Para cada destino que anhelas, para cada aventura que desees y para ese viaje que siempre has soñado, la Moto Guzzi V85 TT está lista para acompañarte con una rica configuración estándar diseñada para viajes.
La Moto Guzzi V85 TT es una trail limitable para el A2 de estética peculiar, denominada Classic Enduro por la propia marca, y que está inspirada en las grandes trail africanas de los 80' gracias a elementos como el guardabarros delantero elevado y la doble óptica frontal, ingredientes que recogen la herencia de motos como la Moto Guzzi NTX 650 del año 96' y la Quota 1000 del 89'. Esto le da una personalidad única sin renunciar a la tecnología más actual, como se aprecia en su iluminación por LED con luz de día DRL.
En 2024 introducen numerosas mejoras, se vuelve a poner en liza la versión Travel y también se lanza una versión más básica denominada Strada. En 2026 se introducen dos nuevos colores.
La estética siempre es algo particular y subjetivo de cada uno, pero he de reconocer que esta moto me enamoró nada más verla. Es un vehículo que entra por los ojos y te llega hasta el corazón. Lo que primero llama la atención es el plástico. Pero el plástico también está presente en ese gran guardabarros elevado de herencia e inspiración endurera, al igual que los guardapolvos de la suspensión delantera.
Seguimos diseccionando y nos topamos con el frontal. La doble óptica está atravesada por la luz diurna de led que tiene la forma del águila de Mandelo del Lario, todo un guiño a los orígenes de la firma y un detalle que marca la diferencia. Es de esas chorraditas estéticas que no aportan funcionalidad, pero que cada vez que las ves te alegras y sonríes. Sólo por eso merece la pena tenerlas ahí.
Si seguimos mirando, en esta moto cobra especial protagonismo el motor V-Twin longitudinal con las dos culatas saliendo por los laterales de la moto que da una gran sensación de poderío solo por el tamaño de los bloques. El corazón mecánico en este caso no sólo tiene la función típica de mover el vehículo sino que además es pura belleza en sus formas. Destaca la tapa frontal del cigüeñal, nuevamente con el águila de Mandelo grabado en el aluminio pulido.
Los bloques motores están surcados por un sin fin de aletines metálicos para contribuir a la disipación del calor. Ni siquiera cuenta con un pequeño radiador de aceite para ayudar a enfriar. En la parte trasera de las culatas están los colectores de admisión y el sistema de inyección, cubiertos por unas tapas de plástico para protegerlos y esconder el “cablerío”.
Sin lugar a dudas, uno de los puntos estéticos más fuertes de la Moto Guzzi V85 TT es su rica gama de colores. Nuestra unidad de prensa, la que podéis ver en las fotos, estaba pinta en color Blu Atlante (azul atlántico para los profanos en la lengua de Dante Alighieri). Estos esquemas monotono le dan a la moto un carácter más serio y señorial, como si fuera un producto más sofisticado y refinado. Sin embargo, habrá quien diga que son algo sosos ya que con ellos la moto pasa más desapercibida.
Tenemos dos: Giallo Sahara y Rosso Kalahari. Lo único que cambia entre ambas son tres detalles de la carrocería que pueden ir en rojo o en amarillo. Por último, el chasis tubular pintado en color rojo queda espectacular y resulta muy llamativo al hacer contraste con el negro de la mecánica y las ruedas pero también con el blanco del resto de paneles de la moto.
Moto Guzzi V85 TT - Prueba Test Review - motoTERAPIA#60
Novedades Moto Guzzi V85 TT 2024
- Motor más potente mediante distribución variable
- Más par a menor revoluciones
- Homologación Euro5+
- Mejor respuesta acelerador
- Sensores de detonación para mayor fiabilidad
- IMU de seis ejes
- Modo de conducción personalizable (opcional)
- Pomo para ajuste del amortiguador trasero
- Tapas culata nuevo diseño
- Pantalla parabrisas regulable
- Cubremanos más anchos
- Cubierta en el depósito para minimizar turbulencias
- Carcasa del depósito con nuevo diseño
- Soportes faro de aluminio fundido
- Asa trasera de aluminio
- Protector del motor de aluminio
- Instrumentación TFT 5”
- Piñas del manillar
La V85 TT monta un motor de 850 cc refrigerado por aire de dos cilindros en V a 90º en posición transversal, que en 2024 incrementa su potencia hasta alcanzar los 80 CV a 7.750 rpm y su cifra de par, de 83 Nm a 5.100 rpm. Para conseguirlo, se ha optado por la adopción de un sistema de distribución variable de válvulas. El resultado es el de una moto muy agradable de conducir pues a partir de las 3.500 rpm está disponible el 90% del par máximo, lo que se traduce en un empuje contundente en cualquier situación.
