Hola amigos, como prometí, aquí va mi historia sobre dos ruedas. Como "yonki empedernido" de la moto, he disfrutado cada una de ellas. Unas más tiempo y otras menos, pero de todas me quedo con muy buenos ratos.

Mis Primeras Motos
Mi primera burra fue una Rieju RS-1 50 cc. Entre Vespinos y Derbi Variant, surgió éste ciclomotor deportivo que era tan espectacular como frágil. Tras machacarla durante tres años, mi padre me "castigó" sin moto un buen tiempo y me tocó sufrir de paquete con mis amigotes en mis soñadas NSR y TZR, hasta que me puse a currar y di el salto a mi primera "moto gorda" con solo 17 añitos y sin carnet.... Una Suzuki GSX 600 F.
Tras la Suzuki, vino ésta fantástica CBR 600 F. Con ella recuerdo momentos inolvidables. Una moto que iba a las mil maravillas para todo. Viajar, rodar fuerte. Solo, acompañado... daba igual. Nunca defraudaba.... Tras ésta, vino otra CBR un año más nueva...... Después vino una moto que me fascinaba y que no entiendo por qué, a mis amigos no les gustaba nada.
Tras la Hondita vino la primera R1. Carburación, super ligera, potencia a raudales... Otra moto fabulosa y más polivalente de lo que a priori aparentaba. Suzuki GSX-R 1000 ´02. Después vino una R1 2.002 inyección. Posiblemente, la moto usada más nueva que he comprado en mi vida. El chaval que la tiene actualmente, la mantiene igual de flamante. Después la R1 2.004. Lo siguiente fue mi puesta de largo en el mundo BMW. Mi primera GS. Con ella llegué hasta Amsterdam y llegué a hacer una etapa de 1.500 kms en un día.
Regresé al mundo racing con éste monstruo de 194 cv. Vuelta al "mundo lógico". Mi primera Adventure. Se me fue la olla y vendí mi maravillosa y flamante Adv para comprarme la moto de mis sueños. Encontré ésta MV Agusta F4 1000 super nueva y a muy buen precio. Volvimos a BMW. Disfruté de ésta maravillosa RT mucho menos tiempo de lo que me hubiera gustado.
Encontré ésta CBR 600 F tirada de precio y me sirvió de "moto puente". Volví a la GS "normal". Y por fin, la actual. Entre todo éste jaleo he tenido tambien una GSR 600 y tres o cuatro scooter para ciudad...
Transición a las Bicicletas: La Street 750
Bueno, ahora que ya sabéis la razón por la que tengo una Street 750 en casa, ahora que ya la he podido probar en condiciones y ahora que tengo ganas de soltar el sermón, voy a proceder a relatar MIS sensaciones personales con la no-jarlin. Desde mi poco fundamentado punto de vista jarlero (porque sólo he podido llevar mi sportster, otra de un amigo y ninguna jarlin más), la Street se parece mucho más a una japonesa que a mi espontex o seguramente cualquier otra jarlin, en lo que a sensaciones de conducción se refiere. Eso no es malo salvo que quieras sentir una jarlin en su esencia.
Tanto el régimen del motor, como el sonido, como la suavidad, son muchísimo más similares a mi vieja Vulcan 650 que a mi espontex. De hecho, incluso es más suave que la Vulcan. La Street no tiene ni el traqueteo ni las coces salvajes que pegaban los pistones de la Vulcan al ir a muy bajas vueltas. La dulzura del motor también se puede escuchar, porque el sonido se parece más al de un dos cilindros en paralelo japo que al de un V-Twin jarlinesco. En parado, sobretodo en frío, es un sonido feo. En marcha casi ni se oye, cosa que en viajes largos seguramente sea de agradecer.
Eso sí; permite una conducción más alegre que con la espontex. El motor sube de vueltas con alegría, con suavidad y sin vibraciones. El resto de sensaciones que da la moto son muy raras, incluso habiendo llevado la Vulcan antes. La horquilla delantera la noto excesivamente suave, el neumático delantero es muy fino y a la vez, toda la rueda delantera es... pequeña. Tanto visualmente como a la hora de llevarla.
Técnicamente, una rueda delantera más gorda, grande y pesada, debería ayudar a dar estabilidad a la dirección, pero como aquí es todo lo contrario, el manillar no pesa absolutamente nada ni siquiera en marcha. Después de acostumbrarte a ello (cosa que no es difícil), te queda la sensación de estar llevando un juguete. Se maneja con MUCHA facilidad. Yo diría que en parado es incluso mejor que la Vulcan. Entre las sportsters habíamos encontrado de todo; las nuevas son algo más suaves, pero aún así teníamos intención de buscar algún modo de que aún tuviese que hacer menos fuerza. Bueno, la Street no necesita eso.
Ergonómicamente, es una moto para personas pequeñitas. En ese sentido creo que para una chica novata es ideal. Y aquí voy a introducir otra alternativa, que es la Rebel 500, que es la moto en la que todo el mundo piensa cuando te sacas el A2. Pues a ver, ya se que es mi punto de vista, pero es que la STREET SE COME CON PATATAS A LA REBEL. Es más cómoda, más espaciosa, y la Rebel da la auténtica sensación de ir sentado en una BMX antigua pero con un pedal roto.
