Guía para Cambiar el Disco de Freno de MTB de 160 a 180 mm

Los frenos son uno de los componentes fundamentales de nuestra bicicleta de montaña. Nos permiten controlar al máximo cada bajada, regular nuestra velocidad en las curvas e incluso evitar accidentes graves.

Nuestra MTB está llena de accesorios y componentes que podemos mejorar o sustituir según nuestras preferencias (cubiertas, transmisiones, pedales, tijas telescópicas,… ). Por ello, son una de las partes de la bici donde no te aconsejo abaratar al máximo.

En esta guía, te mostraremos toda la información que debes saber a la hora de elegir un modelo de freno, incluyendo tamaños de disco, tipos de freno, marcas, gamas y mucho más. Además, abordaremos un problema común al cambiar el tamaño del disco: los chirridos.

Cómo cambiar y ajustar las pastillas de freno de una bicicleta

Tipos de Frenos de Disco

Es importante aclarar que los frenos para bicicleta de montaña son distintos de los que veremos en bicicletas de carretera. Aunque en ambas modalidades de ciclismo existan frenos de varios tipos (V-Brake, de llanta, o de disco), en esta guía cubriremos sólo los frenos de disco. La razón es muy simple: son la mejor opción para la bicicleta de montaña, objetivamente mejores que los otros tipos y por ello la opción que montan casi el 100% de las MTB hoy en día.

Comencemos refrescando algunos conceptos básicos. Su construcción será diferente, dependiendo de si el circuito de frenado es hidráulico o mecánico.

Frenos mecánicos: Actúan con un cable que se tensa o destensa al pulsar las manetas de freno.

Frenos hidráulicos: Llevan un mecanismo hidráulico con un líquido similar al de los frenos de coche. En esta guía sólo te hablaré de frenos hidráulicos. Si es hidráulico, tendrá adherido a su cuerpo un pequeño depósito o bomba con líquido de frenos en su interior (aceite mineral o sintético, dependiendo de la marca o modelo). Mediante la palanca de la maneta se realiza presión sobre este líquido, desplazándolo para accionar las pinzas de freno. Si el circuito es mecánico, no tendrá bomba o depósito.

Antes de que el líquido dirija esa presión sobre la pinza y el disco de freno, discurre por dentro del latiguillo o cable hasta llegar al émbolo o pistón de la pinza. Éste, a su vez, se mueve para presionar las pastillas, el otro elemento interno de la pinza de freno.

Pinzas de freno:

  • De 2 pistones. Son las más comunes en todas las modalidades de ciclismo.
  • De 4 pistones. Se usan, sobre todo, en modalidades más radicales de MTB, como el Enduro o Descenso , aunque cada vez es más habitual verlo en Cross Country , bicicletas rígidas , etc.

En cada lado, el primer pistón ubicado según el sentido de giro del disco es más pequeño que el segundo. Con esto se compensa el efecto cuña o mayor fuerza de frenado que se produce en la zona.

Las pinzas de cuatro pistones son pinzas más grandes y unos 20-40 gr más pesadas que las de dos pistones.

Pastillas de freno: Al referirnos a las pastillas de freno, hablamos de la pieza metálica encargada de retener la rotación del disco y frenar la rueda. Una pieza capital que tiene una vida útil limitada y cuyo desgaste deberá vigilarse con frecuencia.

Tipos de Montaje de Frenos

Los frenos de nuestra bici también pueden variar dependiendo de la forma en que se anclan sobre el cuadro o la horquilla.

  • Frenos post mount: Llevan usándose desde hace más tiempo, así que los encontraremos en la gran mayoría de bicis de montaña. Son más fáciles de instalar y ajustar, y pueden dar una mayor potencia de frenado. Pero su resultado estético es ligeramente peor, al ser más aparatosos. Las pinzas con sistema de anclaje “Post Mount” no precisan por sí adaptadores.
  • Frenos flat mount: Procedentes del ciclismo de carretera, los frenos flat mount son más recientes en el MTB. Se colocan directamente sobre la horquilla o el cuadro (sin ninguna pieza intermedia), lo que los hace más ligeros.