La transmisión es mediante el clásico sistema cardan de las Moto Guzzi y el basculante asimétrico de aluminio tiene una forma ligeramente curvada en el lado izquierdo para lograr la máxima integración del escape en el conjunto. Otra mejora introducida en la versión de este año es la incorporación de unos sensores de detonación que permiten una respuesta más precisa del tiempo de encendido, lo que permite incrementar la fiabilidad y un comportamiento más refinado.
Este incremento en las prestaciones no supone que lo sea en el consumo, que se mantiene muy ajustado: 4,9 litros a los 100 km, lo que equivale a una autonomía superior a los 400 km gracias a su depósito de 23 litros de capacidad, 5 litros de los cuales destinados a la reserva.
La V85 TT está dotada de un acelerador electrónico que con cuatro modos de conducción: Sport, Carretera, Lluvia y Off-Road-. De forma opcional se puede añadir el Custom -ahora sólo es de serie en la versión Travel-, que permite personalizar los controles electrónicos y hasta crearse uno propio. Las distintas ayudas electrónicas disponibles -control de tracción, ABS y respuesta del acelerador- están asociadas a cada uno de estos modos de conducción. El ABS se desconecta en la rueda trasera cuando se circula con el modo Off-Road y también permite anularlo en la rueda delantera.
Pero la gran novedad en este sentido es la incorporación de una plataforma inercial de seis ejes encargada de gestionar el ABS con funcionalidad en curva y que supone todo un plus de seguridad. Si a esto le unimos un imponente equipo formado por unas pinzas de anclaje radial y cuatro pistones firmado por Brembo, el resultado es espectacular.
El control de velocidad crucero se incluye de serie, con lo que se completa un equipamiento electrónico de muy alto nivel.
El chasis no presenta cambios en 2024. Se trara de un tubular de acero diseñado para conseguir un excelente comportamiento en asfalto sin renunciar al buen funcionamiento en la faceta off-road. Las llantas de radios sin cámara -con medida de 19" delante- permiten mayores licencias en el campo, al igual que las suspensiones de largo recorrido en donde a la horquilla invertida le acompaña un monoamortiguador lateral que apoya directamente en el basculante. Ambos componentes son regulables, el amortiguador de forma remota mediante un pomo que facilita la tarea.
Como buena moto para viajar, la V85 TT ha cuidado la ergonomía, y cuenta con un cómodo asiento para el piloto y el pasajero. Además, Moto Guzzi ha trabajado la aerodinámica y parece que ha escuchado a algunos de sus clientes que se quejaban de las turbulencias en el casco. Para ello se ha dotado a la V85 TT de una nueva pantalla parabrisas regulable de forma manual en cinco posiciones -70 mm de diferencia entre el mínimo y el máximo-. También se han montado unos paramanos de mayor tamaño y se ha añadido una cubierta en la parte delantera del depósito, a los lados de la cerradura de encendido, para minimizar el flujo de aire que a la parte inferior del casco.
Por último, indicar que la instrumentación TFT ha crecido de tamaño -5 pulgadas-, con lo que se mejora su visualización, y que las piñas son de nueva creación, mejorando en tacto y funcionamiento a los anteriores.
Hora de probar la Moto Guzzi V85 TT. Paso un pié por encima de la grupa y me ubico frente a los mandos. Pese a los 830 mm de altura que tiene el asiento respecto al suelo, no me da la impresión de que sea una moto alta ni difícil de gobernar, sólo apta para las tallas más nórdicas. El asiento es ancho y amplio, mientras que su mullido me resulta particularmente suave y confortable. Agarro los manubrios del manillar y observo que la posición es totalmente relajada y con la espalda erguida.
Mi pasajera de referencia afirmó que la postura de acompañante también es muy correcta, con un asiento de generosas dimensiones y buen mullido, mientras que la colocación de las estriberas en una posición baja contribuye a que las rodillas no vayan muy flexionadas. Volviendo al manillar, en la zona central donde va agarrado a la tija es más gordo, mientras que va perdiendo diámetro a medida que nos acercamos hacia los extremos. La parte negativa es que se nos quedará demasiado bajo cuando busquemos levantarnos sobre las estriberas para practicar conducción offroad.
