La historia de Bilbao está íntimamente ligada a la historia del ciclismo, y la Sociedad Ciclista Bilbaína (SCB) es un claro ejemplo de ello. Fundada en 1904, esta institución es la decana de las sociedades ciclistas del Estado español, marcando un hito en el desarrollo y la popularización del ciclismo en la región y en todo el país.

Orígenes y Fundación
A finales del siglo XIX, la bicicleta llegó al territorio vasco, traída por ingenieros británicos y burgueses locales que la descubrieron en Inglaterra y Francia. Inicialmente un juego para ricos, pronto se convirtió en el transporte de los pobres y, finalmente, en una pasión deportiva en los pueblos. El ciclismo se convirtió en diversión para la clase adinerada y en una actividad criticada por las organizaciones obreras, que lo consideraban «de señoritos».
La minería y la industria multiplicaron la población de Euskadi a finales del siglo XIX y principios del XX, con Bilbao como eje central. La burguesía enviaba a sus hijos a estudiar a Europa, donde descubrían nuevas tendencias. Directivos e ingenieros británicos también trajeron sus costumbres, incluyendo el fútbol y el gusto por la gimnasia. Así surgieron el Athletic y la Sociedad Gimnástica Zamacois.
En 1904, en el café Murga de Bilbao, un escribiente británico llamado Roger Moser y varios amigos se unieron para promocionar su pasión: el ciclismo. Así nació la Sociedad Ciclista Bilbaína, la primera de España. Alineados en el mostrador del Café de Murga, en Bilbao, un grupo de estusiastas del deporte decidieron crear la Sociedad Ciclista Bilbaína (SCB). Empezaron las primeras rutas cicloturistas y las carreras.

Primeros Años y Desarrollo del Ciclismo Vasco
El Campo Volantín era la gran pista para las nuevas bicicletas. La prensa local comenzó a hacerse eco de aquel deporte. De 1896 es el velódromo de Bilbao, con capacidad para 5.000 personas y pegado a la calle Autonomía. La competición y las apuestas se aliaron para la ebullición del ciclismo.
En 1910, Vicente Blanco, 'El Cojo', un botero de la ría, se atrevió a disputar el Tour de Francia. Aunque no pudo terminar la primera etapa, dejó su huella de pionero. El ciclismo se apagó entre los burgueses y se transformó en patrimonio de las clases populares. El ciclista se convirtió en el amo de cada pueblo, en alguien muy querido.
En las Encartaciones, Federico Ezquerra, el 'Águila del Galibier', se convirtió en un ídolo. Hijo de un peón caminero, se hizo ciclista sobre la bicicleta con la que su padre iba al trabajo. Ciclistas como el inolvidable Barrutia surgían en cada pueblo.
También la prensa supo colocarse a rueda del ciclismo para fomentar la venta de periódicos. El diario Excelsior sacó adelante la Vuelta al País Vasco en 1924. Carreras, prensa, afición... y héroes.
Dalmacio Langarica ganó la Vuelta a España de 1946. El recibimiento en Bilbao fue apoteósico. Nueve años después, el periódico EL CORREO resucitó la Vuelta a España y las carreteras vascas se convirtieron en la mejor tarima de la prueba. Anquetil, Merckx, Gimondi, Poulidor, Ocaña, Thévenet... Las estrellas mundiales pedaleaban junto a las ventanas de los pueblos y ciudades de Euskadi. Mitos al alcance de la mano.
En 1991 llegó la cumbre con el inicio de la 'era Induráin' y sus cinco Tours, más dos triunfos en el Giro de Italia. Luego, Abraham Olano (1996) e Igor Astarloa (2003) fueron campeones del mundo, Joseba Beloki subió al podio del Tour, Joane Somarriba dominó el Giro y la Grande Boucle... Y entre 2001 y 2013, el equipo Euskaltel-Euskadi de Miguel Madariaga tiñó de naranja las cunetas pirenaicas del Tour de Francia.
El Club Deportivo Bilbao y su Influencia
El Club Deportivo Bilbao, fundado en 1894, fue pionero en la práctica de varias modalidades deportivas tanto en Bizkaia como en Euskal Herria. La Sociedad Ciclista Bilbaína, nacida en 1904, presume de ser la más antigua del Estado español.

Cesáreo Ruíz y el Ciclismo Riojano
El ciclista riojano Cesáreo Ruíz fue una de las principales figuras del deporte de las dos ruedas durante la década de 1920. Participó en representación de las entidades más señeras del ciclismo riojano en las principales competiciones de la época. Su tenacidad favoreció que el ciclismo logroñés y riojano eclosionara de manera determinante. En la competición catalana de 1913 logró hacerse con la victoria de la segunda etapa en Lleida, que le permitió concluir esta prueba en la sexta posición de la clasificación general.
En los años veinte se incrementa la afición a la bicicleta concretándose en la formación del primer "Club Ciclista Logroñés " (12 de septiembre de 1923, con Fermín Gómez como Presidente) y en la aparción de un puñado de corredores que se dan a conocer en las carreras locales y en otras celebradas en el País Vasco.
A continuación, se presenta una tabla con los ganadores de las primeras seis ediciones de la Vuelta de Piqueras, una de las competiciones más importantes del ciclismo riojano:
| Año | Ganador |
|---|---|
| 1927 | Ricardo Montero |
| 1928 | Ricardo Montero |
| 1929 | Luciano Montero |
| 1930 | Federico Ezquerra |
| 1931 | José García "Fanfa" |
| 1933 | Jesús Dermit |
La Vuelta a Piqueras
A finales de los años veinte, y en dos años de la IIª República, se celebra en La Rioja una carrera ciclista de fondo en carretera, conocida con el nombre de "Vuelta Piqueras", que puede ser considerada como la PRIMERA GRAN CLASICA DEL CICLISMO RIOJANO. Se realiza coincidiendo con las Fiestas de San Mateo en los años 1927, 1928, 1929, 1930, 1931 y 1933. Es decir, llegan a celebrarse SEIS VUELTAS DE PIQUERAS antes de la Guerra Civil.
El único riojano que inscribe su nombre como campeón de la "Vuelta de Piqueras" es José García, "Fanfa". El mismo había sido subcampeón el año anterior.
La Sociedad Ciclista Bilbaína en la Actualidad
Hoy en día, la Sociedad Ciclista Bilbaína sigue viva, manteniendo su compromiso con el ciclismo y ayudando a los más jóvenes a practicar este deporte. La Sociedad Ciclista Bilbaína tiene una historia de más de 100 años marcada por el amor al ciclismo. Un amor que se deja sentir en esas salidas que realizan cada fin de semana y también en el esfuerzo que hacen para ayudar a los más jóvenes a practicar este bello deporte. Y es que ponen mucho de su parte para que aquellos niños y adolescentes que quieren dar sus primeros paso en esto del ciclismo lo puedan hacer. Una gran forma de mantener con vida la cantera, no solo de campeones y profesionales sino también de cicloturistas. Enamorados de la bicicleta, en definitiva.
La Sociedad Ciclista Bilbaína, organizadora de la prueba, continua activa a día de hoy, siendo la decana de las sociedades ciclistas del Estado.