El reciente auge del ciclismo urbano en Santiago ha convertido la movilidad y planificación urbana en un tema central para pensar los espacios públicos. La adaptación de la morfología de la capital chilena en función de las necesidades del automóvil articula un modelo de ciudad en donde el espacio público se transforma en un espacio conectivo, perdiendo el papel de sociabilidad, y reproduciendo una planificación fragmentada que favorece a las comunas con mayor capacidad de inversión.
La bicicleta es el medio de transporte que cuenta con más respaldo por parte de la población: el 82% de la ciudadanía global, de media, tiene una opinión favorable sobre este medio de transporte. Existe un consenso global sobre el papel clave de la bici en la reducción de las emisiones de carbono (86%) y del tráfico (85%). ¿Es posible cuidar de la salud del planeta y de la de uno mismo al mismo tiempo? La respuesta es sí, y es tan sencillo como montar en bicicleta.

El Ciclismo Urbano en Santiago
Al respecto, ¿de qué manera los usuarios habituales de la bicicleta performan y construyen el espacio público? A partir de entrevistas y un proceso de etnografía multisituada (Jirón, 2016), el estudio analiza seis casos de agrupaciones ciclistas formadas durante el Estallido Social en Chile (2019). Se argumenta que los ciclistas configuran hábitos de movilidad a través de tácticas y estrategias que versan en la desorganización del espacio público y victorias fugaces durante el desplazamiento, y por otra parte, habitan el espacio público desde sus límites; la coacción física, la insuficiencia de infraestructura vial y la desconfianza hacia los otros modos de movilidad.
Como dato importante: en una encuesta realizada en 44 países de todo el mundo, la bicicleta es el medio de transporte que más presencia tiene en los hogares del mundo, independientemente de que se use o no. Hoy en día la bici se considera la gran esperanza para la movilidad urbana.
Factores que Influyen en el Uso de la Bicicleta
Entre los motivos para elegir la bici como modo de transporte: la presencia de ciclovías, que hay ausencia de tráfico de otros vehículos o que la distancia entre origen y destino es más corta. En el gráfico podemos apreciar los resultados.
Entre los principales motivos para utilizar la bicicleta como modo de transporte está una mayor comodidad (54%), menor tiempo de viaje (52%) y que es más barato (45%). Y el motivo principal del viaje es desplazarse al lugar de trabajo.
Motivo del viaje y género
En general hombres y mujeres utilizan en proporción similar la bicicleta como medio de transporte, salvo en los siguientes casos que vale la pena destacar: para volver del trabajo al hogar, para ir a estudiar y para hacer una entrega. Los resultados parecen indicar que las mujeres utilizarían más la bicicleta como medio de transporte para ir y volver de sus lugares de estudio a sus hogares. El haber adelantado el tramo de la tarde en una hora es probable que haya afectado el porcentaje de personas que declaran usar la bicicleta para volver de estudiar, pero, pese a eso, se ve que son más mujeres que hombres los que prefieren usar la bicicleta para moverse hacia y de vuelta de sus lugares de estudios. Por último, se puede ver que las personas encuestadas que en ese momento realizaban una entrega eran principalmente hombres, doblando al porcentaje de mujeres que realizan la misma actividad.
Los ciclistas encuestados declaran usar bastante la bicicleta, teniendo la categoría “todos los días” un 56% de menciones. Destaca, además, que el uso durante el fin de semana es menor en comparación al uso de lunes a viernes, lo que podría reforzar la idea de que el uso de la bicicleta cumple un rol importante como medio de transporte para la rutina diaria durante la semana.
Seguridad Vial y Percepciones
A pesar de esta conciencia y apoyo generalizado, todavía persisten barreras que limitan el uso de la bicicleta en algunos países, relacionadas, fundamentalmente, con la seguridad vial. Por otro lado, el 64% de la ciudadanía mundial, de media, considera que los ciclistas no respetan las normas de circulación.
Pero tampoco los ciclistas se sienten seguros: la mitad de la población mundial (52%), de media, afirma que practicar ciclismo en su zona es demasiado peligroso. De hecho, la encuesta revela que los países donde hay un mayor uso de la bicicleta son aquellos donde también su población se siente más segura sobre ella.
Accidentes de tráfico
El 25% de los encuestados ha sufrido alguna clase de accidente al andar en bicicleta. Lo que llama la atención es que el 24% de los accidentes no incluyó a terceros. Esto podría ser indicador de malas prácticas de conducción, según concluye el informe.
En cuanto a las percepciones sobre seguridad destaca que es más la gente que cree que es seguro o muy seguro (36%) que quienes creen que es inseguro o muy inseguro (24%).

Elementos de seguridad
El uso de casco sujeto a la barbilla es el elemento de seguridad más utilizado (67% de las observaciones). En segundo lugar, está el contar con una luz roja trasera fija en la bicicleta, presente en un 56% de las observaciones realizadas. En general los elementos reflectantes en la bicicleta y ropa son los elementos menos usados, no superando ninguno el 30% de las observaciones realizadas.
Hay un salto bastante importante en el uso de elementos de seguridad al comparar entre los ciclistas de menos de 45 años y los con 45 años o más. Este último grupo utiliza menos elementos de seguridad (como se puede ver en los resultados del Indicador de Elementos de Seguridad). Esto podría deberse a políticas públicas para aumentar la seguridad de los ciclistas que se hayan implementado de manera reciente (las últimas dos décadas, tal vez).
Comparativa Internacional
El país de las bicis por excelencia tiene su fama más que merecida. 16 700 000 habitantes y el 99% de las personas tiene bicicleta.
En España, pese a lo que podría parecer, no estamos tan mal. Se calcula que en 2017 un 31% de la población usaba la bici con relativa frecuencia.
Un ejemplo de ello son los Países Bajos que, con un 14% es el país del mundo con menos personas que se sienten inseguras sobre la bicicleta y, al mismo tiempo, el país en el que un mayor porcentaje de población (30%) declara utilizarla para ir a su trabajo o centro de estudios y para recorrer distancias cortas (45%). Por su parte, en España, el 60% siente que andar en bicicleta es demasiado peligroso en su zona y solo un 6% dice utilizar la bicicleta para desplazamientos cortos y un 8% para ir a su trabajo o lugar de estudios.
En cuanto a la frecuencia de uso, el 35% de la población mundial, de media, declara andar en bici al menos una vez a la semana, mientras que, en el lado contrario, un 28% dice no hacerlo nunca.
La proporción de ciclistas no difiere mucho entre los principales grupos demográficos: la prevalencia de ciclistas semanales es sólo ligeramente superior entre los hombres más jóvenes, urbanos, más acomodados y con un alto nivel de estudios que entre los que no lo son. Sin embargo, hay un grupo que destaca: los directivos.
10 Consejos para el Ciclismo Urbano
