La siniestralidad de los motoristas es un tema de gran preocupación para el sector del seguro y las autoridades de tráfico en España. A pesar de los esfuerzos por mejorar la seguridad vial, las cifras de accidentes mortales en moto se mantienen elevadas, lo que requiere un análisis profundo y la implementación de medidas preventivas efectivas.

Estadísticas Alarmantes: Un Incremento Preocupante
En el periodo comprendido entre 2014 y 2023, fallecieron 4.000 motoristas en España. Esta cifra supuso un incremento del 44 por ciento. Si el foco se coloca en el volumen de accidentes mortales, éste se incrementó en esos diez años en un 59 por ciento en vehículos de dos ruedas. El incremento es radicalmente superior al de los turismos, cuyo aumento de siniestralidad mortal fue del 21 por ciento.
Mar Garre, Directora General de la Fundación Línea Directa, señaló tras la presentación del informe que “nos preocupa especialmente la elevada siniestralidad que vienen registrado los motoristas en los últimos años”.
En 2023, 1.145 personas fallecieron en la carretera y otras 4.500 resultaron heridas graves tras un accidente. Estas son cifras similares a las de 2022, pero hay un dato que preocupa: se han disparado las muertes de motoristas. Concretamente, 229 personas se murieron en moto.
Termina 2024, y con él, un dato preocupante que merece un análisis más allá de lo noticioso: los muertos en moto se mantienen. Claro, porque la cifra es calcada: 300 muertos en moto y ciclomotores, exactamente igual que en 2023. Y ya entonces la cifra fue terrible.
El año pasado se contabilizaron 1.040 siniestros mortales en los que fallecieron 1.154 personas y otras 4.634 sufrieron heridas graves que requirieron hospitalización.
Las motocicletas son el vehículo en el que se registró el mayor aumento de los accidentes mortales en carretera durante el año pasado, con 286 fallecidos, un 19% más que en 2022. Si se tienen en cuenta las cerca de cuatro millones de motocicletas que había registradas en España en 2022, según los últimos datos disponibles de la Dirección General de Tráfico (DGT), la tasa de mortalidad de este vehículo es de siete accidentes por cada 100.000.
En 2020 hubo 345 motoristas que fallecieron por accidente de tráfico en España. La mayoría fueron hombres entre 35 y 44 años con el carnet A.
Casi 2.400 moteros han perdido la vida en las carreteras españolas durante los últimos 10 años.
En 2024 fallecieron 286 motoristas en 278 siniestros mortales registrados en las vías interurbanas, según datos aún provisionales de la DGT (recogidos durante las 24 horas después del siniestro). Sumando las víctimas mortales de los últimos 10 años, 2.385 conductores y pasajeros de motocicletas han perdido la vida en siniestros en este tipo de vías.
“La siniestralidad de las motocicletas es más compleja por diversos motivos: mayor vulnerabilidad del motorista, menor visibilidad y estabilidad de la moto, influencia de factores como la lluvia y el viento, las irregularidades de la calzada, la mayor exposición a errores de otros conductores y diferencias en la velocidad hacen los siniestros más frecuentes y graves que en otro tipo de vehículos”, explica Pilar del Real, jefa del Área de Planificación Estratégica del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT.
Sin tener en cuenta el 2020, año en el que se inició la pandemia, el 2021 es el año de la última década con menos fallecidos, con 1.002 en total. En 2020 las víctimas de siniestros alcanzaron las 874 personas.
Entre el perfil de las personas que fallecieron en siniestros viales, en su mayoría son hombres, que representan 905 de las muertes (el 79% del total) en 2023, frente a las mujeres con 236 (un 21%), a los que habría que sumar otros cuatro casos pendientes de confirmación, según el informe de la DGT. Por edades, las víctimas mortales más comunes se encuentran en la franja entre los 45 y 54 años, con 228 muertes en 2023, seguida de la de 55 a 64 años, con 212 víctimas, y la de 35 a 44 años, con 180.
En números absolutos, el tipo de vehículo que más víctimas mortales registra es el turismo, con 555 fallecimientos, que sobre los cerca de 25,2 millones de coches en España, implica una tasa de 2 accidentes por cada 100.000 coches.
El tipo de siniestro vial con más fallecidos el pasado 2023 fue porque el vehículo salió de la vía por la que circulaba, con 486 víctimas mortales (42% del total). Le siguen las colisiones frontales entre vehículos, con 225 muertes.
Los tipos de accidentes viales más comunes de los últimos 10 años son las salidas de la vía (con 4.454 víctimas), las colisiones frontales (2.247) y las laterales y frontolaterales (1.358 personas). A estas le siguen el atropello de peatones (con 1.053 víctimas), las colisiones traseras (1.042 personas) y otro tipo sin especificar, (con 801 casos).