¡Eso es todo en nuestra guía sobre los mejores frenos para MTB!

Tamaño del Disco de Freno

El disco de freno es una parte fundamental de nuestros frenos. Podemos encontrar discos de distinto diámetro. Las medidas básicas son 160 mm (rueda trasera) y 180 mm (rueda delantera). Los discos de freno funcionarán mejor al tener un mayor diámetro, con una mejor superficie para frenar la rueda y bloquearla. Los frenos no están diseñados para un diámetro de disco concreto.

1.- El diámetro de los discos Determina la capacidad de frenado. Un disco de mayor diámetro minimizará, por regla general, el tiempo desde que se acciona la maneta hasta que se detiene la rueda. Por otro lado, un aumento del diámetro del disco es recomendable para asumir la mayor potencia de un freno en concreto. Por ejemplo, uno de cuatro pistones requerirá de discos de gran diámetro para asumir y gestionar mejor esta potencia.

140 mm: el estándar más pequeño en la actualidad.

Factores a considerar al elegir el tamaño del disco:

  • Mayor potencia de frenado: a mayor diámetro se reduce el tiempo desde que se acciona la maneta hasta que se detiene la rueda.
  • Mayor eficiencia para bicicletas más pesadas o con recorridos largos de suspensión: asimismo, incrementar el diámetro del disco sirve para gestionar o asumir la mayor potencia de un modelo de frenos concreto.

Hablar de tamaños del disco implica también hacer una mención al grosor de los mismos. En este caso, un mayor grosor no se traduce en una mayor potencia o capacidad del freno. Pero es importante conocerlo para saber si tendrá un tacto algo más tenso y duro, asociado al mayor grosor. Asimismo, medir el grosor del disco usado te permitirá saber cuál es su desgaste y si es necesario cambiarlo por uno nuevo.

Tamaños de Disco por Modalidad

El Mountain Bike es pionero en el ciclismo en el uso de frenos de disco, prácticamente mayoría en cualquier tipo de bicicleta desde hace 15 años. Por eso es la modalidad que más variedad de tamaños maneja dependiendo de la modalidad o el tipo de bici.

  • Bicicletas Trail (130 - 160 mm de suspensión): Se han sumado en masa a aumentar el tamaño del diámetro de sus discos, incluso el grosor, acercándose a un rendimiento de frenada próximo al de DH.
  • MTB Enduro y Descenso (160 a 200 mm de suspensión): Se utiliza el estándar de disco de gran diámetro, de 200 a 220 mm.
  • E-bikes: Aumentar 20 mm como norma general al estándar de cada modalidad. Para bicicletas eléctricas de corto recorrido (100 - 130 mm), el disco más recomendado es el de 180 mm en ambas ruedas, incluso se puede aumentar a 200.
  • Ciclismo de carretera: Incluso marcas como SRAM están potenciando el uso y recomiendan la medida de 160 mm de discos tanto delante como detrás para conseguir el mayor rendimiento de sus frenos e incrementar la seguridad del ciclista.
  • Bicicletas gravel: Sigue imponiéndose la medida de disco de 160 mm, la más polivalente para la modalidad más polivalent. De ahí que en algunos casos se opte por montar un disco de 180 mm delantero. O se aumente la compatibilidad de la propia bici y sistema de frenos al estándar de 180 mm.

Tabla de Tamaños de Discos de Freno por Modalidad

Modalidad Recorrido de Suspensión Tamaño de Disco Recomendado (Delantero/Trasero)
Cross Country 100-110 mm 160 mm / 160 mm (algunas 140 mm detrás)
Downcountry/Trail 120-140 mm 180 mm / 160 mm o 180 mm / 180 mm
Enduro ~150 mm 200 mm / 200 mm
Descenso >200 mm 200-203 mm / 200-203 mm
E-bikes ~140-150 mm 200-203 mm / 200-203 mm

Marcas y Modelos de Frenos Destacados

Shimano es una de las marcas de freno de disco más elegidas. No es de extrañar, ya que al fin y al cabo se trata del rey del mercado en componentes de bicicleta. Ojo porque Shimano tiene una gama bastante amplia de frenos para MTB.

