Transforma tu Mountain Bike en una Bicicleta Urbana: Consejos Esenciales

El auge del ciclismo urbano no tiene por qué implicar una gran inversión. La mayor concienciación sobre la necesidad de una movilidad sostenible, así como las medidas anti contaminación que se están imponiendo en muchas ciudades, están generando un movimiento a favor de la bicicleta como vehículo de movilidad urbana. Para desplazarnos por la ciudad cualquier bicicleta es válida, pero en realidad, las bicicletas urbanas son las mejor adaptadas a ello. Sin embargo, a veces no hace falta gastarse mucho dinero en comprar una nueva.

Una gran oportunidad es adaptar una bici de MTB antigua que ya no uses o que uses muy poco. Es una gran oportunidad de darle una “segunda vida”. Eso sí, si tiene componentes muy buenos o llamativos lo mejor es quitárselos y sustituirlos por otros más básicos.

Lo ideal es adaptar una bici de MTB antigua que ya no uses o que uses muy poco. Es una gran oportunidad de darle una “segunda vida”. Eso sí, si tiene componentes muy buenos o llamativos lo mejor es quitárselos y sustituirlos por otros más básicos.

Mejoras Clave para tu Bicicleta Urbana

Aquí te mostramos cómo adaptar tu bicicleta de montaña para que sea perfecta para la ciudad.

Seguridad para el ciclista: luces y timbre

El primer paso es mejorar nuestra visibilidad y situación dentro del tráfico. Es muy importante llevar piezas y ropa con elementos reflectantes para incrementar nuestra seguridad. Y precisamente como esa visibilidad es lo más importante de cara a nuestra seguridad, es recomendable incorporar luces a la bicicleta. Lo mejor es que sean luces de día siendo la delantera blanca y la trasera roja, para que, en todo momento, incluyendo la noche, seas bien visible. Para ello la mejor opción son las luces de día, a ser posible tanto delantera como trasera, y un timbre.

Un timbre no es un accesorio descabellado en una bici de cicloturismo. Se puede sustituir por un «cuidadin, cuidadin….» que digo yo. El rollo es que en el extranjero no pillan la jerga de Chiquito.

Manejabilidad: los neumáticos

Las cubiertas son otro factor que nos puede ayudar a movernos mejor en la ciudad. Una de las mejoras que más notarás es si le pones unos neumáticos de ciudad, que no tengan taco o que tengan muy poco. Si reciclamos una MTB antigua será mucho más cómodo si no tenemos neumáticos con tacos. Por suerte, en el mercado hay una amplia colección de tipos y medidas diferentes de neumáticos. Lo mejor sería, en cualquier caso, buscar unos para asfalto, o mixtos (con la parte central lisa y los laterales con unos ligeros tacos o dibujos más profundos) que nos darán mejor agarre en cualquier circunstancia y también nos permitirá circular sin problemas en parques.

Los neumáticos o cubiertas de nuestra bici se deben cambiar para el cicloturismo. O por decirlo de otra manera, las ruedas de tacos no son lo mejor para hacer kilómetros. Y las finas, van fatal fuera del asfalto.

Aquí es difícil dar consejos genéricos, puesto que según el terreno que vayamos a rodar, la llanta que tengamos y las prestaciones, elegiremos neumáticos. Normalmente los viajeros buscamos neumáticos rodadores, fuertes ante el desgaste y con protecciones anti pinchazos.

Manejabilidad: el manillar

Si queremos usar una bicicleta de carretera, tendremos que apañarnos con el manillar curvo habitual o también cambiar las manetas de frenos y cambios por unas compatibles. Las hay y no son muy caras, sólo es cuestión de buscar. También se puede mirar algún sistema de manetas alternativas como hacen algunos corredores en la Paris-Roubaix.

