En España, los accidentes de moto pueden acarrear serias consecuencias legales, especialmente si el conductor se encuentra bajo los efectos del alcohol. La legislación española ha endurecido las penas para este tipo de infracciones, con el objetivo de reducir la siniestralidad vial y proteger a los ciudadanos.
Dos leyes principales regulan las sanciones por conducir bajo los efectos del alcohol y causar accidentes: la Ley Emilia y la Ley de Tolerancia Cero.
La Ley Emilia
La Ley Emilia, inspirada en una petición ciudadana y nombrada en memoria de Emilia Silva Figueroa, una menor fallecida, endurece las penas para los conductores ebrios que causen lesiones graves, gravísimas o la muerte. Esta ley, que entró en vigor el 16 de septiembre de 2014, sanciona con cárcel efectiva de al menos un año a los conductores en estado de ebriedad que provoquen este tipo de consecuencias.

La Ley de Tolerancia Cero
En caso de que un conductor sea encontrado con alcohol en la sangre, pero sin que haya causado lesiones gravísimas o la muerte, no se aplica la “Ley Emilia”, sino la “Ley Tolerancia Cero”. Esta ley establece sanciones para los conductores que superen los límites de alcohol permitidos en sangre, aunque no hayan causado un accidente.
Es importante destacar que las penas aplican para conductores que ocasionen accidentes en Estado de Ebriedad.
Andrés Bobe: Un Legado Musical Truncado
Aunque no directamente relacionado con la legislación vial, la figura de Andrés Bobe, fundador de la banda chilena La Ley, sirve como un recordatorio de la fragilidad de la vida y la importancia de la seguridad vial.
"La Historia de Andrés Bobe" y su Sonografía en el Radioscopio Musical.

El 13 de febrero de 1962 nació Andrés Bobe. Hijo de un piloto comercial, vivió en varios países, entre ellos, Holanda, Libia, Italia, Estados Unidos, Inglaterra y Egipto. En este contexto nómada, el joven Andrés manifestó tempranamente su gusto por la música, especialmente por el New Wale de finales de la década de los 70's.
Corrían los años '80 cuando su familia decidió volver a Chile. Entró a estudiar Licenciatura en Artes, mención sonido, a la Universidad de Chile, donde conoció a sus futuros compañeros y fundadores de La Ley, Luciano Rojas y Rodrigo Aboitiz.
En una entrevista a La Tercera, Rojas recordó cómo fueron esos años 80's en sus inicios musicales en el mundo universitario. “Nuestros gustos musicales eran bastante similares, en especial la devoción que sentíamos por la música inglesa. Así que partimos tocando en fiestas, kermesses y peñas, pero el ambiente a veces no era el más propicio.
En 1985 formaron la banda Paraíso Perdido con Javiera Parra en la voz, Luciano Rojas en el bajo, e Iván Delgado el saxofón. Luego de disolverse al año siguiente, Bobe se integró junto Luciano e Iván a La Banda del Pequeño Vicio. Posteriormente, Bobe formó la primera versión de La Ley.
Según relató el propio Andrés Bobe, el comienzo real de la banda fue con Beto Cuevas. “Nosotros hacíamos música y no teníamos cantante; sabíamos que el grupo tenía que ser con un vocalista y en el momento en que llegó Beto, allí realmente nace La Ley, porque antes de Beto solo hubo un proyecto.
Luciano Rojas, recordó que fue Andrés quien tomó el timón del proyecto musical de La Ley. “Él llegó con una visión muy clara y decidida, que aquí nadie tenía en el medio musical chileno. Si bien fue un músico y productor nato, con mucho talento, él además venía con una noción de profesionalismo musical que nos influyó a muchos de nuestra generación. Andrés Bobe fue el padre de La Ley.
El músico fundó la banda y fue el cerebro de la misma. Pero, como él mismo contó, la llegada de Beto Cuevas dio un giro total hacia la fama.
Beto Cuevas contó en una entrevista los que hablaron la noche en la que murió Andrés Bobe. En medio de las celebraciones, solo unas horas antes de que se subiera a su moto, Andrés lo felicitó por su rol en La Ley. Aunque su convivencia había estado marcada por una especie de rivalidad, Cuevas contó con emoción el breve diálogo. Hicieron las paces. Bobe le dijo que atrás quedaban esas asperezas que una vez marcaron la relación entre ellos.
Habían celebrado en un bar un concierto que habían dado en beneficio de la hija del futbolista Héctor Robles, jugador de Palestino, quien sufría de una afección hepática y debía ser trasladada a Houston para un trasplante.
Ese mismo día, el club deportivo de fútbol del que era fanático, Universidad de Chile, jugaba el clásico en contra de Colo Colo.
En memoria de Andrés Bobe y de todas las víctimas de accidentes de tráfico, es fundamental crear conciencia sobre la importancia de conducir de manera responsable y respetando las leyes de tránsito.