La Harley Davidson, más que una simple motocicleta, es un ícono de libertad, aventura y rebeldía. No es sorprendente que este símbolo haya inspirado a numerosos artistas y músicos a lo largo de la historia. Desde el rock and roll hasta el heavy metal, la Harley ha encontrado su lugar en el corazón de muchas canciones.

La Rebeldía Sobre Ruedas: Elvis y la Generación del Rock
REBELDÍA CON CLASE: El grito es «lo joven es hermoso». No sólo James Dean atrajo seguidores en la época de las casacas negras y las motonetas. Elvis Presley los hizo bailar.
-Me gusta comenzar mis conciertos con el himno nacional -dice por el micrófono con su inglés arrastrado y de vaga pronunciación-. Elvis toma la guitarra, se retuerce una vez más, toma aliento, y estalla en un violento rocanrol: «You ain’t nothing but a hound dog. . . La multitud, sorprendida, enloquece. El público de las galerías se mueve hacia arriba y hacia abajo, como una gigantesca estrella de mar. Ni siquiera se escucha la voz de Elvis.
Pero Elvis era algo más que un cantante. Fue un símbolo de rebelión. Un grito de lucha. Newsweek lo llama «el niño que abrió la brecha generacional». Eclipsa así a esas estrellas de cine y vocalistas de centros nocturnos que reinaban en el mundo de la canción. En Latinoamérica, relega a lugares secundarios a chilenos como Antonio Prieto y Lucho Gatica.
Atrás quedan los días de miseria en Tupelo, Mississippi; los días de camionero en Memphis. Ese mismo enero debuta en televisión. Canta: «Puedes quemar mi casa, robar mi auto, beber mi sidra de mi viejo jarro; pero no pises mis zapatos de gamuza azul.
La letra debe haberla disfrutado este tímido chico que tarda un cuarto de hora en peinar su «copete» y su «gatito». Que adora la ropa vistosa. Que usa tenidas de terciopelo o de cuero. -Quería ser diferente y parecer de más edad -cuenta Elvis a una periodista en marzo del 57-. El único modo fue dejarme el pelo largo y usar ropa negra. Mis compañeros me molestaban muy a menudo por mi aspecto, pero no desistí.
No sólo sus canciones se ponen de moda, sino TODO él. Chile se llena de elvispresleys. A Camilo Fernández, entonces comentarista de discos de revista Ecran, le disgustaban estos imitadores. «Pantalones ajustados, patillas, pelo largo, se identifican en la calle», reseña para la Navidad del 57. «Bailan muy bien «rock» y no pierden tiempo en conversaciones con una muchacha: bastan los hechos (. . .). Fernández, por aquella época, tenía el remedio.
No estaba solo en sus ataques. Y Ed Sullivan -rey de la televisión estadounidense- jura que Elvis jamás pisará su show. Se presenta tres veces entre el 8 de septiembre del 56 y el 6 de enero del 57.
Sólo en el tercero lo censuran: lo muestran de la cintura para arriba, para que no vean cómo Elvis mueve la pelvis. El crítico musical Greil Marcus está de acuerdo con la censura. Y por qué se mueve así. -En mi primera aparición después que comencé a grabar, yo estaba en un show en Memphis donde comencé a hacer eso. Estaba haciendo una canción rápida, uno de mis primeros discos, y todo el mundo estaba vociferando, y yo no sabía por qué gritaban así.
Me fui del escenario y mi manager me dijo que ellos gritaban porque yo me estaba contorsionando. Pero no es tan así la cosa. A los 18, cantaba spirituals y movía las caderas, lo que ponía en situación engorrosa a sus compañeros de canto. En los estudios de RCA, Elvis …movía las caderas, lo que molestaba a los ingenieros porque se alejaba del micrófono. -No, no puedo -responde Elvis-. Lo siento.
Cuando pasa a Hollywood, Elvis se propone emular a James Dean (fallecido un año antes) y a Marlon Brando, sus ídolos. Ellos representaban la primera ola de rebelión de una juventud disconforme. Es la onda popular. En un nivel más culto, en el ensayo, la novela y, sobre todo, en el teatro, habían surgido antes en Gran Bretaña los jóvenes iracundos, con Harold Pinter y John Osborne (Recordando con ira). En el mismo ámbito, crece en Estados Unidos la Beat Generation, con Jack Kerouac, Allen Ginsberg y Lawrence Ferlinghetti.
El Coronel Parker aprovecha el cine como catapulta para su estrella. Se le ocurre sacar 500 copias simultáneas de la película para estrenarla en igual número de salas. Cosecha ganancias fabulosas. En Chile lo instalan de inmediato en el podio de los diez actores favoritos. Sus bolsillos engordan una barbaridad.
Primero compra un Cadillac rosado. Después, uno negro; otro amarillo, una limosina negra. Un Lincoln blanco; un coche deportivo Messerschmitt. También adquiere una mansión de 23 habitaciones, que denomina Graceland (La Tierra de la Gracia). Le encantan el cine y los parques de diversiones. No va así no más; los arrienda para él y sus amigos. Tiene sueño intranquilo.
