Las calas son una pieza fundamental para cualquier ciclista de montaña que busque mejorar su rendimiento, agarre y cadencia. A menudo subestimadas, estas pequeñas piezas metálicas son la conexión entre el ciclista y la bicicleta, optimizando la transferencia de energía y proporcionando mayor control. Esta guía te orientará paso a paso para instalar, ajustar y mantener tus calas de MTB, asegurando que aproveches al máximo cada pedalada.
Al igual que sucede con tantas otras cosas del ciclismo, las calas y los pedales automáticos pueden parecer mucho más complicados de lo que en realidad son. Es cierto que unas calas mal montadas afectan a tu manera de montar, pero es fácil corregir la colocación de las calas si sabes en qué tienes que fijarte. Al ser uno de los tres únicos puntos de contacto con tu bicicleta, y el único con una fijación física, es muy importante montar las calas en la posición correcta. Si no se corrige, una instalación incorrecta de la cala puede causar molestias mientras pedaleas e incluso lesiones, especialmente si ya tienes cierta propensión a sufrir problemas en el tobillo o la rodilla. Afortunadamente, la posición de la cala es fácil de corregir incluso una vez instalada, así que no te preocupes si no montas la cala en la posición correcta a la primera.

¿Qué son las Calas y por qué son Importantes?
Las calas son piezas que se fijan a la suela de las zapatillas de ciclismo y se enganchan a los pedales automáticos. Permiten que los pies estén fijados a los pedales, lo que mejora la eficiencia del pedaleo al permitir tanto empujar como tirar del pedal. Esto se traduce en una mayor transferencia de potencia, mejor control de la bicicleta y menor fatiga.
En el emocionante mundo del ciclismo de montaña, cada detalle cuenta. Y uno de los aspectos clave para maximizar tu rendimiento y comodidad es cómo colocar las calas MTB en tus zapatillas. En esta guía paso a paso, te mostraremos cómo realizar este proceso de manera adecuada, asegurando un ajuste perfecto que te permitirá aprovechar al máximo tus pedales automáticos.
Si eres ciclista de mountain bike, sabrás más que de sobra que las calas para MTB son imprescindibles. Mejoran el agarre, evitan mala tracción y suponen un salto de calidad en la cadencia. Pero ¿qué calas debo poner? Hace un par de décadas las calas de MTB no existían. Bueno, en realidad deberíamos decir que en primer instancia es el propio pedal el que predetermina el tipo de cala que necesitas, porque en función del pedal así será la cala a montar. A menudo pensamos que las zapatillas de mountain bike concretas que usemos tienen más peso, pero no, el pedal marca los límites y a partir de ahí nos toca elegir calas de MTB.
Tipos de Calas: MTB vs. Carretera
Lo primero que tienes que saber es que las calas de bicicleta de montaña son distintas a las de carretera. Efectivamente, en función del tipo de bicicleta se necesitan calas diferentes, pero esto no influye en cómo poner las calas en la bici ya que el procedimiento no varía demasiado.
En ciclismo de montaña, las más utilizadas son las calas SPD, mientras que las calas que se usan en carretera son las SPD-SL. También encontramos otras alternativas, como las calas de Speedplay, pero la enorme mayoría de zapatillas que encontrarás son compatibles con calas SPD. Estas calas son mucho más pequeñas que las de carretera, al igual que los pedales.
Calas de MTB
Las calas para bicicletas mtb están empotradas en la suela de la zapatilla y no sobresalen, de forma que se puede caminar con ellas con facilidad cuando haya que empujar la bicicleta. Este tipo de cleats son metálicas, se fijan a la suela con dos tornillos y tienen un tamaño más pequeño que las de carretera.
Calas de Carretera
Si hablamos de las calas de bicicleta de carretera hay que saber que estas sobresalen de la suela de la zapatilla una vez se han colocado y no están pensadas para caminar con ellas. Son de mayor tamaño y se fijan a la suela mediante tres tornillos. Su material suele ser de resinas plásticas en lugar de metálico y con colores que indican los diferentes ángulos de flotabilidad de la cala dependiendo de la marca.
En ambos casos, es importante tener en cuenta que cada marca tiene un estándar compatible con pedales específicos, por lo que es fundamental saber qué pedales mtb o de carretera tenemos antes de adquirir las calas correspondientes.
