Las calas son el nexo de unión entre tus pies y los pedales, transfiriendo tu energía a la bicicleta para poder moverse. Por eso es fundamental que, en caso de usar pedales automáticos, las calas estén correctamente ajustadas a tu postura de pedaleo. De no ser así, surgirán varios problemas.
El primero de ellos es que una parte de esa energía que imprimas a la bicicleta no se aprovechará de forma eficiente. En segundo lugar, y quizás más importante, forzarás en exceso músculos y articulaciones en pies y rodillas causando molestias e incluso lesiones. Especialmente es muy importante realizar un buen ajuste de las calas para practicar ciclismo de carretera, una modalidad en la que contar con una postura y cadencia de pedaleo eficaz es primordial para el rendimiento.

Tipos de calas
Para ciclismo de carretera, los sistemas de calas más utilizados son Look, Shimano, Speedplay (ahora Wahoo). Para Mountain Bike, el sistema más utilizado suele ser SPD (Shimano Pedaling Dynamics).
Aunque hay muchos fabricantes de pedales y sus consecuentes calas, Shimano y Look son dos de los grandes y dos de los que más variedad de calas aportan al mercado. Time y Speedplay, son los otros dos principales referentes y ambos cuentan con sus propios sistemas de calas. Otra de las marcas que aportan peso en el mercado de los pedales, es Garmin, que recientemente nos presentó sus pedales compatibles tanto con calas Shimano como con Look.
Dentro de los pedales automáticos y mixtos hay diferentes sistemas de pedales-calas. Se pueden agrupar por disciplinas o por número de agujeros en la cala como vamos a hacer nosotros porque las calas de 2 agujeros pueden ser usadas on-road y off-road y, aunque las calas de 4 y 3 agujeros parecen exclusivas del ciclismo de carretera, también pueden ser usadas para Gravel.
Veamos, a continuación, por qué es esencial familiarizarse con algunos aspectos técnicos, para hacerte la vida más fácil... Esta idea interesa tanto a los fabricantes de equipos y productos deportivos como a los atletas. "Pero yo no hago deporte de competición", estará pensando.
¿Qué ajustes tienen las calas?
Un correcto ajuste de las calas contempla 3 ejes principalmente:
- Eje anteroposterior (adelante-atrás): Determina en qué parte del pie se sitúa el pedal. Una posición adelantada puede aumentar la activación muscular pero también el riesgo de sobrecarga en el tendón de Aquiles o en la rodilla. Una posición más retrasada favorece la estabilidad y el control en esfuerzos prolongados.
- Eje mediolateral (derecha-izquierda): Afecta al alineamiento entre la cadera, la rodilla y el tobillo. Un mal centrado puede generar desviaciones articulares y asimetrías en la pedalada.
- Rotación de la cala: Condiciona el ángulo del pie respecto al eje de la bicicleta. Además, la mayoría de los tipos de calas cuentan con diferentes grados de libertad. Esto se refiere a la capacidad de movimiento que puede tener el pie, dentro de la posición establecida en la cala. Un menor grado de libertad aumenta la eficiencia, siempre que esté correctamente colocada la cala, pero puede aumentar las molestias en el caso de que esté mal ajustada. Por lo que es importancia es coger una cala con la gradación acorde a las necesidades de cada persona.
Este ángulo, te va a permitir tener una mayor o menor movilidad del pie sobre el pedal, lo que te va a ayudar en caso de que quieras esa movilidad por posibles lesiones o por confort, o si por el contrario, no necesitas nada de flotabilidad y quieres que la cala no se mueva en absoluto para poder transmitir al 100% tu fuerza muscular.
La forma que utilizan los diferentes sistemas de diferenciar qué gradación tiene cada cala es a través del color, pero hay que prestar atención, ya que un mismo color puede representar diferentes grados de movimiento en función del sistema.
Además, la mayoría de los tipos de calas cuentan con diferentes grados de libertad. Esto se refiere a la capacidad de movimiento que puede tener el pie, dentro de la posición establecida en la cala. Un menor grado de libertad aumenta la eficiencia, siempre que esté correctamente colocada la cala, pero puede aumentar las molestias en el caso de que esté mal ajustada. Por lo que es importancia es coger una cala con la gradación acorde a las necesidades de cada persona.
