Disfrutar de rutas en bici desde Estepona es una de las experiencias ideales para las frescas mañanas en la Costa del Sol. Los amantes de este deporte pueden encontrar diferentes rutas con mayor o menor dificultad, servicios de alquiler de material y un entorno ideal para el ciclismo. El ciclismo es un deporte que se adapta a diferentes niveles de dificultad. En Estepona puedes disfrutar de rutas urbanas, rurales y a lo largo del litoral. Prácticas como el gravel, el MTB o el ciclismo urbano tienen su espacio en la localidad.
La bicicleta se ha convertido en una de las prácticas deportivas y de ocio más solicitadas en escapadas turísticas. La capacidad de adaptación a distintos niveles de dificultad o la posibilidad de disfrutar de esta experiencia en familia, convierten al ciclismo en una actividad perfecta para cualquier edad.
Estepona se encuentra a unos 30 minutos en coche de Marbella y a unos 50 minutos del Aeropuerto de Málaga. Esta joya de la provincia de Málaga linda también con la provincia de Cádiz, con distancias accesibles hasta o desde el aeropuerto de Jerez o el de Sevilla.
La Costa del Sol destaca por un clima soleado y una temperatura media de 23 grados a lo largo del año. Sus veranos son cálidos y secos alcanzando hasta los 35 grados y en invierno la temperatura promedio es de 15 grados.
A continuación, exploraremos las diversas opciones que ofrece Estepona para los amantes del ciclismo, desde rutas familiares hasta desafiantes recorridos de montaña.
Mejores rutas de MTB en Madrid - Parte 1/2
Rutas para Disfrutar en Familia
Si estás preparando un viaje en familia Estepona te ofrece diferentes rutas que podrás disfrutar como la senda litoral o la ruta del Saladillo. Ambas ofrecen una dificultad fácil con distancias que pueden ir desde los 20 a los 55 kilómetros de ruta.
La Costa del Sol te ofrece diversas actividades y experiencias como las rutas en bici en Estepona. La senda litoral y el carril bici de la localidad son el lugar perfecto para disfrutar del ciclismo en familia. Esta ruta se puede realizar con bicis urbanas, híbridas y e-bikes. Consta de menos de 20 kilómetros y os ayudará a conocer la localidad, disfrutar de la brisa del mar o parar a hacer compras o tomar algo por sus calles. Sin duda, es la ruta perfecta para principiantes.
También para disfrutar en familia, pero con leves ondulaciones costeras, la ruta del Saladillo te llevará hasta una de las mejores playas de la zona. Puedes realizarla con bicicletas urbanas o híbridas marcando las distancias que menos se adapten a tu estilo de vida. Desde la Costa de Estepona a la playa del Saladillo tienes una distancia de unos 30 kilómetros que puedes extender hasta los 55 si os decidís a visitar las Dunas.

Rutas de Gravel y Trekking: Nivel Moderado e Intermedio
Si tu afición al mundo del ciclismo se centra en el gravel o el trekking también puedes encontrar rutas en bici desde Estepona con dificultad moderada e intermedia. Estas rutas requieren de un equipo más específico y mejor preparación física, por lo que suelen ser más recomendadas para ciclistas experimentados. No todas cuentan con puntos de avituallamiento y puedes encontrarte con cambios de temperatura.
El pueblo de Casares se encuentra a pocos kilómetros de la localidad de Estepona y ofrece una ruta por el entorno natural de Peñas Blancas. Con una distancia aproximada de 46 kilómetros es ideal para bicicletas de gravel e híbridas con una dificultada moderada-alta.
Para los amantes del gravel y el trekking esta ruta en bici desde Estepona cumple con todas las necesidades. Con sus 48 kilómetros de trazado y varias subidas suaves la ruta entre San Roque y Estepona es perfecta para una dificultad intermedia. Cuenta con tramos urbanos, pistas y carreteras compartidas.
Perfecta para los amantes del gravel o el touring esta ruta de entre 30 y 50 kilómetros y con una dificultad intermedia cuenta con tramos irregulares, sin grandes puertos. Forma parte de la Gran Senda de Málaga que cuenta con más de 35 etapas.
