La riqueza natural y paisajística del Campo de Gibraltar lo convierte en un destino ideal para los amantes de la bicicleta. Con sendas que atraviesan montes, llanuras, bahías y rincones históricos, este rincón del sur de Andalucía ofrece recorridos para todos los niveles, desde cicloturistas ocasionales hasta ciclistas de fondo.

Ubicación del Campo de Gibraltar en España.
Rutas Destacadas en el Campo de Gibraltar
A continuación, exploraremos algunas de las rutas más destacadas para disfrutar del mountain bike en esta región:
1. Ruta Circular desde Algeciras por el Parque Natural de Los Alcornocales
Un clásico para residentes y visitantes es la ruta circular desde Algeciras que recorre parte del Parque Natural de Los Alcornocales, con tramos exigentes de subida y bajada que permiten contemplar bosques milenarios y panorámicas desde las alturas del Estrecho. Este recorrido se disfruta especialmente en primavera y otoño, cuando las temperaturas son suaves y los colores de los alcornoques y madroños saturan el paisaje.

Paisaje típico del Parque Natural de Los Alcornocales.
2. Ruta Circular desde San Roque hacia Castellar Viejo de la Frontera
Para quienes prefieren una ruta de nivel moderado, la circular que parte desde San Roque hacia Castellar Viejo de la Frontera es magnífica.
3. Ruta de Tarifa a Facinas por Carretera
Si lo que buscas es un recorrido más abierto y costero, la ruta de Tarifa a Facinas por carretera -muy utilizada por ciclistas de ruta- es una de las favoritas de quienes salen con grupo o entrenan largas distancias.
4. Circuito desde Camp Bay hasta Catalan Bay (Gibraltar)
Cruzando la frontera hacia el Peñón, también hay opciones interesantes para pedalear y conocer otra cara del territorio. Una de las rutas recomendadas por ciclistas incluye un circuito desde Camp Bay hasta Catalan Bay, pasando por cascadas naturales y miradores con vistas al mar.
5. Ruta de Castellar de la Frontera a Sotogrande (Wikiloc)
Una ruta destacada que aparece en Wikiloc es la que conecta Castellar de la Frontera con Sotogrande, combinando carriles bici y vereda.
RUTA MTB EN EL VALLE DE BENASQUE 🏔️ *Paisajes y Trails Brutales!*
Otras Rutas de Interés
Ruta BTT Piedra Ventana-Ermita Vieja
La ruta BTT Piedra Ventana-Ermita Vieja discurre por algunas de las sendas más bellas de la Sierra del Manar. Iniciamos la ruta BTT Piedra Ventana-Ermita Vieja en las cercanías de Santa Clara Golf en Otura. Subimos primero por la senda que va por el barranco de Los Lobos, en la vaguada en donde está la pista de prácticas del campo de golf. Las coordenadas GPS del punto donde se inicia esta senda son: 37.072526, -3.629300.
La senda conecta con un carril que nos lleva hasta el camino que va de Padul a Dílar. Lo cruzamos y nos adentramos a través del pinar hasta enlazar con una pequeña senda que parte a la derecha. Continuamos por la senda del barranco, bastante técnica, sobre todo por los surcos creados por el agua y las motos. Conectamos con el carril un poco más arriba. Al llegar al abrevadero cruzamos para tomar el sendero. Primero desciende un tramo hasta llegar a una bifurcación, en el barranco del Voladero. Si seguimos hacia abajo llegamos a las canteras del Padul.
Una vez arriba, en el collado que hay junto a la Silleta, saltamos a la otra vertiente, tomando una senda que va por el barranco de Mala Mujer. Este tramo está bastante estropeado por las motos que circulan por él. Al llegar al final del sendero tomamos a la derecha otra senda que va por el barranco de las Covazuelas y conecta con el carril que viene desde Marchena. Ascendemos un tramo por el carril hasta Ermita Vieja. Antes de llegar al punto más alto sale un pequeño tramo de senda que recorta.
Para el descenso desde la fuente de Ermita Vieja tomamos una senda que va por el cortafuegos que sale poco antes de llegar a la Ermita. Hacia la mitad del descenso por el cortafuegos se desvía a la derecha otra senda que discurre a través del pinar. Ésta cruza el carril que desciende hasta la Casa Forestal. Seguimos la senda y la abandonamos al encontrarnos con un cortafuegos. Ahí descendemos por él un poco y enlazamos con un camino cortado con cadena. Seguimos el camino hasta que, en un barranco, parte una senda a la izquierda. El carril no tiene salida.
