La Gravel Bike es sin duda la bici de moda. Es la bicicleta que se encuentra en el punto intermedio entre una MTB y una bici de carretera. La bicicleta de Gravel te permite rodar en diferentes terrenos, desde carreteras hasta caminos sin importar tu práctica (competencias, bicicleta para ir al trabajo, viajes). Una nueva práctica, el mercado de bicicletas La bicicleta de Gravel continúa innovando y las marcas ofrecen bicicletas nuevas cada año.
El gravel está arrasando en el mundo del ciclismo, y si aún no lo sabías, ¡es hora de ponerte al día! Aunque es evidente que esta modalidad de ciclismo ha ganado popularidad, la pregunta que muchos se hacen es: ¿Qué es exactamente el gravel?
Originalmente, el gravel tiene una conexión estrecha con la aventura. Por eso, realizar una ruta de gravel o participar en una prueba de gravel puede significar cosas muy diferentes según el ciclista. Sin embargo, en términos generales, el gravel describe trayectos realizados con bicicletas de carretera adaptadas para terrenos sin pavimentar, como caminos de grava, pistas rurales y senderos.
Lo interesante del gravel es que no se limita a un tipo de terreno específico. Puede abarcar desde caminos de grava hasta senderos boscosos y demás rutas fuera de lo común. Tu decides, pero la realidad es una.
La geometría, la transmisión y hasta el paso de rueda de las bicis de gravel son elementos concebidos para responder a las exigencias de la conducción todoterreno. Aunque no es esencial que utilices una bicicleta específica, con ella lograrás que tu experiencia sea mucho más cómoda y agradable.
No esperes que tu bicicleta de gravel sea tan ágil y rápida sobre el asfalto como una bicicleta de carretera, o tan capaz como una bicicleta de montaña de trail. Una bicicleta de gravel es una herramienta que te permite explorar más allá del asfalto e incluso probar algunos senderos. Podrás disfrutar de la eficacia de las bicicletas con manillar similar al de carretera sobre el asfalto y en pistas sencillas.
Asimismo, podrás enfrentarte a senderos más técnicos por los que ni te atreverías a rodar con neumáticos lisos y estrechos. Muchos ciclistas con limitaciones de espacio o presupuesto eligen una bicicleta de gravel con dos juegos de ruedas: uno para la propia modalidad de gravel y otro para carretera.
Es muy común, de hecho para ello están diseñados, que los planes de marketing de las grandes marcas de bicis nos hagan sentir que necesitamos algo cuando realmente no es así. Hay un claro desencanto en el mundo ciclista con la competición en general, por lo que se está potenciando la aventura en el mundo del ciclismo. Cada vez más se ven en los grandes medios digitales cómo sus periodistas (influencers al fin y al cabo) son invitados a espectaculares viajes por Nueva Zelanda, Islandia, Japón… Trasladando esas ansias de libertad y aventura al los potenciales clientes.
Por ello, las bicicletas Gravel , bicis de aventura por excelencia, tienen un especial protagonismo por sus características que van perfectas para hacer un gran viaje en bicicleta. Y no me entiendas mal. Me alegro muchísimo que por fin las marcas de bicis estén empezando a apoyar nuevos proyectos desligados de las federaciones ciclistas y competiciones. Hay una manera mucho más interesante de disfrutar de este bonito deporte y filosofía de vida. No es necesario ser el más rápido ni el más radical para ser feliz paseando por una montaña, cercana o lejana, sobre una bicicleta.

Bicicleta de Gravel vs. Ciclocross
Aunque las bicicletas de gravel y las de ciclocross tienen mucho en común, existen algunas diferencias clave si se examinan más de cerca. Las mejores bicicletas de ciclocross están diseñadas exclusivamente para las carreras y se rigen por las normas de la UCI, que establecen un máximo de 33 mm de neumáticos y 50 cm de ancho de manillar. La geometría está orientada a la competición, con un pedalier alto, una posición de conducción más agresiva y una dirección afilada para las curvas cerradas.
Si tu objetivo es rodar frecuentemente en terrenos mixtos, la bicicleta de gravel es una opción ideal. Su cuadro rígido y la posición baja del manillar proporcionan una eficiencia aerodinámica y un pedaleo optimizado tanto en carreteras como en pistas de grava.
No hay nada de malo en elegir una bicicleta de montaña rígida o semirrígida para disfrutar de rutas en grava. Este tipo de bicicleta se adapta muy bien a terrenos técnicos, donde es común jugar con los pesos del cuerpo para mejorar la técnica.
