Los traumatismos cerebrales son muy comunes, aunque se lleve el casco y son producidos por el golpe en la cabeza.
Las extremidades también sufren el impacto y desencadena una reacción en el organismo que provoca la rotura de huesos, al llevarlos expuestos. Las fracturas en brazos, piernas, manos y pies son muy frecuentes.
Fracturas en brazos, piernas y costillas, son lo más frecuente en accidentes de moto. Los traumatismos cerebrales también son muy comunes, aunque se lleve casco.
Los traumatismos torácicos pueden provocar el fallecimiento del motorista por la gravedad de las lesiones que afectar a órganos vitales del organismo que están desprotegidos a la hora de recibir el impacto.
Las contusiones y politraumatismos también se producen en el cuerpo y provocan esguinces, distensiones y dolores en el cuerpo durante tiempo.
En los accidentes de menos gravedad, los motoristas suelen sufrir contusiones y politraumatismos como esguinces, distensiones y dolores en el cuerpo durante tiempo.
Cuello y Espalda
Las lesiones en cuello y espalda son frecuentes, aunque se disponga de ropa protectora adecuada. Debido a la velocida, en el cuello se producen por un tirón brusco o movimientos violentos hacia adelante y hacia atrás.
Las lesiones en cuello y espalda son frecuentes, aunque se disponga de ropa protectora. Las lesiones en el cuello se producen por un tirón brusco o movimientos violentos hacia adelante y hacia atrás.
Las lesiones en la espalda pueden producir lesiones medulares, vertebras fracturadas, hernias discales, etc. Son lesiones serias que pueden llevar mucho tiempo de recuperación e incluso no poder volver a recuperarse del todo nunca.
Quemaduras en la Piel
Las rozaduras o quemaduras de la piel se producen al rozar el cuerpo con el asfalto y este provoca desgarros en la piel y heridas muy llamativas.
Las rozaduras o quemaduras de la piel son muy comunes sobre todo en la época de verano ya que muchos motoristas olvidan usar la ropa adecuada. Al caer de la moto y rozar con el asfalto, se produce una abrasión en la piel que puede llegar a ser tan profunda como como para afectar huesos y músculos.
Las quemaduras de la piel se producen principalmente en época estival, que es cuando menos ropa se lleva puesta y el cuerpo esta menos protegido.
Si las lesiones no tocan el hueso o músculos importantes la piel se vuelve a regenerar y las heridas cicatrizan.
Ayuda Psicológica
Un aspecto importante después de haber sufrido un accidente de moto o un accidente de tráfico es recibir ayuda psicológica. La persona después de sufrir un accidente de trafico puede presentar algún tipo de manifestaciones postraumáticas como son estrés, ansiedad, problemas para dormir, miedo a volver a montar en moto o a conducir, etc.
Por este motivo se tienen que comprobar si los síntomas van desapareciendo con el paso del tiempo de forma natural o si por el contrario se necesita de la ayuda de un especialista para superar esos síntomas.
¿Cómo reducir los accidentes en moto?
Por desgracia los accidentes de motos no desaparecerán, pero si se podrán reducir cumpliendo una serie de recomendaciones que vamos a comentar.
- Cumplir con las normas de circulación y velocidad tanto en ciudad como en carretera.
- Señalizar las maniobras que se van a realizar y realizarlas con precaución para que los demás conductores las vean.
- Tener una óptima puesta a punto de la moto o motocicleta, tanto a nivel de mecánica como en el mantenimiento de los neumáticos.
- Conocer la técnica de frenado, el freno delantero es el freno principal y el que detiene la moto, el freno trasero es un complemento y ayuda a estabilizar la moto.
Hay muchas cosas que se nos enseñan cuando aprendemos a conducir, como dónde colocar las manos, las señales de tráfico y hasta un poco de mecánica, pero no se le dedica mucho tiempo específicamente a explicar cómo intentar evitar colisiones del tipo que comentamos hoy. Esto es algo que al final, se aprende con la práctica.