Tendría que mirarlo, pero me parece que la postura de la Rebel va descentrada, con un pie más afuera que el otro. El asiento de la Street es feo pero cómodo, cosa de la que ni la Vulcan ni la Rebel pueden presumir. Por cierto; como moto para novatos pequeñitos, que los pies vayan situados en una posicion intermedia es un acierto, frente a la postura de la Vulcan, con los mandos adelantados.
Con respecto a la Sportster, un cambio evidente son las piñas. A mí siempre me ha gustado el minimalismo en los mandos, aquí tienes el botón para arrancar la moto, los intermitentes y poco más. Sencilla al máximo... pero los intermitentes van situados sólo en la piña izquierda, al estilo de las marcas generalistas.
Consideraciones de Compra
- La nueva Nightster, descartada por precio. Nos parece que tiene la misma filosofía que la Street, siendo mucho mejor... pero al ir limitada, no le hubiese sacado todo su potencial. También nos parece mucho más bonita.
- La vieja Nightster. De entre todas las Sportsters "viejas", algo tiene la vieja Nightster que ha hecho que sea la moto que más veces hemos ido a toquetear, "probar" (en parado), y sobretodo, contemplar. Estéticamente, no hay punto de comparación, incluso cuando las Nightsters que hemos ido a ver son 10 años más viejas que la Street.
- NINGUNA más! Y es que es muy curioso lo que pasa con este modelo. Me cuesta verla como una Harley, y desde luego que no es una Harley tradicional. Sin embargo, si la hubiese hecho cualquier otra marca, sería la mejor custom pequeña y barata del mercado (de segunda mano, se entiende).
Estoy seguro de que con el tiempo le podré ir viendo más puntos a la moto, tanto aciertos como defectos. Sin embargo, todo se ha analizado desde la perspectiva de que tuviese la máxima facilidad de uso posible, y también estoy seguro de que muchos foreros no coincidirán en mis comentarios, pues desde el punto de vista de quien no le va de 50kg de peso en la moto, todos esos puntos carecen de relevancia.
Mi intención con estos posts es la de ayudar en la elección a quien se encuentre en una situación similar y esté buscando una moto para comenzar...
BMX Peak de Vans y Lewis Mills
Las nuevas zapatillas BMX Peak de Vans y Lewis Mills no son solo una nueva sneaker con aire callejero y clásico, que también. En verdad, son una silueta pensada para el mejor performance sobre una bici con la mejor entresuela, protección y sensación de pedal. Tal y como pasaba en el skate anteriormente, los atletas y aficionados del BMX tenían que recurrir al calzado de otras disciplinas para poder subirse a la bici.
Vans fue precursora de este movimiento… en espíritu, auge y cultura son hermanas, a fin de cuentas. Para presentar el nuevo modelo BMX Peak, Vans llamó a Lewis Mills para diseñarla. Mills, a parte de ser un prestigiosísimo atleta cargado de galardones, también es parte del team de la firma… por lo que todo queda en familia. Esta intervención toma como base el modelo estándar de BMX de Vans y la actualiza con un diseño altamente progresista y funcional que se adapta a los estilos más extremos del deporte.
A simple vista, las nuevas Vans BMX Peak de Mills se parecen a cualquier zapatilla de skate con un acabado un poco más funcional. Pero cada aspecto de esta zapatilla está pensado para dominar una bicicleta. Desde la elección de los materiales, la disposición de los paneles y la suela; todo se ha hecho en función del performance.
En el upper, las nuevas Vans BMX Peak presentan una construcción nueva para las siluetas de esta firma. El elemento más novedoso es la construcción de la lengüeta: no hay. Esta zapatilla se construye como un modelo slip-on pensado para el mejor agarre y evitar deslizamientos. En cuanto a construcción, esta silueta presenta un upper construido con una base de lona resistente. Como refuerzo, se pone por encima una construcción envolvente de ante con paneles engomados en puntera y talón, para mayor protección.
El punto más tecnológico y funcional de las Vans BMX Peak lo encontramos en su construcción inferior. El lower, con laterales traslúcidos, nos deja ver la entresuela UltimateWaffle que aporta amortiguación y comodidad sin sacrificar sensación de pedal.
Fotografía de Ciclismo Urbano
La fotografía de ciclismo urbano es parte esencial de la obra de estos siete profesionales: todos destacan la atractiva combinación bici-ciudad y las posibilidades casi infinitas que ofrece. El estadounidense Matt Lingo, por ejemplo, subraya la adrenalina de “encontrarte constantemente con situaciones inesperadas. Siempre estoy atento al movimiento, y siempre con gente. El elemento humano, al final, es la clave”.
Desde Berlín, Constantin Gerlach nos habla de su gusto por el “minimalismo” y el “dinamismo”. “Aquí es difícil de encontrar”, dice, “pero me paso horas dando vueltas en bici hasta llegar a localizaciones que considero limpias. Hacerlo me permite combinar mi amor por la bici y mi trabajo, y es esencial mostrar la velocidad de nuestros viajes ciclistas a través del tráfico“.