Si planeas llevar ropa de repuesto y algo de comida, contar con alforjas o bolsas de viaje es fundamental. Estas se pueden montar en el cuadro, el manillar o detrás del sillín, permitiéndote guardar tus objetos de forma segura sin interferir en la conducción.
El bikepacking es un término utilizado para describir recorridos en bicicleta de varios días afrontando recorridos todoterreno, en buena parte alejados de las carreteras. Hacer bikepacking implica pasar una o varias noches en ruta, durmiendo al raso o a cubierto, en hoteles o refugios, por ejemplo. Esta actividad, además de una bicicleta adecuada, requiere portar equipaje en alforjas o bolsas que se ubican en distintos puntos de la bicicleta. Puede usar su bicicleta de gravel para practicar esta modalidad ciclista, o incluso una bici de montaña, o una de cicloturismo.
En ascensos con grava suelta, es recomendable permanecer sentado en lugar de balancearte sobre los pedales, ya que así mantendrás tu peso centrado en la rueda trasera y evitarás derrapes. Al tomar curvas en pistas y caminos de gravel, elige una trazada suave que evite los tramos con grava más gruesa y ataca la curva por el interior para obtener mayor margen de maniobra.
Para ganar velocidad, curvea de forma suave y evita obstáculos como piedras grandes o raíces. Además, cuando te acerques a una curva, mantén la calma y mira hacia adelante para anticiparte al terreno, en lugar de centrar la vista únicamente en el manillar. Explorar nuevos rincones y diseñar tus propias rutas es estupendo. Sin embargo, participar en un evento organizado es una oportunidad ideal para conocer a otros aficionados y para plantearte nuevos retos. Lo mismo una quedada que una competición.
Como joven disciplina que es, la diversidad de formatos es enorme. Desde carreras de un día de una sola etapa hasta segmentos cronometrados estilo enduro, bikepacking de varios días y divertidas carreras sociales.

Si hay un tipo de bicicletas que ha destacado en los últimos años, han sido las gravel. A medio camino entre una bici de carretera y una de montaña, pero mucho más cerca de la primera, las ventas de bicis gravel no han parado de crecer. Es un mercado en expansión con mucho impulso del marketing, pero que también da alternativas y respuestas a las necesidades y deseos que tenían y tienen tanto quienes empiezan en el ciclismo como quienes llevan mucho tiempo dando pedales.
Pero, el gravel no es para todos. Es decir, una bicicleta gravel no es la solución para todo el mundo y todas las necesidades. Nosotros te vamos a dar tres razones por las que una gravel sería tu bici ideal. Por comparación, es como una navaja suiza, una bicicleta que puede hacer bien muchas cosas, pero que no es sublime en nada. Su excelencia es su polivalencia.
Por asfalto rueda más rápido que una mtb, pero más lento que una de carretera. En una bajada offroad puede ser más rápida o más lenta que una de montaña, todo depende de la dificultad técnica. Si le sumas un par de ruedas, entonces podrás adaptarte mejor al terreno. Por ejemplo, unas ruedas con neumáticos de carretera, pueden convertir tu bici de gravel en una gran fondo.
Por contra, si buscas algo más para terrenos complicados, unas ruedas de 650b te permitirán usar neumáticos más anchos para mejorar la amortiguación, comodidad y agarre en terrenos más técnicos.
Si vives en un apartamento pequeño o en una casa donde no hay sitio para más, una sola bici gravel para moverte por la ciudad, salir por la carretera, los caminos e incluso hacer cicloturismo o viajes, es la opción ideal. Por ejemplo, si vives en España, en Tierra de Campos, donde hay carreteras con largas rectas y poco desnivel. Un terreno “aburrido” para muchos, pero que, en cambio, tiene gran variedad de terrenos offroad.
Desde pistas forestales y caminos agrícolas, a senderos o veredas, pasando por vías verdes y rutas cicloturistas como la del Canal de Castilla. Aquí, una bici de gravel es una bendición, aunque también hay que decir que una bici de carretera con unas cubiertas de 30-32 de ancho, se desenvuelve bastante bien por muchos de los caminos.
Como decíamos, las gravel no son para todos. Tienen sus limitaciones y desventajas sobre una mtb y una de carretera en sus respectivos terrenos. Más lentas en carretera que una de carretera y en terrenos offroad técnicos que las bicicletas de montaña. Menos eficientes y seguras en descensos y ascensos pronunciados en comparación con las MTB.
Una bicicleta de montaña puede cumplir las mismas funciones que una Gravel Bike, incluso en carretera, con las adaptaciones adecuadas. Como en casi todo, depende. Si vives en una zona como Tierra de Campos, una gravel es ideal.
