Los patinetes, especialmente los modelos de Oxelo, se han convertido en una opción popular para moverse por la ciudad. Ya sea por comodidad, rapidez o simplemente por diversión, es importante contar con los accesorios adecuados para garantizar la seguridad, el rendimiento y la personalización de tu patinete.

Accesorios esenciales para la seguridad
La seguridad es primordial al usar un patinete. Aquí te presentamos algunos accesorios que no pueden faltar:
Guantes
- Evitar heridas: En caso de caída, lo primero que usas son las manos.
- Evitar callosidades: Si usas mucho el patinete, notarás cómo tus manos se vuelven rugosas.
- Dar un mejor agarre: Dominar el manillar es básico para circular.
Los guantes son más que un accesorio estético; protegen tus manos y mejoran tu agarre al manillar.
Rodilleras
Tu primer equipamiento de protección te lo puso tu madre junto a los pañales. Gracias a la gran variedad casi puedes personalizar tus rodilleras, que deben ser cómodas, transpirables y de diseño.
Frenos
Imagina un patinete sin frenos en una cuesta en descenso. Ya lo hemos dicho arriba, pero en cuestiones de seguridad no hay que escatimar.
Componentes y recambios
Algunas piezas del patinete sufren más desgaste que otras. Los recambios y piezas suelen usarse más en patinetes freestyle o los patinetes para hacer deporte.
Ruedas
- Ruedas de aire: Tienen más posibilidades de sufrir pinchazos, igual que una bicicleta.
- Ruedas de patinetes freestyle: Estas ruedas suelen sufrir más desgaste.
Nuestro contacto con el suelo son dos ruedas de poliuretano de 200 mm de diámetro exactamente iguales en ambos ejes. Como ya os apunté antes son bastante duras pero a cambio sabemos que no vamos a pinchar jamás porque están hechas del mismo material que las que llevan los patines en línea.
Las ruedas tienen unas minúsculas ranuras en los laterales que supongo que están pensadas para desalojar agua si nos inclinamos con el suelo húmedo.
De momento las ruedas no presentan desgaste significativo pese a haber hecho ya unos 100 Km aproximadamente.
Rodamientos
Los rodamientos son una parte indispensable del disfrute de tu patinete para adultos. Es el principal indicador de eficiencia de los rodamientos (ABEC 1, 3, 5, 7, 9, 11).
Clamps o abrazaderas
Las clamps o abrazaderas son el punto de unión que conecta el manillar y la horquilla.
- Clamps tamaño estándar.
- Clamps tamaño ‘oversized’.
Horquilla
¿Te gustaría cambiar la horquilla? El material es importante, como siempre, acero es pesado, pero más duradero.
Lija
¿Es recomendable usar lija en tu patinete para adulto?
Tornillos
Para tener las ruedas bien fijadas a tu patinete deberás contar con tornillos de calidad. ¿Qué longitud necesitas? ¿Qué tipo de cabeza buscas? ¿Diámetro grande o pequeño?
Accesorios para la comodidad y el transporte
Además de la seguridad, la comodidad y la practicidad son importantes. Aquí tienes algunos accesorios útiles:
Mochila para patinete
Al principio pensarás que estás ante la mochila de ruedas del colegio. Es tu compartimento perfecto para llevar todo lo que necesites. Se coloca delante del patinete y listo.
9 Hacks para tu Mochila de Scoot que no Sabías🤫
Otros complementos
Existen más complementos y accesorios para patinetes.
Consideraciones adicionales
Materiales
- Aluminio: Los más ligeros con el contra de ser menos resistentes.
- Acero: Pesado, pero más duradero.
Como puedes imaginar si has leído todo lo recomendable, el mejor material es el aluminio. Es ligero y duradero. Básate sobre todo en el material y el diseño.
Primer patinete vs. uso diario
Si naciste sobre un patinete y lo usas a diario, permítete gastarte un poco más en calidad y en durabilidad.
Distancia y tipo de uso
Desde mi casa al trabajo tengo una distancia de 33 Km (y otros tantos para volver) de modo que la opción del Xiaomi Mijia M365 no es viable para ir hasta allí. Sin embargo, mi novia sí que tiene la suerte de trabajar a unos 3 Km de casa, de modo que es ella ahora la que usa mi patinete eléctrico hasta que nos llamen de la tienda Xiaomi de La Vaguada para que vayamos a recoger la unidad que va a ser suya y así tener cada uno su propio M365.
Experiencia de uso
Voy a centrar esta review en las sensaciones y en el día a día del uso del patinete. Hace ya algo más de un mes que lo tengo y la verdad es que lo estoy usando más de lo que pensaba, así que a grandes rasgos os adelanto que estoy bastante contento con él; sobre todo por su gran portabilidad.
Suspensión
En cuanto a la suspensión trasera, esta consiste en un sistema de balancín del que «cuelga» el eje trasero y que se ancla al chasis principal a través de un amortiguador que, al igual que el delantero, consta de un muelle helicoidal y un elastómero.
Tengo la impresión de que la suspensión trasera va más dura que la delantera, pero la verdad es que en marcha sí que se nota que las dos actúan filtrando las pequeñas irregularidades del terreno.
