La Clásica de la Chuleta es una carrera ciclista con una rica historia en Cuéllar, Segovia. Aunque en 1933 haya existencia de una vuelta por el monte cuellarano, habría que remontarse hasta el año 1958 para conocer el origen de la actual carrera ciclista Gran Premio de Cuéllar.
La afición al ciclismo está totalmente comprobada, y todo se remonta al Trofeo de Ferias, vinculado a la feria de ganado que se celebraba en Cuéllar, en la jornada de jueves y viernes, siendo la carrera el domingo posterior al de Resurrección.
La carrera surgió en 1958, promovida por el Club Ciclista Cuellarano, actual San Miguel, que pensó en materializar en una carrera la afición ciclista de la villa. Anécdotas e historias que ha dejado esta carrera consolidada, que tuvo con el décimo aniversario del club, en el año 1968 su impulso definitivo.
Ese año, se celebró una prueba del Preolímpico en la villa, de cara a los Juegos Olímpicos de México. Uno de esos periodistas que cubrió la noticia, el vallisoletano Ángel María de Pablos, maravillado por esta propuesta nombró a la carrera como Clásica de la Chuleta, algo que ha permanecido hasta nuestros tiempos.
Con un recorrido de 150 kilómetros, Antonio Martos ganaba la prueba. La carrera iría aumentando de categoría: «Siempre ha gozado de mucho nivel», señala Suárez, que comparte sus vivencias con el concejal de Deportes, Luis Senovilla, que definiría con una frase esta prueba: «Es la carrera llana más difícil del mundo».
A su juicio «la velocidad, el aire de costado, y las ganas de pasar en cabeza por el pinar para conseguir el aplauso», hacen que esta carrera sea tan especial.
La Vuelta a Castilla y León ha visto alzar los brazos sobre su pódium a algunos de los mejores corredores de la historia reciente del ciclismo. El ganador de esta XXXIII edición no se conoce, pero lo cierto es que no hay un claro favorito.
Esta mañana se presentó en la sede de la Consejería de Cultura la carrera, que tendrá lugar entre el 20 y el 22 de abril. En la edición 2018 de esta ronda, que conmemora el Año Jubilar Teresiano, competirán 18 equipos internacionales, entre los que destaca el Movistar Team, cuyo jefe de filas será Rubén Fernández y que es el único conjunto UCI WorldTour que participará.
Harán lo propio otros cuatro conjunto españoles: el Caja Rural Seguros RGA, el Burgos BH, el Euskadi Basque y el Team Euskadi. G. El director de la carrera, Lale Cubino, aseguró en la presentación que esta edición constituye «un pequeño homenaje a las clásicas», de la mano de un diseño de carrera que, especialmente en la primera etapa intenta «evitar que haya muchos kilómetros sin algún cambio de carretera o sin algún repecho».
Pese a la dificultad del calendario (la carrera castellano y leonesa coincide con la época de clásicas belgas y holandesas, con la Vuelta al País Vasco y con el Tour de Los Alpes, entre otras pruebas), muchos son los nombres conocidos que formarán parte del pelotón.
Hoy 200 corredores formarán una gran serpiente multicolor por las calles de Cuéllar, recorriendo 163 kilómetros en un circuito al que darán cinco vueltas, y que pasará por los pueblos de Torregutiérrez, San Cristóbal de Cuéllar, Chañe, Arroyo de Cuéllar, volviendo nuevamente a Cuéllar.
Entre todas las historias, brilló con fuerza la victoria de Rus en el exigente circuito de Cuéllar, una prueba que puso a prueba la resistencia, la táctica y la determinación de los corredores. Con un sprint final electrizante, Rus no solo cruzó la meta en primer lugar, sino que coronó un esfuerzo colectivo de su equipo, demostrando que en el ciclismo, cada triunfo es una suma de sacrificios y estrategias milimétricas.
La carrera fue un desafío desde el inicio. Rus gestionó con inteligencia las subidas clave y eligió el momento exacto para lanzar su ataque definitivo. El trabajo en equipo fue crucial: compañeros lo protegieron del viento y controlaron rivales, permitiéndole llegar fresco al tramo decisivo.