Regresamos por el camino junto a la acequia, que abandonamos después de pasar una casa rural para subir un poco y descender después a la Ermita de Dílar.
Ruta BTT Sendas de La Zubia
En los pinares que hay entre La Zubia y Cumbres Verdes hay una gran variedad de senderos magníficos para hacer en bicicleta de montaña. De todos los niveles. Desde senderos fáciles para principiantes hasta sendas de descenso con fuertes pendientes, saltos y curvas peraltadas. La ruta BTT Sendas de La Zubia que os proponemos discurre por algunas de ellas bastante fáciles.
El inicio del ascenso hacia los pinares de la Zubia lo hacemos por una senda que parte desde La Zubia. Para llegar hasta allí desde Otura, donde vivimos nosotros, vamos por una pista que cruza el río Dílar hasta Gójar, y desde ahí por carretera. La senda la iniciamos justo antes del IES Laurel de La Reina, subiendo por el barranco de la Cueva del Pinche. Poco más arriba nos adentramos en los pinares.
De las diversas sendas que ascienden hacia Cumbres Verdes seguimos la senda de la derecha, la que va por el barranco, hasta enlazar con el Camino de los Pinos de Pareja, que nos lleva a Cumbres Verdes. Un poco más adelante hay una fuente, a la que han borrado el nombre. En el descenso hemos tomado una pequeña senda que conecta de nuevo con el camino un poco más adelante. Otra opción es descender por la senda, técnica y divertida, que va paralela a la pista.
Nos desviamos a la izquierda en las cercanías del área recreativa los Llanos de Monachil, para adentrarnos en las antiguas canteras, reconvertidas en un gran parque, con variedad de caminos, sendas y un parque infantil. Descendemos a través de algunas de las sendas del parque hasta enlazar con el camino que baja a La Zubia.
Recomendaciones para Disfrutar de las Rutas
Para disfrutar al máximo de las rutas de MTB en el Campo de Gibraltar, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Planificar la ruta con anticipación, teniendo en cuenta el nivel de dificultad y la distancia.
- Llevar agua y comida suficiente para todo el recorrido.
- Utilizar el equipo de seguridad adecuado, como casco, guantes y gafas.
- Respetar el medio ambiente y no dejar basura en el camino.
Parque Nacional Sierra de las Nieves: Un Entorno Natural Excepcional
La franja más occidental del Parque Nacional se ve favorecida por el fenómeno de las nieblas. Se producen tanto por inversión térmica como por condensación. Resulta todo un espectáculo ver a estas masas nubosas aferrarse a los valles u observarlas avanzar lentamente, movidas por masas de aire caliente, contorneando las cumbres en típicas formaciones de cascadas.
Según los datos registrados se puede afirmar que la precipitación media del Parque Nacional es de 820 mm, aunque esta tendencia baja conforme nos dirigimos hacia el este y descendemos de altura. La temperatura es la propia de la región mediterránea, con inviernos suaves y veranos calurosos. La media es de 17o, aunque las variables son muy marcadas en función del gradiente altitudinal y la orientación. En los meses del estío, en la orla del Parque Nacional, donde se ubican las poblaciones de Sierra de las Nieves, se llegan a alcanzar tem- peraturas próximas a los 40o.
En la orla de los contactos litológicos se producen brechas por donde manan las aguas de estos acuíferos. Así, en Sierra de las Nieves se originan importantes cursos fluviales como Río Grande, de la cuenca del Guadalhorce, el cual brota a modo de surgencia vauclusiana. La cueva de Zarzalones, por donde fluctúa el Grande, posee el sifón más profundo de Andalucía y cuarto de España. El prestigioso programa Al filo de lo Imposible, de Televisión Española, le dedico dos capítulos.
Fuera del ámbito del Parque Nacional, pero en la zona periférica de protección, hallamos el nacimiento del río Genal (Igualeja), principal afluente del Guadiaro, íntimamente ligado al acuífero de la unidad Yunquera-Nieves. La belleza del entorno y el valor geológico fueron resortes para su declaración como Monumento Natural de Andalucía.
Río Verde, por su parte, colecta los manaderos que drenan al sur de la sierra de Tolox, conformando una cuenca encajada entre la referida sierra de Tolox, Sierra Real y el Monte Albornoque. Sus aguas son represadas en el embalse de la Concepción para saciar la sed de la Costa del Sol Occidental. El otro curso fluvial de interés es el Guadalevín, alimentado por los manantiales del acuífero del Oreganal. A su paso por Ronda ha labrado y aún lo hace, el imponente Tajo.