Las comunidades autónomas en las que más personas han fallecido en siniestros son Andalucía con 197 víctimas, Cataluña con 152 y Castilla y León, 119 personas en total. Estas tres autonomías han experimentado reducido las cantidades respecto al año anterior. Así han bajado un 11,7%, un 5% y un 12,5% respectivamente.
Asturias, Extremadura y las Islas Baleares son las comunidades en las que la cantidad de víctimas mortales ha crecido más respecto a 2022.
Desde el pasado 29 de mayo, hasta cinco motoristas han fallecido en accidentes de tráfico en las carreteras malagueñas. Estos muertes elevan a nueve los fallecidos en Málaga en lo que va de año. Una cifra que suponen el 60 % de los 15 fallecidos que suman las carreteras interurbanas de la provincia. Datos de alta mortalidad en la carretera que inquietan a la Dirección General de Tráfico (DGT).
Factores de Riesgo y Causas Comunes
Según el informe, el 29 por ciento de los accidentes mortales en moto o motocicleta se debe a circular con una velocidad por encima de lo permitido. En el 12 por ciento de los siniestros mortales la causa era conducir sin casco y en el 8 por ciento los conductores no tenían permiso de conducir en vigor.
El 53% de los conductores de vehículos de dos ruedas que murieron en el 2023 dieron positivo en alcohol, drogas o psicofármacos.
Entre los factores propios de la conducción, la velocidad excesiva estuvo presente en 101 siniestros mortales de motociclistas en las carreteras en 2024 -es decir, en uno de cada tres-, según las estadísticas oficiales (y aún provisionales) de la DGT.
“Las altas velocidades a las que circulan algunos motoristas en las carreteras secundarias son la mayor causa de siniestralidad”, explica el Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) en un reciente informe sobre conductas imprudentes en motocicleta, que apunta además otros motivos como la existencia de un solo carril por sentido, las numerosas curvas, la convivencia con vehículos grandes, la irrupción de personas, vehículos y animales en la calzada...
El exceso respecto al límite permitido se registró en 101 incidentes ocurridos en 2024, representando aproximadamente uno de cada tres casos.
El incumplimiento de las señales, junto con el consumo de alcohol y drogas, es otro factor de riesgo importante.
Todos estos factores de riesgo se magnifican cuando el motorista excede la velocidad permitida, bebe alcohol o se droga antes de ponerse a los mandos, no usa casco o no circula con el equipamiento apropiado (guantes, botas, pantalón y chaqueta con protecciones).
¿Sabías que el casco reduce a la mitad la posibilidad de sufrir lesiones en la cabeza? Su uso está bastante extendido entre los motoristas, pero todavía hay conductores y pasajeros que no lo utilizan. Recuerda que la multa por no llevarlo es de 200 euros y la retirada de 3 puntos (con la entrada en vigor de la nueva Ley de Tráfico serán 4 puntos) en el carnet de conducir.
Vilaret cree que hay que alimentar la conciencia de vulnerabilidad, tanto del propio motorista como del resto de conductores: «Los motoristas tienen que ser conscientes de que sus cuerpos son parte del chasis del vehículo. La conducción preventiva es importantísima para ellos».
El perfil más común de motorista fallecido no es el de una persona joven. Lo habitual es un hombre de entre 40 y 50 años, conductor de motocicleta, que fallece por una salida de vía en una carretera interurbana en fin de semana. El mes de julio es el que la estadística califica como más fatídico.
Los datos de Tráfico dibujan a un varón de 45 años con más de diez años de experiencia en la conducción. «No es un conductor novel precisamente, por lo que creemos que el exceso de confianza, la relajación o una falta de concentración pueden ser factores importantes», indica.
Siete de los motoristas que han fallecido este año en demarcaciones de la DGT colisionaron con otro vehículo o un obstáculo, por lo que entrarían en juego otros factores como el exceso de velocidad, las distracciones, no guardar la distancia de seguridad y los adelantamientos antirreglamentarios.
Tipos de Accidentes Más Comunes
Por tipo de accidente, las salidas de vía, las colisiones frontales y los alcances son los más letales. Los analizamos en detalle.
Salidas de Vía
Este tipo de siniestro es el más común en moto en las vías interurbanas: en 2024 se registraron 131 salidas de vía mortales en carretera, en las que fallecieron 134 motoristas (datos provisionales).
Durante la última década, su número ha aumentado progresivamente: en 2015 fallecieron 90 motoristas en salidas de vía en las carreteras; el año pasado fueron 44 más. En total, 984 motoristas han fallecido en este tipo de accidente en estos últimos 10 años.