Ajuste de las calas: Paso a paso
El ajuste que te vamos a mostrar es muy sencillo y eficaz. Colócate descalzo apoyado sobre una pared, con los talones tocando esta última. Pon la hoja de papel bajo el pie izquierdo y con el bolígrafo o rotulador dibuja el contorno de la planta. El contorno y las marcas dibujados en la hoja de papel te servirá de plantilla para localizar el eje de la cala y realizar el ajuste.
- Coloca la zapatillas izquierda sobre el contorno dibujado.
- Pega una tira de cinta adhesiva alrededor de la zapatilla, haciendo coincidir la marca izquierda y derecha del metatarso. Así marcaremos la línea sobre la que deberemos colocar el eje de la cala.
Como norma general, habrá que instalar la cala centrada, en línea con el eje vertical de la suela, procurando dejar el mismo espacio tanto al lado izquierdo como al derecho. Muchas zapatillas poseen líneas horizontales y verticales como guía, que te podrán ayudar. No obstante, y en calas con poco ángulo de giro o libertad de movimiento del pie (como las azules o rojas de Shimano), habrá que afinar más el centrado.
Para ello hay que tener en cuenta la distancia de flotación, es decir, la distancia desde el centro del talón a la biela. Se puede tomar esta medida anclando la zapatilla al pedal, le damos la vuelta y, con una cinta métrica, mide desde el borde exterior de la biela hasta el centro del talón. Después, debes consultar qué distancia de flotación de la cala recomendada por la marca y mover a izquierda o derecha zapatilla y cala para hacer coincidir esta medida de flotación recomendada.
Una vez tengas centrada la cala en distancia (eje vertical) y flotación (eje horizontal), sólo queda fijar los tres tornillos de unión con una llave de Allen en sentido horario. Apriétalos con firmeza, pero sin pasarte, con un par de apriete entre 4 y 6 Nm. Queda repetir la operación con la zapatilla del pie derecho. Se puede agilizar el proceso midiendo con el metro la distancia (longitud entre la parte inferior de la cala y la punta de la zapatilla) y la flotación (desde el lateral al centro de la cala).
Saber la distancia y flotación adecuadas es fundamental para un ajuste correcto de las calas en las zapatillas y evitar así la aparición de dolores musculares.
- Cala adelantada: si llevas puesta la cala muy cerca de la puntera, el pedaleo se hará de puntillas.
- Flotación larga: si, por el contrario, llevas muy separado el pie de la biela, las molestias se desplazarán a la cara externa de la rodilla, además de sobrecargar el gemelo a la hora de subir cuestas.
Tomarse unos minutos para ajustar las calas a la fisonomía de tu pie es una manera sencilla de mejorar tu eficiencia de pedaleo y, de paso, evitar molestias y lesiones en tus pies y piernas. A la hora del ajuste te recomendamos consultar las características de tu modelo de calas (hay manuales disponibles en las páginas web de las marcas), qué ángulo de giro ofrece o qué par de apriete hay que dar a los tornillos.
Cuando creas que has instalado tus calas en la posición correcta, no te lances de cabeza a largas jornadas sobre la bici sin tener la oportunidad de ajustarlas. En lugar de eso, haz una pequeña prueba: sólo te llevará unos pocos kilómetros. Cuando la posición de la cala sea la correcta y te sientas cómodo sobre la bicicleta, sin molestias ni incomodidades, marca la posición en la suela; este truco puede resultarte útil cuando tengas que quitar la cala para la limpieza o el mantenimiento de tus zapatillas.

¿Cómo sé si necesito un ajuste de calas?
Si sueles sufrir alguno de los siguientes síntomas, puede significar que necesitas revisar la colocación de tus calas:
- Dolor o sobrecarga en la rodilla, tobillo o pie.
- Hormigueo o adormecimiento en los pies.
- Sensación de inestabilidad en los pedales.
- Diferencias de potencia entre ambas piernas.
Además, aunque no tengas molestias, si aprecias signos de desgaste en tus calas actuales, puede ser un buen momento para cambiarlas por unas nuevas y realizar un correcto ajuste para evitar que aparezcan estos síntomas.
