La historia del ciclismo está repleta de eventos que han sido interrumpidos por conflictos bélicos y crisis políticas. La Vuelta Ciclista a Croacia no es una excepción. Acompáñanos en un recorrido a través de los momentos más significativos que han marcado esta competición.

Interrupciones y Resurgimientos en el Ciclismo
Antes de la pandemia por el coronavirus, los ciclistas ya se habían visto obligados a detenerse por motivos más sangrientos, especialmente en Europa. Si me acompañan se lo cuento.
La Primera Guerra Mundial y su Impacto
A la Primera Guerra Mundial sus contemporáneos la llamaron “Gran Guerra”. Con todo, será el conflicto más devastador en cuanto a su relación con el ciclismo. Más allá de la suspensión de carreras, el 14-18 se lleva por delante a no pocos ciclistas profesionales. Algunos de ellos muy prominentes. Además, la guerra se entrelazó con bicis desde su mismo comienzo.
Efectivamente, la Grande Boucle había concluido apenas una semana antes, el 26 de julio de 1914. Victoria para Philippe Thys. Tardaría un lustro en volver. Entre medias, como dijimos… el caos. Tres ganadores de la prueba se dejan la vida en el campo de batalla. Lucien Petit-Breton, François Faber, Octave Lapize. También cae Lafourcade. Es decir, que a quienes franquearon en cabeza los cuatro grandes cols en la legendaria Luchon-Bayonne, verano de 1910, les quedaban solo un puñado de años por vivir.
Curiosamente en otros países se intentaba vender una cierta sensación de normalidad. Italia, por ejemplo. El Giro de Lombardía se disputa cada año, sin suspenderse ninguna vez (en 1917 y 1918 incluso llega a participar Alfonsina Strada). La San Remo falla solo en su edición de 1916. El Giro de Italia, eso sí, se suspende durante cuatro ediciones, entre 1915 y 1919.
Otras clásicas sí que hubieron de suspenderse. Fue el caso de la París-Roubaix, ausente del calendario competitivo entre 1915 y 1918. A su vuelta en 1919 las carreteras estaban en tan mal estado que los periodistas le pusieron un sobrenombre que aun dura hasta nuestros días. El Infierno del Norte. Lieja aun hubo de suspenderse antes, en 1914, porque la carrera debía celebrarse en unas fechas en las cuales Europa ya se iba calentando bastante. No volverá hasta 1919. Y De Ronde van Vlaanderen también estuvo sin celebrarse en el mismo periodo, pero esto tiene menos importancia, porque tan solo llevaba dos ediciones por aquel entonces.
Este Paul Deman tendrá más historias para contar sobre la Primera Guerra Mundial, cuando actúe como espía de la resistencia belga llevando documentos en un diente de oro que había ahuecado a tal efecto. Hasta que los alemanes le pillaron. Juicio sumarísimo un 10 de noviembre de 1918, condena a ser fusilado en el siguiente alborear. Sucede que el destino es caprichoso, y resulta que esa misma noche se firma el armisticio, así que aquí no nos cargamos a nadie, cojones, a ver si nos van a acusar de asesinato.
La Guerra Civil Española: Un Paréntesis Doloroso
Las suspensiones que se producen en un solo país. A causa, claro, de una contienda civil. El más doloroso, por cercano, es la Guerra Civil Española. Tres años sin Vuelta Ciclista. La de 1936, segunda edición, terminó frisando junio. El doce de ese mes, solo que del año 1940, retornará la carrera.
Las otras dos grandes carreras que se celebraban en la España de la época también debieron suspenderse a causa de la Guerra Civil. La Volta, casualidades de fechas, solo perdió dos ediciones, y tuvo el mismo vencedor antes y después en la figura de Mariano Cañardo. Solo le cambiaron la bandera, claro. País Vasco estuvo ausente desde 1936 y solo volvería en 1968, así que la cosa fue más allá del parón bélico.
