La conciencia fonológica es la habilidad para reflexionar y manipular de manera consciente segmentos del lenguaje oral. Es fundamental en el proceso de adquisición de la lectoescritura desde el punto de vista de la decodificación, ya que cumple un rol fundamental en este proceso.
Al desarrollar la conciencia fonológica, el niño descubre que las palabras orales están formadas por sílabas y que estas a su vez se conforman por fonemas (sonidos). Es así como aprenden a identificar los sonidos iniciales y finales de las palabras, las secuencias de sonidos que las constituyen y a formar palabras con sonidos diferentes.

Niveles de Conciencia Fonológica
Existen dos niveles principales de conciencia fonológica:
- Conciencia Silábica: Es la habilidad para reflexionar y manipular las sílabas de una palabra. La sílaba está constituida por un núcleo vocálico, una coda y un ataque. En cuanto a su estructura, se postula que la sílaba básica es la que está conformada por ataque + núcleo (PA-SA). El desarrollo de la conciencia silábica surge en forma gradual junto a la adquisición del lenguaje durante la etapa preescolar.
- Conciencia Fonémica: Se enfatiza en el reconocimiento de sonidos consonánticos, con actividades de segmentación silábica, reconocimiento de sílabas, manipulación silábica, reconocimiento de sonido vocálico (inicial, medial y final) de variados fonemas, manipulación fonémica, análisis y síntesis fonémico y actividades de integración de lo anterior.
Importancia de la Conciencia Silábica
La conciencia silábica es la habilidad para reflexionar y manipular las sílabas de una palabra. En cuanto a su estructura, se postula que la sílaba básica es la que está conformada por ataque + núcleo (PA-SA). El desarrollo de la conciencia silábica surge en forma gradual junto a la adquisición del lenguaje durante la etapa preescolar.
Actividades para Desarrollar la Conciencia Silábica
En el comienzo de la clase, se sugiere que verbalizar que el objetivo de la actividad es recordar cómo se separan las palabras en sílabas. Proyecte la imagen Segmentación silábica A JCS3 que se encuentra en el material de apoyo. Puede decir a los niños: “Les voy a mostrar unos dibujos, vamos a contar cuántas sílabas tienen y luego deben ubicarse bajo del número que corresponda”. Luego muestre de a uno los dibujos del archivo descargable Segmentación silábica B JCS3.
Un ejemplo de actividad introductoria para la sílaba inicial consiste en que los niños reconozcan la sílaba inicial de sus nombres y encuentren una palabra que empiece con la misma sílaba. Se sugiere que les dé el ejemplo: “Yo me llamo Te-resa”. Es muy importante que al momentos de dar el ejemplo aumente el volumen de la voz en la primera sílaba y haga un golpe en el piso con el pie. Luego puede preguntar: “¿Cuál es la primera sílaba de la palabra Te-resa?” El curso responderá con ayuda de la profesora “te”.
Al comenzar, exponga a los niños que el objetivo de la clase es reconocer la sílaba medial de las palabras. Se propone que elija tres niños al azar, quienes pasaran adelante y le entregue a cada niño una cartulina roja, verde y roja respectivamente. Explique que van a jugar al “pare y dilo”, para lo cual las cartulinas rojas tendrán escrito “pare” o “stop” y la cartulina verde “dilo” representando la sílaba medial y es la que los niños deberán pronunciar en voz alta. Nombre palabras trisilábicas al curso. Se trata de que luego los tres alumnos suban sus cartulinas, y solo el niño o niña que tenga la cartulina verde diga en voz alta la sílaba que le corresponde (medial) y los otros dos niños levantarán su cartulina cuando corresponda, sin emitir ningún sonido. Por ejemplo: en la palabra “polera”, el primer niño que tiene en sus manos la cartulina roja la subirá sin decir nada, el segundo niño subirá su cartulina verde y con ayuda del resto del curso dirá la sílaba medial de esa palabra “le” y el tercer niño subirá la cartulina roja sin decir nada.