Desafíos para Amantes del MTB: Rutas de Dificultad Alta y Muy Alta
Si lo tuyo son las subidas y el MTB las rutas en bici desde Estepona también te ofrecen distintas opciones con dificultad alta o muy alta.
Con solo 19 kilómetros de subida desde Estepona y tramos con una pendiente del 14% la ruta de Peñas Blancas llega hasta el Refugio Los Reales. Esta ruta circular de algo más de 45 kilómetros combina la carretera con un entorno natural único.
Las mountain bikes tienen su espacio en la localidad de Estepona. La cercanía de Sierra Bermeja convierte a la localidad en un lugar perfecto para disfrutar del MTB. Con algo menos de 27 kilómetros y una dificultad muy alta, esta ruta recorre pistas forestales. Sierra Bermeja es el entorno en el que poder disfrutar de este circuito entre el camino forestal de Altabacales y el puerto de la Artesa con 786 metros de altitud. Con subidas de más de 1000 metros este circuito para bicicletas de montaña hará las delicias de los amantes de las rutas rurales.
Pensada para bicicletas de carretera es una de las rutas en bici desde Estepona de mayor dificultad. Con sus 56 kilómetros de trazado la ruta parte desde la zona de Los Reales para pasar por poblaciones como Jubrique, ubicada dentro de la Serranía de Ronda y terminar en el río Genal. Esta ruta parte del Pico de Los Reales y pasa por el Puerto de Peñas Blancas con desniveles y largas subidas para los muy experimentados.
Con un desnivel de más de 2000 metros y subidas largas, la ruta que parte del nacimiento del río Genal es ideal para bicis de carretera y gravel. En plena Sierra Bermeja se encuentra el mirador de los Reales donde da comienzo una de las rutas con mayor dificultad de la comarca. La subida a la población de Casares a través de Peñas Blancas es perfecta para bicicletas de carretera y cuenta con una distancia de más de 100 kilómetros.

La Gran Senda de Málaga y sus Tesoros Naturales
La Gran Senda de Málaga lleva también a hábitats especiales donde aparecen plantas de distribución restringida que a veces tienen aquí sus principales, cuando no únicos, enclaves mundiales. Pero el protagonista del día es el arroyo de la Cala al que se va acompañando un largo trecho, teniéndolo que vadear varias veces sin excesiva dificultad. Es relativamente fácil ver barbos y bordallos en sus aguas cuando la profundidad de las pozas y la densa vegetación lo permiten.
A lo largo de esta etapa y especialmente en entornos de matorral disperso durante la primavera, pueden verse multitud de insectos. Entre ellos, uno muy especial llamado comúnmente duende y que a ojos del inexperto puede parecer una mezcla entre mariposa y libélula.
El único manantial habilitado que se conoce en esta etapa está, cómo no, en el contacto entre las dolomías y las arcillas por el camino que baja de Casares. Se trata de la Fuente de Santa Catalina, un poco escondida a la izquierda en una zona donde un antiguo convento reconvertido en tiempos en cuartel y varias albercas de diferente cronología dan una idea de la importancia de la surgencia.
Los ríos y arroyos que se conocen con la etapa tienen una idiosincrasia propia que les ha hecho ser descritos como una cuenca aparte, la que vierte directamente en el Mediterráneo. Se trata de cursos de agua de cortos recorridos pero sorprendentemente no tan estacionales como cabría de esperar por su longitud y fuerte pendiente. Esto se debe principalmente a las características hidrogeológicas de las peridotitas, esquistos y gneises de Sierra Bermeja.
Al Arroyo de los Molinos sale de una estrecha cárcava caliza en las proximidades del Molino de Arriba. Hay altos chopos, cañaverales, zarzas y plantas importantes para la cultura popular como la unciana o los berros. En su devenir siguió propiciando río abajo este tipo de ingenios hidráulicos hasta que, con otros afluentes, se mete en la Garganta de la Sierra de la Utrera para salir como Río Manilva en los famosos Baños de la Hedionda, de carácter sulfuroso.
Los demás arroyos y ríos responden a la anterior descripción y no suelen ser de naturaleza calcárea por su procedencia, pese a que casi todos atraviesan en algún momento una zona de mármoles. Por el Barranco de La Acedía va el primero que se vadea, Arroyo Vaquero, de cierto caudal hasta poder sustentar poblaciones piscícolas estables.
