En el mundo del ciclismo, hablar de Tadej Pogacar es referirse al mejor ciclista del mundo. El esloveno no solo es cuatro veces ganador del Tour de Francia, sino que prácticamente arrasa en todas las carreras en las que participa, demostrando una capacidad única para lanzar ataques letales cuándo y dónde quiere para ganar.

Sin embargo, Vincenzo Nibali afirma que justo en ese estilo de hacer las cosas está su punto débil. "Quizá el límite de Pogacar, si es que puede llamarse así, sea su convicción de que puede resolver cualquier carrera únicamente a base de fuerza".
La Etapa Más Dura y la Revancha de Pogacar
La etapa más dura de los últimos 18 años en el Tour de Francia, propiciada por el encadenado Col de Glandon (21 kilómetros al 5,1%), Col de la Madeleine (19,3 kilómetros al 7,8%) y Col de la Loze (26,5 kilómetros al 6,4%), fue un día con todos los ingredientes para ser recordado en la leyenda de la 'Grande Boucle'.
Desde 2008, en un viaje entre Embrun y Alpe d’Huez, no se vivía una jornada con un desnivel acumulado de 5.500 metros. Tadej Pogacar, con sed de venganza por lo sucedido en 2023, y Jonas Vingegaard, ante su oportunidad de engancharse a la carrera.
Roglic Detona la Carrera
De salida, mientras todos esperaban a Visma-Lease a Bike, Primoz Roglic detonó la etapa con un movimiento en el Glandon, a 121 kilómetros de meta. Con él se llevó a Matteo Jorgenson, claro indicativo de lo que podía pasar en la Madeleine. Allí entraron ya de forma escalonada Wout van Aert, Tiesj Benoot, Victor Campenaerts y Simon Yates.
Tras ellos, el Sepp Kuss de sus mejores días, quien consiguió al fin aislar a Tadej Pogacar del resto de compañeros de UAE Team Emirates.
El Ataque de Vingegaard en la Madeleine
Entonces llegó el ataque de Vingegaard, a 71 kilómetros de meta. Momento en el que se quedaban mano a mano los dos colosos del ciclismo mundial. Una batalla de otra dimensión a la que nadie estaba invitado. Rápidamente, ambos llegaron a la cabeza de carrera y Jorgenson marcó el ritmo hasta la cima de la Madeleine. Un destrozo que no tuvo continuidad, en el valle tras el descenso, camino del Col de la Loze, a donde se llegó como si nada hubiera pasado antes.
La Revancha de Pogacar en el Col de la Loze
UAE se reconstruyó con Marc Soler, Jonathan Narváez y Adam Yates. Entre los tres anestesiaron a todo un Visma que se quedó a medias. Vingegaard lo intentó con más corazón que piernas en la parte final.
En la cumbre, Pogacar se abrió paso entre el gris de la niebla, color de la épica en el ciclismo, y fue segundo tras Ben O'Connor, ganador en el Col de la Loze, con un puñado de segundos más de renta para la clasificación general.
En la cima donde hace dos años sufrió la que hasta la fecha es su mayor derrota deportiva, Tadej no quiso cobrar venganza. No fue rencoroso. Pero sí tuvo su particular revancha. El esloveno está demostrando que es un corredor evolucionado. Ya no sólo sabe correr a lo grande, sino que también ha aprendido a tener cabeza, mente fría y usar la calculadora cuando sea necesaria. Lo que le convierte en invencible.

El Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta
Tadej Pogacar ha reafirmado su lugar entre los mejores ciclistas del mundo al proclamarse campeón mundial de ciclismo en ruta por segundo año consecutivo en el Mundial disputado en Kigali, Ruanda. El ataque de Pogacar fue demoledor, descolgando a sus compañeros de escapada y afrontando los últimos kilómetros con una ventaja insalvable, cruzando la línea de meta en 6 horas, 21 minutos y 20 segundos.
Su principal rival, el belga Remco Evenepoel, intentó reaccionar a su poderosa escapada y, tras varios contratiempos, incluyendo problemas con su bicicleta, logró remontar para quedarse con la medalla de plata a 1 minuto y 28 segundos del campeón. La dureza del circuito y las condiciones impecables de Pogacar confirmaron su dominio indiscutible en la prueba.
A sus 27 años, el esloveno no solo demostró fortaleza física, sino también una táctica brillante y madurez competitiva para reeditar su título mundial, consolidando aún más su estatus como uno de los grandes del ciclismo moderno. La actuación del equipo UAE, con tres ciclistas en cabeza de carrera, y la destacada participación de corredores jóvenes como Isaac Del Toro y Juan Ayuso, también dejaron una gran impresión.
Análisis del Mundial de Kigali 2025
La victoria de Tadej Pogacar en el Mundial de Kigali 2025 dejó más que un título: abrió un debate sobre la forma en la que el esloveno domina a sus rivales. Pogacar se impuso con más de un minuto de ventaja sobre Remco Evenepoel, su perseguidor más cercano, después de lanzar un ataque a más de 100 kilómetros de meta.
Sin embargo, varios analistas sostienen que el campeón mundial y olímpico ni siquiera necesitó llegar a su máximo nivel para repetir arcoíris. En el podcast Kop over Kop, el comentarista Jan Hermsen ofreció una interpretación contundente de lo visto en Kigali:
“Pogacar realmente no estaba en su límite en absoluto, a pesar de que rodó solo todo el tiempo. Observé con asombro. Juega con la excesiva confianza de los ciclistas, les hace creer que pueden alcanzarlo y luego les deja retroceder un poco.”
Hermsen fundamentó su opinión en los tiempos del circuito final, donde Pogacar fue cada vez más rápido a medida que avanzaba la carrera. Para él, se trató de una estrategia mental, diseñada para desmoralizar especialmente a Evenepoel, un especialista en contrarreloj que en teoría debería haberse sentido cómodo en ese terreno. “Es como si les diera un poco de esperanza, y en cuanto creen que pueden atraparlo, vuelve a acelerar. Pogacar entiende perfectamente lo que sus rivales son capaces de hacer y juega con ellos.”
Por su parte, Bobbie Traksel subrayó que la clave de la victoria fue la superioridad física del esloveno, aunque destacó que su forma de correr ha cambiado respecto a sus primeros años: “Está claro que Pogacar ha aprendido mucho. Antes arrancaba con todo desde el principio. Ahora sabe que, si tiene ventaja, debe rodar con su potencia, como hace Vingegaard.”
El análisis coincide en que el Pogacar de 2025 no solo es explosivo, sino también más calculador y eficiente en su manejo del esfuerzo.

Los comentaristas coincidieron en que, incluso si la fuga se hubiese producido más tarde, el resultado habría sido el mismo. Pogacar parecía tener piernas para marcar la diferencia en cualquier momento de la carrera.
El periodista Jeroen Vanbelleghem llevó la reflexión un paso más allá al poner como ejemplo el gesto del esloveno hacia Isaac del Toro, a quien esperó y acompañó en un tramo clave: “Sabemos que Del Toro es un ciclista fantástico, y luego ves a Pogacar esperándole y llevándole consigo, como si fuera una obra de caridad.” Para Vanbelleghem, la conclusión es clara: “Eso demuestra lo mucho más fuerte que es que los demás corredores de talla mundial.
El Mundial de Zúrich 2024
La gesta de Tadej Pogacar en el Mundial de Zúrich 2024 está en boca de todos. El esloveno se proclamó campeón del mundo por primera vez en su carrera con un ataque a 100 kilómetros de meta que ya se encuentra en las páginas más memorables de la historia del ciclismo.
"Había algunas personas mal colocadas detrás, que creo que habrían podido seguir pero estaban tan atrás. Él no esperaba ir en ese momento, acaba de admitirlo, pero no creo que nadie más lo hiciera", reflexionó Adam Blythe con Eurosport.
Aunque un ataque a 100 km tenía el elemento sorpresa, se necesitó mucho más que eso para llegar hasta la victoria. "Las piernas que tiene ese chico son simplemente excepcionales. No creo que ni siquiera él se diera cuenta de lo bien que se sentía", valora Blythe, admitiendo que si hubiera salido mal, el ataque podría haber sido visto de forma mucho menos favorable.
"Le salió bien, por suerte, pero probablemente es el único corredor del mundo que puede hacer un movimiento a falta de 100 km y ganar el Mundial. No puedo creer que se lanzara al ataque a falta de 100 km para el final. ¿Quién hace eso?".
"Tienes que recordar que hay muchos corredores en la cima de su nivel, mira a Mathieu van der Poel, Remco Evenepoel, todos estos corredores tienen como objetivo esta única victoria", continúa el ex campeón nacional británico. "Lo hizo y si salía mal, habría cometido uno de los mayores errores dentro de los Mundiales".
LO QUE NO SABÍAS DE LA COLNAGO Y1RS DE TADEJ POGAČAR - DANIEL RACE
"Ha estado haciendo historia durante toda su carrera, pero eso ha sido una pasada. Ha tenido que trabajar mucho para conseguirlo, ha tenido que emplearse a fondo", añadió Matt Stephens, antes de que Dani Rowe concluyera el análisis de Eurosport. "Ha sido todo un espectáculo y realmente nos ha mantenido al borde de nuestros asientos. Tadej Pogacar haciendo cosas de Tadej Pogacar, yendo a falta de 100 km, en solitario con 51, pero estaba sufriendo mucho. Creo que nunca he visto a Pogacar luchar tanto como lo ha hecho hoy, realmente se ha volcado.
El Método Pogacar: "El Que Pueda Que Me Siga"
El método "el que pueda que me siga" es casi infalible para Pogacar, instalado en una tendencia "merckxiana" que ya solo le enfrenta a la historia. Tres corredores fuera de categoría, especiales y con una capacidad para resolver las carreras que obligan a establecer una jerarquía muy definida en el ciclismo mundial. Las estrategias de los equipos se reducen en la mayoría de las veces a la resignación y los intentos infructuosos de frenar al crack de turno. Pero, ¿qué se puede hacer ante tamañas demostraciones?. Un examen de control y estrategia para los directores deportivos ante una táctica tan previsible como inevitable.

