Nápoles es una ciudad que captura el corazón de quien la visita, una mezcla de caos, belleza y encanto que la hace única. Como decía Goethe, "quien haya visto Nápoles no conocerá nunca la tristeza". Nápoles reúne todos los tópicos, el de la Italia de jazmines y enredaderas y Guccis en los escaparates, de sonidos de disparos y fruteros cantarines, de ropa tendida y señoras en pantuflas, de altares a santos y a Maradona, de reggaetón en dialecto y de ópera en el Teatro más antiguo del mundo, el San Carlo, de pizza fritta (los restaurantes La Masardona o Di Matteo, son sus templos), caffé espresso (En Caffé Gambrinus) y casi espeso, castillos en el mar (Castel dell’Ovo y el Maschio Angioino) y hojaldres con riccotta azucarada (en Attanasio).
Nápoles es como ese amor que sabes que no te conviene en absoluto y al que vuelves una y otra vez. Impredecible, canalla, descarado, totalmente caótico y, sin embargo, ególatra y altivo, encantadoramente procaz, incluso maleducado. A veces, provinciano, hortera y hasta chabacano. Otras, en cambio, de gusto exquisito, insultantemente bello, naturalmente chic. Una mezcla perfecta entre lo primitivo y lo urbanita. Tan vivo que agota, tan divertido que abruma, tan loco que fascina. Al que amas sin motivo cuando te sobra más de uno para odiarle. Que es pasional y ardiente como un volcán, y también tan destructivo como la colas de lava. Un amor que te desespera, que es informal, que se ríe demasiado alto, que come con la boca abierta y se mancha su camisa de hilo porque lo hace con las manos… Y aún así, tiene un atractivo tan potente que es imposible desasirse de él. Está fuera de cualquier norma, desafía a la ley, nada en él tiene explicación porque, al mismo tiempo que te roba la vida con violencia, te la regala con un sola sonrisa.
Nápoles es un destino perfecto para pasar uno o dos días completos, que te permitirán conocer sus barrios más populares, visitar sus principales puntos de interés y sobre todo, probar algunas de las mejores pizzas del mundo. Además de descubrir todas estas maravillas, el verdadero encanto de la ciudad es su ambiente caótico e incluso, un poco decadente. Antes de continuar queremos decirte algo: Nápoles es una ciudad hecha para los napolitanos, como debe ser. Creemos que no tiene termino medio, o la amas o la odias.
Si Roma es un museo al aire libre, Nápoles es un teatro bajo el cielo. Una ópera y también un circo. Porque Nápoles reúne todos los tópicos, el de la Italia de jazmines y enredaderas y Guccis en los escaparates, de sonidos de disparos y fruteros cantarines, de ropa tendida y señoras en pantuflas, de altares a santos y a Maradona, de reggaetón en dialecto y de ópera en el Teatro más antiguo del mundo, el San Carlo, de pizza fritta (los restaurantes La Masardona o Di Matteo, son sus templos), caffé espresso (En Caffé Gambrinus) y casi espeso, castillos en el mar (Castel dell’Ovo y el Maschio Angioino) y hojaldres con riccotta azucarada (en Attanasio).
Y camina hasta el mar como un cicerone improvisado por esta ciudad de la que se dice guarda aún el espíritu de las ciudades antiguas, de Roma o de Grecia porque, en vez de ampliar sus límites, cada civilización ha construido encima de la anterior como si la ciudad fuera una inmensa lasagna que esconde, en cada una de sus capas, el paso del tiempo y el esplendor del pasado.
Spaccanapoli: El corazón histórico de Nápoles
Un paseo por Spaccanapoli (lo cual significa, literalmente, “parte Nápoles” o “rompe Nápoles”) es una larga, estrecha y pintoresca cicatriz que atraviesa el centro histórico de la ciudad de este a oeste. Sin embargo, su existencia se remonta aún más en la historia, hasta los tiempos griegos de la ciudad de Parténope. Entre estos destacan la iglesia del Gesù Nuovo, con su inconfundible y oscura fachada almohadillada, el complejo de Santa Clara, la capilla de San Severo o la basílica de San Lorenzo Maggiore.
Durante el paseo por Spaccanapoli, además de esquivar a más de una vespa, podrás disfrutar de tiendas con productos frescos y tradicionales, antiguas iglesias y palacetes, restaurantes de comida casera y sobre todo, de la vida en la calle y los balcones de los napolitanos. Entre sus lugares más populares se encuentra el Bar Nilo, famoso por tener un altar dedicado al ídolo napolitano Maradona, y el Scaturchio, donde puedes probar los dulces típicos sfogliatelle y babà.
A parte de esta presencia por doquier, es posible acudir a auténticos templos. Un ejemplo de ello es el bar Nilo, en plena Spaccanapoli.
Qué ver y hacer en NÁPOLES 🇮🇹 Guía de Nápoles
Un paraíso para el paladar
En 2017, la Unesco declaró la pizza napolitana patrimonio inmaterial de la humanidad, así como el oficio de pizzaiolo. Más allá de reconocimientos al alcance de pocos alimentos, lo que es una realidad es que la pizza es la reina de la gastronomía partenopea, aunque competencia no le falta. En estos abarrotados locales es posible degustar las sencillas pero efectivas recetas de la pizza tradicional napolitana, con sus bordes altos y su masa tan tierna y esponjosa como inconfundible. Los nombres propios de esta tradición tan golosa son el babà al ron, la pastiera napolitana y la sfogliatella, uno de los dulces más típicos elaborado con hojaldre y crema de queso ricotta.