El Coronel Parker y otros ejecutivos le han pedido que suavice sus interpretaciones. Tal como crece el número de sus admiradores, aumenta el de los detractores. A su regreso en 1960, venía con el pelo a lo Sansón: cortito. -El período previo no era hacia los adultos. Era solamente para la juventud. Ahora hace una música más pausada, más melódica. A fines de los años 60, Elvis comenzó a presentarse de manera habitual en Las Vegas.
Al momento de morir -con 115 kilos y una docena de tranquilizantes distintos en el cuerpo-, se le consideraba un destacado vocalista de centros nocturnos. Como ésos que él mismo había eclipsado.
Green Jello y Los Tres Cerditos: Una Harley en Plastilina
Los inicios musicales de los integrantes de Tool se remontan a varios años antes de que la banda propiamente tal existiera, y el tiempo y la historia de cada uno de sus integrantes nos lo ha dejado claro. Desde los ochenta que tanto Maynard James Keenan como Danny Carey participaron en un singular proyecto rockero en tono «comedia» llamado Green Jello (que tuvo que cambiar su nombre a Green Jelly luego de un litigio con una empresa de jaleas), y que alcanzaron cierta notoriedad por su particular sentido del humor en sus letras, pero fue en 1991, cuando la banda se acercó realmente al mainstream cuando acudió a la disquera subsidiaria de BMG, Zoo Entertainment, y quisieron ser la «primera banda de un álbum /video del mundo»; es decir, grabar un video para cada canción del álbum (ejercicio que Metallica hizo hace poco, por ejemplo, con «Hardwired…to Self-Destruct»).
La empresa (Zoo) se ofreció a hacer todo el proyecto (toda la música, videos, obras de arte, etc.) completamente por su cuenta por una suma de $ 50,000. Zoo los firmó en el acto. El único problema era que la banda nunca antes había hecho un «álbum de video». Fue el álbum Cereal Killer que vino con el lanzamiento de video de formato largo, que consiste en videos musicales para cada canción, así como una función detrás de escena.
El álbum de video ganó lentamente una reputación en el underground y eventualmente vendió más de 100,000 copias, pero el boom se produjo cuando una estación de radio en Seattle, Washington, The X KXRX, tocó «Three Little Pigs» como una broma, y lejos de causar menosprecio o solo risas, los teléfonos de la estación no dejaron de sonar pidiendo el tema y se convirtió en un éxito local. Esto hizo que Zoo lanzara el EP Green Jellö SUXX, que constaba de cuatro canciones de Cereal Killer, lo que a su vez llevó a «The Three Little Pigs» a convertirse en un éxito en The Box (una red de televisión por cable de pago por reproducción).
A principios de 1993, la canción estaba al aire en todo el país, y después de aparecer en MTV Headbanger’s Ball, todo explotó. El video de «Los tres cerditos» fue dirigido por Fred Stuhr (quien también dirigió el video «Sober» de Tool), y contó con una notable interpretación en plastilina del clásico cuento con giros modernos muy cómicos, como cerdos fumando marihuana, una aparición de Rambo y un lobo taquillero que montaba una Harley Davidson.
El video fue un éxito instantáneo en MTV y fue el número 17 durante la mayor parte del verano de 1993 en los EE. UU., recibiendo un premio de la cadena y una nominación al premio de música Billboard. Como resultado del video de «Los tres cerditos», el álbum Cereal Killer Soundtrack se convirtió en oro en los Estados Unidos, Nueva Zelanda y Canadá, así como en platino en Australia, y finalmente vendió más de 14 millones de canciones en todo el mundo.
Los 3 Cerditos Plus One - Castellano
Judas Priest y "Hell Bent for Leather": Un Himno Metalero a la Harley
La catarsis no paraba cuando Rob Halford saco al escenario una hermosa motocicleta Harley Davidson para interpretar "Hell Bent for Leather", luego de eso la banda hizo la primera salida falsa de la noche para regresar con la potente combinación de "The Hellion/Electric Eye" nuevamente el público estallaba ante cada riff de guitarra de Glen Tipton y Richie Faulkner, quien ha inyectado de vida a Judas Priest.

El final se acercaba, pero nis los propios Judas Priest lo aceptaban por que luego de la tremenda "You’ve Got Another Thing Comin", la mayoría de la banda se retiro con excepción del señor Scott Travis, quién desde su batería le pregunto a la audiencia "¿que quieren escuchar?" y la respuesta casi al unisono fue "PAAAAAAAAAINKILLLER", en ese momento esa intro de batería asesina que tiene el tema que le da nombre al disco de 1990 "Painkiller" comenzó a sonar la banda regreso a escena y los chilenos pudimos disfrutar de una canción que hace poco retorno al repertorio habitual de Judas Priest.
Tabla de Canciones Inspiradas en Harley Davidson
| Artista | Canción | Álbum | Año | Notas |
|---|---|---|---|---|
| Green Jello | Three Little Pigs | Cereal Killer Soundtrack | 1993 | Video musical con Harley Davidson |
| Judas Priest | Hell Bent for Leather | Killing Machine | 1978 | Interpretación con Harley Davidson en el escenario |
La Harley Davidson sigue siendo un símbolo poderoso en la música y la cultura popular, inspirando a artistas de diversas generaciones a crear obras que celebran la libertad, la rebeldía y el espíritu indomable de la carretera.