La infancia es una etapa llena de descubrimientos y experiencias formativas. Desde aprender a andar en bicicleta hasta construir una visión del mundo, cada momento moldea nuestra perspectiva. Este artículo explora diversas facetas de este proceso, desde la alegría de la independencia sobre dos ruedas hasta las complejidades de la autoestima y las reflexiones sobre el entorno social.

El Primer Paseo en Bicicleta: Un Hito en la Infancia
"Nunca más nunca, rodillas peladas... Nunca más nunca, vergüenza en la calle... Nunca más nunca, risas de niños... Nunca más nunca burlas de nadie" - esta estrofa de la banda 31 minutos rinde homenaje al día en que Freddy Turbina le quitó las rueditas a su bicicleta. La primera ruta pedaleada solo sobre dos ruedas es un momento memorable en la infancia (o adolescencia de algunos).
Sin embargo, la canción cobra aún más sentido con Jyrobike, la nueva bicicleta de balance automático, que podría hacer que nunca más nunca, haya rodillas peladas. Esta bicicleta, desarrollada por la Universidad de Dartmouth, promete que los niños pueden aprender a montar en un solo día si le dedican suficiente tiempo y ganas.
¿Cómo Funciona Jyrobike?
Todo está en la rueda delantera, bautizada como "Centro de Control". Dentro de ella, hay una rueda de plástico que gira a 1.550 revoluciones por minuto, lo que genera una fuerza que obliga al disco a mantenerse derecho. Si el niño inclina demasiado la bicicleta, esta no se caerá porque se estabilizará automática e inmediatamente. Este efecto se llama de precisión giroscópica y es el mismo utilizado en los helicópteros para que asciendan y desciendan en línea recta.
Jyrobike incluye un control remoto que permite ir retirando el estabilizador de manera gradual, hasta que finalmente el niño pedalee por su propia cuenta. Cuando el niño aprende a andar solo, se puede retirar la rueda del "Centro de Control", lo que deja a la bicicleta un 40% más liviana.
El prototipo de Jyrobike se presentó en la plataforma de crowdfunding Kickstarter, donde superó su objetivo de recaudación. El próximo objetivo de los creadores de Jyrobike, es crear una bicicleta con las mismas funciones pero para adultos o personas en condiciones especiales que tengan dificultades para trasladarse.
¿Comprarías esta bicicleta a tu hijo o prefieres la tradicional?
Kidzania: ¿Un Mundo de Juego o Adoctrinamiento?
Kidzania es un centro de juegos de rol para niños, presente en varios países del mundo. En Chile, se encuentra en el parque Araucano, y la entrada tiene un costo. Los niños pueden elegir entre más de cien profesiones y oficios, tales como periodista, piloto, panadero, médico, heladero o mecánico.
Al ingresar, los niños cambian su dinero por KidZos, la moneda de Kidzania. Para ejercer cada profesión, los niños deben pagar KidZos, los cuales serán recuperados una vez que se desempeñen laboralmente y reciban su sueldo. Con los KidZos, además, es necesario pagar la bencina y otras necesidades urbanas. Si el niño ahorra, puede dejar su dinero en el Banco y obtener intereses.
Es importante destacar que Kidzania tiene más de cuarenta socios comerciales, como LAN, Banco de Chile, Pizza Hut, Canal 13, Jumbo, Clínica Alemana, AngloAmerican, Goodyear y SalcoBrand. Esto plantea interrogantes sobre el impacto de estas marcas en la percepción de los niños.
Durante un ciclo de charlas para alumnos de Educación Media, se generó un debate en contra de Kidzania. Los estudiantes argumentaron que "nos quieren hacer creer en su sistema", "no nos permiten imaginar" y "quieren replicar la injusticia y la segregación social". Un alumno preguntó: “¿cómo entonces vamos a convencernos de que la educación debería ser gratuita, si desde niños nos hacen creer lo contrario?”.
En este contexto, surge la preocupación de que se les esté negando a los niños la posibilidad de pensar en un mundo distinto. Deberían tener el derecho, al menos, a imaginar un mundo peor, pero no igual.