  • Shimano XTR: Son los frenos tope de gama de la marca. En general, las gamas XTR no tienen grandes diferencias de las XT a excepción del peso. Y tienen un poder de frenada muy elevada, suficiente para modalidades desde el XC/Maratón, al Trail/Enduro. Según Shimano, estos frenos mejoran la flexibilidad que tiene al pulsarlos.
  • Shimano XT (M8100): Destacan porque tienen una muy buena relación calidad-precio y está a menudo en oferta. Pese a ello, la frenada de los Shimano XT es espectacular, bloqueando la rueda rápidamente y manteniendo una buena modulación. Y Shimano dice que la maneta está diseñada para ser usada con dos dedos, aunque también podemos frenar con uno sólo.
  • Shimano SLX: Están fabricados completamente en aluminio, y hay opciones de 2 ó 4 pistones que da un recorrido muy estable. Shimano dice que los frenos SLX son sólo 34 gramos más pesados que los XT.
  • Shimano Deore: Si buscas los mejores frenos baratos para tu bicicleta de montaña, mi opción serían los Deore de Shimano por su excelente relación calidad/precio. Los frenos Deore vienen con pastillas de resina, maneta de freno de aluminio con diseño ergonómico (para dos dedos) y tecnología Servo Wave, que le da un recorrido dinámico que hace que la potencia sea más modulable.

SRAM se ha ganado a pulso estar en la lista de los mejores frenos para bici de montaña. Sus modelos (que tradicionalmente han tenido una menor popularidad que los de Shimano) se han vuelto muy populares desde que ciclistas profesionales, como el campeón del mundo Nino Schurter decidieran usarlos para las competiciones de más alto nivel.

  • Sram Level ULT: Son los frenos de más alta gama que SRAM ha lanzado al mercado. Estos frenos, al igual que los Shimano XTR, alcanzan el máximo equilibrio entre peso y potencia. Los Level Ultimate incorporan una tecnología llamada DirectLink, que regula el recorrido de la maneta para que sea mucho más preciso y nos de frenada desde el primer momento. En lo que respecta al peso, los Level TLM pesan 356 gramos.
  • SRAM Level TL: Son los frenos de gama media que esta marca ofrece, y suelen estar montados en bicicletas de varios miles de euros. Los frenos TL pasan a consistir en una pinza dividida en dos piezas, lo cual resta algo de rigidez y hace que cada freno sea más pesado. También tenemos una frenada peor, pero igualmente es muy modulable (esta es una característica general de los frenos SRAM) y tiene un buen recorrido.
  • SRAM Level T: Es la gama de entrada de SRAM para bicicletas de XC. Pese a ello, son frenos que buscan economizar lo máximo posible sin perder la posibilidad de hacer XC, con bajadas técnicas e incluso con descensos donde controlaremos la frenada de nuestra bici. Los Level T pesan 410 gramos, y pese a su precio económico son frenos fiables que montan bicis de más de mil euros.

Magura es uno de los fabricantes más elegidos por corredores profesionales de MTB, que utilizan sus frenos para las carreras más técnicas de Cross-country. Montan la maneta de carbono y una modulación excepcional, que ha servido para conseguir victorias a corredores como Sabine Spitz.

  • Magura MT8 SL: Tienen un peso de 195 gramos, y su progresividad es comparable a la de los SRAM Level ULT o los Shimano XTR, pese a tener un precio más competitivo.
  • Magura MT8 Pro: Tienen el mismo alto nivel de funcionamiento que los MT8 SL pero a un precio más atractivo. Son frenos de alta gama accionables con un solo dedo. Su maneta de aluminio hace que sean frenos duraderos y fiables, pero con una potencia adecuada para la competición a los niveles más altos.

Si lo que quieres es unos frenos aptos para las disciplinas más vertiginosas del mountain bike, donde los descensos tienen giros milimétricos y hay grandes obstáculos a esquivar, te recomiendo echar un vistazo a estos modelos.