Un momento largamente esperado acontece el 28 de julio de 1989, cuando la Junta de Andalucía declara el Parque Natural Sierra de las Nieves. En la actualidad cuenta con 20.132 ha de territorio protegido. Tras la aprobación en 1992 de la Directiva Hábitats, Sierra de las Nieves se integra en la Red Natura 2000, que engloba áreas de conservación de la biodiversidad en la Unión Europea. En el seno de esta red, Sierra de las Nieves fue refrendada en 2012 como Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). El último reconocimiento a los inmensos valores naturales de este territorio se produce en 2021 con la declaración del Parque Nacional Sierra de las Nieves, el cual se extiende por una superficie de 22.979 ha.
En el conjunto montañoso de la Serranía de Ronda en general y en Sierra de las Nieves de manera particular, encontramos representación de lo más selecto de la flora mediterránea y un buen ramillete de plantas exclusivas entre los que destacan los curiosos endemismos serpentinícolas. La vegetación potencial va íntimamente ligada a los diferentes pisos bioclimáticos constatados: termomediterráneo (0-600 m), mesomediterráneo (600-1200 m), supramediterráneo (1000-1600 m) y oromediterráneo (1600-2000 m). Igualmente, las comunidades vegetales variarán en función de las distintas litologías.
La estrella de la foresta andaluza, el pinsapo, tiene su origen en el Plioceno, último periodo de la era Cenozoica, hace unos 5 millones de años. Se establece en nuestro territorio huyendo de la glaciación del Cuaternario que cubre el centro y norte de Europa. Se halla emparentado con otros abetos circunmediterráneos, con quienes comparte un origen común. El Abies pinsapo Boiss es un endemismo exclusivo de la Serranía de Ronda, ya que su pariente de la cordillera del Rif, el Abies marocana, es considerado por la comunidad científica como un taxón diferente a pesar de la contrastada apariencia de ambas especies.
Fuera de su área natural de crecimiento, hallamos algunos rodales, fruto de repoblaciones, en el Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama (Málaga), en el Parque Natural Sierra de Huétor (Granada), en el Parque Nacional Sierra de Guadarrama (Segovia) y en la Sierra de Santa Cruz (Zaragoza). En el Parque Nacional Sierra de las Nieves se halla el 85% de las masas de pinsapar, ocupando una extensión aproximada de 3.500 ha repartidas, básicamente, entre los montes de Yunquera, Ronda, Parauta, Tolox y El Burgo.
Nuestro abeto no tiene una preferencia edáfica especial, ya que lo vemos prosperar en calizas, peridotitas y suelos silíceos. Se desarrolla entre los 1.000-1.800 metros de altitud, normalmente en cañadas orientadas al norte y con pluviometría superior a los 1.000 mm. Soporta muy bien la sequía estival. Presenta la característica forma cónica de los abetos, aunque con la edad, debido a la pérdida de ramas y a las afecciones de los ácaros, tienden a engrosar o adoptar la figura de candelabro. Con el fin de evitar la autofecundación, las flores masculinas se disponen en las ramas medias y bajas; en tanto, el cono femenino siempre ocupa la copa del árbol. Los piñones son pequeñitos y tienen una alita trasera que les ayuda a propagarse por el territorio.
Cuando el hábitat es propicio crece de manera monoespecífica, aunque en otros ambientes es frecuente hallarlo en bosques mixtos de pinos y quercíneas e, incluso con el introducido Cedrus atlantica, serie vegetal que se produce en Marruecos con el abeto del Rif. El pinsapo vive coligado a un singular séquito florístico representado por especies como la adelfilla (Daphne laureola var. latifolia), la alhucema (Lavandula lanata), la peonía (Paeonia broteroi y P. coriacea), el eléboro (Helleborus foetidus), la Rubia peregrina, la escasa Atropa baetica o el gavo (Ononis reuteri).