Pero como nunca estamos libres de que nos podamos ver envueltos en una colisión, lo mejor es contar con un buen seguro de coche que nos ayude con los gastos que se generarán en los vehículos implicados.
Este puede ser uno de los factores de riesgo más evidentes para alcanzar por detrás a otro coche. Cuando estás demasiado cerca de otro vehículo, es más difícil frenar repentinamente y evitar el choque. Es posible que no te des cuenta cuando el vehículo de delante empieza a reducir la velocidad o se detiene bruscamente.
La distracción al volante es una de las principales causas de accidentes automovilísticos. El uso del teléfono es una forma muy habitual de distracción. Pero los teléfonos no son la única forma de distracción del conductor. Los choques por detrás también pueden ser el resultado de abstraerse mientras conduces, concentrarse en algo fuera del vehículo, intentar alcanzar algo dentro del coche o interactuar con los pasajeros.
El exceso de velocidad causa problemas similares. Si estás acelerando, tu coche necesitará más tiempo para parar completamente.
El clima no es el culpable de todas las colisiones traseras, pero lluvia, nieve, aguanieve, hielo y niebla pueden contribuir a un mayor riesgo de choques.
Un problema que se pasa por alto muchas veces es conducir demasiado cansado. Conducir con sueño puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente de forma similar a conducir en estado de embriaguez. Estás menos receptivo y tu tiempo de reacción se ralentiza.
En cuanto a evitar que seas tú el alcanzado, como conductor, puedes hacer menos para evitar que te alcancen por detrás. Sin embargo, hay algunos pasos que puedes seguir para reducir la probabilidad de que esto pase. Si notas que alguien te sigue muy de cerca, cambia de carril. Evita frenar bruscamente a menos que sea una emergencia.
Aun teniendo todo el cuidado del mundo, es posible que tengas un accidente. Si eres tú el culpable, tu seguro se hará cargo de los daños causados al otro vehículo y sus ocupantes, si es necesario.
Está claro que quien golpea en la parte trasera a un vehículo que le precede, es el culpable de este siniestro y, por ende, su seguro deberá asumir los gastos generados por este incidente.

¿CÓMO ACTUAR EN CASO DE VERTE IMPLICADO EN UN ACCIDENTE DE MOTO?
Si, por cualquier causa, sufres un accidente de moto, ten siempre en cuenta que tu primera prioridad será poner en marcha todos los pasos a tu alcance para garantizar tu protección y la del resto de personas implicadas en el siniestro. Una vez asegurado este aspecto, si consideras necesario contactar con nosotros para notificarnos un parte de siniestro, puedes hacerlo a través de cualquiera de los siguientes medios:
- Mediante una llamada telefónica a los siguientes números:
- Asistencia en carretera (desde España): 902 33 77 66.
- Asistencia en carretera (desde el extranjero): 915 94 94 22.
- Mediante tu acceso personalizado al Área de Clientes que tienes disponible en nuestra web.
- Contactando directamente, si lo prefieres, con tu mediador Caser de confianza, utilizando el número de teléfono que aparece reflejado en tu póliza.
Si has tenido un accidente y necesitas rellenar un parte amistoso, o simplemente quieres tener siempre este documento a mano, a continuación, te facilitamos el impreso de Declaración amistosa de accidente.
El valor real de tu moto es el precio que tendría en el mercado si decidieses ponerla en venta, basándose únicamente en criterios objetivos, como su marca, modelo o antigüedad, y sin tener en cuenta elementos subjetivos o emocionales.
Se considera que una moto es de gran cilindrada cuando la capacidad de los cilindros de su motor es superior, aproximadamente, a los 400 centímetros cúbicos. Esta diferenciación es importante a la hora de establecer las limitaciones de los permisos de conducción de motocicletas, ya que para poder manejar este tipo de motos deberás tener más de 20 años y contar con un permiso A2 desde hace, al menos, dos años.
Se conoce como valor declarado, o valor venal, de tu moto a la estimación económica de su precio actual de mercado, atendiendo únicamente a criterios objetivos, sin que se vea afectado por su estado de conservación estético o mecánico.