Justo por delante de este y colocado sobre el tanque de combustible está el bombín de la llave. Queda chulo ahí ubicado en esta posición tan peculiar. El depósito es estrecho en la zona por donde lo abrazo con mis rodillas y los ensanches laterales que tiene un poco más adelante me protegen en cierta medida del viento y el frío. La tapa de llenado cuenta con una cómoda bisagra.
Las piñas son muy similares a las que mota la Moto Guzzi V9 Bobber Sport. Tienen un diseño moderno y atractivo y el tacto de los diferentes mandos es muy agradable. A la derecha se encuentra un botón cortacorrientes para calar el motor, el botón de puesta en marcha (que también sirve para cambiar entre los tres modos de conducción) y un conmutador para cambiar entre luz diurna, luz de posición y luz de cruce. En esta piña también tenemos el mando que permite navegar por los diferentes menús de la moto.
La Instrumentación consiste en una pantalla TFT a color de 4,3 pulgadas rodeada por un marco pentagonal de plástico en el que se colocan los diferentes testigos luminosos. No obstante en Moto Guzzi la han personalizado un poco ya que el marco cuenta con unos motivos y dibujos que recuerdan a una brújula o a un mapa cartográfico, buscando ese guiño a la navegación y a la aventura.
La pantalla a color no es tan grande como la que tienen otros modelos de la competencia, pero la información se presenta de una forma clara y ordenada que hace muy fácil su lectura. El cuenta vueltas es de tipo “analógico” y se representa por una barra que va llenando el círculo del marcador. Visualmente es muy chulo ya que la barra del cuenta vueltas es de color azul, pero se torna a color rojo cuando nos acercamos al corte de inyección. Además, el sobre régimen también se indica con una tira de ledes de colores que van por la parte superior del marco.
A parte de eso también se muestra otra información en segundo plano como la temperatura ambiente abajo a la izquierda y el indicador de nivel de gasolina en la esquina superior izquierda. La moto mide velocidad media, consumo medio, consumo instantáneo, distancia recorrida en ese parcial, velocidad máxima de ese parcial, etc. Por último, en la parte baja podemos ver el modo de conducción que tenemos seleccionado en cada momento. Son tres Strada, Pioggia y Offroad, cada uno acompañado de su pictorama correspondiente, y traducido al español es carretera, lluvia y campo.
La instrumentación tiene buena luminosidad y no he apreciado reflejos molestos o dificultad para leer la pantalla incluso a plena luz del día.
Hablar de Moto Guzzi es hablar de tradición y hay dos elementos que no podían faltar: el clásico motor en V longitudinal a 90 grados refrigerado por aire, y el eje cardán para transmitir el giro a la rueda trasera. Las principales novedades están en la mecánica. Se parte como base del bloque de 853 cm3 que montan las Moto Guzzi V9, pero el trabajo de renovación ha sido muy profundo, especialmente en las culatas. El resultado de todo esto es un motor que estira más alto y que eroga más potencia: 80 CV a 7.750 RPM con un par de 80 Nm a 5.000 vueltas.
Es curioso porque se ha criticado a esta moto por su supuesta falta de par y de fuerza respecto a otros modelos de la marca, pero nada más lejos de la realidad. La ya citada Moto Guzzi V9 eroga 62 Nm, eso sí, a 3.000 vueltas. La caja de cambios es de nueva factura y cuenta con seis relaciones.
En el apartado de suspensiones, tenemos una horquilla frontal de tipo invertido de 41 mm de diámetro y 170 mm de recorrido. Permite ajustes en precarga y compresión. En el tren trasero se recurre a un sencillo esquema cantilever en el que hay un único monoamortiguador lateral piggiback colocado en posición diagonal. Este tipo de amortiguación une directamente el basculante con el chasis, sin elementos que aporten progresividad al mismo como las bieletas.
En el apartado de frenos la moto va bien servida con una pareja de discos frontales de 300 mm mordidos por unas pinzas Brembo de cuatro pistones y anclaje radial. Cuenta con latiguillos metálicos mientras que atrás emplea un único disco de freno de 260 mm mordido por una pinza de 2 pistones, también firmada por Brembo.