Los estudios de siniestralidad señalan como causas principales de estos siniestros los excesos de velocidad, la falta de atención del conductor, las malas condiciones de la calzada y los errores en maniobras.
“Uno de los errores frecuentes por parte del motorista es la mala gestión inicial de la velocidad en la fase de aproximación. Un mal cálculo, no frenar suficiente, hace que llegue a la curva a una velocidad inadecuada para trazarla”, explica Miguel Ángel Sánchez, coordinador especialista en Formación de Conductores de la DGT.
Los datos provisionales muestran que más de la mitad de las salidas mortales de motos (74 de 131), en carretera en 2024, se produjeron en curvas. Aunque muchas también suceden en tramos rectos, sin riesgo aparente.
“Ocurren cuando el conductor pierde el control de su vehículo y se desvía del camino debido a un exceso de velocidad, una pérdida de concentración”, explica el citado estudio del INTRAS.
“Muchas salidas de vía en rectas ocurren por falta de concentración, por excesos de confianza o distracciones. La moto es un vehículo inestable y requiere más atención que el resto”, confirma el especialista en Formación de Conductores.

Colisiones Frontales
Los choques frontales son un tipo de siniestro de extrema gravedad, causados por adelantamientos imprudentes, cálculos erróneos de distancias y velocidades durante la maniobra de adelantamiento, visibilidad insuficiente o excesos de velocidad. En 2024, 41 motoristas perdieron la vida en siniestros de este tipo en vías interurbanas (datos provisionales).
“Antes de iniciar el adelantamiento en una carretera con un carril por sentido es necesario ver bien el punto exacto de retorno al carril derecho. El cálculo debe ser perfecto, la velocidad no debe superar la máxima de la vía y la maniobra debe finalizar antes de la línea continua, ya que puede comenzar una curva o una zona de mala visibilidad y no sabemos qué puede pasar. Por tanto, si no tengo espacio y tiempo para adelantar en condiciones de seguridad, es mejor abstenerse de hacerlo”, aclara Sánchez.

Colisiones Laterales
En 2024, 47 colisiones laterales causaron la muerte a 48 motoristas.
Este tipo de accidente suele ocurrir por la falta de observación y señalización del conductor antes de un desplazamiento lateral, por ejemplo, un cambio de carril. También debido a una mala regulación del retrovisor.
Actualmente, los sistemas de ayuda a la conducción en los vehículos modernos contribuyen a evitar este tipo de colisiones, alertando al conductor de la presencia de otros vehículos en el ángulo muerto lateral.
“El motorista debe evitar siempre ir en el ángulo muerto de otro vehículo. Hay que asegurarse de que los demás conductores también te ven bien”, opina el especialista en Formación.

Alcances
Las grandes diferencias de velocidad entre vehículos y la falta de atención -de todos los conductores- provocan este tipo de accidentes tan graves para los motoristas: en 2024, los alcances causaron 31 fallecidos en las carreteras (datos provisionales).
Las frenadas repentinas por distracciones, la velocidad inadecuada y un cálculo erróneo de la separación con el vehículo que circula delante provocan este tipo de siniestros.
“Para evitarlo debemos mantener una distancia de seguridad adecuada, que permita hacer una frenada de seguridad sin colisionar con el vehículo de delante. También puede ocurrir cuando varias motos circulan en grupo demasiado juntas. En estas situaciones, lo ideal es circular alternando motos a derecha e izquierda. Además, así haces el grupo más pequeño”, explica Miguel Ángel Sánchez.

La Siniestralidad en Entornos Urbanos
La siniestralidad de las motocicletas en ciudad es completamente diferente a la de las carreteras por las propias características de la circulación en el entorno urbano: velocidades de circulación mucho más bajas y densidad circulatoria mucho más alta.
En ciudad, los accidentes de moto se producen sobre todo “por la convivencia con otros muchos vehículos y peatones y por los numerosos puntos críticos que dan lugar a conflictos viales, como cruces, glorietas o semáforos”, apunta el estudio elaborado por el INTRAS y añade que "determinadas maniobras imprudentes como el zigzagueo entre vehículos, los cambios de carril sin señalizar o sin mirar también aumentan el riesgo de colisiones en poblado".
Las motos ofrecen importantes ventajas a la hora de circular y aparcar en una ciudad. En contra, el riesgo de sufrir un accidente por parte de un motorista aumenta, por la menor estabilidad del vehículo y por la falta de protección que ofrece. Las motos apenas cuentan con elementos de seguridad pasiva y, en caso de caída, no hay carrocería que proteja al conductor o pasajero: sus cuerpos absorberán la mayor parte de la energía del impacto.