Si tienes una mtb con rueda de 29” y suspensión delantera, puede que solo necesites comprarte unas ruedas nuevas con cubiertas más finas para aproximarte a lo que sería una gravel con manillar plano (menos aerodinámico), pero con la comodidad de la amortiguación. Incluso una mtb antigua, sin suspensión delantera y con rueda de 26” y unos neumáticos finos y sin mucho taqueado, se asemeja bastante a una gravel.
Si tienes una bici de carretera con freno de zapata, comprueba que ancho de neumático puedes poner porque si admite 30-32, te podría servir, aunque no son bicicletas muy comunes. En cambio, en las bicicletas de carretera modernas con freno de disco, es bastante habitual que el ancho máximo llegue hasta 32-34 o incluso más.
Si no tienes bici y lo que quieres es una bici que te permita hacer carretera y offroad sin mucha dificultad técnica, entonces una gravel es una buena compra, pero no es la única. Los modelos de carretera endurance o gran fondo actuales con frenos de disco, pasos de ruedas amplios y geometrías muy cómodas, son otra opción a valorar para ver si cumplen los requisitos de tus necesidades.
En resumen, las Gravel Bike no reemplazan por completo a las bicicletas de carretera o de montaña, excepto en casos excepcionales. Si tienes mucho offroad y es de poca dificultad, adelante con la gravel, pero no descartes una Gran Fondo último modelo. Si eres principiante y no se te da bien bajar o subir por terrenos offroad, cuidado.
Si el terreno offroad que te rodea es muy técnico y con desnivel, entonces descarta la gravel y busca una bicicleta de montaña. Puede ser una hardtail, pero mejor una doble con 120 de recorrido. Por último, no te olvides de la compañía. Salir solo o en grupo también influye mucho en la compra.
Piensa que si compras una gravel y la usas en terrenos o grupos para los que ni tú ni la bici están preparados, tu experiencia no va a ser positiva, mental y físicamente. Si no te diviertes y disfrutas de la bici, es muy probable que tu gravel acabe en plataformas de segunda mano o, peor aún, aparcada sin que nadie la use.
El gravel todavía tiene que luchar frente a bikers que, sin haberlo probado, se mantienen en la idea de que es “el MTB de los 90”. Pero, por otro lado, también tiene que hacerse un hueco entre un grupo numeroso de bikers que piensa que está practicando XC cuando, en realidad, iría mejor en una bici de gravel.
En este artículo vamos a analizar las diferencias entre el XC y el gravel, prácticamente a todos los niveles y, sabiendo que va a generar cierta polémica, con ánimo de aclarar muchos aspectos. Pero vayamos por partes ¿por qué en la redacción decimos que el gravel no es el MTB de los 90?
Sencillamente porque las bicis no tienen nada que ver. De hecho, ojalá en los años 90 hubiésemos contado con geometrías y materiales tan evolucionados como los que nos encontramos en las bicis de gravel actuales.
Si hago una reducción del concepto a lo más simple, el concepto de la bici de gravel es la que nos permite alternar carretera con pistas forestales mientras que en el concepto de las MTB nunca ha estado pisar el asfalto y sí que cuanto más complicado, mejor. Es decir, que una bici de gravel actual nos permita ir por senderos y afrontar algún tramo que otro complicado no quiere implica que sea, ni de lejos, una MTB.
Otra cosa es que muchos usuarios, que ruedan el 99% de las veces por pistas forestales sin grandes complicaciones técnicas, en realidad podrían que hacerlo sobre una bici de gravel.
El gravel, como disciplina independiente y asentada, con modelos específicos en los catálogos de las marcas, lleva pocos años. Pero en realidad se llevan celebrando pruebas (competitivas y no) que podríamos denominar gravel desde hace muchos años, aunque no con la repercusión mediática y social de la actualidad.
Me explico, el origen de la bicicleta data de principios del S XIX, popularizándose poco a poco durante un siglo. Durante esos años iniciales, ni siquiera una una décima parte de las vías estaría asfaltada, y las bicicletas ya rodaban por caminos de tierra y en el mejor de los casos de grava. Situación que también se vivió en las primeras ediciones de carreras como el Tour de Francia, cuya primera edición data de 1903 o incluso en la primera ascensión al Alpe d'Huez en 1952, cuya parte final no estaba del todo asfaltada.
Por eso no tiene mucho sentido cuando se dice que el gravel es ciclocross o el gravel es MTB con ruedas finas, ya que si nos ponemos exquisitos debería ser al revés, el ciclocross es gravel dentro de un circuito o el MTB es gravel con ruedas más gordas y suspensiones.
