¿Por qué mi bicicleta cruje al pedalear? Causas y soluciones

Si una bicicleta cruje al pedalear, ¿no hay de qué preocuparse o es una señal de alarma? Un crujido de la bici al pedalear puede tener muchas causas. La mayoría de ellas son inofensivas. Otras, sin embargo, pueden ser defectos graves que pueden poner en peligro tu seguridad, como una grieta en el cuadro de carbono.

Así que si tu bicicleta empieza a crujir sin parar, deberías tomártelo en serio e identificar el origen. Una buena noticia: muchas causas pueden identificarse y solucionarse con unos sencillos pasos.

¿Oyes ruido al pedalear en tu bici? Te contamos cómo encontrar la causa. Antes de llegar al fondo de las posibles causas, hemos recopilado algunas preguntas que te ayudarán a localizar el problema:

  • ¿Cuándo aparece el crujido?
  • ¿Dónde oyes el crujido?
  • ¿Con qué frecuencia oyes el crujido?

Identificar el patrón es el primer paso para localizar la fuente del problema. La mayoría de ruidos en la bici tienen un patrón repetitivo. Si tu bici hace otros ruidos es síntoma de que hay algún problema.

Ruidos en tu Bicicleta! Cómo Solucionar Crujidos en tu Mountain Bike!

11 razones por las que tu bicicleta puede crujir al pedalear

Crujidos al volante

Las ruedas pueden agrietarse si los cierres rápidos o los ejes pasantes no están bien apretados. La solución es sencilla: afloja el eje y vuelve a apretarlo. Si esto no funciona, una buena limpieza y engrasado puede ayudar.

Por otra parte, comprueba también el desgaste y la holgura de los bujes porque también puede ser la causa de crujidos durante la marcha. Por último, pero no por ello menos importante, comprueba la tensión de los radios sujetando firmemente los pares de radios. Si está demasiado baja, pueden provocar ruidos y tendrás que volver a tensar y rectificarlos si es necesario.

Chasquido del manillar y la potencia

El juego entre el manillar y la potencia puede provocar un chasquido en la zona comprendida entre el manillar y la potencia. Para solucionarlo, afloja primero los tornillos de ajuste y desmonta el manillar de la potencia. A continuación, límpialo todo a fondo y aplica un poco de pasta de montaje a las superficies de ajuste. Una vez que hayas vuelto a montarlo todo, aprieta todos los tornillos con el par de apriete correcto.

Crujidos en la dirección

Las causas van desde el desgaste y la suciedad hasta la razón más común: precarga insuficiente en los rodamientos. Puedes comprobarlo fácilmente manteniendo el freno delantero pisado, agarrando la interfaz entre la corona de la horquilla y el tubo de dirección y moviendo la bicicleta hacia delante y hacia atrás. Si observas holgura en este punto, puedes solucionar el problema aflojando primero la potencia a través de los tornillos de ajuste de la horquilla. A continuación, aumenta la precarga con el tornillo de la tapa superior hasta que dejes de notar esa holgura.

Crujido en la horquilla

La horquilla puede crujir en la zona de la corona, en las punteras y en la transición entre los montantes y las patas inferiores. Si el sonido se debe a holguras entre la corona de la horquilla y el tubo de dirección, o si percibes holguras en los casquillos entre los montantes y las patas inferiores, te recomendamos que acudas a un taller especializado en horquillas de suspensión.

Si, por el contrario, los chirridos proceden de las punteras o del rodamiento inferior del juego de dirección, lo mejor es volver a echar un vistazo al apartado "crujidos en la rueda" o "crujidos en el juego de dirección".

Crujidos en la zona del sillín y la tija del sillín

Un sillín poco apretado o una tija de sillín instalada en seco pueden generar ruidos. Si los chirridos proceden de estas piezas, debes desmontar el sillín y la tija de sillín. Con esta medida podrás comprobar si los componentes están dañados y, a continuación, limpiarlos a fondo. Luego podrás volver a montarlo todo correctamente.

Eso sí, un detalle de importancia: utilice grasas o pastas de montaje recomendadas por el fabricante y asegúrate de que el par de apriete es el correcto. Engrasa toda la zona en la que se inserta el sillín a la tija.

Crujidos en la biela y el pedalier

Si notas que hay ruido en el pedalier al hacer fuerza, primero debes desmontar la biela. A continuación, elimina la suciedad y comprueba que no esté dañado. Comprueba también que los platos estén bien fijados con el par de apriete adecuado.