El chasis es una estructura multitubular construida en acero que utiliza el propio motor para aguantar parte de los esfuerzos y para dotar de mayor rigidez al conjunto. En cuanto a equipo rodante, monta una llanta delantera de radios de 19 pulgadas y neumáticos 120/80/19 con cámara. Atrás se recurre a un aro de 17 pulgadas, también con radios y cámara. En este caso monta una cubierta de 150/70/17.
Giro la llave y aparece ante mi un águila plateada surcando el cielo del panel LCD con el nombre de la firma justo debajo. Aprieto el botón de arranque, el motor voltea un par de segundos antes de cobrar vida por completo. Genial, la moto da una pequeña sacudida hacia la derecha nada más arrancar, fruto de la inercia que coge el cigüeñal longitudinal al comenzar a girar, y además tiene la clásicas vibraciones laterales de las moto Guzzi al ralentí.
Tenía algo de “miedo” de que con la nueva mecánica hubiera desaparecido la esencia de Guzzi, pero no. Pico embrague y meto primera. La maneta tiene un tacto de absoluta mantequilla y además se siente preciso en su actuación. Control total es lo que me viene a la mente al operarlo. Este comportamiento algo desagradable de la caja de cambios lo he notado especialmente al coger la moto cuando está fría.
Recorridos unos metros me doy cuenta de que el motor poco tiene que ver con el de las Moto Guzzi V9. Empieza a ser aprovechable a partir de las 2.000 RPM, pero no hay atisbo de ese par descomunal de la naked, que es un parte cuellos al abrir el puño del gas a bajas vueltas. Aquí la moto responde con tibieza. Si seguimos roscando la oreja vemos que lo bueno empieza a partir de unas 3.500 vueltas. Ahí ya es donde la mecánica se calienta y dice: aquí estoy yo. Es entonces cuando empieza a acelerar con ganas, y lo mejor de todo es que estira, y mucho. 4.000, 5.000, 6.000… a 6.500 revoluciones el motor está en su salsa y es cuando dices : sí, se nota que esta Guzzi corre más que sus hermanas.
El problema está en la instrumentación. La zona roja arranca a esas 6.500 revoluciones, y la potencia máxima está a 6.750 según ficha. No entiendo cuál es el motivo de haber diseñado la instrumentación de esta manera. Si es verdad que el motor a esos regímenes sufre, entonces para mí tiene poca lógica que la potencia máxima esté ahí tan lejos, fuera de donde podemos “ir” en el cuenta vueltas. En cualquier caso el motor sigue subiendo y subiendo. Definitivamente es una mecánica con carácter a la que la gusta ir alegre de revoluciones, que te impliques y que juegues con ella. Le encantará a los más puristas y apasionados de la conducción.
En cierta medida es un motor algo difícil que te exige estar atento y saber trabajar con el cambio puesto que la zona “buena” no es muy ancha. Esto es algo bueno y malo a la vez. Basta un leve contramanillar que el ancho brazo palanca tumba la moto hacia los lados con facilidad, y una vez ahí acomete los virajes con nobleza y sin inmutarse. Creo que han querido primar el confort y la absorción de baches. Para circular por ciudad es fetén, y también da bastante juego por campo donde las irregularidades son una constante. En cualquier caso, se puede ajustar su tarado fácilmente dado que es 100% regulable, por lo que con unos pequeños reglajes es fácil configurarla para un uso más de “quemadillo”.
En parte este hundimiento es provocado por la bestial frenada que tiene la moto. Esa pareja de pinzas Brembo muerden cual Rottweiler de presa. La parte positiva es que ahí está el ABS para mantener toda esa mordiente bajo control y evitar que nos demos un “guarrazo”. Es una moto con la que se coge confianza rápido y en pocos kilómetros ya te ves haciendo tumbadas muy dignas para ser una trail con total seguridad. En cuanto a ángulos de inclinación, a nuestra unidad de prensa le habían desatornillado los avisadores, y sin estas piezas se puede bajar bastante en las curvas. No me ha dado impresión de ser sosa o necesitar tumbar más con ella para pasármelo como un enano.
En ciudad me ha parecido una moto un poco aparatosa, en parte por el anchísimo manillar que tiene y que dificulta bastante el zigzaguear entre el tráfico y colarte por los huecos para ponerte el primero en los semáforos. En cualquier caso no se siente una moto pesada puesto que tiene el centro de gravedad muy bajo.