La Actuación de Juan Ayuso
Mención especial merece Juan Ayuso, líder de la Selección española, que terminó en un meritorio octavo puesto, aunque dio la sensación de que tenía piernas para algo más. "Me voy con un sabor amargo, con Tadej no hubiera estado, pero para pelear por las medallas pasé por meta a 10 segundos de Remco y fue fallo mío porque empecé muy atrás el pavé. Ahí hubiera podido estar", admitió a Eurosport en meta.
Al final era verdad aquello que dijo en la previa de que no firmaba la plata. Corrió a ganar ante un extraterrestre y esa osadía le pudo costar a la postre un premio mayor. "En el Monte Kigali me sentí muy bien, pero en el adoquinado me quedé clavado y tanto ahí como en el circuito he sufrido mucho", explicó tras llegar junto a Del Toro. Una actuación que no deja de ser plausible y alentadora para el futuro próximo de Ayuso. El año que viene le va a tocar competir de tú a tú frente a los mejores del mundo.
El Ataque Demoledor en el Mundial
Los colores del arcoíris son los de la bandera de Eslovenia. Y plasmado en la tela y dibujado en el cielo sonríe el juvenil rostro de Tadej Pogacar. Todo el mundo sabe quién es este demonio con cara de ángel. Se esperaba que atacase. Y, además, que lo hiciera desde lejos. Pero cuando, a falta de ¡100 kilómetros! para la llegada, cuando se cruzó ese Rubicón, demarró como demarra él, sin levantarse del sillín, pilló a la gente por sorpresa.
Se fue y sólo se le unieron Bagioli y Simmons. No pudieron seguirlo ni a rueda. Perplejos, aturdidos, desconcertados, anonadados, estupefactos, los demás favoritos tardaron, primero, en comprender la maniobra, luego en asimilarla y, finalmente, en reaccionar. Y ya, incluso tan sumamente lejos, era demasiado tarde. En cuatro pedaladas, llegó Pogacar a un selecto grupo de escapados (Vine, Cattaneo, Lipowitz, Nielsen, De Plus, Sivakov, Foss...) del que se descolgó Tratnik para esperar a su jefe y ayudarlo a incorporarlo a la fuga, ahora con 17 elementos.
Mientras nos lo preguntábamos, él seguía volando. Bélgica (Evenepoel) se aprestó a la caza. Países Bajos (Van der Poel) no asomaba la nariz. Dejaba la tarea a los belgas. Luego ya todo anduvo manga por hombro y cada cual a lo suyo.
Una Nueva Carrera
A falta de 78,5 km, Pogacar volvió a atacar en el Zürichbergstrasse (1,1 km. con un promedio del 12% y una pendiente máxima del 16%). Mató a todos menos a Sivakov, compañero de equipo en el UAE. El grupo, que se quebraba, que se reunía, y en el que figuraba Enric Mas, y al que se incorporaría Roger Adrià, avanzaba a tirones de Evenepoel, Healy, Van der Poel, O'Connor, Gaudu... Pogacar y Sivakov lo hacían a ritmo, con una ventaja mantenida de unos 40 segundos.
La carrera estaba en su punto culminante. O, especialmente, Evenepoel y Van der Poel, que se marcaban, alcanzaban más o menos pronto a Pogacar, que arrastraba en su estela a Sivakov, o la tenían perdida. Sin llegar a atacarlo, Pogacar dejó a Sivakov, que cayó por consunción, por agotamiento y al que devoró el grupo, ya una tropilla. Empezaba una nueva carrera. Pogacar, que llevaba el dorsal número 22, su mismo número de victorias este año, contra el resto del mundo.
Y ya no había ni más análisis ni más elucubraciones. Era Pogacar frente a todo lo demás, todos los demás. O le pillaban, los que fueran, uno, dos o tres, o no. Y punto.
No le pillaron. Llegó a la meta con más de medio minuto de ventaja sobre Ben O'Connor, ligeramente adelantado a sus compañeros de fatigas. Van der Poel accedió al bronce. Enric Mas, octavo, último del grupo, completó una gran actuación, muy a su manera. Siempre está ahí, pero no puede rematar.

Estadísticas Clave de Tadej Pogacar
| Logro | Detalle |
|---|---|
| Victorias en Grandes Vueltas | 4 Tours de Francia |
| Campeonatos Mundiales | 2 (2024, 2025) |
| Estrategia | Ataques a larga distancia, superioridad física y mental |
| Táctica | Desmoralización de rivales, gestión eficiente del esfuerzo |
Pogacar es ya campeón del mundo. Loor a un coloso, a un genio en la plenitud de la inmensidad de un talento único en un deporte a su medida, a su altura, a su servicio, a su merced.