Los más veteranos seguro que recuerdan las motos con sidecar tan populares durante los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, un concepto que, para los más jóvenes, salvo que sean aficionados a los vehículos clásicos, seguro que no les suena para nada. Hasta la aparición de los primeros turismos populares en la década de los sesenta, las motos con sidecar sirvieron de elemento de movilidad para muchas familias. De hecho, la moto con sidecar ocupó el papel de vehículo familiar durante las dos posguerras hasta que el automóvil se popularizó y acabó asumiendo ese papel.
Una moto con sidecar es un vehículo de tres ruedas que combina la emoción de una motocicleta con la estabilidad adicional de un sidecar adjunto a un lado. El sidecar de una moto le da un toque diferente y clásico a la vez que facilita el transporte de pasajeros, que van más cómodos que yendo de “paquete”.
En este artículo, exploraremos la historia, la conducción, la legislación y los modelos más populares de motocicletas con sidecar.
Entrenamiento de Sidecar - Cómo conducir una motocicleta con sidecar Ural Sidecars
Historia del Sidecar
El momento exacto en el que alguien decidió acoplar un carrito lateral -un “side car”- a una moto para ampliar su capacidad se desconoce aunque, como casi todo en esto del motor, se atribuye a una marca inglesa -la Oakleigh Motor Company- la primera en comercializarlos a principios del siglo XX. El origen del sidecar sigue siendo, después de tantas décadas, motivo de controversia histórica: para algunos, se trata de un invento francés de finales del XIX; para otros, fueron los ingleses, y muy concretamente la compañía británica Oakleigh Motor Company, quienes lo crearon a principios del XX.
El sidecar tiene sus raíces en la Primera Guerra Mundial, cuando se utilizaba para transportar soldados y equipo militar. Quienes pronto se dieron cuenta del potencial de los sidecar fueron los militares. Resultaban rápidos, baratos y ágiles y armados con una ametralladora pesada se convertían en un vehículo temible para moverse por el frente. Si bien fueron empleados con profusión por todos los ejércitos durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, en la memoria colectiva quedan grabadas especialmente las imágenes de las imparables BMW y Zundapp con sidecar avanzando por Europa. Unas máquinas, más allá del régimen al que servían, que aún hoy levantan admiración por su potencia, tecnología y diseño.
Fuera de los escenarios bélicos, y ya con la explosión definitiva del automóvil como vehículo de masas, el sidecar fue perdiendo peso en el mundo de la movilidad hasta quedar relegado al rol anecdótico que tienen hoy. Para los moteros de siempre siguen siendo una aberración; presentan todas las desventajas de la moto (frío, lluvia, poca capacidad de carga, riesgo...) pero ninguna de sus ventajas de agilidad, capacidad de “ratoneo” entre el tráfico...

Sidecar militar utilizado durante la Segunda Guerra Mundial.
Conducción de una Moto con Sidecar
Un sidecar es efectivamente una moto... pero no se conduce como tal. Y ese es el secreto: manejar un sidecar es una experiencia diferente que requiere de habilidad e incluso de cierto aprendizaje previo. Son vehículos diseñados para circular a velocidades más tranquilas que las motos convencionales y que por razones obvias no pueden inclinarse en los virajes.
A diferencia de una motocicleta convencional, un sidecar no se inclina en las curvas, sino que mantiene una posición fija. Además, el centro de gravedad se ha desplazado hacia un lateral. Sus tres ruedas están colocadas en ejes asimétricos y la rueda motriz se sitúa descentrada respecto al eje de la marcha, lo que hace que el peso se concentre en uno de los lados.
Como norma general, al acelerar todo el conjunto tenderá siempre a a irse hacia el lado del sidecar y al frenar, al contrario. Rodando en línea recta hay que hacer bastante esfuerzo para mantener el conjunto en el sitio. En las curvas a la derecha -el lado del sidecar en Europa- el giro se hace a base de manillar y no de inclinación y para los virajes a la izquierda hay que aprovechar la tendencia natural del vehículo a irse hacia ese lado al frenar. ¡Y todo ello intentando mantener la tracción y la rueda del sidecar en el asfalto!