Ojo, que con el poco recorrido que tienen a nada que el bache que pisemos sea un poco grande va a hacer tope (sobre todo la delantera) y sentiremos la vibración en nuestras manos; pero con lo duras que son las ruedas de PU, de no contar con las suspensiones fliparíamos al pasar sobre cualquier tipo de relieve.
Frenado
El freno trasero es de fricción y no es más que el guardabarros trasero el cual debemos pisar para que su cara interna roce contra la superficie de la rueda deteniendo el patinete y volviendo a su posición con un muelle en cuanto levantamos el pie.
Tenemos también una maneta de freno junto al puño derecho el cual actúa sobre una pequeña leva que fricciona contra la rueda trasera pero cuyo poder de frenada es menor que el del freno principal.
Más cosas que me han sorprendido (en este caso para mal): igual que el M365 frena de maravilla, en la primera bajada que hagáis con un patinete de este tipo lo vais a pasar mal. Esto es debido a que la fricción del poliuretano de las ruedas con el metal del freno trasero es muy pequeña, de modo que la deceleración es baja.
Ya os digo que la primera vez que me metí en una cuesta prolongada fríos sudores empaparon mi espalda al ver que por mucho que apretaba el freno aquello apenas reducía su velocidad.
Puños
Los puños del patinete son de goma y su relieve está pensado para amortiguar las vibraciones del camino. Aun así cuando recorro distancias grandes luego me hormiguean las manos durante un buen rato, de modo que si le vais a dar caña al cacharro os recomiendo que uséis unos guantes acolchados o bien que cambiéis los puños por unos de espuma, ya que son estándar de bicicleta.
Tabla
En cuanto a la tabla (la plancha horizontal sobre la que vamos de pie) esta va recubierta con una goma cuya rugosidad consiste en pequeños triángulos enfrentados. No agarra igual de bien que las «burbujas» del Xiaomi M365 pero no he tenido ningún resbalón, así que tampoco me voy a quejar.
Eso sí, al menos la plataforma queda bastante cerca del suelo, lo cual hace que si bajamos algún escalón montados en el patinete éste pueda pegar algún rascón sobre todo en la zona del muelle de la suspensión trasera (queda algo expuesto al sobresalir entre los listones longitudinales del chasis) pero también consigue que no haya que flexionar mucho la pierna de apoyo para impulsarnos haciendo que nos cansemos algo menos.
Iluminación
Por cierto, el patinete no trae ningún tipo de luz (ni timbre) pero tenemos una ranura en el guardabarros trasero para poner una de tipo VIOO de las que venden en Decathlon (en algunas fotos de esta review podéis ver la que llevo yo ahí colocada, que es una pulsante roja recargable por microUSB) y en el manillar hay algo de espacio para colocar una luz frontal de pequeño tamaño.
Portabilidad
Veréis, siempre llevo el patinete plegado en el maletero del coche y he de decir que no abulta nada. Por tanto, a veces salgo de trabajar y cuando dejo el coche en el garaje directamente lo saco del maletero y me voy a dar una vuelta antes de subir a casa.
También en ocasiones se ha dado el caso de aparcar en alguna zona lejana que tengo ganas de explorar, sacar el patinete del maletero y usarlo para dar una vuelta por allí.
Consideraciones físicas
Como os decía, este es un patinete al uso, es decir, que tenemos que ir pateando el suelo para movernos (a no ser que vayamos cuesta abajo, claro está) y por eso debéis de tener una cosa en cuenta: si no estáis acostumbrados las agujetas en los tobillos van a ser bestiales durante los primeros días de uso.
Hablando de impulsarnos, os recomiendo que no os volváis locos tratando de ir siempre a la mayor velocidad posible, ya que usar uno de estos patinetes cansa (y mucho).
Sobre todo vais a notar agotamiento no en la pierna que nos impulsa; sino en la que va apoyada sobre la plataforma, que a cada «patada» se ve obligada a flexionarse y estirarse de nuevo.
Experiencia en diferentes superficies
Una cosa que me gusta mucho de este modelo de patinete es la suavidad y el silencio de marcha. La primera vez que lo probé fue en un parking subterráneo hecho de hormigón perfectamente pulido del propio Decathlón y me encantó la facilidad con la que las ruedas deslizaban sobre el suelo.
Luego en calles con su suciedad, sus baches, sus raíces, sus hojas caídas y sus piedrecitas vamos a ir notando cada uno de esos elementos que, además, se encargarán de robarnos velocidad obligándonos a impulsarnos con más frecuencia de lo que nos gustaría; pero al menos en esos casos las suspensiones hacen algo más llevadero el trayecto.
Del mismo modo, vais a ver que al impulsarnos sobre un suelo perfectamente pulido vamos a avanzar un montón de metros mientras que si el suelo tiene algo de relieve (losetas, rizados, piedrecitas…) el patinete se frena mucho antes obligándonos a impulsarnos con más fuerza y/o frecuencia.
