La Vuelta Ciclista a España ha tenido en el Mirador de Ézaro un escenario espectacular y desafiante. Este enclave en la Costa da Morte, Galicia, se ha convertido en un punto de peregrinación para los aficionados al ciclismo. A continuación, exploraremos la historia de este lugar emblemático en el mundo del ciclismo.

Mirador de Ézaro. Fuente: Wikipedia
El Desafío del Mirador de Ézaro
El Mirador de Ézaro es conocido por su exigente ascensión, con rampas que alcanzan hasta el 30% de desnivel en algunos tramos. En Gran Fondo Ézaro nos avisan: “De todas las ascensiones, la del mirador de Ézaro es la más corta y la de cota más baja, tan sólo 250 metros, pero ese desnivel hay que salvarlo en apenas 1,6 kilómetros”. Esta dificultad técnica lo convierte en un desafío solo apto para ciclistas con buenas piernas.
La tercera etapa de la Vuelta Ciclista a España tiene meta en el espectacular Mirador de Ézaro. Desde Marín al Mirador de Ézaro, la tercera etapa de la Vuelta Ciclista a España supondrá cruzarse con algunos de esos mágicos parajes que ofrece Galicia en el primer ascenso de esta edición.
Primera Vez en la Vuelta a España (2012)
Fue en el año 2012 cuando la Vuelta a España se internó por primera vez en la sobrecogedora ascensión dumbriesa y fue entonces cuando la cima inscribió su nombre en el podio de las grandes cumbres ciclistas. El 30 de agosto de 2012, el mirador de O Ézaro fue final de la décimo segunda etapa de la Vuelta Ciclista España. Fue un hecho que marcó un antes y un después en la meca del deporte y del turismo del Ayuntamiento de Dumbría.
Joaquín "Purito" Rodríguez inauguró su palmarés imponiéndose a tres mitos del ciclismo mundial (Alberto Contador, Alejandro Valverde y Chris Froome) y demostrando que destacar en O Ézaro solo está al alcance de unos pocos elegidos. Purito Rodríguez fue el vencedor después de superar rampas de hasta el 25% de desnivel, consiguiendo quedar por delante de Alberto Contador y Alejandro Valverde. Precisamente, la primera vez que la fervenza do Xallas entró en el itinerario de la ronda española, el ganador fue Joaquim ‘Purito’ Rodríguez, “uno de los mejores ciclistas de la historia que cuenta con podios en las tres Grandes Vueltas y también en el mundial en ruta” y que será el padrino de esta edición de Ézaro.