A continuación, confirma que las cazoletas de los rodamientos estén firmemente montadas, mientras que los rodamientos deberían girar con facilidad y uniformidad. Si no es así, la única solución es sustituir el eje de pedalier. Si el rodamiento sigue en buen estado, puedes volver a montarlo todo. Asegúrate de que las superficies de contacto y conexión están bien engrasadas y de que todos los tornillos están apretados con el par de apriete correcto.

Crujido de los pedales

Los pedales también pueden ser la causa de ruidos molestos. Si los pedales de la bicicleta crujen, suele deberse a que están mal apretados o a que hay suciedad en la rosca. Comprueba si los pedales están bien apretados y si tienen holgura o están dañados. Límpialos, engrasa la rosca y vuelve a colocarlos con el par de apriete correcto.

Crujido de la transmisión

Los chirridos de las piezas de la transmisión pueden deberse a varias causas. Una de las más comunes es que el cassette esté flojo. Comprueba si el cassette está apretado con un par de apriete suficiente.

Las cadenas, platos o cassettes desgastados también pueden provocar ruidos poco agradables. Medir el desgaste de la cadena puede ayudarte a determinar si es necesario sustituirla. Si tus platos y cassettes ya muestran dientes de tiburón, también deben sustituirse para garantizar un funcionamiento óptimo y un mínimo ruido.

Crujidos en las partes móviles

El desviador trasero o el desviador delantero también pueden ser una fuente de ruido, especialmente si se ha acumulado suciedad y polvo entre sus piezas móviles. Una limpieza a fondo del desviador delantero, el cambio trasero y la patilla del cambio, así como unas gotas de aceite penetrante en las juntas, pueden ayudar. Intenta restablecer la tensión del cable que conecta el desviador delantero.

Crujidos en el marco

Si el crujido procede del cuadro, hay que tener especial cuidado. Podría deberse a una grieta en el tubo del cuadro o a un cordón de soldadura. Se trata de un grave riesgo para la seguridad, por lo que, si sospechas de ello, debes hacer revisar la bicicleta por un experto o, en un caso evidente, dejar de conducirla inmediatamente.

Crujidos en la suspensión trasera y el amortiguador

En una bicicleta de doble suspensión, los crujidos pueden proceder del sistema de suspensión trasera. Las fuentes típicas de ruido son los bujes del amortiguador, los rodamientos del cuadro, los tornillos y los pernos. Si el crujido de la bici solo se produce durante la compresión y el rebote, la suspensión trasera es la fuente del problema.

Para solucionarlo, comprueba primero la presión de aire y la precarga del muelle. Si esto no ayuda, se deben volver a apretar todos los tornillos y pernos. Si el ruido persiste, afloja todas las uniones atornilladas en los eslabones, limpia las piezas y vuelve a montarlas bien lubricadas con el par de apriete correcto.

Otros posibles ruidos y soluciones

  • Ruidos relacionados con los frenos: Es habitual que los frenos de llanta y de disco chillen cuando las zapatas de freno son nuevas. Un freno barato o mal instalado puede también castañetear. Este problema también puede ser debido a la presencia en la llanta de grasa, aceite o depósitos de goma de las zapatas.
  • Eslabón rígido en la cadena: Si notas un saltito o enganche que se repite regularmente cada 3 o 4 pedaladas puede que tengas un eslabón rígido en la cadena.
  • Sillín Chirriante: A veces un ruido que parece proceder del pedalier en realidad viene del sillín, quizás donde los raíles se fijan a la tija o donde la parte superior del sillín se fija a los raíles. Este ruido desaparece si pedaleas poniéndote de pie sobre los pedales.
  • Plato Torcido: Si el plato está torcido puede ocasionar roces con el desviador delantero, especialmente al pedalear fuerte.

Mantenimiento preventivo

Es importante identificar los distintos ruidos y sonidos que nos pueden indicar averías fáciles de arreglar al principio, pero si no nos damos cuenta pueden provocar daños graves en los componentes de la bici. Evita a toda costa quedarte tirado en cualquier camino o incluso hacerte daño por una avería que ocasiona un accidente solo por no estar pendiente de los ruidos que puedes escuchar de la cadena, el cuadro o los frenos.

Lo oiremos cada vez que un componente no esté correctamente engrasado. Para evitar este sonido o en el caso de oírlo solucionarlo no tienes más que mantener limpios todos los elementos y adecuadamente engrasados. Lo mejor es que tengas grasa en casa, y cada cierto tiempo revises que no hay partes que rocen o chirríen.

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