Es este el más meridional de los que están bajo la influencia de Sierra Bermeja, puesto que viene del collado situado entre este Paraje Natural y el de Sierra Crestellina, el conocido Puerto de las Guardas. En las cercanías del Vertedero Comarcal hay que vadear un arroyo con un caudal significativo para lo reducido de su cuenca del que sale una toma con una goma para llenar el depósito superior del complejo de gestión de residuos sólidos. La vegetación típica de este tipo de cauces se compone de adelfas y junqueras, siendo muy frecuentes en sus tranquilas pocitas los zapateros y escribanos de agua.
Luego se suceden torrenteras que en verano van secas pero en épocas de lluvia se colman de espumosas cascadas blancas debido a la fuerte pendiente y lo rocoso del entorno. Son las cabeceras del Arroyo de la Miel y el de los Polvitos. Los que le siguen ya son de mayor entidad, el Barranco de las Minas y, sobre todo, el Río Guadalobón, del que el anterior es afluente. El caudal del Guadalobón es bastante importante incluso a esta altura, y mantiene una bonita poza a los pies de una gran chorrera a escasos metros del sendero. El vado del Arroyo de la Cala, después de la segunda carretera, descubre al caminante un bonito arroyo entre cañaverales y saos que surge de una pequeña garganta de esquistos, pero no va a ser la primera vez que se cruza este cauce.
Al descender, el GR-249 se acerca a dos cursos fluviales cuando se dulcifican sus regímenes hídricos debido a la menor pendiente. Si hay un enclave curioso en el devenir del sendero este es sin duda el estrecho istmo que separa el Valle del Río Padrón del Arroyo de la Cala, una estrecha franja de terreno pizarroso sobre el que transita la pista. Este río es de los más importantes de la zona, es rico en peces y la fauna acuática asociada y mantiene una densa arboleda de saos, sauces y tarajes.
El nombre del Camino de los Molinos se debe a los sucesivos ingenios hidráulicos que se pueden ver jalonando el camino, algunos restaurados, otros en ruinas e incluso alguno reutilizado como improvisada piscina de una segunda vivienda.
Observación de Aves en las Rutas de Estepona
Casares es un lugar de interés para la observación de aves, tanto sus zonas de sierra como el mismo núcleo urbano, ya que acoge una población reproductora de cernícalo primilla y también varias parejas de buitre leonado en los cortados visibles desde sus miradores. En el arroyo de los Molinos podremos observar aves de ribera y asociadas a cultivos, en un ambiente propio de la comarca del estrecho de Gibraltar, que de nuevo se retomará una vez cruzada la falda sur de sierra Bermeja, aunque esta vez sobre sustrato metamórfico.
El mismo inicio ya aportará una gran cantidad de aves que, dependiendo de la época del año, incluirá una elevada diversidad y una gran abundancia. Conforme avanzamos y nos introducimos en el flysch del Aljibe, la presencia de zonas de cultivo junto a acebuches y lentiscos, facilitará la observación de tórtola común, petirrojo, tarabilla común, zorzales común y charlo, mirlo común, currucas capirotada y cabecinegra, papamoscas gris, carbonero común, pinzón vulgar, jilguero, lúgano, verderón común, verdecillo y escribano montesino.
En el entorno del arroyo de los Molinos también aparecerán pico picapinos, lavandera blanca y cascadeña, chochín y en ocasiones puede observarse alzacola, al igual que en la zona con cultivos de vid que se cruza en la finca del cortijo del Robledal. Es curioso que en esta zona puedan verse durante la época de cría la curruca tomillera y el bisbita campestre, especies ligadas a altitudes superiores en el resto de la provincia.
Una vez en el mirador de Peñas Blancas podemos disfrutar de una amplia vista de sierra Bermeja, siendo un buen momento para buscar en el cielo aves rapaces. Desde aquí podremos observar buitre leonado, águilas culebrera y calzada, ratonero común, gavilán, cernícalo vulgar y, con un poco de suerte, águila real.