  • Sram Code R: Has sido especialmente diseñados para modalidades como el All Mountain, el Trail, el Enduro o el DH. Así mismo también pueden ser una buena opción para bicicletas eléctricas de montaña. Los Code R vienen con el mismo diseño de maneta que los Code SRC y con 4 pistones sobredimensionados para alcanzar una potencia de frenado bastante elevada.
  • Magura MT Trail SL: Son los frenos más potentes que la marca ha lanzado para modalidades como el All Mountain, el Trail o el Enduro, y que van muy bien también para bicicletas eléctricas de montaña. Los Magura MT Trail SL se quedan en 240 gramos para el freno delantero (con 4 pistones) y 220 gramos para el trasero (con 2 pistones). La palanca está construida en carbono, con un diseño ergonómico de accionamiento con un solo dedo. Y los acabados cromados le dan un aspecto brutal.

Como he dicho antes, un componente tan importante como los vistos hasta ahora en el equipo de frenado es el rotor que hace que nuestra rueda frene.

  • Los frenos XT de Shimano son el modelo de alta gama, por debajo de los XTR. De esta manera, el desgaste del disco es mucho menor, y además los orificios de ventilación ayudan a que el barro escape a través de ellos.
  • Los discos de freno Centerline de Sram tienen un diseño específico que reduce las vibraciones, lo que consigue que la frenada sea mucho más constante. Algo que destaca en estos discos es que están diseñados para evitar cortes en carreras o competiciones.
  • Los discos de freno Magura Storm SL2 son la última evolución de este modelo. Los Magura Storm SL2 son compatibles con frenos de 2 o 4 pistones.

¿Cómo solucionar los chirridos al cambiar el disco de freno?

Los frenos pueden chirriar por muchas cosas. Aquí solucionaremos una que no he visto en otras webs. Es un chirrido que se puede dar solo en un caso muy particular: al cambiar a un disco mayor. En mi caso, de 160 a 180mm de diámetro.Como a mi me pasaba y lo he resuelto, os lo cuento.

Los frenos de disco frenan muy bien, es lo que tienen que hacer, pero a veces chirrían. Chillan

Sucede que al frenar y tener que soportar una fuerza, las pastillas se pegan y se deslizan, se pegan y se deslizan, produciendo una vibración con bastante energía y que produce unas vibraciones a muchas frecuencias. Si estas coincide con la frecuencia natural de vibración de algún elemento, entrará en resonancia y si da la casualidad de que esa resonancia no se amortigua lo suficiente, sonará. Y a veces suena mucho.

Lo primero que tienes que mirar, y es importante, es el desgaste de las pastillas. Aunque ya te digo que si ha empezado a sonar al cambiar el disco y con las mismas pinzas, no tendrá nada que ver.

Las pastillas son del mismo material en todo su espesor y no debería empezar a sonar al estar llegando a su espesor final, pero creo que esto es algo hecho a propósito y, además, una buena idea.

En algunos sistemas de freno, las pastillas se empujan hacia el exterior con unas piezas metálicas finas que las sujetan desde su parte interior. Cuando la pastilla se queda muy fina por desgaste, la pieza metálica puede tocar el disco con su punta, que tiene una pequeña curva hacia el disco. Este chirrido no estropea (mucho) el disco y te avisa del desgaste. Si no haces caso y sigues montando sin cambiar las pastillas, llegarás a rayar el disco y todo será un desastre, así que, ten cuidado con esto.

Si las pastillas no están muy gastadas, puede ayudar lijarlas un poco con una lija muy fina y limpiar bien los discos con un limpiador especial, aunque esto no suele solucionar mucho.

Lo que me sucedió a mi es que cambié el disco por uno mayor. Pasé de 160mm a 180 para que frene más. Se nota mucho que mejora la frenada, pero empezó a chillar mucho cuando frenaba fuerte.

