Las estaciones de tiempo cambiante como la primavera y el otoño provocan más de un quebradero de cabeza a muchos ciclistas a la hora de elegir su ropa. La gran variación de temperaturas entre un día u otro, o entre el día y la noche, hace que sea difícil dar con la equipación adecuada. Ya estamos en otoño y los que acostumbráis a salir en bici a primera hora de la mañana habréis notado ya su presencia. La bajada de temperaturas es ya notoria, aunque en las horas centrales del día siga haciendo algo de calor. Y, además, en muchas zonas de España el sol se alterna con lluvias y tormentas repentinas. Para evitar, en la medida de lo posible, que esto suceda, te damos unos consejos preventivos que te ayudarán a elegir la ropa de ciclismo adecuada para el otoño.

Revisa la Previsión Meteorológica
Antes de aconsejarte por uno u otro tipo de prenda, te damos esta primera recomendación. El otoño es tiempo de mirar con detenimiento y de forma constante la previsión. No sólo si va o no a llover. También ver las temperaturas en la franja horaria en la que tienes previsto salir en bici, las condiciones de humedad y también la velocidad del viento. ¿De corto o manga larga? ¿Calcetines más largos y gordos? ¿un chubasquero en el bolsillo, por si hay tormenta? Son preguntas habituales de los que salimos con frecuencia a montar en bici en esta época tan bonita del año.
Para responder a tus dudas, toma como referencia este esquema con tres franjas de temperaturas habituales de otoño con su correspondiente equipación recomendada:
- Calcetines algo más gordos que los de verano.
- Calcetines finos o gruesos, a tu elección.
- Equipación de verano.
Equipación para Rutas Largas: Frío por la Mañana y Calor al Mediodía
Son las típicas salidas otoñales que más te pueden hacer pensar, delante del armario, qué ponerte. En este caso puedes decidir por añadir una capa más para no pasar mucho frío al inicio de la ruta. Pero para añadir esa capa no optes por chaqueta de entretiempo. Muchos ciclistas optan por ponerse debajo una camiseta técnica transpirable para rodar esas primeras horas del día y no resentirse por el frío. Es una buena idea, pero la camiseta interior ha de estar adaptada para hacer ciclismo o, al menos, para deporte.
No improvises y añadas una camiseta de algodón convencional, ya que acumularán mucho sudor y lograrán empaparte. La mayoría están recomendadas para rangos de temperatura de entre 5 y 15º C. Si no paras de rodar ni en días de lluvia, tu ropa de ciclismo de otoño deberá cambiar completamente. Los días lluviosos de otoño no suelen ser especialmente fríos y la temperatura se suele mantener estable. Sudar mientras ruedas bajo la lluvia sólo puede incrementar la sensación de frío y rodar más incómodo.
El uso de perneras también te protegerá de la lluvia y mantendrán la temperatura de las piernas, así como ponerte un gorro de tejido impermeable bajo el casco evitará que se disipe el calor.
La modalidad de ciclismo que practiques también condiciona el tipo de ropa de ciclismo de otoño. En cambio, en el MTB lo más habitual es que la orografía de la montaña, la entrada en bosques, resguarde de la acción del viento, que suele reducir la sensación térmica. No obstante, en una ruta de MTB de alta montaña la altitud hará bajar las temperaturas, en algunos casos de forma acusada, por lo que la manga larga, o una chaqueta de entretiempo, será imprescindible.
Ropa en Función del Tipo de Recorrido
Dentro de una u otra modalidad es posible hacer multitud de recorridos diferentes. Y este factor también condiciona la ropa que nos vayamos a poner. Si vas a realizar una salida con puertos de inicio, con terreno rompepiernas, habrá que elegir una equipación ligera o incluso de manga corta. En cambio, si el perfil es más rodador con predominio del llano y en campo o carretera abierta, la brisa del otoño te puede dejar frío mientras acumulas kilómetros.
Cuando sales en bicicleta durante el invierno, tarde o temprano te acabas encontrando con dos tipos de ciclistas. Puedes que incluso tú seas uno de ellos. Van tan abrigados que tanto podrían salir en bicicleta como salir a la conquista del Polo Sur. Una chaquetilla fina por si hace viendo o unos manguitos para cubrir los brazos como mucho y listo.