La pizzería más turística de la ciudad es L’Antica Pizzeria da Michele, en la que Julia Roberts se comía una fotogénica pizza en la película «Come, reza y ama«. Nosotros fuimos a probarla y tenemos que decir que, aunque está buenísima, se forman largas colas y hay que esperar fuera tu turno, por lo general, bastante rato. Otra de las más concurridas y conocidas es Gino Sorbillo, el rey de la pizza, situada en Via dei Tribunal.

La pizza napolitana, un símbolo de la gastronomía de Nápoles.
Barrio Español, el corazón de Nápoles
Todo aquel que busque la esencia más auténtica de Nápoles debe adentrarse, pese a su nombre, en el barrio Español. Ya desde aquel momento, las calles de este vecindario resultaron problemáticas por la criminalidad que proliferaba en su laberíntico entramado. En el barrio Español conviven majestuosos palacios del siglo XVII con ruinosos bloques de viviendas Hoy, afortunadamente, la situación ha mejorado notablemente. Gracias a esto, los itinerarios y guías ya se aventuran a traer turistas hasta sus calles, los cuales se asombran con los contrastes de un barrio donde es posible pasar de un majestuoso palacio del siglo XVII a un destartalado bloque de viviendas sin ni siquiera girar la esquina.
Devoción por san Genaro
Pocos santos están tan ligados a una ciudad como san Genaro lo está a Nápoles. Su milagro más famoso no fue realizado en vida, sino que tiene lugar tres veces cada año: el sábado previo al primer domingo de mayo, el 19 de septiembre (fiesta patronal del santo) y el 16 de diciembre. En estos días, la sangre del santo pasa de un estado sólido a líquido sin explicación racional aparente. La devoción por san Genaro se palpa en cada rincón de la ciudad Pese a que esta devoción por el santo se palpa en cada rincón de la ciudad (no hay más que fijarse en balcones o escaparates para ver sus estampas), su figura cuenta con dos puntos clave. De origen paleocristiano, el nivel más antiguo fue construido en el siglo II, aunque no fue hasta el siglo IV cuando el santo napolitano halló sepultura entre sus galerías. El otro lugar clave en torno a San Genaro es la catedral de Santa María Asunta, concretamente su capilla del Tesoro. Entre sus joyas más preciadas se encuentra la capilla del tesoro, donde se guardan más de 50 figuras de plata, entre ellas la de San Gennaro, patrón de Nápoles, además de alguna de sus reliquias como su sangre.
Pasión por el fútbol
A pesar de lo escrito anteriormente, es mejor no hacer elegir a un napolitano entre San Genaro o el fútbol: la respuesta podría sorprender… O no. No en vano el alcalde de la ciudad decidió cambiar el nombre de su estadio, San Paolo, por el del astro argentino tras el fallecimiento de este el pasado 25 de noviembre. La pasión futbolística por el Nápoles y 'el Pelusa' trasciende el terreno de juego Sin embargo, y al igual que sucede con el patrón de la ciudad, la pasión por el Nápoles y el Pelusa trasciende el terreno de juego.
Estos tours los realiza la Asociación Cultural Nápoles y puedes consultar los horarios en su página oficial. Nosotros hicimos los dos y tenemos que decir que nos pareció una de las visitas más interesantes de la ciudad.
Casual Hoteles y su compromiso con la cultura y la sociedad
La cadena Casual Hoteles ha empezado el 2026 impulsando su sólida política de responsabilidad social. En esta ocasión, ha suscrito su primer acuerdo de colaboración con una empresa agroalimentaria, que busca promocionar los hábitos saludables, al tiempo que apoya proyectos de investigación y divulgación en favor de la salud y el bienestar infantil.
Casual Hoteles nació en España con una convicción clara: viajar es también interpretar el mundo. Desde su fundación en Valencia en 2013 por Juan Carlos Sanjuán, la cadena ha trabajado para que cada hotel sea más que un lugar donde dormir; que sea un universo narrativo en el que el diseño, la creatividad y la identidad local se funden. Su red abarca ciudades tan diversas como Valencia, Madrid, Barcelona, Benidorm, Bilbao, Cádiz, Granada, Málaga, San Sebastián, Sevilla e Ibiza en España; Lisboa y Oporto en Portugal; Florencia y Milán en Italia; y Atenas en Grecia.
Además, Casual Hoteles integra la sostenibilidad y la solidaridad como ejes estratégicos de su modelo de negocio, a través de iniciativas como su política de solidaridad, el proyecto medioambiental Bosque Casual -orientado a compensar la huella de carbono mediante la reforestación- y la Habitación Solidaria, que destina parte de sus ingresos a apoyar causas sociales. La cadena mantiene un firme Código Ético y apuesta por un crecimiento responsable que sitúa a las personas y al planeta en el centro de su actividad.
| Lugar | Descripción | Horario de visita |
|---|---|---|
| Spaccanapoli | Calle que atraviesa el centro histórico de la ciudad. | - |
| Bar Nilo | Famoso por tener un altar dedicado al ídolo napolitano Maradona. | - |
| Capilla del Tesoro de San Gennaro | Guarda más de 50 figuras de plata y reliquias de San Gennaro. | Todos los días de 8h a 12:30h y de 16:30h a 19h. |
| L’Antica Pizzeria da Michele | Pizzería famosa por aparecer en la película "Come, reza y ama". | - |