Conducir, en resumen, un sidecar tiene muy poco que ver con hacerlo en una moto e incluso para los moteros más expertos es conveniente acudir al asesoramiento y tomar clases prácticas con profesionales antes de dar el salto a las tres ruedas.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que manejar una motocicleta con sidecar es muy distinto a hacerlo sin él. La conducción es mucho más plana, no se comporta igual con el sidecar lleno o vacío y el viento afecta de forma distinta a su estabilidad, por lo que, en caso de haber viento de costado, se ha de reducir la velocidad para no comprometer su estabilidad.
Antes de conducirlo (y muy especialmente si es en un viaje largo) es recomendable invertir el tiempo que sea necesario en familiarizarse con su peculiar forma de comportarse. Una de las maniobras más complicadas es la de los giros, tanto a la izquierda como a la derecha. Antes de girar, reduce la velocidad y anticipa el grado de giro que necesitas.
Si viajan dos personas, el acompañante ha de ir dentro del sidecar, ya que si ambos van sobre la moto, esta podría volcar al tomar una curva.
Consejos para la conducción segura
- Familiarízate con el vehículo antes de realizar viajes largos.
- Reduce la velocidad en condiciones de viento.
- Asegúrate de que el peso esté distribuido correctamente.
- Toma cursos de manejo especializados.
Legislación en España
Los sidecar son perfectamente legales en nuestro país y la oferta, aunque minoritaria, existe. Para conducir uno hay que estar lógicamente en posesión de la licencia motociclista correspondiente.
El Reglamento General de Conductores autoriza a que los titulares del carnet A1 puedan conducir motos con sidecar siempre que la cilindrada del la moto no supere los 125 cc, una potencia máxima de 11 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,1 kW/kg. Estaríamos pensando, por ejemplo, en un sidecar acoplado a un scooter de 125. También con el carnet de coche se podría conducir un sidecar así.
La licencia A2 también lo permite siempre y cuando se cumplan las limitaciones legales de potencia máxima de 35 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,2 kW/kg. Y lógicamente también los titulares del carnet A podrán conducir motos con sidecar, ya que ese permiso de conducción autoriza a conducir todo tipo de motos así como triciclos de motor.
Eso sí, hasta los 21 años no se pueden conducir triciclos de motor cuya potencia máxima exceda de 15 kW.
Y como norma general todos los ocupantes del sidecar debe usar el preceptivo casco y los menores de 12 años no pueden viajar como pasajeros en él, con la excepción de si la moto la conducen sus padres o tutores, en cuyo caso la edad mínima se rebaja hasta lo 7 años pero nunca menos.
Colocar un sidecar en una moto es una reforma de importancia según el Manual de Reformas de Vehículos, por lo que requiere homologación. El mismo manual recoge que el acoplamiento de un sidecar a una motocicleta implica siempre cambio de categoría a L4e y que éste no deberá alterar las condiciones del bastidor original.
Es importante tener en cuenta que el sidecar debe tener un tamaño proporcional a la moto y disponer de ciertos elementos: un piloto trasero rojo, en el lado derecho, para avisar de la anchura total del conjunto; la placa de matrícula en la parte posterior; y un intermitente amarillo en la parte delantera.
Modelos Populares de Motos con Sidecar
Sin embargo, y siendo cierto lo anterior, siguen siendo muy populares en algunos mercados centroeuropeos y cada año se siguen vendiendo un puñado de ellos en todo el mundo.
A no ser que se quiera sidecarizar un modelo concreto, resulta mucho más práctico adquirir una moto con el sidecar ya montado de serie o en el mercado de segunda mano una ya homologada anteriormente.
En nuestro país, la única empresa especializada en venta de sidecar y sidecarización se encuentra en el Poble Nou de Barcelona. Se trata de Angie & Deme Dreams SCP, un establecimiento regentado por dos apasionados de los sidecars que estarán encantados de asesorar a quienes quieran saber más sobre este mundillo de las motos de tres ruedas.
Ural
Sin duda, los modelos con sidecar más conocidos en nuestro país son los de la marca rusa Ural. Las Ural son un viaje al pasado; una réplica de las motos de la Wermacht que invadieron la Unión Soviética.
Cuentan que Stalin se quedó tan impresionado por aquellas máquinas que ordenó a sus espías conseguir un par de unidades y construir su propia versión. El resultado, sin demasiados cambios a pesar del tiempo transcurrido, son estas llamativas Ural de las que existen versiones para todo tipo de usos; desde cruzar Siberia a pasear por un boulevard de moda en Moscú. Indestructibles como un tanque soviético -quizás la comparación no es afortunada teniendo en cuenta la actualidad- las Ural son bicilíndricas, cubican 750 cc, entregan 42 CV de potencia y están disponibles a partir de 19.570 euros. Como anécdota cabe señalar que en el botiquín que incorporan como accesorio se incluye una botella de vodka, una lata de sardinas y un paquete de chicles.