La variedad fúngica de Sierra de las Nieves deviene de las distintas formaciones vegetales presentes en el ámbito de la Reserva de la Biosfera. En bosques de quercíneas hallamos la carbonera (Russula cyanoxantha), la amanita panterina, el pie azul (Lepista nuda), la yema de huevo (Amanita caesarea), la chantarela (Cantharellus subpruinosus), el parasol (Macrolepiota procera) y los boletus aestivalis, edulis y aereus. En el pinar reina el famoso níscalo (Lactarius deliciosus) y el boleto baboso (Suillus bellinii). Es en el pinsapar donde hallamos las especies raras y em- blemáticas del Parque Nacional. Entre los más interesantes señalaremos la cagarria (Morchella esculenta y conica), muy codiciada por los micófagos. Menos conocidos son Geastrum triplex, Antrodia xantha, Aleuria aurantia, Pluteus pouzarianus, Otidea leporina, Entoloma byssisedum, Ramaria stricta o la escasa Caloscypha fulgens.
Estas plantas, entre las más bellas que podamos encontrar gracias a sus vivos colores y aspecto, pasan casi desapercibidas debido a su tamaño pequeño. Las más, para asegurarse la polinización, adoptan las curiosas formas de los insectos. En Sierra de las Nieves crecen desde las más escasas o difíciles de encontrar como Ophrys atlantica, orchis cazorlensis, Cephalantera rubra, Serapias parviflora o Anacamptis pyramidalis, hasta las más comunes, entre ellas Barlia robertiana y las Ophrys lutea, scolopax, speculum y tenthredinifera. Son habituales en el pinsapar Aceras anthropophorum, Himanthoglossum hircinum y Orchis olbiensis.
Sierra de las Nieves destaca por ser refugio de un buen número de árboles destacables por su antigüedad, tamaño, historia, rareza, etc. El Coto Nacional de Caza de la Serranía de Ronda se crea en el año 1948 con la idea de proteger y recuperar las poblaciones de cabra montés y corzo morisco. Durante su existencia ha ido cambiando de nombre según la administración gestora en cada momento. En 1972 pasó a deno¬minarse Reserva Nacional de Caza y, finalmente, en 2003, bajo la gestión de la Junta de Andalucía, se renombró como Reserva Andaluza de Caza de la Serranía de Ronda.
Aledaño a este centro de recuperación e investigación se habilitó un cercado donde las cabras montesas y los corzos se recuperan de las distintas afecciones que padecen. Como no puede ser de otra manera, los reptiles y anfibios más comunes igualmente moran en Sierra de las Nieves. Citaremos entre los más interesantes a la lagartija andaluza (Podarcis vaucheri), a los eslizones ibérico y tridáctilo (Chalcides bedriagai y striatus), a la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis) y a la culebra lisa meridional (Coronella girondica). Por parte de los anfibios hay que subrayar a la salamandra penibética (Salamandra salamandra subsp.
Desde unos años acá se ha incrementado la población de nutria (Lutra lutra). Igual camino sigue el cangrejo ibérico (Austropotamobius pallipes), que se ha visto favorecido por las actuaciones llevadas a cabo para asegurar su supervivencia frente al introducido cangrejo rojo americano. El cacho (Squalius malacitanus), es una especie ictícola exclusiva de la Serranía de Ronda y Campo de Gibraltar, que habita en el río Guadaíza. En las ribera y ambientes húmedos moran algunos odonatos sumamente interesantes como Macromia splendens y Gomphus graslinii, ambas restringidas a la Península Ibérica y sur de Francia, y Oxygastra curtisii, consid...
La etapa 6 del GR-243, entre Monda e Istán, medra por el límite sur de la Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves, aprovechando el pasillo natural donde confluyen las pinas laderas de las sierras Canucha y Blanca con la alomada dehesa de Moratán, el fragoso Monte Albornoque y el valle de río Verde, encajado por las peridotitas de Sierra Real. La dinámica del recorrido nos asoma a un mosaico de paisajes que desgrana el gran valor ambiental de este sector del territorio. De esa manera, de los iniciales campos de cultivo en mosaico, nos acercaremos a las pinas laderas de Canucha, inmisericordemente castigadas por los incendios forestales.
El posterior tránsito por el borde norte de la dehesa de Moratán aúna lo más granado de la foresta mediterránea, con densos pinares y extensos alcornocales alternados con quejigares y algunos rodales de pinsapar aferrados a las umbrías cañadas de Canucha. En estos ambientes forestales habita el trepador azul (Sitta europaea), pequeña ave reconocible por su plumaje dorsal de color azul. Realiza el nido en huecos de árboles, donde se alimenta de larvas, aunque tampoco descarta semillas y frutos del bosque. Realiza dos puestas anuales de seis a ocho huevos.