Elegir las Calas Adecuadas para MTB
Por supuesto, el mercado de las calas de mountain bike también ha crecido en horizontal y hoy tanto pedales como calas son bastante numerosos y variados. Pero partamos de una base: hay dos sistemas básicos y muy generales de calas ciclistas para mountain bike, y entre ambos copan el 99% de las calas en offroad. Comencemos por el SPD. Se denomina así aunque en realidad la primera patente en este diseño que es mayoritario corresponde a Shimano. La SPD tiene muchas ventajas, pero hay una que hizo que en su momento ganase al resto: su eficacia en relación a su tamaño. Una cala muy pequeña, minúscula, que se insertaba entre el taqueado de las zapatillas de mountain bike sin sobresalir nada, por lo que permitía andar con ellas sin esa molestia. Además, permitía un ajuste súper eficiente, ajustable en cuanto a su flotabilidad y un desacople de muchas y diversas formas. Si te decantas por las SPD será por eso, por baratas, por pequeñas, por ligeras y por facilidad de control.
Pero si así lo haces, hay algo que debes tener en cuenta. Verás que hay dos acabados: negro o en acero. Las calas para MTB SPD negras tienen todo el perfil profesional. La diferencia es que se desencajan solamente con giro plano lateral hacia el exterior. Las SPD cromadas o plateadas se liberan en ese giro lateral exterior, pero también en tiro lateral y en alzado de talón. Shimano los distingue en sus modelos. El negro, por ejemplo, es el SH.51, pero los colores han sido respetados por el resto de fabricantes.
La flotabilidad es la permisividad que le damos al pie para que se mueva sobre el pedal sin liberarse. Es el margen antes de que se libere la cala. En esencia es bastante similar. Si te fijas, parece ser una estructura similar pero como más redondeada. Por ejemplo, como decíamos, tiene una versión totalmente con cero flotabilidad. Es la versión Easy, en la que tu pie irá totalmente pegado al pedal y sin balanceo alguno. De ahí puedes pasar al Easy 6 grados, que es más parecido al SPD, con 6 grados de balanceo. Pero el modelo genérico de esta compañía norteamericana es el Estándar. Este tiene una particularidad interesante también y que debes considerar: puedes elegir liberar el pie con 15 o con 20 grados de giro. ¿Cómo? Verás que una de las dos calas lleva una especie de puntito o una línea de puntos en relieve. Es pequeño pero fácilmente identificable. Ese punto libera a los 20 grados, así que si lo montas en tu pie torpe, liberarás a los 15 grados tu pie hábil.
Además de estos dos, existen otros muchos sistemas: Atac, Speedplay para mountain bike o HT son los terceros en discordia. La decisión es tuya: precio, flotabilidad, pedales que ya tienes o grado de liberación son respuestas que sólo tú conoces.
Herramientas Necesarias para la Instalación
Antes de empezar, es importante saber un par de cosas para instalar bien las calas. Observa las zapatillas y las calas, y asegúrate de que las calas tengan todos los tornillos necesarios. También necesitarás una llave Allen (la mayoría de las calas utilizan una de 4 mm, que encontrarás en nuestra pequeña miniherramienta Canyon), grasa, un rotulador permanente y una llave dinamométrica.
Guía paso a paso para la instalación de las calas MTB
Da igual si es la primera vez que utilizas pedales automáticos o si llevas ya años utilizándolos: montar o cambiar las calas de unas zapatillas tiene su truco. Esta guía te orientará paso a paso y te ayudará a resolver cualquier problema que surja.
Para comenzar, es fundamental seleccionar zapatillas específicas para pedales automáticos y calas MTB. Estas zapatillas están diseñadas con características especiales que facilitan la instalación y optimiza la transferencia de energía. Una vez tengas las zapatillas adecuadas, es hora de instalar las calas MTB.
- Marcar la posición: En primer lugar, ponte las zapatillas. Identifica la protuberancia que hay detrás del dedo gordo del pie y márcala con un bolígrafo o un trozo de cinta. A continuación, encuentra la protuberancia que hay en el lado opuesto del pie, detrás del dedo más pequeño, y márcala también.
- Centrar las calas: Centra las calas entre las dos líneas que has trazado y fíjalas a la base de la zapatilla, pero sin apretarlas. En general, las calas deben quedar justo debajo del metatarso del dedo gordo para poder transferir toda tu potencia a los pedales. Pero si notas que los pies se te adormecen o eres propenso a sufrir calambres en los gemelos, quizás te interese desplazar las calas un poco hacia atrás.
- Ajustar la posición: A continuación, engánchalas en los pedales, en el rodillo o apoyado contra una pared, y comprueba cómo se alinean los pies y las rodillas. Si los talones quedan demasiado hacia adentro o hacia afuera, inclina suavemente la parte trasera de la cala en la dirección en la que desees que apunte el talón. Del mismo modo, si las rodillas se cierran hacia adentro, mueve (sin inclinarlas) las calas hacia afuera, hacia el dedo pequeño del pie.
