Los accidentes de tráfico pueden tener consecuencias graves tanto para los animales como para los conductores, y es importante entender las circunstancias detrás de ellos para poder prevenirlos en el futuro. En las ciudades, no son pocas las lesiones resultado de caídas desde cierta altura. Un porcentaje elevado de los animales que llegan a un centro veterinario son a consecuencia de un atropello por vehículo de motor.

Estadísticas de colisiones de tráfico.
Accidentes Comunes en Gatos
Los gatos de la ciudad suelen caer desde ventanas y balcones. Es un accidente muy frecuente en esta especie, y por eso se les llama comúnmente “gatos paracaidistas” en la jerga veterinaria. Los gatos hacen equilibrios por la barandilla, y a veces quieren atrapar algún pájaro o insecto, pierden el equilibrio y caen. Aunque parezca ilógico, una caída desde un piso más bajo puede acarrear peores consecuencias que la caída desde un piso más alto.
Esto es debido a que el gato necesita un tiempo para recuperar su posición durante la caída y entonces caer de pie. El gato sangra por boca y nariz. También es habitual que se produzca una hernia diafragmática por rotura del diafragma. Entonces, el contenido abdominal se encuentra también el tórax.
Accidentes de Tráfico y Mascotas en España
Un estudio publicado por HelloSafe, analiza el registro de accidentes de tráfico en España que involucran a perros y gatos desde 2016 a 2022, y también se profundiza en las causas de abandono de estas mascotas. Entre los principales datos que aporta destaca que 794 perros y gatos se han visto involucrados en un accidentes de tráfico en España desde 2016; que 290 mil perros y gatos son abandonados cada año en España; que el 42% de los gatos que se abandonan nacen en camadas no deseadas; y que es Andalucía la principal comunidad autónoma en abandono de perros de caza.
De acuerdo a registros de accidentes de tráfico que involucran animales, durante 2020 y 2021 hubo una disminución de accidentes que involucran caninos, posiblemente debido a la pandemia, sin embargo durante 2022 hubo un dramático aumento volviendo a registrarse una cifra promedio a años anteriores. Los datos del informe exponen que 2020 registró un 35 % menos de accidentes de tráfico que involucraran perros respecto a 2019. Asimismo, del 2020 al 2021 se registraron 2 accidentes menos que involucraran perros y del 2021 al 2022 se duplicó el número de accidentes de este tipo.

Accidente de tráfico con animales.
Número de Perros y Gatos Involucrados en Accidentes de Tráfico en España
La mayoría de los accidentes de tráfico que involucran mascotas, se trata de perros, lo cual puede deberse a que los gatos rara vez se encontrarán caminando en alguna vía, además de ser más pequeños, por lo que ocasionan menos daño que un perro al ser impactados por un vehículo.
El estudio relata que no se cuenta con un registro de cuantos de estos animales de compañía mueren en este tipo de accidentes, sin embargo 1 de cada 100 accidentes de tráfico que involucran mascotas, requieren atención médica para heridos en el vehículo, ya que los conductores o pasajeros pueden sufrir lesiones al intentar esquivarlos.
En la mayoría de los casos de accidentes con perros o gatos se trata de mascotas abandonadas o perdidas.
España: Uno de los Países con Mayor Riesgo de Abandono de Animales de Europa
La Fundación Affinity señalaba que España es ya conocido como uno de los países con mayor registro de abandono de animales en Europa con un promedio en los últimos 5 años de 290 mil perros y gatos abandonados cada año.
Las causas de abandono de mascotas varían según las circunstancias de los dueños. Las principales razones tienen que ver con camadas no deseadas, con el fin de la temporada de caza, con problemas de comportamiento del animal, pérdida de interés por el mismo, cambio de domicilio, factores económicos, alergias y nacimiento de un hijo, entre otras. En este sentido, cabe señalar que con los gatos ocurre algo diferente, pues su abandono se concentra en el segundo cuatrimestre del año, cuando se registra una mayor fluencia de gatos en refugios de animales en España, debido a que la reproducción del gato es estacional.
Respecto al abandono de mascotas, la ley de protección y bienestar animal considera como animal abandonado a todos los animales perdidos que no vayan acompañados de persona alguna y no lleven alguna acreditación que los identifique. Un animal recogido por el ayuntamiento puede tiene en promedio un plazo mínimo de 10 días para cederlo a sus dueños o sacrificarlo.