Polivalencia: portabultos o bolsas

Si la bicicleta cuenta con los anclajes específicos, mejor que mejor. En el caso que quieras llevar en la bici el ordenador o alguna bolsa, existen estructuras llamadas “racks” o portabultos que te permiten colocar algunos accesorios en tu bici. Eso sí, tendrás que asegurarte que son compatibles con tu bici antes de comprarlos. Si no, existen algunos que se fijan a la tija del sillín y nos permitirá llevar algo de carga. En caso de que la bicleta no tenga anclajes o no encuentres ninguno sea compatible, existen algunos portabultos que se anclan únicamente a la tija del sillín.

El portaequipajes trasero lo entiendo como básico en una bici de viaje para colocar alforjas de cicloturismo que es lo mejor para llevar equipaje. O a una mala podrás sujetar una mochila o bolso.

En todo momento se trata de que el peso vaya sobre la bici, lo más bajo posible y que se mueva lo mínimo. El montarlo es algo que puedes hacer tú, aunque para ello necesitas que la bici tenga roscas.

Si no las tienes, en la parte superior puedes usar un cierre de sillín especial (como la pieza de arriba). Busca portabultos que soporten mínimo 20 kg. Y evita colocarlo en cuadros de carbono o de suspensión total.

Polivalencia y seguridad: guardabarros

Un accesorio muy válido para la ciudad son los guardabarros. Precisamente hablando del agua, no es agradable llegar al trabajo lleno de salpicaduras y gotas sucias por la lluvia (o por haber pasado por una calle en la que el camión de limpieza acaba de pasar regando). Y no sólo para esos días de lluvia en los que a nadie se le ocurre salir en bici, sino también para evitar manchas y salpicaduras provocadas por, por ejemplo, los camiones de limpieza que limpian las calles con agua a presión, roturas de tuberías, charcos o los sistemas de riego que suelen desperdiciar más agua al asfalto que al parque o jardín que deberían regar. Por eso, una buena idea es instalar guardabarros delantero y trasero en nuestra bicicleta urbana. Gracias a ellos no te mancharás tan fácilmente o prácticamente nada. En el mercado hay muchas opciones. Y tranquilo si tu bicicleta no cuenta con anclaje.

Seguridad para "ella": candados y antirrobos

Otro accesorio crucial que debería llevar toda bici urbana es un candado. Es tan fácil como llevar uno de estos enganchado al cuadro o manillar de la bici, en un lugar donde no moleste y no golpee componentes que puedan acabar dañándose.

Hablando de robos, que es lo que más nos preocupa a la hora de dejar la bici enganchada a cualquier sitio, para evitar el clásico robo del sillín, lo mejor es poner una abrazadera manual en la parte que se une la tija con el cuadro. Así podrás llevarte la tija con el sillín cuando dejes tu bici aparcada.

Los pedales también suelen ser un objetivo fácil, así que unos básicos te valdrán para cubrir necesidades y alejar tentaciones.

Cómo ajustar la bicicleta a nuestras medidas

Consideraciones Adicionales

  • Transmisión: En cuanto a la transmisión, no hay ningún problema con la que viene de serie en las bicicletas, no tenemos que cambiarla si no queremos. Tanto si nuestra bicicleta es muy antigua y cuenta con tres platos (seguramente la usemos la mayor parte del tiempo en plato grande) como si tenemos modelos más modernos de doble plato o monoplato. Eso sí, mucha gente que restaura bicicletas antiguas aprovecha para adoptar una transmisión monoplato por su mayor sencillez mecánica.
  • Comodidad: Ya que vamos a pedalear más erguidos, el sillín debe cambiar y ser más ancho. Es una buena oportunidad para explorar modelos con gel.
  • Soporte: Algo importante en una bici de cicloturismo es un caballete o pata de cabra. En un viaje la bicicleta es como una novia fea, todo el día al lado, y en multitud de situaciones la tenemos que aparcar. La bici va cargada, y no es una opción dejarla acostada en el suelo. Una pata de cabra como el de la foto es simple y muy efectivo.

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