Purito Rodriguez en el Mirador de Ézaro en 2012. Fuente: El Correo Gallego
Un año después, los ciclistas volvieron a ese mismo escenario, y aunque no se detuvieron allí puesto que la etapa continuó hasta Fisterra, sí volvieron a dejar imágenes para el recuerdo. Y tres años más tarde la Vuelta escogió de nuevo O Ézaro como meta de una jornada tan aguardada por el público como temida por el pelotón.
Este año, la pandemia del coronavirus ha obligado a retrasar las fechas de la Vuelta, pero no ha variado el trazado de las etapas así que el pelotón volverá a visitar Dumbría en busca de un nuevo ganador para una cumbre que el propio Geniez definió de forma gráfica tras su triunfo del 2016 como “un pequeño Alpe d´Huez” hermanando así O Ézaro con una de las montañas más míticas del Tour de Francia y del ciclismo mundial. Será el 3 de noviembre cuando los ciclistas encaren de nuevo las rampas de O Ézaro.
Gran Fondo Ézaro
Además, al amparo del interés suscitado por la Vuelta y de la celebridad que cobró el lugar nació otra competición ciclista, en este caso de carácter popular, que ha contribuido también a estrechar los lazos con el deporte de esta zona.
Desde el 2015, el Gran Fondo Ézaro ha venido reuniendo cada año a más de un millar de ciclistas para recorrer las carreteras de la Costa da Morte y atreverse con las rampas del mirador. Aficionados de todo el país y de otros muchos lugares han tomado parte en una prueba que ha llamado también la atención de grandes figuras del ciclismo ya retiradas de la práctica profesional.
Cerca de 1.400 ciclistas participaron en la edición de este año. En esta ocasión, la que la prueba que promueve el ayuntamiento de Dumbría, estaba incluída en el calendario de la UCI Gran Fondo World Series. En la ruta larga el ganador fue David Vaz, que empleó 4 horas y 13 minutos en hacer el recorrido, por delante de Rui Sá, Raúl Portillo, Alejandro Marque y Carlos Gomes. Al ganador le llevó 9,38 segundos ascender el muro de O Ézaro. En la prueba también participó Javier Gómez Noya, ganador del año anterior, que quedó en el puesto 21. No faltaron referencias históricas del ciclismo como Marino Lejarreta, Carlos Sastre, Gustavo Veloso o Ezequiel Mosquera. Lejarreta llevó el dorsal “número uno”. La primera mujer en cruzar la línea de meta fue Marta Diéguez.
El Gran Fondo Ézaro recorrió los ayuntamientos de Dumbría, Muxía, Muros,Cee, Carnota y Mazaricos. Con el objetivo de descubrir un paraíso para el cicloturismo se pone en marcha el Desafío do Atlántico-Mirador do Ézaro, una marcha que se llevará a cabo el próximo 8 de junio con el objetivo de consolidarse como una cita habitual en el calendario español de cicloturismo.
El Desafío del Atlántico se celebrará el sábado 8 de junio, partiendo del Concello de Dumbría. La marcha pasará por el fin del Camino de Santiago y se reagrupará en Finisterre, transcurriendo en un marco incomparable como A Costa da Morte. El final se desarrollará en el Mirador do Ézaro, una subida de 1.800 metros de longitud con una pendiente media del 14,4%. Se recordará de esta manera el final de la 12ª etapa de la pasada edición de la Vuelta a España, en la que los ciclistas probaron por primera vez en la historia esta ascensión.
Gracias a estos embajadores, dijo Lete Lasa, alrededor de un millar de aficionados llegan cada año al Gran Fondo Ézaro para desafiarse ante una “rampa diabólica con una subida sostenida de 2 kilómetros al 15% y cuestas del 30%” pero localizada en un paisaje exclusivo como es “la única fervenza de todo el continente que vierte las aguas de un río, el Xallas, directamente al océano Atlántico”. Una forma, como tantas otras que ofrece Galicia, de juntar “naturaleza, turismo y deporte para el beneficio de la sociedad”.
Impacto y Significado
No solo las competiciones profesionales y populares atraen visitantes. Muchos curiosos quieren contemplar de cerca las empinadas cuestas de O Ézaro y numerosos ciclistas aficionados se atreven a tratar de emular a sus ídolos en cualquier época del año. O Ézaro es ya no solo sinónimo de paisajes sin igual, sino también de deporte, esfuerzo y capacidad de superación.
Un acontecimiento de estas características será recordado en la memoria de miles de personas, pero también con algún detalle más mundano. Al menos, con una placa, como ya han decidido en el Concello de Dumbría, en la que figurará la fecha de la llegada y el nombre del ganador, Joaquím Purito Rodríguez. Además, desde el gobierno local pretenden dar continuidad a los casi dos kilómetros de subida, con señalizaciones de cada tramo (distancias, pendientes) para que los ciclistas aprovechen esos tramos en sus paseos o entrenamientos.
También corresponde al futuro saber si habrá nueva etapa en O Ézaro en próximas Vueltas. En Madrid ya se había apuntado que sí. Y estos días, de nuevo, lo mismo. Pero es algo que habrá que ver. «Dependerá de varios factores, entre eles as esixencias dos organizadores», apunta el alcalde, quien confía en que sí se pueda llevar a cabo.
El Entorno Natural del Mirador de Ézaro
Además de su atractivo deportivo, el Mirador de Ézaro se encuentra en un entorno natural impresionante. En este paisaje monumental los ciclistas encontrarán el monte Pindo, un lugar mítico, alrededor del cual giran numerosas leyendas y historias reales que asombran. Fue refugio para los maquis, albergó fortalezas desde la Edad Media y sus rocas esculpidas por la erosión ofrecen imaginativas formas. El río Xallas recorre la comarca que le da nombre hasta que, nos sus últimos kilómetros, queda encajada por la mole granítica del Pindo.
Lo destacable es que en todas las rías gallegas se repite la situación del Ézaro, pero en el resto de los casos, la cascada está escondida bajo el agua. La espectacular cascada del Ézaro estuvo escondida durante años por la explotación hidroeléctrica de su caudal por parte de Ferroatlántica, propiedad del empresario Juan Miguel Villar-Mir. Desde los años 80 del siglo XX, el salto de agua fue una especie de Guadiana que solo podía verse de vez en cuando.
En los primeros años, solo se abría cuando la empresa se veía obligada a aliviar el volumen de agua acumulado en las presa de Santa Uxía, río arriba. En el año 2000, Manuel Fraga y el empresario madrileño inauguraron una ‘cascada por horas’, que ‘abría al público’ los domingos de 12 a 14 horas, pero que el resto del tiempo era propiedad de Ferroatlántica.

Cascada del Ézaro. Fuente: Wikipedia
En definitiva, el Mirador de Ézaro es mucho más que un puerto de montaña; es un símbolo de la combinación de deporte, naturaleza y cultura en la Costa da Morte.