Al comenzar, señale que el objetivo de la clase es formar palabras al quitar o agregar sílabas. Para eso disponga de imágenes de distintos niños, las que se pueden imprimir del archivo Manipulación silábica JLS3. Elija una imagen y ubíquela en la pizarra. Debajo de ella ponga dos círculos de cartulina o goma eva (uno rojo y otro azul). La idea es que los alumnos descubran el nombre de cada uno de los niños, para ello diga un nombre al revés, invirtiendo las sílabas y por ende invertirá los círculos para dar un apoyo visual y concreto. Otra estrategia que se sugiere es decir la palabra varias veces seguida para facilitar la aproximación al nombre. A continuación, dé el ejemplo: “Este niño se llama.....(se tapa la boca), no les puedo decir su nombre, ustedes tienen que adivinar y la única pista que les puedo dar es que si invierto las sílabas (cambia los círculos de goma eva de posición) se llama Drope”. Luego pregunte: “¿Cuál es su nombre?”. La respuesta esperada es: “Pedro”.
Actividades para Desarrollar la Conciencia Fonémica
En un inicio se recomienda trabajar alargando los sonidos de las palabras. Hay letras que tienen el mismo sonido. Por ejemplo en KILO y CASA el primer sonido en ambos casos es igual: K. El desarrollo de este nivel se ve acelerado por el proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura.
Al comenzar, comunique el objetivo de la clase: reconocer la vocal con la que comienzan las palabras. Se propone realizar el juego de “Simón manda” con las vocales. Para esto pida a 5 niños que salgan adelante y se sienten en las 5 sillas dispuestas. Seleccione 5 imágenes del material imprimible en Sonido inicial vocálico JCS3, una por cada vocal. Pásele a cada niño un dibujo de un elemento que comienza con vocal. A continuación pregunte a todo el curso: “¿Qué dibujo tenemos aquí? ¿Con qué sonido empieza?” (Pronuncie el nombre del dibujo alargando el sonido inicial). Ejemplo: “Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaauto”. Invite a los niños a jugar a “Simón manda” diciendo: “Simón manda que quien tiene un dibujo que comience con “aaaaaaaaa” se ponga de pie”. La idea es que todos los niños digan el nombre del dibujo para ayudarle al compañero. Ejemplo: ¡Auto! Simón manda que se suba a la silla el que tiene el dibujo que comienza con E. Simón manda que toque el suelo el que tiene el dibujo que comienza con I. Simón manda que levante una mano el que tiene el dibujo que comienza con O. Simón manda que corra a la puerta el que tiene el dibujo que comienza con U.

Recomendaciones Adicionales
- Desde los 3 años de edad podemos comenzar gradualmente a trabajar esta habilidad, permitiendo con ello que los niños adquieran mayor conciencia acerca de los sonidos que forman las palabras.
- Se recomienda trabajar cada uno siguiendo el orden de sus páginas, puesto que las actividades están ordenadas según nivel de dificultad.
- Es importante también considerar que antes de pasar a otro contenido/habilidad, el niño debe haber logrado el contenido/habilidad anterior, por lo que si terminadas las actividades de un contenido/habilidad en particular, el niño aún no logra manejarlo, se sugiere crear otras actividades con el mismo hasta que el niño lo maneje para luego pasar al siguiente.
Independiente del contenido el docente siempre puede entregar ayudas e ir graduándolas según la necesidad de cada niño a través de lo auditivo. Por ejemplo, si se trata de segmentar palabras, es importante que estas sean verbalizadas con pausas entre las sílabas y más lento. En el caso del reconocimiento de sílabas: la sílaba que se aborde puede ser producida con mayor volumen y mayor extensión que las que no se están trabajando. Por ejemplo, en el caso de la segmentación silábica, históricamente se ha abordado a través de aplausos, los cuales no se pueden volver a contar o a analizar una vez ya realizados, por lo que se propone contar sílabas a través de elementos concretos tales como fichas, porotos o los dedos (entre otros).
Se recomienda incorporar este tipo de estrategias de manera transversal. Un ejemplo de este apoyo se puede dar en el contenido de segmentación. Se proponen estas ideas ya que el empleo de material concreto o experiencias vivenciales resulta un buen medio para que los niños comprendan la base del nuevo contenido, el que posteriormente, a través de las páginas del cuaderno, se sigue reforzando.