Las reformas que introdujo la Ley 6/2014, del 7 de Abril, sobre el tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, corresponden entre otras a la responsabilidad en caso de atropellos de animales pertenecientes a especies cinegéticas, como los jabalíes o ciervos, que se escapen de un coto privado e irrumpan por sorpresa en la carretera. Esta nueva regulación limita las responsabilidades de la Administración y de aquellos propietarios de cotos privados de caza de los cuales se escapan los animales.
Por otro lado, en muchas ocasiones los animales domésticos que provocan el accidente se encuentran dentro del coche, sin las medidas de seguridad necesarias, lo que puede provocar que el conductor del vehículo se distraiga y termine provocando algún accidente. Llamar a la Guardia Civil para informar del accidente y de la posibilidad de que haya animales sueltos en la zona, y sus peligrosas consecuencias. Para poder culpar al propietario del coto de caza, tendremos que demostrar que ha sucedido en las 12 horas anteriores al accidente una acción cinegética.
Los perros están implicados en muchos de los accidentes con animales que ocurren en las carreteras. Su incursión inesperada en la vía puede provocar maniobras bruscas por parte de los conductores, causando colisiones y salidas de la calzada con consecuencias graves.
Según el artículo 1905 del Código Civil, “el poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Solo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido”. Esto implica que, si tu perro causa daños a terceros, tú, como poseedor o propietario, serás responsable de ello, incluso si el animal se ha escapado.
En circunstancias como estas, queda claro por qué es tan importante que todos los propietarios de perros, ya sean considerados peligrosos o no, contéis con un seguro de Responsabilidad Civil que cubra los posibles daños que vuestra mascota pueda causar a terceros. Si aún no cuentas con un seguro de Responsabilidad Civil para tu perro, en Helvetia Seguros te ofrecemos uno específico con el que tendrás mayor tranquilidad cuando salgas a pasear con él.
Si el perro que ha provocado el accidente no tiene microchip ni nada que ayude a identificar a su dueño porque ha sido abandonado, no habría un responsable directo al que reclamar. En ese caso, el seguro del conductor, si se trata de un Todo Riesgo o si incluye la cobertura de daños propios, podría cubrir los daños del vehículo y los gastos médicos derivados del siniestro.
Por otra parte, puede darse la circunstancia de que la administración pública tenga algún grado de responsabilidad en el siniestro, especialmente si este ocurre en una vía donde ya se habían reportado animales sueltos y no se tomaron medidas preventivas. Ante esa situación, los afectados podrían poner una reclamación por responsabilidad patrimonial contra la administración competente.
La frecuencia con la que se suele dar este tipo de situaciones es mayor de lo que comúnmente se suele pensar y sobre todo suele ocurrir en carreteras convencionales. Cada año el número de accidentes por esta causa es mayor. Generalmente la zona de paso de animales está señalizada por paneles específicos para estas situaciones.
A su vez, el artículo 66 del Reglamento General de Circulación, añade a la disposición anterior: “2. Sin perjuicio de lo dicho anteriormente, y según el artículo 46 del Reglamento General de Circulación, el conductor tiene la obligación de extremar la velocidad y en caso de ser preciso, detener el vehículo “cuando haya animales en la vía que se éste utilizando o pueda preverse racionalmente su irrupción en ella. Por lo que siguiendo las normas generales de circulación citadas anteriormente el perjudicado puede exonerarse de responsabilidad.
En atención a esta distinción, en cuanto al accidente provocado por animal doméstico, la responsabilidad corresponde a su dueño, tal y como lo establece el artículo 1905 del Código Civil: “El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe.
El RACE ha realizado un informe alertando del peligro del atropello de animales en España, debido al incremento constante de las cifras de accidentes ocurridos por esta circunstancia desde el año 2015. Además, y en colaboración con el ADAC, se ha realizado una prueba de choque contra un animal simulado de 40 kg a una velocidad de 80 km/h, tal y como puede verse en este vídeo:
RTA crashlab 60kmh vs 100kmh
En el año 2018 se produjeron 599 accidentes por atropello de animales en vías interurbanas, de los cuales 510 sucedieron en carretera convencional. Hay que destacar el fuerte incremento de un 25% de este tipo de accidentes en vías convencionales, ya que en el año 2015 sumaban 407 accidentes. En total, casi mil personas resultaron heridas, 58 de ellas con ingreso hospitalario, y 10 fallecidos.