Vestirse por Capas: La Clave para el Invierno
Realmente equiparse para salir en bicicleta en los meses de primavera y verano es relativamente sencillo. Pero en invierno la cosa se complica. El frío, la lluvia y el viento no son los mejores amigos del ciclista. A veces podemos pecar de quedarnos cortos a la hora de elegir las prendas con las que salir en bicicleta, con el riesgo de contraer un resfriado. ¿Cómo debemos vestirnos para salir en bicicleta durante los meses de invierno? Es importante que el cuerpo se mantenga a una temperatura adecuada.
Esto es fácil de entender: en invierno hace frío y necesitamos estar calentitos. Sin embargo, hay un detalle que no debemos olvidar. En invierno no sólo tenemos que protegernos de las bajas temperaturas, sino también de la humedad. Tanto de la que pueda venir del exterior a través del viento o la lluvia, como de la que se genere en el interior a través del sudor. Por eso, además de utilizar ropa que aisle y abrige, también es muy importante que sea transpirable y que permita evaporar el sudor desde el cuerpo hacia el exterior.
Primero porque las condiciones de frío y humedad no son las mismas en todos los lugares. Y segundo porque no todos somos igual de sensibles a las bajas temperaturas. Sin embargo, existe una recomendación básica que podemos seguir para cubrir el cuerpo y protegernos de las inclemencias invernales: vestirnos por capas. A la hora de elegir qué prendas ponernos, se recomienda llevar tres capas.
Guía de ropa ciclista para vestirse en invierno 🥶
Primera Capa: Camiseta Térmica
La primera capa nos ayuda a crear un microclima y a alejar la humedad producida por el sudor de la piel. Lo más aconsejable es utilizar una camiseta térmica. Puede ser de manga larga o de manga corta, dependiendo de lo cómodo que nos sintamos con una u otra y de la prenda que utilicemos en la segunda capa.
Las tres cualidades que debe tener una camiseta térmica para ciclismo son: que transpire, que caliente el cuerpo y que no provoque rozaduras. La camiseta térmica actúa como una segunda piel. Estas camisetas suelen ser elásticas y es conveniente que se ajusten bien al cuerpo. Si eliges una talla que te quede grande se generarán bolsas entre tu piel y la camiseta y posiblemente no cumpla su función.
Pero no olvides que se trata de que se ajuste a tu piel no de que te comprima, así que si llevas una talla pequeña irás muy apretado e incómodo encima de la bicicleta. Quizás puedas pensar que para esta primera capa te puede servir una camiseta interior gruesa de tirantes o de manga corta. Puede que te resguarde del frío, pero este tipo de camisetas suelen estar confeccionadas en algodón, un material que retiene más la humedad que las fibras sintéticas de las camisetas térmicas.
Esto significa que el sudor no saldrá al exterior, con el consiguiente riesgo de enfriamiento por humedad. Es recomendable tener una camiseta térmica fina y otra más gruesa. O una de manga larga y otra de manga corta o camiseta técnica ajustada de tirantes. Aquí dependerá de cada uno, de las sensaciones que tengas, del frío que sientas, de la zona por la que salgas en bicicleta. No es lo mismo hacer una ruta en el mes de enero por los pueblos de arquitectura negra del interior de Guadalajara a 8 grados bajo cero que en el litoral de Cádiz a 12 grados.
Segunda Capa: Aislamiento Térmico
La segunda capa cumple la función de retener el calor y evitar así la pérdida de temperatura. Es decir, que sea una prenda para hacer ciclismo, no un jersey viejo o una sudadera de running.
Tercera Capa: Protección Contra los Elementos
La tercera capa tiene por objetivo aislarnos del frío, el viento y la humedad del exterior. Podemos usar un chaleco, una chaqueta específica, un cortavientos o un chubasquero. Es importante que las 3 capas sean capaces de evaporar la humedad desde el interior, por lo que la ropa deberá ser transpirable.