Por su parte la Vuelta a Levante estuvo sin correrse de 1934 a 1939, la Vuelta a Asturias tuvo un traspiés en 1929 y no se volvió a organizar hasta 1946 y tanto Galicia como Andalucía vivieron altibajos entre crisis de dineros y sangre derramada. La Vuelta a Cantabria, por último, anduvo que sí, que no, entre 1927 y 1939.
Curiosamente los Campeonatos de España de ciclismo en ruta sí que tuvieron una cierta continuidad. El de 1936 se celebró en Palma de Mallorca, mes de junio (contrarreloj de 150 kilómetros, un paseo), mientras que las ediciones de 1938 y 1939 tuvieron lugar en Bilbao y Santander, respectivamente. Solo faltó la de 1937, que ya hubiese sido milagroso.
La Vuelta a Yugoslavia y los Conflictos Balcánicos
El otro ejemplo de paréntesis bélico en Europa provocado por guerra civil lo tenemos, claro, en la Vuelta a Yugoslavia. En el palmarés hay mucho nombre escrito con alfabeto cirílico, unos cuantos búlgaros y alemanes, algunos soviéticos de apellido impronunciable (sobre todo a partir de los años setenta) y ciertos viejos conocidos de todos.
El caso es que en 1989 ya poco sentido tenía una Vuelta a Yugoslavia, cuando Yugoslavia apenas existía más allá de la imaginación popular. Eslovenia y Croacia cada vez presionaban más para conseguir más y más atribuciones financieras y de gobierno, y Serbia cada vez presionaba más para cepillarse unos cuantos bosnios al oeste y algunos kosovares al sur.
La Segunda Guerra Mundial: Un Nuevo Parón
Se lo advertimos más arriba… lo de “Gran Guerra” era demasiado optimista. Efectivamente, a partir de junio de 1939 el género humano se vio inmerso en la (esta vez sí, espero que no nos equivoquemos) mayor conflagración bélica de su Historia. Durante seis años. Y el ciclismo, claro, que se vuelve a parar.
El Tour, por ejemplo, deja de celebrarse entre 1940 y 1946. Y no por falta de interés de algunos, ¿eh?, no se crean. Nazis, más que nada, que querían levantar el animo a los franceses después de las bombas, y los abusos, y las muertes. Así que, con el único objetivo de subirle la moral a los enfants de la patrie, las fuerzas invasoras encargaron a Jacques Goddet que organizase un Tour de Francia para el año 1942.
El Giro suspendió menos ediciones. Solo entre 1941 y 1945 no se disputó. Antes y después… leyenda. En 1946 una cosa que dieron en llamar Giro de la Rinascita, Giro del Renacimiento. Imaginen, ahí es nada. Y en 1940 otra cosa. La presentación de un jovencito convertido, casi inmediatamente, en gesta. Fausto Coppi. Apenas veinte años y ya gana su primer Giro.

La CRO Race: Un Regreso a la Competición
Otra unidad de Caja Rural-Seguros RGA disputará entre martes y domingo la séptima edición de la CRO Race, carrera a la que regresan tras participar ya en 2017 y 2018. La formación verde alinea un bloque muy competitivo para medirse a un pelotón de entidad.
Al Caja Rural-Seguros RGA le aguarda una intensa semana de competiciones. Un primer bloque se medirá a un consagrado pelotón World Tour en las cuatro jornadas de la segunda edición del Giro de Sicilia. Comandados por José Miguel Fernández, Caja Rural-Seguros RGA presenta un bloque con capacidad para dejarse ver en los diferentes terrenos que ofrece la competición siciliana, liderados en montaña por Julen Amézqueta, Jhojan García o Sergio Martín.
José Miguel Fernández, director deportivo de la formación, explica que "es una vuelta que se divide en dos partes. Tenemos dos primeros días con llegada al sprint bastante clara en donde esperamos que David se pueda desenvolver bien y después otras dos etapas con montaña, puertos duros y exigentes, para las que contamos con corredores como Julen Amézqueta o Sergio Martín, que demostró en Gran Bretaña que se encuentra en buen momento. Esperamos que hombres como Jhojan o Orluis, que han pasado secuelas físicas por el Covid, vayan encontrando su golpe de pedal y pueden sorprendernos.