Y digo requiere porque está demostrado que podemos hacer ciclismo casi con cualquier bicicleta en cualquier terreno, aunque evidentemente no sacaremos el máximo partido de ella. ¿Podemos hacer una marcha gravel con una bicicleta de ciclocross? Por supuesto ¿Hay alguna ley que impida ir por carretera a una MTB? Creo que no.
Como decía antes, ojalá en los años 90 hubiésemos tenido bicicletas como las gravel actuales. Podría escribir ríos de tinta sobre las geometrías, pero sólo diré que una gravel actual es más manejable que una MTB de aquellos años.
En los años 90, además del ángulo de ataque limitado de las ruedas de 26”, contábamos con ángulos de la dirección muy verticales y pipas de la dirección con medidas muy locas (desde algunas tirando a excesivamente cortas a otras demasiado largas y finas que no ofrecían la rigidez debida), también con montajes en XC con potencias con una excesiva angulación negativa buscando una posición muy de ataque. En definitiva, todo un conjunto de factores que, constantemente, nos llevaba a salir “por los cuernos”.
Las gravel actuales, sin embargo, son bicis más estables. Evidentemente están más limitadas en los tramos técnicos por usar un manillar más estrecho, por el ancho de los neumáticos o por la carencia de sistemas de suspensión.
En este sentido también podríamos hablar de lo que ha supuesto la evolución de muchos componentes... neumáticos de 700 con tactos y una buena rigidez lateral, la capacidad de absorción de los cuadros y horquillas de carbono frente al acero y aluminio... pero sobre todo los frenos y la (mucha) mayor rigidez de las ruedas.
Si nos alejamos ya del tópico del “MTB de los 90”, una XC actual y una gravel siguen siendo completamente diferentes. Incluso aunque hablemos de una XC con cuadro rígido y horquilla de poco recorrido (o incluso horquilla rígida) frente a una gravel con sistemas de absorción de vibraciones e incluso de suspensión.
Siempre, gracias a las diferencias en la geometría o en el montaje (neumáticos y manillar más anchos, potencias más cortas, transmisión con platos más pequeños...) una MTB será mucho más capaz en los pasos técnicos y con el terreno complicado.
El terreno de juego de las gravel está bastante claro, zonas no asfaltadas pero con buen firme, pistas de hormigón, asfalto... Como decía antes, otra cosa es que te muevas con tu MTB mayoritariamente en pistas forestales en buen estado y que busques ir rápido en este tipo de terreno; pero es que entonces igual te debes plantear una gravel.
O por el contrario, si sufres en exceso con la gravel porque lo pasas mal en zonas técnicas o siempre acabas las rutas con molestias en la espalda, las manos...
Después de todo lo que hemos dicho, también sabemos que hay casos en los que han presentado bicis con montajes “extraños”, como bicis de gravel a las que montan manillares planos y neumáticos de más de 2” de balón...
En definitiva, mi opinión es que el XC y el gravel son disciplinas diferentes, son tipos de bicicletas completamente diferentes, cada una de ellas con un terreno y un tipo de uso en el que destaca claramente por encima del resto.
5 DIFERENCIAS entre una bici de RUTA vs bici de GRAVEL
Modelos de Bicicletas Gravel entre 1000 y 2000 euros
En esta selección, hemos incluido algunos de los modelos más interesantes del mercado, en la barrera de los 2.000€. Hemos seleccionado modelos siempre con cuadro de aluminio, ruedas de 700 y frenos de disco, algunos hidráulicos y otros por tiro de cable. Verás que algunos vienen con doble plato y otros con plato único. Esto no quiere decir que sean los primeros precios de cada marca.
- BH Gravel X Alu 1.0: Nos encanta la estética de esta BH Gravel X Alu 1.0. Cuenta con el detalle de la horquilla de carbono, los frenos de disco por tiro de cable de Shimano y el casete Shimano SLX de 11-42.
- Cannondale Topstone 2: El Topstone 2 de Cannondale viene preparada con diversas roscas de anclajes en el cuadro, para que puedas hacer algo más que gravel y disfrutar de tus excursiones de fin de semana. Viene con horquilla de carbono y frenos y transmisión GRX de 10 velocidades de Shimano.
- Canyon Grail 7 1by: También disponible en su versión de doble plato, esta Grail 7 1by es uno de los modelos súper ventas de Canyon, con una mejor relación precio-rendimiento del mercado. Horquilla de carbono, transmisión y frenos Shimano GRX y un peso de 9,54kg.
