La Vuelta Ciclista a Torrelavega es una competición emblemática con una rica historia en el ciclismo español. Su primera edición tuvo lugar en septiembre de 1925, partiendo de Santander con 33 participantes y dos etapas por delante.
Teodoro Monteys fue el primer vencedor, y al año siguiente se impuso Mariano Cañardo. Tras el parón que supuso la Guerra Civil, Fermín Trueba (hermano de Vicente, ‘la Pulga de Torrelavega’) fue el primer cántabro en hacerse con la carrera por etapas de casa en 1940.
La prueba solo se celebra en 30 ediciones, ya que sufrió varios parones. Se recuperó a nivel profesional en 1971 con el triunfo de Gonzalo Aja y en esta etapa surgió el que sería su gran impulsor, Santiago Revuelta.
La prueba siguió teniendo interrupciones tanto en 1984 como en 1989 por problemas entre Federación y organización. Por otra parte, cabe destacar el dominio de Teka durante los ochenta. Sólo José Luis Laguía rompió el pleno. El recordman sería Paco Galdos con tres victorias (1968, 1976 y 1977). Tras abandonar Revuelta, cansado, la dirección, la prueba volvió a caer en el olvido hasta su nueva recuperación en 2003, aunque como carrera élite y sub-23 y bajo la dirección de Domingo Agudo.

Participantes Destacados en la Historia
A lo largo de su historia, la Vuelta Ciclista a Torrelavega ha contado con la participación de numerosos ciclistas destacados. En sus primeras ediciones, nombres como Teodoro Monteys, Mariano Cañardo y Fermín Trueba marcaron la pauta. Posteriormente, figuras como Gonzalo Aja, José Luis Laguía y Paco Galdos dominaron la competición.
En la edición de 1957, la participación fue excepcional, casi al nivel del Tour o el Giro de aquel año. Contó con los cuatro primeros del Tour del año anterior: Walkowiak, Bauvin, Adriaensens y Bahamontes.
También participaron ganadores anteriores de la Vuelta como Bernardo Ruiz, Dotto y Emilio Rodríguez, así como segundos del Tour como Geminiani y Mallejac, y terceros del Giro como Fornara, Nencini y Assarelli.
Entre los españoles, destacaron Loroño, Jiménez Quiles y Manuel Rodríguez, junto con Serra, otro tercero de la Vuelta. En total, 15 corredores con podios en alguna de las grandes vueltas participaron en esta edición.
Si consideramos la participación por equipos, se corría por selecciones nacionales. La más potente a priori era Francia, con un equipazo formado entre otros por Walkoviak, Bauvin, Geminiani, Mallejac, todos ellos podios del Tour, y hasta Dotto, que no tenía podio en el Tour de Francia pero que había ganado una Vuelta a España y una Dauphine.
Italia no presentó sus mejores galas, pero aún así vinieron Fornara, Nencini y Assirelli. Fornara, además de sus logros en Giro y Tour había sido también ganador en Romandía y Suiza, así que llegaba como jefe de filas, aunque el corredor emergente era Nencini, hasta el punto de que en el 57 reeditó la hazaña de Geminiani de colarse entre los diez primeros de las tres grandes, pero ganando además el Giro. Había también competentes gregarios como Boni, Benedetti, Tognaccini o Piazza.
Bélgica lo fiaba todo a Adriaensens, su mejor hombre para carreras por etapas, y también estaba Couvreur. Del resto, había un ganador de la Gante-Wevelgem, Rosseel, y los demás eran corredores casi desconocidos.
Portugal presentaba Barbosa, décimo del último Tour, y a Ribeiro Da Silva, ambos ganadores de la Vuelta a Portugal, aunque el resto del equipo bajaba mucho el nivel.
El lío estaba en la Selección Española. Tenía demasiados gallos, empezando por Bahamontes y Loroño, aunque también Botella tenía gran nivel e incluso parecía en mejor forma que sus compañeros. Y aunque era bastante veterano, todavía Serra podía dar juego. Otros buenos corredores de la selección nacional eran Company, Galdeano y San Emeterio, completando el equipo Antonio Barrutia (no confundir con Cosme), Trobat y Ferraz.
Pero había otros corredores españoles muy destacados, algunos con mejor palmarés que los de la selección absoluta, que fueron repartidos en selecciones regionales:
- El equipo Cántabro tenía a los hermanos Rodriguez (Emilio y Manuel), a Cosme Barrutia a Morales a Vidaurreta y a Aizpuru.
- El equipo Centro-Sur tenía a unos jóvenes Manzaneque, Suarez y Moreno, pero también a veteranos ilustres como Jiménez Quiles o José Gómez del Moral (no confundir con Antonio).
- El equipo Mediterráneo tenía a la gran figura del ciclismo español, Bernardo Ruiz, con un palmares notable aunque en los dos ultimos años había flojeado. Igual era demasiado veterano y para la selección nacional se confiaba más en los que empezaban a destacar, Loroño y Bahamontes, aparte de que era poco probable que Ruiz se rebajase a trabajar para ellos. En el equipo también estaban Karmany, Marigil y sobretodo Bover, que había sido tercero en el Gran Premio de las naciones del año anterior y se esperaba mucho de él. El seleccionador italiano pensaba del equipo Mediterráneo que era más fuerte que la selección española.
- El equipo Pirenaico tenía a Iturat, Chacón, Campillo, Pacheco y Massip como más destacados.
Lo que sí era seguro es que no habría una alianza española contra los rivales extranjeros.

Recorrido y Características de la Vuelta
El recorrido de la Vuelta Ciclista a Torrelavega ha variado a lo largo de los años, adaptándose a las exigencias del ciclismo moderno. Sin embargo, siempre ha mantenido su esencia, con etapas que recorren la geografía cántabra y ponen a prueba la resistencia y habilidad de los ciclistas.
En sus inicios, las etapas eran más cortas y se centraban en la región de Cantabria. Con el tiempo, se han incorporado etapas más largas y se han explorado otras regiones de España.
La edición de 1957, por ejemplo, se caracterizó por tener recorridos flojos, pocos puertos y una contrarreloj maratón llana de 85km. A pesar de ello, los tres primeros clasificados fueron escaladores de gran nivel.
En los últimos años, se ha buscado un equilibrio entre etapas llanas, de media montaña y de alta montaña, con el objetivo de ofrecer un espectáculo atractivo para los aficionados y un desafío para los corredores.
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