Si las calas están correctamente ajustadas no sentirás ningún dolor, por lo que no hay riesgo de lesiones. Eso es sentido común. Por otro lado, una mala configuración puede resultar dolorosa e incluso peligrosa. A continuación, te indicamos cómo puedes saber si tus calas están mal configuradas y qué hacer al respecto:
- Si siente dolor en el lado externo de la rodilla, gire la cala ligeramente hacia afuera.
- Por el contrario, si sientes dolor en la parte interior de la rodilla, gira la cala ligeramente hacia dentro.
- Por último, si siente dolor alrededor del tendón de Aquiles, mueva el pie hacia adelante deslizando la cala hacia atrás.
Si la configuración inicial no funciona, no hay daño en comenzar desde cero y realizar todo el proceso con la cinta adhesiva nuevamente. Por último, si has optado por una cala fija o con poca flotabilidad, opta en su lugar por una con mucha flotabilidad. Esto permitirá que sus rodillas se muevan de forma más natural, reduciendo la tensión y mejorando su comodidad en la bicicleta.
Zapatillas de ciclismo: la elección correcta
Al momento de elegir calzado para ciclismo, las opciones pueden ser abrumadoras: desde modelos ultraligeros de competición hasta sandalias con calas (¡sí, existen!). Con tantas alternativas disponibles, saber cuál es la mejor zapatilla de ciclismo para ti puede resultar complicado, e incluso te preguntarás si realmente las necesitas.
Elegir las zapatillas adecuadas no solo depende de gustos personales como el diseño o la marca, sino también de factores clave que influyen en tu rendimiento y comodidad. Así como la elección de la bicicleta es crucial, lo mismo ocurre con las zapatillas, especialmente si quieres sacar el máximo provecho a cada pedalada. Entonces, ¿qué debes considerar al comprarlas?
Las zapatillas son uno de los puntos de conexión más importantes entre tú y tu bicicleta, así que es esencial que esta unión funcione de la manera más eficiente posible. Son clave para transferir la potencia a los pedales en cada ciclo. Unas zapatillas de ciclismo adecuadas permiten disfrutar de una experiencia más cómoda y libre de molestias.
Las zapatillas automáticas vienen preparadas para montar calas en la suela. Las calas pueden ser del tipo de 2 tornillos, como las del sistema SPD de Shimano, que son muy populares entre los ciclistas de montaña. Las zapatillas de mountain bike suelen ser menos rígidas que las de carretera, ya que a menudo es necesario caminar en ciertos momentos.
Por su parte, las zapatillas automáticas de 3 tornillos son las más comunes entre los ciclistas de carretera. Estas zapatillas están diseñadas con una rigidez máxima, ya que su objetivo principal es optimizar el pedaleo y no están hechas para caminar. Por lo tanto, cuanto menos camines con ellas, más tiempo durarán las calas.
Las zapatillas de mountain bike (MTB) están diseñadas para enfrentar las exigencias del ciclismo en terrenos irregulares. Si eres un apasionado del ciclismo de montaña, necesitas un calzado que sea tanto resistente como duradero. Las suelas deben ser firmes y proporcionar tracción, mientras que el material exterior debe ser capaz de soportar las inclemencias del tiempo. Estas zapatillas protegerán tus pies de la lluvia, el barro, las raíces y las piedras que encuentres en tu camino.
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El término SPD se refiere a Shimano Pedalling Dynamics, la tecnología de pedalada dinámica de Shimano. Este sistema permite que las calas estén integradas en la suela de las zapatillas, lo que facilita caminar con ellas.
Al elegir zapatillas para ciclismo de montaña (MTB), es fundamental tener en cuenta el tipo de uso que les darás. Si practicas disciplinas que requieren un anclaje constante al pedal, como el cross-country (XC), es recomendable optar por zapatillas que mantengan este anclaje fijo. Estas suelen tener suelas bastante rígidas y una horma más ajustada, similares a las zapatillas de ciclismo de carretera o de cross.
Otro aspecto clave es el sistema de ajuste. En los últimos años, los sistemas de ajuste micrométrico han revolucionado el mercado, permitiendo una mayor precisión y comodidad. Sin embargo, el sistema de ajuste BOA se ha consolidado como el favorito en las zapatillas de MTB de gama media y alta.
Finalmente, la rigidez de la suela es uno de los factores más importantes a considerar. Cuanto más rígida sea la zapatilla, mejor será la transmisión de potencia al pedal, lo que se traduce en un mayor rendimiento durante las rutas.