- Asegurar los tornillos: Ajusta los tornillos: utiliza las herramientas adecuadas para fijar las calas a la suela de las zapatillas. Con la cala en posición, aprieta los tornillos con el par de apriete indicado.
Para colocarlas, debes quitar los tornillos de las zapatillas, así te quedarán dos agujeros libres en cada zapatilla. Más tarde introduce los tornillos por los agujeros de las calas que hay en los laterales y coloca los tornillos de nuevo en los agujeros con la cala de por medio. Finalmente, aprieta con una llave allen los tornillos y antes de apretarlos del todo, modifica la posición de la cala según tus preferencias o gustos.
En cuanto a la posición, es recomendable llevar las calas en una posición centrada, incluso un poco hacia delante. Pero dependiendo de la disciplina que vayas a practicar te puedes sentir más cómodo con otras posiciones de las calas. En modalidades de pedaleo como el XC, suelen llevar las calas en una posición bastante adelantada, junto a unos pedales que no ofrecen mucho contacto con el resto de la suela de la zapatilla.
Un buen truco es buscar la cabeza de los metatarsos del dedo pulgar y el meñique, señalar dónde quedarían cuando nos ponemos las zapatillas y colocar la cala en una posición centrada respecto a ellos. También es recomendable hacerse un estudio biomecánico, así te enseñan cómo debes colocar tus calas exactamente.
Es importante destacar que la posición de las calas puede variar según la disciplina que practiques. Cada ciclista tiene necesidades individuales. Si experimentas dolor o incomodidad al utilizar zapatillas con calas MTB, es posible que necesites realizar ajustes adicionales.
Si deseas llevar tu ajuste de calas MTB al siguiente nivel, considera realizar un estudio biomecánico a la hora de decidir cómo colocar las calas MTB de tu bicicleta. Estos análisis personalizados pueden realizarse con profesionales especializados y ayudarte a obtener una posición óptima que mejore tu rendimiento y prevenga lesiones. A través del análisis del pedaleo y la distribución de la carga en los diferentes grupos musculares, se pueden hacer ajustes para maximizar la potencia generada y minimizar el esfuerzo desperdiciado.
Ajustes Finales y Precauciones
Ahora te toca a ti, coloca tus calas, aprietalas fuerte y sal a montar.
Al instalar las calas es fácil cometer varios errores habituales, aunque, por suerte, son fáciles de evitar si entiendes lo que estás haciendo. Montar las calas con un ángulo demasiado marcado. En general, al cambiar cualquier aspecto que afecte a tu postura en la bicicleta, es mejor hacer ajustes pequeños para evitar pasarse de rosca. Y esto también afecta a la posición de la cala. Cuando ajustes el ángulo de las calas, hazlo en pequeños incrementos y deja un poco de juego para que el ángulo se ajuste a la perfección. No engrasar los tornillos.
El fallo en descalar es, precisamente, el mayor temor de un principiante con estas herramientas tan útiles, las calas, que en los inicios hasta pueden provocar caídas en parado (por no tener todavía mecanizado el movimiento de descalar rápidamente). Pese a este inconveniente mencionado de descalar, la recomendación desde Luck es de utilizar la cala a cualquier aficionado habitual a la bicicleta puesto que en pocos kilómetros un principiante se habrá familiarizado con ella y pronto disfrutará de poder imprimir energía con la pierna que está subiendo (y tirando con fuerza de la cala).
Mantenimiento y Reemplazo de Calas
¿Cuándo debes cambiar las calas de las zapatillas? Da igual qué tipo de cala utilizas; todas se desgastan y, al final, habrá que cambiarlas. Los indicadores de desgaste varían de un tipo de cala a otro, y suelen ser más fáciles de detectar en las calas de plástico de 3 tornillos que en las de metal con 2 tornillos. Aquí tienes algunos indicios que te indicarán cuándo podría ser el momento de comprar un par de calas nuevas.
Las calas se desgastan más cuando caminas sobre ellas, especialmente por superficies rugosas o abruptas.
Indicadores de Desgaste
- Las calas están deformadas, dobladas o agrietadas: Esto es más habitual en las calas de 3 tornillos, ya que el desgaste del plástico es más visible y a menudo se ve en los puntos de la forma triangular. Si las calas son ahora más delgadas, o si los daños te impiden fijar bien las zapatillas, ha llegado el momento de comprar un par de calas nuevas.