La tercera capa es la que más duda nos genera a la hora de salir en bicicleta. ¿Nos ponemos el chaleco? ¿Mejor una chaqueta de ciclismo para invierno? ¿Sacamos el chubasquero? A la hora de decidir ten en cuenta una máxima que se aplica siempre: decidas lo que decidas, más de una vez vas a tener la sensación de que has elegido mal. A veces pecamos en exceso poniéndonos el chaleco y el chubasquero y acabamos sufriendo un efecto sauna mientras subimos un puerto de montaña.
En otras ocasiones nos dejamos la chaqueta en casa porque parece que el sol está fuera y terminamos echándola de menos. Al final todo dependerá de las sensaciones que tengas y del tiempo que haga. Si llueve o amenaza lluvia, nunca está de más echar el chubasquero o cortavientos en la mochila. Si refresca pero el cielo está despejado y con sol, quizás te baste con el chaleco. Si el termómetro marca temperaturas bajo cero, la chaqueta es imprescindible. En cualquier caso, esta tercera capa de ropa es la más fácil de añadir o quitar. O quitarte la chaqueta y guardarla en la mochila.
En invierno la temperatura suele variar de una semana a otra e incluso de un día a otro. Por eso es recomendable tener las tres prendas: chaleco, chaqueta de ciclismo y chubasquero.
Protección para las Piernas
Una vez resuelto el tema del cuerpo, vayamos a las piernas. ¿Es imprescindible usar un culote largo de invierno? ¿Se puede salir en bicicleta con el culote corto y las piernas al aire? ¿Es mejor invertir en unas perneras? Al igual que sucede con la parte superior del cuerpo, en lo que se refiere a las piernas se deben tener en cuenta dos factores a la hora de comprar ropa específica para practicar ciclismo en invierno.
Por un lado las condiciones climáticas que nos vamos a encontrar en los dos ó tres meses de frío. Pero si vivimos en Málaga o en Huelva, quizás sólo tengamos un día en todo el invierno en el que vayamos a necesitarlo, por lo que podemos apañarnos con unas perneras de calidad. También es importante nuestras sensaciones. Al igual que sucede en el running, hay gente a la que le resuelta realmente incómodo practicar deporte con pantalón largo.
Salvo que vivas en una zona donde los inviernos son suaves y la temperatura no suele bajar de 10 grados, lo más recomendable es salir en bicicleta con las piernas cubiertas. De la misma forma que para los brazos podemos usar manguitos, para las piernas existen las perneras, que se pueden complementar con calentadores de rodillas. Estos últimos son una especia de rodilleras que se ajustan en la articulación.
Sin embargo, es importante que las perneras sean de calidad para que se ajusten a la pierna de forma cómoda sin que se muevan ni compriman en exceso. También es importante que sean de un material específico para practicar ciclismo. Si usas perneras de algodón el sudor no se evaporará correctamente. La sensación de pedalear con las piernas empapadas en sudor, especialmente en la zona trasera de la rodilla, no es agradable.
Como desventaja, la mayoría de perneras están pensadas para cubrir la piel, pero no para aislar completamente del frío exterior. Al igual que en el caso anterior, la principal ventaja es que no necesitamos comprar un culote largo y podemos seguir usando los mismos colotes cortos que vestimos en primavera y verano.
Siempre será más económico adquirir unas mallas interiores que un culote de invierno. Esta opción puede resultar más práctica en invierno que el uso de perneras y/o calentadores de rodillas. Sin embargo, como todo, no está exenta de desventajas. La principal es la comodidad. Cuando haces rutas o salidas largas no se recomienda llevar ropa interior debajo del culote para evitar el roce de las costuras. Si te pones unas mallas, por muy finas que sean, ya estás añadiendo una capa textil entre tu piel y el culote, por lo que se pueden producir rozaduras.
Seamos sinceros: de todas las prendas de ropa específicas para practicar ciclismo el culote largo es una de las más incómodas. Pedalear durante 3, 4 ó 5 horas con las rodillas cubiertas no es agradable. Sin embargo, si vives en una zona donde el invierno no es precisamente suave y las temperaturas rara vez suben de los 5 grados, el culote largo es la mejor opción.
Existen diferentes tipos de culotes para invierno dependiendo de las condiciones climáticas para las que estén diseñados. Puedes encontrarlos más finos o más gruesos, en función del grado de aislamiento que ofrezcan ante el viento y de su eficiencia para mantener la temperatura en las piernas.