A continuación viene el arroyo Vaquero, a través del cual entramos en la sierra, y siguiendo su curso, en el leve ascenso entre pinos y alcornoques, podremos ver tórtola común, torcecuello, petirrojo, mirlo común, zorzal charlo, currucas capirotada y cabecinegra, oropéndola, trepador azul, agateador común, verderón, verdecillo, jilguero y pardillo, con gorriones y estorninos en el entorno de las casas.
La subida nos conduce a una explanada desde la cual se divisa un tramo de sierra por recorrer y también el vertedero de residuos urbanos, que puede provocar la concentración de miles de aves. En plena falda de sierra Bermeja pisamos un suelo muy suelto que exige cuidado en nuestros pasos, ya que hay numerosas piedras que, a veces, ponen a prueba los tobillos. Es patente la historia de incendios de la sierra, dada la escasez y dispersión de pinos resineros, aunque se cruza un bosquete que supone una isla antes del barranco del Infierno.
En esta zona predominan cogujadas, tarabilla común, colirrojo tizón y curruca cabecinegra, junto a fringílidos como el jilguero, pardillo y verderón común. Conviene estar atento al cielo porque podremos ver algunas de las rapaces mencionadas anteriormente.
Estepona: Un Destino Ciclista con Servicios Especializados
La localidad de Estepona, situada en la Costa del Sol, es un paraíso para los ciclistas, ya que cuenta con preciosos senderos, parques y montañas para ser explorados, además de tramos de carriles bici. Existen 25 rutas únicas para recorrer en bicicleta donde parte del recorrido discurre por Estepona y están incluidas en la nueva iniciativa llamada "Bicycle Sleep", así como importantes lugares de alojamiento, instalaciones y servicios específicos para ciclistas, además de 9 rutas situadas en el término de Estepona para hacer ciclismo.
Uno de los atractivos de este municipio es el Paraje Natural Sierra Bermeja que, con una extensión de 1.236 hectáreas, presenta hermosos paisajes, formaciones rocosas espectaculares, una fauna diversa y una flora singular, con especies protegidas y algunas de ellas en peligro de extinción que elevan el valor ecológico de la zona. Los ciclistas, durante su recorrido, encontrarán distintos paisajes en la zona con robles en la parte más baja, pinos en la zona media y pinsapos en la cumbre. Resaltamos la impresionante ruta llamada el Paseo de los Pinsapos, con esta especie arbórea única como protagonista.
También pueden disfrutar de un mirador en el Pico de Los Reales, a 1.450 metros de altitud, que en días claros permite a los visitantes disfrutar de unas excelentes vistas panorámicas de la costa de Estepona y de Marruecos y atisbar el Peñón de Gibraltar. Resaltamos también el Parque de Los Pedregales, ubicado en las primeras estribaciones de Sierra Bermeja, en su zona sudoeste. Está a 150 metros sobre el nivel del mar y abarca una superficie de 30 hectáreas con una pequeña capilla, zonas de barbacoas y varios senderos para explorar el parque.
Si quieren conocer las mejores zonas para hacer ciclismo de montaña, pueden dirigirse hacia el norte desde el este. Dentro del nuevo programa "Bicycle Sleep" hay 25 impresionantes rutas para practicar ciclismo que se pueden disfrutar desde Estepona. Se podrá llegar hasta el bonito pueblo de Casares, una ruta de dificultad moderada de dos horas de duración, con maravillosos paisajes. O bien elegir una ruta circular de cuatro horas de duración, en dirección al hermoso pueblo de Benahavís, conocido por contar con interesantes restaurantes y acoger a artistas. Otra ruta incluida conduce a Puerto Banús, a través de ruinas de gran valor arqueológico. También es buena opción hacer el paseo en bici de 43,3 kilómetros de Estepona a Gibraltar a lo largo de la costa.
Hay rutas que son más atractivas para los ciclistas de montañas y otras para los ciclistas de carreteras. También las hay que son adecuadas para las familias.
El Kempinski Hotel Bahía, de 5 estrellas, de Gran Lujo, ha sido el primer hotel en recibir la placa oficial de establecimiento asociado al programa, Bicycle Sleep, por la excelente calidad de su alojamiento e instalaciones para ciclistas, incluyendo una sala especial donde los ciclistas pueden guardar sus bicicletas y donde tienen los elementos necesarios para afrontar reparaciones y labores de mantenimiento.