El Poder de la Imaginación: Cuentacuentos como Alternativa
Los cuentacuentos trabajan solamente con la imaginación de los niños y nada más. No hay dibujos, no hay disfraces, no hay títeres: solo la voz y las palabras que penetran en los niños y los obligan a imaginar dentro de sí mismos el cuento narrado. Es algo increíble fijar la atención en las caras de los niños (y también de los adultos) cuando escuchan cuentos: es una absorción total del mundo, casi una catarsis, como si durante esos quince o veinte minutos de narraciones pasaran a otra dimensión.
Una narradora oral cuenta que, en cierta ocasión, antes de empezar una función en una sala de clases de un jardín infantil, decidió jugar con una pelota roja e imaginaria. La pelota invisible iba pasando de niño en niño, rebotaba, chocaba con un vidrio, regresaba a la cuentacuentos. Luego la narradora les dijo a los niños que iba a dejar la pelota imaginaria abajo del pizarrón, para poder empezar a contar los cuentos. Cuando terminó, se despidió de los niños y se dirigió a la puerta para ir a otro curso a repetir la función. Estaba por salir cuando sintió que una manito le tiraba de la falda.
La pelota existe porque en esa sala todos quisieron que existiera. Esa pelota será, el día de mañana, justicia social, igualdad, en fin, todas las utopías de nuestro siglo. Pero para eso, debemos evitar que la aguja de Kidzania la pinche.
Rueda al Sur: Un Viaje en Bicicleta en Busca de Sentido
El que quiere siempre puede, dicen por ahí, y Christian Amigo (27) representa a la perfección este refrán. En 2014, luego de estudiar Ingeniería Comercial, viajó a Canadá para aprender inglés y juntar dinero para viajar. Pero en sus planes nunca estuvo volver a Chile en bicicleta.
Inspirado por los deportistas canadienses y sus ganas de disfrutar la vida, conocer gente y nuevos lugares, decidió volver a Chile en bicicleta. Así emprendió un viaje de más de un año en bicicleta y en la compañía de nada más y nada menos que él mismo.
Christian cuenta que desde chico ha estado viajando, lo que le permitió adaptarse a distintas culturas. Con esta motivación comenzó la travesía, preguntando por la experiencia a otros ciclistas, metiéndose a internet y preguntando en foros.
Respecto al “viaje interno“ y al estar tanto tiempo únicamente consigo mismo, Christian cuenta que “es un tema muy fuerte". Por esta razón hay ciclistas que aunque tienen mejor estado físico que él no aguantan ni tres días pedaleando ya que se cansan mentalmente. También dice que antes de partir no pensó en la fuerza mental que se necesitaba para hacer un viaje así y que se fue dando cuenta en el transcurso.
De vez en cuando compartía con más gente, pero aún así estaba fuera de su círculo cercano y fuera de lo conocido. No hubo ninguno tan extremo en el cual le haya dado ganas de dejar la bici o “tirar la toalla“, pero cuenta que sí tuvo sus bajos anímicos, pero en esos casos trabajaba su cabeza para no aburrirse. Otra medida que tomaba, era parar unos días y alejarse de la bici una semana para luego extrañarla y reencantarse.
Uno de los momentos de mayor estrés fue cuando lo mordió un alacrán. Una anécdota que recuerda con cariño es la gente que le ofrecía agua y comida en la carretera. Lo que más le sorprendió del viaje fue la comida, los platos nuevos y los lugares. También destaca la ayuda de sus seguidores, quienes lo apoyaron económicamente para continuar su viaje.
Christian dice que la experiencia de haber realizado un viaje de esta magnitud fue “la mejor decisión de mi vida“, y agrega que “si alguien quiere hacer algo como esto y tiene las ganas, que no la piense y que lo haga al toque, no se va arrepentir, no hay nadie que se arrepienta de haberlo hecho, ¡nadie! Y no sólo en bicicleta, en cualquier tipo de viaje".
Actualmente Christian se está preparando para llegar al final de su ruta, que termina en Punta Arenas. Si quieres ver más de su viaje y seguir sus pasos, puedes ingresar a “Rueda al Sur” y así acompañarlo en su trayecto.
¿Has tenido una experiencia similar a Christian? ¿Si hicieras un viaje así, cómo te gustaría?

El Acoso Callejero y la Autoestima Femenina: Una Reflexión Necesaria
Desde que empecé a participar activamente en el Observatorio contra el Acoso Callejero, he recibido muchos comentarios, felicitaciones y críticas. Algunas personas, sobre todo mujeres, se interesan por lo que hacemos, me cuentan sus experiencias y me instan a seguir trabajando. Varios hombres no entienden por qué gasto mi tiempo en un problema que (según ellos) no existe o que nunca va a cambiar porque “así son los chilenos”.
Lo que más me ha llamado la atención son las mujeres que no entienden por qué no me gusta que me digan cosas en la calle y por qué hago cosas para que deje de pasarnos. El argumento de ellas es que un comentario de ese tipo les sube la autoestima y les alegra el día.
Yo creo que la autoestima se construye en base a las capacidades y virtudes propias (el aprecio por una misma), y a lo que piensen o digan de mi mis cercanos, aquellos que me conocen y me valoran, aquellos que saben que soy más que un par de piernas o un trasero. Me parece que quienes construyen su autoestima en función de lo que un montón de desconocidos les dice en la calle -susurrando al oído y sin dar la cara, mirando con deseo de pies a cabeza- no entienden que su persona vale muchísimo más que su cuerpo o una parte de él, y que ese “piropo” no es respeto ni estimación.
La televisión y la publicidad, junto con siglos de patriarcado, han hecho un excelente trabajo en convertirnos en una cosa para ser mirada y comentada, quitándonos el estatus de persona pensante y sintiente. ¿Será necesario que nos valoremos de acuerdo a lo que opinen personas que no nos conocen?
BICI DESTROZADA🤦🏻♂️ ME INVITAN A UN HOTEL😬💸 - VIAJE EN BICI POR LATINOAMÉRICA #33
| Característica | Bicicleta Tradicional | Jyrobike |
|---|---|---|
| Método de Aprendizaje | Equilibrio y pedaleo simultáneo | Balance automático con control gradual |
| Seguridad | Mayor riesgo de caídas | Estabilización automática |
| Tiempo de Aprendizaje | Variable | Potencialmente más rápido (un día) |
| Peso | Estándar | Más ligera después de retirar el "Centro de Control" |