La Moto Guzzi V85 TT me ha gustado bastante como modelo turístico para viajar. La postura es relajada, el asiento cómodo y los kilómetros pasan agradablemente a sus mandos. Tiene algunas sombras como la cúpula frontal que es insuficiente a todas luces ya que deflecta el aire del torso, pero no así del casco del piloto, por lo que a la larga se te cansa un poco más el cuello. Cúpula a parte, es posible mantener cruceros a velocidad elevada con ella sin ningún problema. A 120 km/h el motor gira relajado a 4.500 vueltas. La ausencia de vibraciones o grillos es absoluta, y lo único que oigo es el viento golpeando mi casco. Si viviéramos en Alemania, podríamos mantener cruceros sostenidos a 150 o 160 km/h sin inconveniente.
En cuanto a los neumáticos, no me extraña que los Metzelder Tourance XX sean las gomas de referencia de muchos “traileros” a lo largo y ancho del mundo. En seco van genial, pero cualquier rueda un poco curiosa va bien en seco. Me llovió un par de días durante la prueba y me iba picando a intentar sacarle las cosquillas a estas gomas con el suelo mojado para ver si protestaban o directamente mordían, pero no me hicieron ningún mal gesto. Con las frenadas me ocurría parecido. En frenadas fuertes el ABS saltaba antes que conduciendo sobre terreno seco, pero aun así el agarre era muy digno, significativamente más que con otras gomas a las que estoy acostumbrado. Lo mismo es aplicable a las tumbadas y giros.
Por último, rompo una lanza a favor de la Moto Guzzi V85 TT en su faceta offroad. Es una moto bastante capaz en estas situaciones. No me mal interpretéis, no estamos hablando de una enduro, y tampoco de las trails más camperas con llanta de 21 y suspensiones de largo recorrido, pero aun así no va mal surtida. Hice algunas pistas sencillas con ella y me lo pasé como un niño. Las suspensiones tienen unos recorridos dignos y un tarado que te permiten aumentar el ritmo sin que desfallezcan o empiecen a hacer topes constantemente. Falla un poco la ergonomía ya que el manillar queda demasiado abajo. Esto se puede arreglar rotándolo unos grados hacia arriba, o de una mala colocando alzas para manillar. Nuestra unidad de prensa estaba limitada por los neumáticos, de corte eminentemente asfáltico (95-5) y que no cuentan con tacos. Destaco el moto offroad que desconecta el ABS en la rueda trasera y relaja mucho la intrusión del control de tracción. Con este setup la moto te permite hacer culeadas y giros cerrados a base de puño derecho, haciendo derrapar la rueda trasera. El modo Strada y especialmente el Pioggia no se pueden utilizar en campo puesto que a nada que...
Las trail son un tipo de motos muy versátiles que desde hace tiempo están de moda en el mercado español. Una de las razones por las que un motero se decide a comprar un tipo de trail u otra viene dada por su altura y la longitud de sus piernas.
Altura del Asiento en Motos Trail: Comparativa
La Moto-Guzzi V85 TT, una trail intermedia para el A2 con 80 CV, tiene el asiento a una distancia de 830 mm con respecto al suelo, el mismo que las dos Honda mencionadas anteriormente. Además, es bastante estrecho y eso permite acceder mejor al suelo a aquellos que midan cerca de 1,70 metros.
A continuación, se presenta una tabla comparativa con la altura del asiento de otras motos trail del mercado:
| Modelo | Altura del Asiento (mm) |
|---|---|
| BMW F 750 GS | 815 (ajustable a 770/790/830) |
| Benelli TRK 502 | 800 |
| BMW F 850 GS | 830 (varias opciones de altura) |
| Honda CB500X | 830 |
| Moto Guzzi V85 TT | 830 |
| KTM 790 Adventure | 830/850 (ajustable) |
| Suzuki V-Strom 650 | 835 |
| Yamaha Tracer 700 | 835 |
| Ducati Multistrada 950 | 840 |
| Kawasaki Versys 650 | 840 |
| Benelli TRK 502 X | 840 |
| BMW F 850 GS Adventure | 875 |
| KTM 790 Adventure R | 880 |
| Yamaha Ténéré 700 | 880 |
Como se puede observar, la altura del asiento es un factor importante a considerar al elegir una moto trail, y la Moto Guzzi V85 TT se sitúa en un punto intermedio, ofreciendo una buena accesibilidad para pilotos de diferentes estaturas.