Moto Ural con sidecar, un clásico moderno.
ChiangJiang Pekín Express
Otra posibilidad de acceder a un modelo clásico de sidecar son las chinas ChiangJiang; en esencia también motos de origen militar diseñadas como vehículos de enlace y capaces de aguantar lo indecible aunque espartanas en equipamiento y comodidades. Su “Pekín Express” es una buena muestra de ello. Una máquina bonita, ultraretro, económica y realmente poco frecuente en nuestras carreteras. Su motor bicilíndrico es fiable y moderno ya que es un bicilíndrico vertical de origen CF Motos, cubica 650 cc y entrega 54 CV de potencia. Su precio es de 16.450 euros.
Mash Side Force
La popular marca francesa -aunque fabrica sus modelos en China- conocida sobre todo por sus máquinas de estilo retro dispone también de un bonito modelo sidecar. La Side Force tiene igualmente una estética claramente militar -de hecho se sirve sólo en el verde camuflaje del ejército galo- y le da vida un motor monocilíndrico de 450 cc y origen todoterrenero que le transmite una gran flexibilidad a todo régimen.
Seguros para Motos con Sidecar
Hoy en día, las motos con sidecar siguen teniendo a su favor el factor nostálgico o puramente estético porque, aunque no son muy habituales en las carreteras españolas, si tienes una o estás pensado en adquirirla te habrán surgido dudas ¿Cómo la aseguro? ¿Necesito un seguro de moto o uno de coche porque llevo un vehículo de una rueda enganchado al costado? ¿Y qué pasa con la persona que viaja en el sidecar?
A diferencia de lo que ocurre con los seguros para coches que utilizan varios conductores distintos, con las motos con sidecar no es obligatorio incluir en la póliza a la persona que viaja contigo de forma habitual. Eso sí, no olvides que debes contratar un seguro que ofrezca protección frente a accidentes tanto al conductor como a los ocupantes para que tu acompañante esté cubierto.
En MAPFRE puedes añadir esta cobertura fácilmente y personalizarla con límites de indemnización según tus necesidades. Así sabrás que, si sufres un accidente, el pasajero del sidecar también tendrá un respaldo económico para afrontar las lesiones y posibles sanciones.
Es importante señalar que la única cobertura obligatoria en el Seguro de Moto es la de responsabilidad civil. Sin embargo, es buena idea considerar las de conductor, ocupantes y asistencia en viaje.
Coberturas recomendadas
- Responsabilidad Civil Ampliada
- Protección al conductor y ocupantes
- Asistencia en viaje
Ventajas y Desventajas de las Motos con Sidecar
Si quieres darle un toque clásico o agregar un elemento que te permita aumentar la capacidad de carga o transporte de pasajeros sacrificando la maniobrabilidad, entonces puede ser una buena opción.
Para los moteros de siempre siguen siendo una aberración; presentan todas las desventajas de la moto (frío, lluvia, poca capacidad de carga, riesgo...) pero ninguna de sus ventajas de agilidad, capacidad de “ratoneo” entre el tráfico...
Hay algunos que eligen este tipo de motos para llevar a niños porque les ofrece mayor sensación de seguridad. Recuerda que existe legislación específica acerca de la edad y la forma de llevar niños en moto.
Ventajas:
- Estabilidad adicional
- Mayor capacidad de carga y pasajeros
- Estilo clásico y distintivo
Desventajas:
- Menor agilidad y maniobrabilidad
- Conducción diferente que requiere aprendizaje
- Mayor exposición a los elementos
| Aspecto | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|
| Estabilidad | Mayor estabilidad en comparación con motocicletas de dos ruedas. | Menos ágil en curvas y maniobras. |
| Capacidad | Permite transportar pasajeros adicionales o carga. | Aumenta el peso y reduce la velocidad. |
| Estilo | Diseño clásico y atractivo. | Puede resultar menos práctico para el uso diario. |
| Seguridad | Mayor visibilidad en la carretera. | Requiere habilidades de conducción específicas. |