La mayoría de este tipo de incidentes se producen en carreteras secundarias, en las que también empeoran las consecuencias de los mismos, y en malas condiciones de visibilidad, ya sea por la carretera en sí o por iluminación insuficiente, algo que va de la mano con la habitual salida nocturna de las especies cinegéticas.
Tipos de Animales Atropellados
Respecto al tipo de animal que resulta atropellado al irrumpir en la vía podemos observar cómo son cinco las especies más presentes, destacando el perro y el jabalí (ambos con un 25%), seguidos por el corzo y, en menor medida, el vacuno y el ciervo.

Animales atropellados.
Riesgos y Consecuencias para los Conductores
El informe incluye una encuesta a más de 1.000 conductores. Un 88% de los encuestados ha encontrado un animal en mitad de la vía, en mayor medida animales salvajes, lo que refleja una situación que parece ser demasiado común entre los conductores, y un factor de riesgo de accidente muy importante.
Así lo demuestra la siguiente pregunta: más de la mitad de los conductores ha sufrido alguna situación de riesgo al volante derivada de la presencia de un animal. Entre ellos, un frenazo (73%), volantazo (50%), la necesidad de invadir el carril contrario (24%) e incluso la salida de la vía (4%). Un 42% ha sufrido o ha visto un atropello de un animal, situación que en muchos casos ha derivado en otras situaciones de riesgo mayor, como tener que detener el coche o salirse de la vía.
Si centramos el análisis en los animales domésticos, un 14,1% de los conductores ha sufrido un accidente por un animal doméstico que se encontraba invadiendo la calzada. De los, el perro es con diferencia el animal doméstico que tiene una mayor representatividad en este tipo de accidentes, con el 79,8% de los casos.
Cómo Minimizar las Consecuencias de un Accidente con un Animal
Frenar para llegar al impacto a la menor velocidad posible y mantenerse en el carril sin hacer movimientos bruscos es el comportamiento correcto para minimizar los daños humanos. Dar un volantazo para intentar esquivar al animal puede conllevar consecuencias mucho peores, ya que existe la posibilidad de invadir el carril contrario y sufrir un accidente frontal contra otro vehículo que viene en dirección opuesta, o bien sufrir una salida de vía y poder impactar contra objetos rígidos al margen de la vía, como el choque contra un árbol.
Sin embargo, la mejor manera de prevenir daños es evitar tener el accidente. Las ayudas tecnológicas de los coches son en este caso un aliado que puede resultar vital, tales como los sistemas de frenado de emergencia, los sistemas de asistencia al conductor, los de visión nocturna con infrarrojos y un largo etcétera.
A nivel de conducción, los dos principales aliados son la ampliación de la distancia de seguridad y la reducción de la velocidad. Yendo 80 km/h se dispone de tiempo suficiente para detenerse cuando un animal salvaje interrumpe en la carretera a 60 metros de distancia. Si la velocidad es de 100 km/h ya no se dispone de espacio suficiente para detenerse sin impactar contra el animal, alcanzando una velocidad de 61,1 km/h en el momento del impacto.
Cómo Actuar Ante un Animal en la Calzada
Existen dos grandes peligros cuando encontramos un animal invadiendo la calzada:
- El primero es intentar esquivar al animal mediante un volantazo, el cual puede hacernos perder el control del vehículo y terminemos sufriendo una salida de vía o un choque contra otro vehículo.
- El segundo consiste en chocar directamente contra el animal, que según la velocidad de impacto y el peso del animal puede conllevar consecuencias muy graves.
De tal manera, en tramos con posibles animales sueltos debemos reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad. Presta atención a la señalización de advertencia de animales sueltos en carretera, ya sean salvajes o animales domésticos.
Además, es conveniente seguir estos consejos:
- Si te cruzas con un animal, evita tocar el claxon fuertemente con objeto de que no se asuste y pueda realizar movimientos impredecibles.
- Si no consigues que se aparte con leves toques de claxon, llama a las autoridades para que puedan hacerse cargo.
- Si debes pasar al lado del animal, hazlo muy lentamente, nunca se sabe cómo puede reaccionar ya que suelen estar desorientados.
- Cuidado tras ver un animal en la calzada o en los alrededores, es muy probable que pueda haber más.
- Si circulas por la noche con luz de carretera y divisas un animal, cambia a luz de cruce para no deslumbrarle y evitar que se quede parado en medio de la carretera.
- Si el accidente es inminente, evita dar un gran volantazo, trata de sujetar el volante fuertemente, y procura detener el coche de forma controlada.