Otro estadounidense, Will Goodan, vive y fotografía en Tokio. “Es una ciudad increíble para captar cada ángulo, cada edificio”, explica, “y si añades unas bicis se crea un todo maravilloso”. Las impactantes imágenes creadas por el taiwanés Father TU tienen mucho de todo eso: “Reconozco los paisajes y la arquitectura de Taipei”, asegura, “pero quiero que mis fotos tengan, además, movimiento. Es lo que me hace sentir energético y dinámico”.
El gallego Lino Escuris vive más cerca, en Madrid, pero sus fotos han dado la vuelta al mundo. “Las posibilidades que te da la ciudad son infinitas. Puedes combinar ciclismo con arquitectura, fotografía de calle, obras más espontáneas o fotografía más documental”. Óscar Carrascosa, también radicado en Madrid, corrobora que “la ciudad es un estupendo estudio de trabajo y la bici un complemento muy especial. Si encima tiene un buen ciclista… Lo bordas”.
“Los limites los pones tú”, añade desde Barcelona Brazo de Hierro. “Solo tienes que pasear por tu ciudad y encontrarás mil y un sitios para crear fotos con bicicletas”. Brazo de Hierro se mueve por Barcelona en una Dosnoventa Detroit 2, “tanto como me lo permiten el Ayuntamiento y los taxistas con carné de autos de choque. La ciudad está bien, pero la gente no está muy concienciada… Supongo que la fotografía puede ayudar a hacer más visible este medio de transporte, pero sólo con ella no conseguiremos respeto”.
Escuris, desde Madrid, también cree que “somos los usuarios más indefensos en el tráfico”, y vuelve a usar la palabra “visibilidad” para referirse a la fotografía. “La mentalidad de los conductores es que invadimos su espacio”, argumenta, “y tendrán que pasar un par de generaciones hasta llegar a la normalidad de uso que hay en otras ciudades”, lamenta.
La Leader Bike mark1 de Matt Lingo le lleva por San Diego, “no demasiado buena para el ciclismo pero en la que se va mejorando”. En su opinión, el auge de la fotografía ciclista es idóneo “para demostrar que la bicicleta es práctica, pero también la forma más divertida de moverte en el caos urbano“.
“Dar publicidad a la bici a través de nuestras fotos”, añade Father TU, “ayudará al respeto. Transmitirá que las bicis hacen más amigables las ciudades. Uso una Ferrveloci Pista y, aunque en Taipei hay muchos coches y motos, las bicis se han multiplicado. Debemos aprender a respetarnos”. Lo que reconocen casi todos es que, al haber más ciclistas, también ha crecido la demanda de imágenes. “De unos años para acá hemos pasado al estilo urbano”, explica Carrascosa. “Antes se llevaba más el MTB, pero hoy en día lo urbano llama más la atención”.
Y Brazo de Hierro asegura que, sobre todo, lo que ha cambiado es la facilidad para fotografiar. “Todo el mundo puede hacer fotos con su móvil, sean buenas o malas”.

Consejos de Fotógrafos Urbanos
- Brazo de Hierro: “Conoce a la gente a la que quieras fotografiar. Aprende cómo pedalean. Controla la técnica del barrido, y lleva siempre encima la cámara”.
- Constantin Gerlach: “Fíjate en las marcas del asfalto, busca los colores minimalistas… ¡Y las bicicletas y riders más impresionantes!”.
- Father TU: “Familiarízate con las funciones de tu cámara. Haz muchas fotos, pero aprende a elegir la única, la mejor. Y estate siempre alerta”.
- Lino Escuris: “Presta atención a los detalles y la composición. E intenta anticiparte, porque es un tipo de fotografía muy espontáneo”.
- Matt Lingo: “Agáchate, no tengas miedo de tirarte al suelo. Simplifica. Y dispara mucho: mantén siempre el dedo en el disparador”
- Óscar Carrascosa: “Improvisa. Esa es la clave”.
- Will Goodan: “Busca las imágenes limpias y los espacios abiertos”.
Móvil en la mano. Conexión portátil a Internet. Y, por consiguiente, la foto de un ciclista urbano viéndose, en cuestión de segundos, en todos los rincones del mundo.
📷 Cómo tomar FOTOS de |BMX DIRT JUMP|🚴👽 //BMX BOGOTA
“Instagram, por ejemplo”, explica Tu, “ofrece un nuevo camino. Se captura el instante y se sube en tiempo real: es mucho más excitante y potente visualmente“, dice.
Lingo va un paso más allá, y recomienda a cualquier aspirante a fotógrafo de bicicletas “armar una buena web o blog o componer libros fotográficos en Issuu.
“La mayoría de la gente me conoce a través de Flickr o Instagram”, explica Tu, “y si me roban alguna foto, en realidad, sólo puede darles las gracias. Creo que el robo de imágenes no es un problema para mí“.