Estamos rodeando la ladera norte de Sierra Canucha, donde los incendios forestales han mermado la arboleda en favor de la vegetación arbustiva y el matorral, que lo cubren casi todo. Al otro lado del camino vislumbramos la finca de Moratán-Bonorque, una de las propiedades más apreciadas en el entorno por su riqueza ambiental y usos agropecuarios. Destacan sus zonas adehesadas donde se prodigan las siembras, aunque tras la construcción de una presa de riego en 2001, se ha introducido el cultivo de nogal y algunos regadíos.
Por los pagos de la finca pasta una importante cabaña ganadera en régimen de extensivo; pero quizás, lo más interesante en cuanto a los aprovechamientos, sea la saca de las corchas del alcornoque (Quercus suber), de cuya industria hemos legado la chimenea, aún visible, del antiguo cocedero. El corcho se extrae del árbol cada diez años, tiempo que tarda en reproducirse de nuevo. La primera extracción se realiza cuando el alcornoque tiene unos cuarenta años.
En la franja de monte predomina el bosque de quercíneas, los pinares y algún rodal de pinsapos, como el de la Sepultura. El tejón (Meles meles) es una especie omnívora que habita tanto en zonas boscosas como agrícolas. Fácil de identificar por su hocico prominente, patas cortas y las dos manchas negras que van de las orejas al hocico, suele cazar al amanecer y atardecer, sobre todo roedores, aunque no desdeña alimentarse de bayas, insectos y otros animales. La actividad cinegética, de caza mayor y menor, se circunscribe a los cotos de Moratán y Gaimón.
No dejamos de ascender en ningún momento, entretenidos y con la mirada absorta en los contrastes del paisaje, sobre todo al sur, en Sierra Canucha, con laderas de gran pendiente y barrancos en paralelo que nos desvelan los oscuros perfiles de los pinsapos que han sabido sobrevivir al fuego. El contraste litológico de la sierra de Tolox, de origen sedimentario y metamórfico, conformada por calizas y dolomías, con las bermejas laderas de sierra Real, cubierta de un inmenso pinar de resineros, es notorio.
Istán aparece encaramada en una plataforma travertínica sobre el cerrado valle de Río Verde. A sus pies se derraman una sucesión de bancales cultivados principalmente de aguacate, aunque no faltan cítricos y algunas huertas tradicionales. Por estos lares merodea la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis), de entre las más grandes que habitan en este territorio. Destaca por sus ojos de pupilas redondeadas y la mancha en la parte superior de la cabeza en forma de herradura, de ahí su nombre. Es activa tanto durante el día como la noche y es famosa por sus dotes trepadoras y escaladoras. Se alimenta de pequeñas aves, anfibios y reptiles.
El agrosistema del río Molinos es un perfecto ejemplo de simbiosis tierra-agua. El paradigma de los de cultivos en ladera. Para dominar la gran pendiente, los pobladores bereberes abancalaron los terrenos a los que llega la irrigación por una entramada red de acequias y pequeñas albercas muy rica en biodiversidad. El conjunto de huertas, plantas aromáticas y arboledas sumadas a los sonidos acuosos recrean una atmósfera agradable a los sentidos.
Bosque de pinos y alcornoques; matorrales mediterráneos jalonados por olivares y huertas. No debemos encender fuego, ni molestar a la fauna. Cercanos a la población de Istán hallaremos numerosos huertos y fincas agrícolas. El agrosistema del río Molinos es un perfecto ejemplo de simbiosis tierra-agua. El paradigma de los de cultivos en ladera. Para dominar la gran pendiente, los pobladores bereberes asentados durante el siglo VIII abancalaron los terrenos a los que llega la irrigación por una entramada red de acequias y pequeñas albercas.
Gracias a la fuerza de la gravedad las aguas van desde los tableros de arriba a los de abajo, fluyendo las sobrantes de nuevo al cauce. No se desperdicia nada, por ello junto a las canalizaciones prosperan árboles frutales y en otros casos, aún perduran las huellas de algunos ingenios hidráulicos que nos recuerdan a los pequeños molinos del Rif. Hasta tiempos cercanos, un alcalde de aguas dirimía las disputas entre los hortelanos y velaba por los turnos de riego. El conjunto de huertas, plantas aromáticas y arboledas sumadas a los sonidos acuosos recrean una atmósfera agradable a los sentidos.
Disfruta de la naturaleza y la aventura en el Campo de Gibraltar.