Las imágenes del sprint final, con Rus alzando los brazos ante un público en éxtasis, resumen la intensidad del momento.
Tras la meta, Rus destacó el esfuerzo colectivo: «Esta victoria es del equipo. Sin ellos, no habría sido posible«.
Quién más se ha documentado primero, y después ha vivido esta clásica es Andrés Suárez, que coincidiendo con el 50º aniversario de la prueba escribió Entre pinos, chuletas y bicicletas, un libro que recoge los pormenores de esta curiosa carrera ciclista que tenía lugar en el conocido como circuito del ocho: «recuerdo que antiguamente era la vuelta al monte, pasaba por Viloria, tocaba dos provincias, y había que pagar más impuestos de tráfico», señala Suárez.
En los años setenta, ochenta y noventa organizó el Club Cuellarano, dos pruebas de aficionados de 1ª, 2ª especial (elite y sub-23), tres pruebas de juveniles, una de cadetes, y cuatro de escuelas. Anécdotas hay muchas: «Un año cayó una nevada grandísima y no venían los motoristas, y tuvimos que traer las motos con un carromato», señala Senovilla.
Otra curiosidad fue en el año 2008 cuando empezaron 130 y con el temporal de granizo y frío solo entraron 23. Por eso esta carrera que apenas tiene grandes pendientes es tan dura.
También durante muchos años y gentileza de Emilio Barbolla, el último clasificado se llevaba una barra de salchichón.
De la comarca son varios los ciclistas desde Moraleja de Cuéllar llegaba Carlos Melero, de Lovingos, Carlos Cabrerizo, de Bahabón de Valcorba, Marco Antonio Muñoz Martín, Juan Manuel Cabrerizo, de Fuentepelayo, y Gerardo San Bruno, de Cantalejo.
Y ciclistas de primer nivel se dieron cita en 1990 con la participación del malogrado José María Chava Jiménez, el iscariense Juan Carlos Domínguez, o José Luis de Santos.
También Perico Delgado ganó una Clásica de la Chuleta. Y hasta 2002 no hubo triunfo extranjero, con Nikita Eskov, de la selección rusa.
En esta 57 edición habrá equipos de nivel como Construcciones Paulino, con un campeón del mundo en tándem, Noel Martín Infante, el gran favorito, o el Caja Rural RGA.
Con motivo de la celebración de esta carrera ciclista, el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta concede la autorización con carácter excepcional, de permitir el empleo del fuego que esta prohibido con carácter general.

Impacto y Significado de la Carrera
Haciendo memoria hay que destacar entre sus participantes al segoviano Perico Delgado, que ganó en una ocasión, y más tarde lo haría el cuellarano Pipe Gomez, así como otros muchos ciclistas del panorama nacional. Este 2020 la organización de la prueba atravesaba por dificultades económicas, pero la celebración de la carrera estaba asegurada para este domingo 19 de abril.
Sin embargo, la suspensión de todas las competiciones deportivas, hace que por primera vez en su historia la carrera no vaya a celebrarse.
Editado Por en Abr 17, 2020 61 años de historia de la carrera ciclista de la Chuleta, y por ver primera en su historial, esta popular prueba ciclista no se va a celebrar en esta edición 2020 como consecuencia de la crisis sanitaria del Covid 19.
El Club Ciclista San Miguel, de Cuéllar, sigue trabajando de cara a la organización de la carrera ciclista de «La Chuleta», y hasta la fecha tiene cubierto dos terceras partes del presupuesto de la organización de la carrera, que alcanza una cifra aproximada de 15.000 euros.
Es la decisión adoptada en el marco de la reunión convocada por la Corporación cuellarana y lo que queda del club Ciclista San Miguel, para celebrar la edición del 2020 de esta popular carrera ante la situación crítica que vive en la actualidad el club organizador.