- Dificultad para enganchar o desenganchar: Esto pasa con todos los tipos de calas, pero suele ser un indicador de que ha llegado la hora de cambiar las calas de 2 tornillos. Si tienes problemas para enganchar o desenganchar los pedales, comprueba en primer lugar si se ha metido algo en los pedales o en las zapatillas. Si no encuentras nada, hazte con un par de calas nuevas.
- El pedal se desengancha con muy poco esfuerzo, o sin tu intervención: Esto puede ocurrir con las calas de 2 tornillos que ya están demasiado desgastadas. Si las calas son relativamente nuevas, asegúrate de comprobar primero la tensión y el juego de los pedales, pero si las calas tienen ya un año o más de antigüedad, es hora de comprar un par de calas nuevas.
Consejos Adicionales
Una vez que controlas la operación, el montaje de las calas es bastante sencillo, pero aquí tienes algunos consejos y trucos para facilitar aún más el proceso. Antes de cambiar las calas, si tienes claro que están en la posición correcta para ti, primero márcalas con un rotulador (o con una cinta, si no quieres dejar marcas en las zapatillas). A continuación, quita las calas viejas y alinea las nuevas con la posición que has marcado. Algunas calas, concretamente las Shimano SPD, tienen un acabado estriado que deja marcas en la parte inferior de la zapatilla para que puedas colocar fácilmente las nuevas calas justo sobre la huella que dejan las antiguas.
Haz las correcciones que tengas que hacer, sin miedo. Aunque el montaje de las calas es una operación sencilla, alinearlas puede resultar complicado, así que no te preocupes si no quedan perfectas al primer intento; toma nota de los problemas y ve haciendo ajustes pequeños hasta que quedes satisfecho con los resultados. Si es la primera vez que te dispones a montar unas calas, asegúrate de que tu primera ruta con las nuevas calas sea corta.
Tabla de Tipos de Calas y sus Características:
| Tipo de Cala | Sistema Compatible | Material | Características | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| SPD | Shimano SPD | Metal | Pequeñas, empotradas, ajuste eficiente | Mountain Bike (XC, Trail) |
| SPD-SL | Shimano SPD-SL | Resina plástica | Grandes, sobresalen, colores para flotabilidad | Carretera |
| ATAC | Time ATAC | Metal | Fácil enganche, buena liberación | Mountain Bike (Enduro, All Mountain) |
| Speedplay | Speedplay | Metal/Plástico | Doble cara, flotabilidad ajustable | Carretera y Mountain Bike |
Tipos de CALA para MTB | CRANKBROTHERS
Ruedas de Carbono y Calas MTB: Una Combinación Ganadora
Las ruedas de carbono se han convertido en una opción popular entre los ciclistas de montaña. Las ruedas de carbono son conocidas por ser ligeras. Este factor es clave en el MTB, ya que reduce la masa no suspendida de la bicicleta, es decir, el peso de las partes que no están conectadas directamente a la suspensión. Al reducir el peso total de la bicicleta, las ruedas de carbono facilitan una aceleración más rápida y una respuesta más ágil en los cambios de dirección. Esto se nota en una sensación de mayor agilidad y maniobrabilidad al utilizar calas de MTB, lo que resulta especialmente beneficioso en secciones técnicas y senderos sinuosos.
Además de su ligereza, las ruedas de carbono también son conocidas por su rigidez. El carbono es un material muy resistente y rígido, lo que se traduce en una transmisión de potencia más eficiente. Al utilizar calas de MTB en combinación con las ruedas de carbono, la transferencia de energía desde tus piernas hasta los pedales es más directa y efectiva. Esto te permite aprovechar al máximo cada pedalada, generando más potencia y velocidad en tu conducción.
Otra cualidad destacada de las ruedas de carbono es su capacidad para absorber vibraciones y ofrecer una mayor comodidad en terrenos accidentados. El carbono tiene propiedades de absorción de impactos que ayudan a reducir las vibraciones transmitidas al ciclista, lo que resulta en una conducción más suave y confortable. Al utilizar calas de MTB con ruedas de carbono, puedes minimizar el impacto y las vibraciones en tus pies y piernas. Esto se traduce en una menor fatiga muscular y una sensación de mayor frescura durante rutas largas o exigentes.

Y ya está. Ahora ya sabes todo lo que necesitas saber de las calas de ciclismo, pero recuerda: las calas pueden mejorar las prestaciones al rodar, pero no aportan ventajas para todo el mundo. Nuestras bicicletas urbanas e híbridas están diseñadas para utilizarse con pedales planos y con tus zapatillas de diario, es algo convencional. Pero eso no significa que tengas que engancharte a los pedales de tu bicicleta de carretera o gravel para disfrutar de tus salidas. Haz lo que a ti te parezca mejor.