Desgaste y mantenimiento
Donde si veo algo de desgaste es en el freno principal, puesto que la parte del interior del guardabarros que roza con la rueda ha perdido ya algo de la capa negra que lo recubre y se ve el color metálico. Esto es algo que podéis apreciar en la foto que os voy a poner a continuación.

De momento es una cosa mínima, pero creo que con el paso del tiempo (muuuuucho tiempo) esa pieza llegará a desgastarse bastante y lo suyo sería cambiarla antes de que alguna arista de la estructura interior pueda llegar a dañar la rueda.
Como os digo los desgastes de ruedas y frenos son mínimos pero, sea como sea, de momento ambos elementos se están haciendo amigos y eso es bueno.
Me explico: la superficie de la rueda tiene curvatura hacia los lados y la superficie del freno es plana, por lo que al estrenar el patinete la superficie de contacto entre ambos es mínima cuando frenamos.
En cuanto a labores de mantenimiento, un detalle que me gusta mucho es que con un juego de llaves Allen podemos desmontar cualquier componente del patinete a excepción de la clásica tuerca-contratuerca de la dirección.
Otros detalles
Lo de la correa de transporte me parece algo innecesario. Al final cuando vas en marcha con ella colocada en la barra vertical los enganches metálicos van haciendo ruido y rayando el plástico del guardabarros delantero y cuando te echas el patinete al hombro tiendes a mancharte la ropa con el polvo (y cosas peores) que siempre cogen las ruedas.
Por la calle con este patinete no eres el centro de atención de todo el mundo como ocurría con el Xiaomi. Es bastante más discreto y pequeño, de modo que sólo los niños parecen fijarse en nosotros quedándose mirando a las ruedas porque en comparación con sus patinetes de ruedas de 100 mm éste parece un deportivo.
Una cosa que hacía con el patinete eléctrico y que con este casi me hace salir por orejas es meterme por hierba directamente desde el carril bici. Dado que el Xiaomi es de tracción delantera, si pasamos del asfalto a la hierba no pasa apenas nada porque la rueda tira de nosotros igualmente.
En el caso de un patinete como éste, en el momento que la rueda delantera toca la hierba se frena radicalmente y si vamos muy deprisa y/o llevamos el peso desplazado hacia delante podemos hacer un Superman en toda regla.
Conclusiones finales
Y a grandes rasgos eso es todo. Como os decía antes, a día de hoy llevo unos 100 Km recorridos con este patinete y estoy bastante contento con él.
Poco a poco los patinetes para adultos se están convirtiendo en un medio de transporte muy válido para las abarrotadas ciudades. Por eso no debemos descartar del todo la opción de hacernos con un patinete «de los de toda la vida»; ya que aunque va a requerir de nuestro esfuerzo para movernos de acá para allá, a la hora de cargar con él es más pequeño y liviano.
Por un lado, compruebo con alegría que pese a que le he dado bastante uso al patinete, no se aprecian desgastes significativos en las piezas sometidas a abrasión como son los frenos, los puños o las ruedas.
Por su parte, la pieza metálica que actúa sobre la rueda al presionar la maneta de freno en el manillar presenta un ligero desgaste (inicialmente era plana) de tal modo que ahora la rueda y ella tienen el mismo perfil, mejorando en la medida de lo posible la frenada.
Sea como sea, el uso del freno del manillar sólo es recomendable si vamos a baja velocidad en llano y queremos ir más despacio teniendo la situación controlada.
Este freno de pie tan característico de los patinetes también se ha ido desgastando ligeramente hasta ir adoptando la misma forma de la rueda, de modo que ahora la fricción es mayor y eso se nota en el poder de detención.
Mi teoría es que la maneta me pegaba el calambrazo porque está unida al conjunto de freno trasero y leva a través del cable metálico que lo acciona y de ahí que el potencial eléctrico que adquiría esa pieza al rozar con la rueda pasará a mí a través del dedo cuando me disponía a usar el freno manual.
Ah, por cierto, en todo este tiempo no se ha aflojado ni un sólo tornillo ni he tenido problemas con los cierres rápidos.
Me gustaría comentar que una de las cosas que más me gustan de este patinete es que cuando circulas con él tienes la sensación de que por su robustez y sencillez de construcción nunca te va a dejar tirado.
En cuanto a la forma física, con el tiempo he llegado a recorrer del orden de 15 Km de una vez sin que eso supusiera grandes agujetas al día siguiente. Como os comenté en su momento, al final todo es acostumbrarse a los movimientos de tobillo que requiere este medio de transporte para poder movernos.
Lo peor de un patinete como este es subir pendientes, porque al tener que patear el suelo con más fuerza y frecuencia es algo realmente agotador.
En definitiva, sigo estando muy contento con la adquisición del Oxelo Town 7XL y cada vez le encuentro más la gracia a eso de no depender de baterías ni pinchazos para recorrer los carriles bici de la ciudad.
| Accesorio | Beneficios |
|---|---|
| Guantes acolchados | Protección de manos, mejor agarre, evita callosidades |
| Rodilleras | Protección en caso de caídas |
| Luces VIOO | Mejora la visibilidad en condiciones de poca luz |
| Puños de espuma | Mayor comodidad y amortiguación |
tags: #accesorios #patinete #oxelo