- Corratec Allroad A2: El precio de la Corratec Allroad A2 es casi imbatible. Cuenta con transmisión Shimano Tiagra de 10 velocidades y doble plato, puedes montar porta equipajes tanto en la horquilla como en el triangulo trasero y el guiado del cableado es interno.
- Cube Nuroad Race: Cube ha dado en el clavo con este modelo, por su precio contenido y sus buenas especificaciones. Además, la estética racing suma un punto más. Cuenta con horquilla de carbono, transmisión y frenos Shimano GRX de 2 platos y 11 velocidades, el guiado interno del cableado y las roscas para porta equipajes.
- Ghost Road Rage Base: El modelo más económico de todo el listado, viene de la mano de Ghost. Pero que no te engañe el precio, porque la Road Rage Base, viene montada con doble plato y transmisión Shimano Sora, frenos de disco por tiro de cable con anclaje directo Flat Mount, e incluso horquilla de carbono.
- Giant Revolt 1: Súper precio para toda una Giant, que además tiene una hermana menor por 1.199€. El cuadro está realizado en el famoso aluminio ALUXX de Giant y viene montada con horquilla de carbono, transmisión y frenos Shimano GRX RX-400, doble plato y neumáticos tubeless de 38mm.
- Lapierre Crosshill 5.0: Justo en la barrera de 2.000€, la marca francesa Lapierre, nos ofrece uno de los modelos más interesantes. Además de la horquilla de carbono y la transmisión y frenos Shimano GRX, cuenta con ejes pasantes en ambas ruedas, el guiado interno del cableado y el plus de llevar una tija telescópica.
- Liv Devote 1: ¡Que bonita es la Liv Devote 1! Además del cuadro realizado en aluminio ALUXX, cuenta con horquilla de carbono Advanced Composite, doble plato con transmisión Shimano GRX RX-400, y la tija de sillín D-Fuse, que absorbe parte de las vibraciones para una mayor comodidad en las zonas más complicadas.
- MMR X-GRIP 00: Excelente la relación calidad-precio-montaje de la MMR X-Grip 00. Además de la horquilla de carbono, tenemos una transmisión de doble plato Shimano GRX 600 con platos de 36/46, ejes pasantes de 12mm en ambas ruedas, guiado interno de cables y manillar y potencia de la mano de Ritchey.
- Orbea Terra H30 1X: Uno de los pocos modelos de plato único de este listado, que cuenta con horquilla de carbono, casete de 11 velocidades de 11-40 de Shimano, ejes pasantes en ambas ruedas de 12mm. Hay que destacar también, que la puedes elegir en 3 colores y que tiene hasta 6 tallas disponibles.
- Scott Speedster Gravel 40: Imparable por precio, la Speedseter Gravel 40 de Scott, es uno de los modelos que estamos seguros que no vamos a parar de ver en los caminos este verano. Horquilla de carbono, Shimano Tiagra de 10 velocidades y doble plato de 50/34 para llevarte muy rápido por las pistas más compactas.
- Specialized Diverge Elite E5: Otro de los modelos justo por debajo de los 2.000€, pero que cuenta con la mejor tecnología de Specialized. Destaca la transmisión de doble plato Shimano GRX con platos de 46/30 y casete de 10 velocidades de 11-36 y los frenos Shimano GRX con anclaje Flat Mount.
- Trek Checkpoint ALR4: Preciosa la Checkpoint ALR 4 de Trek. Montada casi al completo con un Shimano GRX RX-600, viene con doble plato de 46/30 y casete de 11-34 y 10 velocidades. Cuenta con horquilla de carbono y ejes pasantes de 12mm, con el detalle de que la puntera horizontal, te permite montar singlespeed.
Tabla Comparativa de Modelos
| Modelo | Cuadro | Horquilla | Transmisión | Frenos | Precio (Aprox.) |
|---|---|---|---|---|---|
| BH Gravel X Alu 1.0 | Aluminio | Carbono | Shimano SLX | Disco (Tiro de Cable) | ~1800€ |
| Cannondale Topstone 2 | Aluminio | Carbono | Shimano GRX (10v) | Shimano GRX | ~1900€ |
| Canyon Grail 7 1by | Aluminio | Carbono | Shimano GRX | Shimano GRX | ~1950€ |
| Cube Nuroad Race | Aluminio | Carbono | Shimano GRX (11v) | Shimano GRX | ~2000€ |
| Scott Speedster Gravel 40 | Aluminio | Carbono | Shimano Tiagra (10v) | Shimano Tiagra | ~1600€ |
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