El test de esfuerzo es una herramienta fundamental en la evaluación de la capacidad funcional y el diagnóstico de cardiopatías. Se trata de un examen no invasivo que permite estudiar a pacientes con sospecha de cardiopatía coronaria y determinar el pronóstico en aquellos con enfermedad coronaria ya probada. Este test detecta indirectamente la isquemia miocárdica, resultado del desequilibrio entre la demanda miocárdica de oxígeno y su suministro.
El test se realiza mediante un esfuerzo en cinta rodante o cicloergómetro, monitorizando el ECG y la presión arterial. Los protocolos constan de etapas o intervalos de tiempo con aumento progresivo de la carga hasta alcanzar los límites predeterminados o la aparición de signos o síntomas que impidan continuar el ejercicio.

Ejemplo de un paciente realizando un test de esfuerzo en bicicleta ergométrica.
Protocolos Comunes en el Test de Esfuerzo
Existen varios protocolos utilizados en el test de esfuerzo, cada uno adaptado a las necesidades y capacidades del paciente:
- Protocolo de Bruce: Ampliamente utilizado para el diagnóstico de angina estable, consta de etapas de 3 minutos con aumento de velocidad e inclinación en la cinta rodante.
- Protocolo de Bruce Modificado: Con incrementos de carga menores, es adecuado para pacientes con riesgo en el protocolo de Bruce, como aquellos con IAM reciente o sedentarios.
- Protocolo de Naughton: Se utiliza para clasificar a pacientes post-infarto de miocardio y determinar estrategias de tratamiento.
Estos protocolos utilizan cargas menores o ángulos de pendiente menos pronunciados, facilitando su realización en pacientes con dificultades para protocolos más intensos. Los protocolos de Bruce son preferibles para el diagnóstico de isquemia, mientras que otros protocolos pueden ser más adecuados para valorar la capacidad funcional del paciente.
Preparación y Realización del Test
Para la realización del examen, es esencial contar con el cicloergómetro o la cinta rodante. Previo al examen, el médico debe revisar los medicamentos del paciente que puedan interferir con los resultados, como digoxina, betabloqueadores, bloqueadores de los canales de calcio, nitratos y algunos antiarrítmicos.
Se debe establecer la frecuencia cardiaca objetivo, generalmente el 85% de la frecuencia cardiaca máxima (FCM). Antes del ejercicio, se realiza un ECG de 12 derivaciones en reposo, tanto en posición supina como de pie, para identificar posibles variaciones en el QRS u ondas T. Los electrodos se colocan en el dorso para minimizar el artefacto por movimiento. El paciente también es conectado a un monitor de presión arterial para tomas en reposo y durante el ejercicio.
Durante el examen, es crucial estar atento a síntomas como disnea o dolor torácico, así como a signos determinados por el profesional, como alteración de conciencia, palidez, hipertensión o hipotensión inducida por el ejercicio.
Luego de acabar el ejercicio, se inicia un periodo de recuperación con trazados electrocardiográficos continuos. En ausencia de alteraciones en el ECG durante el ejercicio, el paciente se coloca en posición supina para detectar posibles anormalidades isquémicas no evidenciadas durante el ejercicio en la cinta o bicicleta.
Indicaciones del Test de Esfuerzo
Las principales indicaciones del test de esfuerzo incluyen:
- Estudio diagnóstico de cardiopatía coronaria isquémica o enfermedad coronaria.
- Evaluación de pacientes con síntomas de angina y riesgo intermedio de cardiopatía coronaria.
- Pacientes con SCA previo (>3 meses) tratado farmacológicamente para evaluar riesgo de recurrencia.
- Revisiones médicas laborales o estudio previo al inicio de programas de entrenamiento deportivo.

El test de esfuerzo se utiliza para evaluar la respuesta del corazón al ejercicio.
Parámetros de Control y Resultados
Los parámetros de control basales incluyen:
- Frecuencia cardiaca basal.
- Presión arterial basal.
- Trazado ECG basal.
- FC máxima teórica del paciente.
- Capacidad funcional (METs o ml de O2 por kg por minuto).
- Doble producto (DP) alcanzado en el máximo esfuerzo.
Los resultados del test pueden ser resumidos como "normal" (negativo) o "anormal" (positivo), indicando la presencia o ausencia de isquemia miocárdica.
Interpretación de los Resultados del ECG
La indicación más frecuente de la ergometría es el diagnóstico de cardiopatía isquémica. Durante el ejercicio, el aumento del trabajo cardíaco incrementa el consumo de oxígeno, y la isquemia miocárdica afecta al segmento ST en el ECG. La elevación del segmento ST generalmente indica una isquemia más grave que el descenso.
La prueba se considera clínicamente negativa si no hay angina y negativa si no hay cambios electrocardiográficos diagnósticos. Además, el test permite estimar la capacidad funcional del individuo.
Análisis del Segmento ST
- Depresión del segmento ST: Se considera positiva para isquemia cuando es ≥1mm horizontal o descendente en una o más derivadas, persistiendo por 80ms después del punto J.
- Elevación del segmento ST: Poco común, generalmente asociada a alteraciones en la motilidad de la pared miocárdica en pacientes con ondas Q preexistentes.
Otras Alteraciones en el ECG
- Ectopia ventricular: Presente en el 7-20% de los pacientes, asociada a mayor riesgo de mortalidad, especialmente durante la recuperación.
- Bloqueo de rama izquierda: Puede invalidar la interpretación de la depresión del ST en ejercicio como indicador de isquemia.
¿Qué es una prueba de esfuerzo?
Respuesta de la Presión Arterial
Normalmente, la presión arterial sistólica aumenta progresivamente durante el ejercicio, sin superar los 220mmHg. Una respuesta hipertensiva se define como un incremento superior a 220mmHg en el máximo esfuerzo, mientras que una respuesta hipotensiva se caracteriza por un descenso sostenido de la presión sistólica durante dos estadios continuos o un descenso de 30 mmHg o más en un estadio determinado.
Signos de Alarma y Riesgos
Los signos de alarma incluyen aquellos que indican la finalización inmediata del test, como dolor torácico limitante, disnea limitante, claudicación de extremidades inferiores, fatiga considerable, mareos, alteración de conciencia, palidez intensa, hipertensión o hipotensión significativa inducida por el ejercicio.
Aunque los riesgos asociados al examen son bajos, es crucial contar con personal capacitado para diagnosticar y actuar frente a situaciones que puedan amenazar la vida. Se estima que la frecuencia de eventos cardíacos adversos es aproximadamente 1 en 10.000 pacientes.