Vidaurre Bikes, la tienda de bicicletas ubicada en Los Ingleses, es solo la parte visible de una vida enfocada en las ruedas. Hace poco más de 3 años abrió la tienda en Chicureo, decidiendo centrar su trabajo y vida en el mundo de la bicicleta, y es que desde niño a estado ligado a este deporte.

“Para mí el deporte ha sido siempre un eje en mi vida”, enfatiza Cristóbal. Y es a través de sus hijos que se ha vuelto a involucrar con la bicicleta llevándolos a las carreras, haciéndoles clases a ellos y otros niños, y ahora con la tienda y el negocio integral de la bicicleta.
Un sueño hecho realidad
“Esta tienda para mi significa muchas cosas; mi pasión por la bicicleta, crecí pedaleando, y siempre soñé con tener una tienda. Gracias a las vueltas de la vida, lo conseguí, y esto significa poder hacer lo que más me gusta: compartir una pasión.
Apoyo de Specialized
Desde Specialized se mostraron felices de comenzar esta etapa en conjunto y el Market Leader de Specialized Chile, Juan Criado, dijo: “Estamos orgullosos de este paso que damos como marca, de sumar a la rodada a la familia Vidaurre Kossman, con su increíble trayectoria en la historia del ciclismo nacional, sus grandes logros, dos campeones mundiales. Pero por sobre todo, destaca su cercanía y aporte a la comunidad ciclista.
Cristóbal Vidaurre: De Ingeniero Comercial a Pionero del Ciclismo
Este Ingeniero Comercial de profesión pasó varios años de su vida trabajando en retail -siempre en áreas deportivas-, para luego dedicarse a importar productos de China, negocio que decidió cambiar por Vidaurre Bikes: su tienda, la cual además de venta, tiene servicio técnico, hacen paseos, clases de MTB, y apoyan en las diferentes cicletadas que se organizan en el sector. “Intentamos promover todo lo que sea uso de la bicicleta.
Algo que su padre también entiende y admite. El ex piloto de rally y participante del Dakar, siempre ha sido seguidor de los deportes de ruedas, al punto de que fue uno de los pioneros del Mountain Bike en Chile, compitiendo en el primer Mundial de la disciplina en 1990. Pero esa devoción ha seguido hasta el día de hoy, logrando ganar el Mundial Master en 2022. Una carrera que se ha mantenido por la pasión que le genera y por sus hijos: “Así les podía seguir entregando lo que a mí tanto me costó aprender. Me mantuve activo para acompañar a Martín y a la Catalina a hacer los circuitos antes de las carreras, para darles consejos, decirles en esta parte ‘preocúpate de este detalle o en esta tienes que tomar agua’ u ‘ojo con este sector’”, comenta, con un visible orgullo por sus hijos.
Impulso al Ciclismo Infantil
“De mis 3 hijos, dos compiten hace tiempo. Martín (17) salió campeón panamericano por segundo año consecutivo en la categoría Junior, ahora en Colombia. Lleva 7 años haciendo clases a niños desde los 6-7 años (bicicleta aro 20), hasta los 17 años. Hay 3 grandes grupos, donde el denominador común -cuenta Cristóbal- es que los niños adquieran cariño por la bicicleta y ojalá sigan practicando este deporte para siempre. “La idea es transformarla en una compañera de vida.
“Se me ocurrió instalar la tienda en Chicureo, porque acá hay muchos cerros para andar en bicicleta, familias jóvenes, y vi que faltaban actores más involucrados con este deporte. Las clases son una vez por semana a partir de las 4:00 pm.

Martín Vidaurre: Un Campeón en Ascenso
Yo venía por la medalla de oro | Martín Vidaurre
Obviamente, gran parte de la atención se la lleva Martín, por lo explosiva de una carrera que ya sabe lo que es ganar a lo largo del mundo y que este 2023 vivirá un gran cambio. Con 22 años (el 18 de febrero cumple 23) dejará los Juniors y pasará a competir en la categoría Elite, la más importante del planeta. Además, no se conforma solo con el Cross Country Olímpico, sino que también deja marca en el ciclismo en ruta, ganando el fin de semana recién pasado la Vuelta de Porvenir. Otra muestra de un potencial que parece destinado a llevarlo entre los mejores del planeta.