Tras chocar, ten en cuenta que lo más importante es garantizar la propia seguridad y la del resto de usuarios, por lo que, si es posible, hay que colocar el vehículo fuera de la calzada. En caso de obstaculizar la circulación deberemos señalizar el accidente mediante las luces de emergencia, ponernos el chaleco reflectante, y tener en cuenta antes de bajar que puede que el animal se encuentre herido y ser peligroso, por lo que debemos cerciorarnos de si se encuentra en los alrededores, o bien si está tendido en el suelo sin moverse nunca acercarnos a él.
Posteriormente señalizar el lugar del accidente mediante los triángulos de emergencia y avisar a los servicios de emergencia. Ten en cuenta que existe riesgo de infección: nunca toques animales muertos a menos que uses guantes. Por supuesto nunca sigas a un animal; indica su dirección de huida en el informe del accidente con objeto de facilitar a las autoridades el encontrar al animal herido.
Responsabilidad en Caso de Accidente
La Ley 6/2014, de 7 de abril, responsabiliza al conductor de las consecuencias derivadas del accidente ocasionado por una especie cinegética, siendo éste el responsable de los daños a personas o bienes sin que pueda reclamarse por el valor de los animales que irrumpan en aquéllas. Existen solo dos excepciones donde no hay responsabilidad del conductor:
- Que el atropello del animal sea como consecuencia directa de una acción de caza colectiva de una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día o que haya concluido doce horas antes, siendo el responsable el propietario del terreno.
- Que el accidente se haya producido por no haber reparado la valla de cerramiento en plazo, o por no disponer de la señalización específica de animales sueltos, siendo en este caso responsable el titular de la vía.
Si es un accidente de tráfico con un animal doméstico es de aplicación el art. 1.905 del Código Civil, que dice que es responsable el poseedor del animal: “El poseedor de un animal, o el que se sirve de él, es responsable de los perjuicios que causare, aunque se le escape o extravíe. Sólo cesará esta responsabilidad en el caso de que el daño proviniera de fuerza mayor o de culpa del que lo hubiese sufrido”.
Esta responsabilidad es civil y responde por el daño causado por el animal, pero también puede ser responsabilidad penal, si existen heridos o fallecidos.
A nivel del seguro del coche, las compañías aseguradoras ofrecen generalmente la cobertura de daños propios por impacto contra animales cinegéticos como una garantía optativa de las pólizas básicas, sin que sea necesario contar con un seguro a todo riesgo.
Primeros Auxilios en Animales Heridos
- Si está consciente hay que actuar con cautela ya que debido al miedo y al dolor, podría ser que el perro mordiera aunque no lo haya hecho nunca.
- Observar el estado de conciencia del animal, si el animal no está consciente, valoraremos el pulso a nivel cardíaco y en la cara interna del muslo, en la arteria femoral.
- En caso de fracturas abiertas, es importante cubrir la herida con una tela a modo de vendaje para evitar mayor contaminación bacteriana.
- Si el animal parece no haber sufrido ninguna lesión, nunca hay que confiarse, es mejor acudir a un hospital veterinario donde se le puedan efectuar las pruebas pertinentes para asegurarnos que está todo correcto.
Frente a un animal politraumatizado, el tiempo es vital, y es prioritario el exámen radiológico de tórax y abdomen para poder instaurar un tratamiento de urgencia. En la radiografía de tórax de la derecha observamos un acúmulo de aire en el espacio pleural que impide que los pulmones puedan expandirse de forma normal. Esto sucede cuando se ha lacerado el parénquima pulmonar y se escapa el aire desde los alveolos hacia el espacio pleural.
Los perros no suelen caer de los balcones, pero os contaré que una noche de San Juan, cuando trabajaba en la clínica de urgencias, unos chicos me trajeron un Labrador Retriever que había caído delante de ellos desde una terraza de un segundo piso. El perro estaba desubicado y preso del pánico por los petardos, y en un intento por escapar saltó la pared de la terraza y cayó sobre la acera.
La primera impresión puede ser engañosa, un perro con unas pocas lesiones a nivel cutáneo puede presentar un importante desgarro de tejido a nivel subcutáneo y/o muscular creando un espacio muerto susceptible de acumular líquido inflamatorio y de infectarse. Esto debe ser siempre valorado por un veterinario.
La proptosis del globo ocular es un hallazgo habitual en perros braquiocefálicos que se han peleado. Entre perros grandes, podemos llegar a ver fracturas a nivel de la mandíbula.
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