Al hacer este cambio de disco, manteniendo la misma pinza, tienes que poner una pieza para separarla y esto hace que tengas elementos metálicos nuevos que pueden tener sus frecuencias de resonancia audibles que, dicho de otra forma, pueden tener ganas de ponerse a chillar. Esa pieza es el separador amarillo de la foto:

Para evitar que suenen, se puede sujetar o amortiguar su oscilación y, para eso, lo que he visto más fácil es hacer un agujero alineado en el centro de ambos adaptadores. Poniendo un tornillo pasante con tuerca para sujetar uno a otro, cambia totalmente su forma de vibrar y conseguimos eliminar, del todo, los chirridos. Entre uno y otro adaptador he dejado además un tubo de goma, pero creo que no hace nada.

Aquí puedes ver cómo está puesto el tornillo:

Y como queda montado:

Para probarlo, llevé la bici a un sitio estupendo, las Z de la Pedriza:

Y funciona perfectamente.

La bici se sigue quejando en silencio, pero por lo poco que la uso.

Mantenimiento de los Frenos de Disco

Se debe hacer uno al año, tanto si usas mucho la bici como si no. El líquido de frenos pierde sus propiedades con el uso y también sin él, por lo que se hará necesario extraer el líquido viejo bombeándolo con líquido nuevo desde la maneta hacia el orificio de salida de la pinza.

El compuesto de las pastillas se va eliminando en la fricción con el disco. Habrá que comprobar su estado con frecuencia, cada dos o tres meses. Si su grosor es inferior a 1 mm, habrá que pensar en cambiarla; si baja a 0,5 mm, deberás sustituirla de inmediato, ya que el soporte metálico de la pastilla (más duro) empezaría a rozar con el disco, dañando su pista de frenado.

Puedes desmontar la pinza y extraer, mediante su puente metálico, el par de pastillas para comprobar el desgaste del compuesto. Esta operación la puedes realizar junto al purgado anual, para tener una mejor organización del mantenimiento de tus frenos. El coste de las pastillas no es muy elevado, oscilando de 10 a 20 euros.

Las frenadas fuertes, golpes o caídas, o el simple uso, pueden provocar un desajuste en la fijación de la pinza al cuadro o a la horquilla (en el caso del freno delantero). Esto provoca un descentrado de las pastillas con respecto al disco, lo que genera fricción aun sin accionar el freno.

Para evitar el molesto ruido que genera, y reducir el desgaste del compuesto por estos roces, afloja los tornillos de sujeción de la pinza.

Unos frenos con discos, pinzas y manetas limpios antes de empezar cada ruta funcionarán de forma más eficaz y añadirán años de vida útil. Para la limpieza del interior de la pinza, que es conveniente realizar mensualmente, deberás retirar primero las pastillas. Luego, limpia el interior con agua y jabón neutro, o un limpiador específico para frenos de disco.

En cuanto a las pastillas, revisa que el compuesto no tenga resto de suciedad, aceite, etc. De lo contrario, estarán contaminadas y será necesario tratarlas con agua y alcohol, y después lijar suavemente para eliminar estos restos. Si no lo haces, la eficacia de la frenada se verá comprometida, así como el tacto al frenar.

Limpiar la pista de frenado del disco también es esencial. Realízala después de cada salida con un trapo suave (microfibra), un poco de agua y jabón neutro.

Por último, unos consejos para ciclistas poco familiarizados con los frenos de discos. Para empezar, el tacto, la potencia y la modulación de la frenada es diferente a la de unos frenos de zapata. Por lo tanto, se requiere una adaptación y rodaje previos.

En este sentido, al comprar una bici nueva con frenos de disco, o tras cada cambio de pastillas, hay que realizar un proceso de rodaje o aclimatación al sistema. Así, hay que pedalear y tocar el freno de menos a más repetidas veces, en un llano o calle sin mucho tráfico, de forma controlada.

Recomendamos hacerlo hasta que sientas que el tacto se endurece y la bicicleta se detiene cada vez más rápido. También puedes hacer este rodaje en parado, instalando la bici en un pie con la rueda suspendida en el aire y frenando repetidas veces hasta endurecerlo.

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