Pero el nuevo ciclista de la marca Specialized no se confía. Sabe que se viene un gran desafío en esta nueva categoría. “Este gran salto estoy recién preparándolo. Llevo cuatro años en una categoría que, claro, te prepara, pero al final uno nunca sabe, no hay manual, entonces estoy dispuesto a correr riesgos, a aprender. Tengo en cuenta que tengo que hacer algo diferente para estar arriba”, comenta desde Vidaurre Bikes, la tienda ubicada en Chicureo, que lidera su papá hace más de diez años.
Es ese uno de los puntos clave para entender cómo Martín y Catalina lograron dominar el ciclismo Cross Country a nivel país. “Siempre fuimos una familia enfocada en el deporte. Yo crecí escuchando a mi papá hablar de motos, autos de rally y bicicletas. Siempre nos guiaron al deporte, pero todo cambió cuando me fui a Europa. Fue un salto súper difícil de hacer, fue tirarme a la piscina y realmente dedicarme a esto. Ese ambiente de familia me ayudó un montón y me sigue ayudando, de hecho, por eso estoy con Specialized. Lo primordial era cerrar con una marca con la que pudiera trabajar en conjunto con mi familia”, afirma antes de aclarar: “Soy uno más del puzzle. Mi hermana se lo ganó y mi papá también”.
Catalina Vidaurre: Promesa del Ciclismo Femenino
La importancia familiar también es replicada por Catalina Vidaurre, hija del medio de la familia y representante nacional en competencias internacionales. La ciclista, que este año vive su última temporada Sub 23, es enfática con el rol de su papá en la formación: “Él tuvo mucho que ver con todo esto, incluso cuando chicos nos llevaba en bici al colegio. Mi mamá también fue súper presente, apoyándolo en estas locuras. Todo comenzó siendo muy familiar, por eso me gustó tanto, pero también era algo que hacía una vez a la semana. Ya con 15 años como que dije que era algo para todos los días”, confiesa.
Ambos deportistas compitieron en la modalidad cross country del mountain bike y el primero en salir al recorrido en el Club Deportivo Universidad Católica fue Martín. El ciclista tuvo un arranque explosivo y se mantuvo en el primer lugar por largos pasajes de la carrera. Ya en la recta final, en la sexta vuelta, Vidaurre fue sobrepasado por el canadiense Gunnar Holmgren, quien logró mantener la posición y se quedó con la medalla de oro. “Se me escapó la de oro, era lo único que quería. La temporada fue larga, pero recibir todo el apoyo de la gente es impresionante y voy a volver más fuerte que nunca. Cada día aprendemos más y ojalá que llevemos el deporte chileno adelante”, manifestó Martín, quien también competirá en el ciclismo de ruta de Santiago 2023 (revisa la programación AQUÍ).
Cerca de una hora después del término de la carrera masculina fue el turno de Catalina, hermana menor de Martín. Vidaurre mostró sus credenciales desde el inicio de la prueba y logró consolidarse en el grupo de avanzada. “A principios de año me tocó una enfermedad que ni yo creía que existía y que fue muy triste. Yo pensaba que este año iba a ser todo perdido, pero pasito a pasito me fui superando y logré estar aquí. Competir y haber ganado la plata fue irreal.
Un Legado Familiar en el Ciclismo Chileno
Cristóbal es el padre. Martín y Catalina los hijos. Tres referencias del ciclismo chileno, cada uno en su forma. El padre, por su rol como pionero del deporte y destacado campeón en los años en que la disciplina no tenía siquiera Federación en Chile. El hijo mayor, como uno de los atletas más exitosos que ha tenido la nación: campeón Mundial Sub 23, bronce Panamericano con 19 años y deportista olímpico en Tokio 2020. Y, Catalina, como una de las grandes promesas que hay en el país y representante nacional de cara a los Panamericanos de 2023.Juntos dan con una de las familias más exitosas del deporte chileno. Un logro que han cosechado con esfuerzo, trabajo y mucha cercanía. Todos van en una misma dirección y destacan el rol que ha tenido ese núcleo para el desarrollo de sus carreras y su vida. Los tres entregan a La Tercera su visión y sus historias para llegar al lugar donde están. Metidos entre bicicletas, campeonatos mundiales y montañas.
Son una comitiva única, cercana y entregada. Martín y Catalina compitiendo en Copas del Mundo o Panamericanos. Cristóbal enseñando a decenas de niños en Chicureo, mientras sigue vibrando con los logros de sus hijos. El año entrante será clave para los Vidaurre, con Santiago 2023 y nuevos desafíos en el horizonte.