El calzado diseñado para el ciclismo de carretera está creado específicamente para mejorar la eficiencia del pedaleo y optimizar el rendimiento del ciclista en rutas largas y exigentes. Una de sus características clave es la rigidez de sus suelas, que suelen ser fabricadas con materiales como fibra de carbono o incluso grafeno.
El peso del calzado es un factor a considerar, pero la prioridad siempre es la eficiencia en la transmisión de energía. Otro aspecto importante es el diseño aerodinámico y la transpirabilidad de las zapatillas de carretera. En cuanto a las calas, las zapatillas de ciclismo de carretera se diferencian de las de montaña por tener calas más grandes.
Al momento de elegir zapatillas de ciclismo de carretera, la rigidez es un factor clave. Cuanto más rígida sea la suela, mejor será la transferencia de potencia en cada pedalada, lo que se traduce en un rendimiento más eficiente. Sin embargo, esto no significa que mayor rigidez implique incomodidad. Es importante tener en cuenta que, debido a su diseño rígido, estas zapatillas no se ajustan o ceden con el uso, como suele ocurrir con el calzado casual. Por ello, deben quedarte perfectamente desde el primer momento.
Un buen consejo es optar por medio número más grande de lo habitual. Esto permitirá que el pie tenga un poco más de espacio para lidiar con la hinchazón que puede producirse en verano debido al calor.
La relación ciclista-bicicleta parte de 3 puntos de contacto principales: el apoyo de las manos en el manillar, el contacto del glúteo con el sillín y el apoyo de los pies sobre los pedales (que dependerá de una buena zapatilla y de un correcto ajuste de la cala respecto al pedal). Por lo que a estos 3 puntos de unión son a los que se les debe prestar especial atención. Llamarlas accesorio sería reduccionista, porque las calas son un soporte sin el cual la estabilidad del pie sobre el pedal se vería comprometida.

Tipos de pedales
En un post anterior hablamos sobre las ventajas de usar zapatillas específicas para andar en bici y explicamos los distintos modelos disponibles en el mercado. La mayoría requieren usar pedales específicos y de eso vamos a hablar en este artículo.
- Pedales automáticos para calas de 2, 3 y 4 agujeros.
- Pedales de plataforma con o sin rastrales, calapiés y correas. Pensados para usarse con zapatillas de ciclismo, lo que no quiere decir que no puedas pedalear sobre ellos con zapatos o zapatillas normales. Su mayor ventaja es que se pueden usar con cualquier tipo de zapatilla o zapato normal y con muchos modelos casual y off-road de ciclismo.
- Los rastrales, calapiés y las correas cada vez son menos habituales. Impiden que el pie salga hacia arriba o hacia delante y mejoran la transferencia de la fuerza al pedalear. No son compatibles con todos los pedales de plataforma y, en el caso de rastrales y correas, requieren cierta práctica para meter y sacar el pie.
- Son una combinación de pedal de plataforma y automático. Usan sistema de cala de 2 agujeros (SPD y Crankbrothers sobre todo) y hay marcas como Magped que ofrece pedales de plataforma con cala magnética. Hay modelos que tienen una cara de plataforma y la otra con pedal automático. Su mayor ventaja es la versatilidad, pero también su mayor desventaja porque no son tan eficientes y ligeros como los automáticos, ni tienen tanto grip como unos de plataforma.
Los tres son válidos para cualquier zapatilla con dos agujeros en la suela, pero no son compatibles entre ellos.
- Poca flotación del pedal (la rotación libre de la zapatilla una vez enganchada la cala al pedal).
- Movimiento lateral. El pie se puede mover ligeramente hacia los lados del pedal.
- Mayor distancia desde el eje del pedal hasta la suela de la zapatilla.
Los 3 primeros son para calas 3 agujeros y no son compatibles entre ellos. Speedplay es el único sistema con cala para 4 agujeros. Hay pocos modelos de zapatillas con suela específica para Speedplay.
Toda esta información puede resultar abrumadora si acabas de empezar a andar en bici, pero es importante tenerla en cuenta porque a través de los pedales transmitimos la fuerza y además es uno de los tres puntos de contacto de nuestro cuerpo con la bicicleta. ¡Una buena configuración te brindará comodidad y potencia!
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