El corredor alicantino, Julio Alberto Amores, (Novelda),del equipo tarraconense del Control Pack, ha sido el vencedor de la 58 edición de la carrera de la Chuleta que se ha disputado esta jornada con unas condiciones muy duras, con viento, frío y la lluvia a lo largo de casi toda la carrera.
En una mañana con el cielo gris y con lluvia, un total de 230 corredores han tomado la salida a las 10:00 horas en la 58 edición de la clásica ciclista de la Chuleta.
Si este año no hay carrera, no es por qué Luis Senovilla no quiera, no estoy en contra de nada y menos contra lo que tantos desvelos y trabajo me ha costado estos años, que haya carrera no depende sólo de mí. Ahora, me es difícil compatibilizar mis distintas obligaciones, lo que me fuerza a cesar en el cargo de secretario.
Esta circunstancia de cambios en la directiva pasa en muchas asociaciones, porque lo importante no son las personas es el objeto social y la actividad que el club desarrolla. Creo, además, que el cargo no es vitalicio, no se hizo para que yo lo llevase toda la vida.
Están hechas las gestiones previas necesarias para iniciar la tramitación de la carrera, ahora nuevas personas deben asumir la responsabilidad del Club Deportivo Ciclista San Miguel y organizar la carrera de la Chuleta.
Quiero aprovechar para despedirme y recordar que también ha habido buenos momentos, y grandes y magníficos patrocinadores y colaboradores a los que quiero agradecer su ayuda y les pido que continúen apoyando al Club independientemente de quien esté al frente. Sería largo enumerar a todos e injusto olvidarme de alguno de ellos, pero quiero significar en cuatro mi agradecimiento a todos ellos.
Los colaboradores y voluntarios en, Andrés Gilbaja y su familia, el presidente, siempre dispuesto a echar una mano y con alegría. Los patrocinadores en, el Ayuntamiento de Cuéllar, generoso, comprensivo y defensor de nuestras tradiciones. Los organismos y administraciones en, la Federación Segoviana de Ciclismo y su presidente Antonio Barrio, gestiones trámites, asistiendo en lo que haga falta. Los amigos y la familia en, mi hija Raquel, sin su empuje y ayuda imposible haberlo conseguido.

Más Allá del Ciclismo: Cuéllar, Villa Mudéjar
Cuéllar ( Segovia ) - Castillo y Museo Interpretación Arte Mudéjar - por dc
Esta localidad se define como la villa del Mudéjar por el gran número de iglesias de este estilo que acapara su casco antiguo. Cuéllar fue repoblada en el siglo XI, pero no será hasta el siglo XIII cuando la villa disfrute de todo su esplendor gracias a la Mesta, toda esa industria lanar que exportará sus productos a Flandes.
En Cuéllar aún quedan calles y rincones que son testimonio del esplendor de siglos pasados. Perderse por sus calles supone adentrarse en la belleza de sus palacios, sus casas blasonadas y su arquitectura popular construida a base de entramados de madera y adobe, o mampostería de piedra caliza.
El conjunto amurallado de Cuéllar es uno de los más importantes de Castilla y León. Está formado por dos recintos, uno superior con carácter más fortificado y uno inferior, más urbano.
Sus diferentes usos han ido modificando la estructura originaria del castillo, siendo desde un palacio renacentista, cuartel de soldados franceses durante la guerra de la Independencia, hospital y prisión de presos de la guerra Civil española.
Esta iglesia está construida en la parte alta de la villa. Su ábside de dimensiones espectaculares se construye como un gran bastión militar protegiendo la puerta de san Martín. Por sus características, se puede decir que es el más representativo del arte mudéjar cuellarano. Templo mudéjar de tres naves, triple ábside y torre a los pies.
Situada a extramuros de las murallas, posee una de las plantas más perfectas en arte mudéjar. La iglesia tiene tres naves y tres ábsides de arquerías y casetones de ladrillos.
Este centro museístico ha surgido a partir de la restauración de una de las antiguas tenerías del barrio de Santo Tome, que por su estado son de las mejores conservadas de Castilla y León. En su interior alberga el centro de interpretación de las tenerías, con una serie de audiovisuales, el visitante se va a ver sumergido en el mundo de los curtidores, tintoreros y peleteros.