Las situaciones más peligrosas para los conductores de vehículos de dos ruedas son, sin duda, los deslizamientos, los alcances y los cruces y cambios de dirección. Para evitar accidentes es necesario respetar la distancia de seguridad, frenar de forma progresiva e indicar una parada con antelación dando varios toques al freno para avisar a los conductores que van detrás.
La primera norma es reducir la velocidad cuando las condiciones meteorológicas son adversas. También debes estar atento a posibles manchas de gasoil o gasolina en el suelo para que no las pises. Los pasos de peatones se pueden convertir en trampas para los motoristas si la pintura blanca no ha sido tratada para reducir los deslizamientos. Nuestro consejo es que no pises estas líneas (al igual que las alcantarillas), sobre todo si están mojadas.
Desde el RACE te recomendamos que no te incorpores a circular con tu nueva moto sin antes haber adquirido la soltura necesaria.
Las motos son vehículos pequeños y suele ser habitual que muchos automovilistas no detecten su presencia en calles o carreteras.
Por el tipo de vía en el que se han producido los accidentes mortales de motoristas, la responsable de la Jefatura Provincial de Málaga señala que, aunque normalmente las vías convencionales acumulan bastantes más fallecidos que las vías de alta capacidad (autovías y autopistas), el escenario de estas tragedias está siendo muy parejo, con cinco y cuatro fallecidos, respectivamente. Basándose en los puntos donde se han producido estas muertes, la DGT sitúa las zonas más sensibles en el primer grupo en carreteras como la A-366 (Ronda-Coín) y la A-397 (Ronda-Marbella), mientras que la A-7 que recorre la costa, la MA-20 (Ronda Oeste en la capital) y la A-357 (Málaga-Campillos).
Emergencias 112 ha informado desde enero de cinco accidentes mortales de motoristas en la capital, aunque sólo tres se enmarcarían en demarcaciones de la policía municipal. Uno en la avenida Carlos Haya, otro en la avenida Juan XXIII y otro en el túnel de Monte Dorado, en la avenida de Guerrero Strachan.
| Periodo | Número de Motoristas Fallecidos | Incremento (%) | Causas Comunes |
|---|---|---|---|
| 2014-2023 | 4,000 | 44 | Exceso de velocidad, conducción bajo los efectos del alcohol/drogas, falta de casco |
| 2023 | 229 | - | Salidas de vía, colisiones frontales |
| 2024 (Provisional) | 286 | - | Exceso de velocidad (33% de los casos) |
Medidas Preventivas y Recomendaciones
El próximo año podría ser decisivo para revertir esta preocupante tendencia. Hacer de la seguridad vial una prioridad no es solo responsabilidad de las administraciones, sino también de fabricantes, motoristas y sociedad en general. Se necesitan medidas, ya.
Es la propia ANESDOR la que va a intentar introducir el concepto "sistema seguro", abordando de manera integral cuatro palos. El primero, infraestructura (mejorar carreteras con tramos de alta siniestralidad); formación (cursos postcarnet certificados para mejorar técnicas de pilotaje); tecnología (sistemas avanzados en nuevas motos) y regulación (renovar parque móvil con incentivos fiscales).
Para evitar accidentes es necesario respetar la distancia de seguridad, frenar de forma progresiva e indicar una parada con antelación dando varios toques al freno para avisar a los conductores que van detrás.
Y además de respetar los límites que impone la vía (velocidad, trazado, estado) y las condiciones ambientales, los especialistas inciden en la necesidad de conocer las limitaciones propias:
“El motorista que afronta una curva a una velocidad no adecuada a su capacidad, puede cometer errores, como dirigir la mirada hacia fuera de la curva y salirse de la carretera o inclinar demasiado la moto, perder el equilibrio y caer. No sólo hay que adaptar la velocidad a la curva y a las condiciones de la carretera, sino también a los propios límites”, afirma Sánchez.
Para evitarlo debemos mantener una distancia de seguridad adecuada, que permita hacer una frenada de seguridad sin colisionar con el vehículo de delante. También puede ocurrir cuando varias motos circulan en grupo demasiado juntas. En estas situaciones, lo ideal es circular alternando motos a derecha e izquierda. Además, así haces el grupo más pequeño”, explica Miguel Ángel Sánchez.
Nuestro consejo es que no pises estas líneas (al igual que las alcantarillas), sobre todo si están mojadas.
Desde el RACE te recomendamos que no te incorpores a circular con tu nueva moto sin antes haber adquirido la soltura necesaria.
Hay que asegurarse de que los demás conductores también te ven bien”, opina el especialista en Formación.