Consejos esenciales para comprar una moto de agua y conducir con seguridad

Llegó la hora de comprar o renovar la moto. Cuando es 0 kilómetro es fácil, eliges la que más te gusta, que se ajuste a tus necesidades, gustos, bolsillo y listo; pero cuando es usada, ¿cómo elegir una buena moto? Primero establece un presupuesto; después, saber para qué quieres la moto que vas a comprar, qué uso le darás y si eventualmente sería fácil de vender.

Por ejemplo, si buscas una moto funcional, para ir del trabajo a la casa, ida y vuelta, una moto hasta los 200 cc es más que suficiente.

5 señales de que una motocicleta usada está en malas condiciones

¿Qué revisar en una moto usada antes de comprarla?

Si cotizaste, llamaste, preguntaste y encontraste alguna moto que te interesa, entonces anda a revisarla, mirarla y probarla. Antes de eso, es bueno obtener el Informe Autofact para conocer su historial y no comprar un problema.

Hecho eso, puedes revisar y probar la moto:

1. Revisar exterior, chasis y componentes

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Antes de echarla a andar mírala bien, sus plásticos, el chasis, que se vea en buen estado, sin soldaduras extrañas ni pintadas raras en la estructura. Que sus accesorios estén todos sin mayores rayones o rotos, son indicios que la moto ha tenido una vida lejos de las caídas.

Súbete a ella, con los pies en el suelo prueba la suspensión hacia arriba y abajo; la moto debe volver a su posición, sin resistirse, ni crujidos extraños y que no rebote. Ve si se siente recta, bien balanceada y si es que te acomoda la posición de manejo.

Revisa las ruedas, es fácil. A simple vista ve que no tengan ningún “huevo”, que a veces se hacen en el perfil del neumático o en parte del dibujo, ya sea por mal uso o porque el neumático ya está viejo. Verifica que el neumático tenga dibujo. Recuerda que en la moto los neumáticos son aún más importantes, porque accidentarse por un derrape o problema de tracción es una posibilidad real.

Prueba los frenos. Es fundamental que no chirríen si es que son de disco y que respondan a tiempo en el caso de los frenos de tambor. Pedal y manilla no deben estar demasiado duros y volver cuando los presionas.

Revisa cerca de los discos y tambores de frenos si es que hay fugas o algún signo de desgaste o maltrato. Las mantenciones de frenos y suspensión suelen ser baratos.

2. Revisar el motor

Quizás lo más difícil de chequear a la hora de ver y revisar una moto usada. Puede haber signos evidentes y otros no tanto que revelan informaciones importantes respecto del estado del motor de la moto.

Si el motor está demasiado limpio, podrían haberlo lavado. Cuando la pruebes fíjate después si se ve algún tipo de “transpiración” de lubricante en las juntas de motor. Enciéndela. En frío debería partir fácil y quedarse encendida en ralentí. Comprueba si humea algo por el tubo de escape. Si estás al medio día y no hace frío, no debería humear nada.

Las motos con inyección se quedan aceleradas un poco en frío y luego se estabilizan. Mientras que las motos carburadas, si es que hace mucho frío, con el “chupete” algunos segundos la moto debería tomar el aire necesario para ganar temperatura y mantenerse encendida. Los vehículos tienden a humear vapor en las mañanas y noches muy frías, aunque ese vapor es condensación de humedad dentro del tubo de escape, no significa que haya agua en el motor ni nada parecido.

Si sale humo negro, podría haber problemas en la bujía o carburador; si sale gris o blanco intenso, a veces medio azulado, es que está quemando aceite; y si sale blanco transparente, entonces es vapor de condensación por el frío del clima.

Es ideal que cuando llegues a ver la moto esté con el motor frío y no hayan calentado el motor antes.

3. Transmisión de la moto

La mayoría de las motos tiene transmisión por cadena, pero también existen las correas y el cardán, como en los autos. La transmisión en sí, además incluye la rueda trasera, el piñón y la corona, que es por donde pasa la cadena, o la correa en algunas motos de paseo.

Vamos a centrarnos en la cadena. Debe estar bien tensada, con los dientes de piñón y corona redondeados; si están puntudos, piñón y corona están pidiendo reemplazo. No debe tener juego axial ni ningún componente suelto.

A la vez, la tensión de la cadena no es al máximo; sino que, si la tomas con la mano, deberías poder moverla hacia arriba o hacia abajo en un rango de unos 2-3 centímetros. Si la transmisión está muy desgastada, los tensores de la cadena están tensados al máximo.

4. Prueba la moto

Quien vende la moto debería dejarte dar una vuelta en la moto, pero si no lo hace ofrécele dejarle tus documentos o algo en garantía para que no crea que te vas a robar la moto. Triste, pero pasa.

Cuando comiences a andar, al soltar el embrague, la moto debe salir sin patinar y tranquila; sin sobresaltos ni nada extraño. Un embrague desgastado hace patinar o te podría dificultar pasar los demás cambios.

Ve si se balancea bien la moto, usa el cuerpo para doblar, acelera un poco, pasa marchas, baja de marchas, frena y repite. No debe haber ruidos extraños, la moto no debe estar torcida; es decir, sentirse bien alineada: debe tener un andar suave y fluido.

Si hay algo raro en el andar, que no es el motor, podría ser el chasis torcido, mal alineada o algún problema en la horquilla, por ejemplo.

Si ya anduviste a una buena velocidad, frenaste e incluso esquivaste algún obstáculo, podrías hacer la última prueba: si hay una bajada, acelera y tírate, en una marcha más bien reducida, como segunda.

Consejos para conducir una moto bajo la lluvia

Todo motorista sabe que uno de los grandes factores de riesgo durante el manejo de una motocicleta es la lluvia y el pavimento mojado. Las lluvias aumentan potencialmente los riesgos de accidente en motocicleta, por lo que habrá que ser más prudente y responsable tras el manillar.

Siempre he dicho que en moto de cualquier forma llegamos antes, entonces, ¿para qué correr? Si practicamos lo primero, no habrá necesidad de recurrir a lo segundo.

Aquí tienes algunos consejos para conducir con seguridad bajo la lluvia:

  1. Con la lluvia nunca se sabe, así que será mejor que tengas a la mano ropa impermeable o, por lo menos, una parka totalmente repelente al agua.
  2. La lluvia puede resecar la cadena y todo el kit de arrastre. Lava y lubrícala por lo menos cada tres semanas, en caso de que la moto sea de uso diario.
  3. Carga con herramientas básicas e incluye un kit para reparar pinchazos (llantas tubeless).
  4. Mantén los niveles óptimos del líquido de frenos. Si constantemente se debe rellenar, es señal de desgaste en las balatas.
  5. Si tu casco no cuenta con sistema Pin-lock o anti-empañante, puedes poner un poco de jabón líquido en la visera, esto impedirá que se empañe mientras llueve.
  6. Si las gomas están llegando al fin de su vida útil, estás a tiempo de reemplazarlas.
  7. Parecen inofensivas, pero pueden ser una verdadera trampa cuando se mojan.

Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de tu moto con mayor seguridad, tanto al comprar una usada como al conducirla bajo la lluvia.

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