Hoy supone una gran masa verde de alto valor ecológico y paisajístico. El rio Cega abraza el pinar proporcionándole un abanico de colores en estaciones como el otoño y la primavera.
Según la leyenda, la imagen de la virgen se trajo desde Antioquía en el 67 de nuestra era, y con la invasión musulmana se enterró.
Declarados de interés turístico internacional, ya en 1499, en las ordenanzas de la villa, se dedicaba un espacio al tema de los encierros. Desde entonces, la fiesta no ha hecho más que crecer hasta convertirse en una de las más populares de la región.
Coincidiendo con las fiestas patrones, los mozos corren delante de os toros por las empinadas calles de la villa. Están declarados de interés turístico internacional, por estar documentados como los más antiguos de España.
La romería del Henar tiene lugar entre el 4 y el 20 de septiembre. En el santuario, que está a 5 kms de Cuéllar, brota un manantial por el milagro de la viren del Henar, patrona de la comarca. El sábado sale la procesión de las antorchas y el domingo la misa mayor a las 12.00h dónde sale en procesión la Virgen.
Poco qué decir que ya no sepan los ciclistas de las condiciones del exigente muro de la localidad segoviana, teniendo que enfrentarse a 1,2 kilómetros, sin curvas reseñables, en los que se superan 80 metros de desnivel, estando lo más duro en los últimos 700 metros donde se pasa por rampas de más del 10%, acompañado por un suelo de adoquín que no hace sino incrementar la dureza.
A principios del mes de marzo se lleva a cabo esta carrera que ya va por la décima edición, esta actividad está organizada por el club de atletismo de Cuéllar. Por otro lado, hay unos cinco recorridos para niños de diferentes edades, haciendo una distancia de entre unos 1200 metros - 300 metros.
Las carreras infantiles se realizan tras finalizar las carreras de adultos.
Este duatlón que ya va por X edición está organizado por el Club de Triatlón de Cuellar, se realiza cada año en el mes de febrero. Se divide en varias categorías de adultos y los niños, realizándose las pruebas tanto por la mañana como por la tarde en diferentes recorridos.
Este deporte es una fusión del fútbol y el golf, se desarrolla en un campo de golf por eso es más parecido a este último, pero en vez de una pelota de golf, se usa un balón. El deporte consiste en que los jugadores golpeen un balón de fútbol para introducirlo en los hoyos en el menor número de golpes posible. Este deporte tiene una gran popularidad que va aumentando cada año.
En Cuéllar es posible… es posible recorrer el castillo de la mano de sus fantasmas, de personajes tan importantes como dispares, que formaron parte de la historia de Cuéllar y de su castillo.
El Castillo Habitado es un delicioso paseo por las salas de la torre: los sótanos, la mazmorra, la capilla, la Sala del Trono, la Sala de las Damas o la Sala de los Escudos.
Los paseos de San Francisco albergan anualmente en el mes de junio, la Feria del Libro de Cuéllar.
Cuéllar cuenta con una programación de temporada de teatro y variedades, tanto para público como familiar.
Es ésta una fiesta que se celebra el día de Año Nuevo, o como se conoce en Cuéllar, el Día del Niño, organizada por la Hermandad del Niño de la Bola. La fiesta se repite también el día de los Reyes. Actualmente sale de la Iglesia de San Miguel y se recoge en la de San Esteban.
Un grupo de doce danzantes acompaña a la procesión, ataviados con un traje muy colorista que perteneció a la cofradía de la Virgen de las Candelas, recuperada en la actualidad y a la que sólo pueden pertenecer matrimonios. Este traje es del siglo XVIII y se compone de casaca amplia y calzón corto, en un tejido damasquinado color grosella, cordones y medias de lana rosa hasta la rodilla adornadas con lazos. Se completa la vestimenta con botas bajas acordonadas, sombrero de ala ancha en paño y escarapelas en las mangas y en la espalda.