Al final todo depende de si sales en bicicleta en una zona más fría u otra, y de tu nivel de tolerancia a la sensación de frío en las piernas. Independientemente de que elijas un colote largo más fino o más grueso, sí es importante que tenga un alto grado de elasticidad y las costuras sean planas, para que se ajuste bien al movimiento de doblar y extender las piernas sin provocar roces incómodos, especialmente en la zona de las rodillas.
Manos y Pies Protegidos
Hay dos partes del cuerpo donde el frío se hace notar de una manera más intensa cuando salimos en bicicleta durante los meses de invierno: las manos y los pies. Las bajas temperaturas pueden llegar a entumecer los dedos, lo cual no sólo nos dificulta seguir pedaleando, sino que nos aporta una sensación de sufrimiento que no es necesario padecer. No olvidemos que de lo que se trata cuando salimos en bicicleta es de disfrutar de nuestro deporte favorito.
Descuidar los pies en invierno puede llevarnos a sufrir un episodio de congelación parcial de los dedos o padecer un eritema pernio, lo que cómunmente se conoce como sabañones. Los vasos capilares de los dedos del pie son muy sensibles al frío y una exposición continua al viento o a las bajas temperaturas provoca que se inflamen, lo que nos genera dolor y limita los movimientos.
Los calcetines de ciclismo para invierno tienen que cumplir una doble función. La primera es aislar la piel del frío exterior, esto es, que los pies estén calentitos y no suframos entumecimiento de los dedos por bajas temperaturas.
Además de calcetines, en el mercado también puedes encontrar zapatillas de ciclismo y botas de mountain bike específicas para su uso en invierno. ¿Es recomendable tener un par? Depende del frío que haga en la zona donde vives y entrenas y, especialmente, del tipo de ciclismo que practiques. Si sales en bicicleta en una zona donde los inviernos son suaves y no excesivamente fríos, puede ser suficiente con ponerte unos cubrezapatillas.
Este tipo de accesorio es una especie de calcetín que se pone por encima de la bota parar aislarla del viento y de la humedad. De esta forma puedes seguir usando el mismo calzado que llevas en verano. En el ciclimo de carretera, además, ofrecen una ventaja aerodinámica, aunque esto no lo vas a notar salvo que seas un competidor en pruebas de larga distancia contra el crono.
Si practicas ciclismo de montaña, especialmente enduro, es preferible comprar un calzado de invierno antes que un cubrebotas. ¿Por qué? Porque en el ciclismo de montaña el roce de las botas con arbutos y ramas es frecuente. Además, en invierno las sendas, pistas y caminos de montaña suelen estar húmedos y se acumulan charcos y barro. Y solemos poner el pie a tierra con mayor frecuencia. Esto se traduce en que los cubrezapatillas terminan arañándose o rasgándose en pocas salidas.
Las botas de mountain bike para invierno ofrecen una mayor protección contra impactos y roces. Además, suelen ser más altas, cubriendo hasta el tobillo para aislar mejor el pie de posibles entradas de agua.
Pero independientemente de que practiques ciclismo de montaña o de ruta, si vives en una zona de inviernos fríos, lo más probable es que necesites un calzado específico para esta estación. La explicación es sencilla: si tus zapatillas o botas de verano son muy ajustadas, no podrás ponerte calcetines gruesos.
Una de las incomodidades más frecuentes que sufrimos los ciclistas cuando salimo en bicicleta durante los meses de invierno es que se nos hinchen los dedos. Las manos, al igual que los pies, son muy sensibles al frío. De ahí la importancia de usar guantes.
Si sales a hacer rutas cortas o en zonas no excesivamente frías, unos guantes finos básicos pueden ser más que suficientes, aunque es importante que sean de un material transpirable para que no se acumule el sudor. Sin embargo, si haces rutas largas, de más de 2 horas, o vives en zonas donde los termómetros en invierno no suben de los 5 ó 6 grados, es recomendable ponerse unos guantes gruesos. Y es importante que sean guantes específicos para ciclismo.
El Casco: Un Accesorio Imprescindible
Hasta ahora no lo hemos comentado, pero sobra decir que ya sea invierno o verano, haga calor o frío, llueva o luzca el sol, el casco es un accesorio obligatorio e imprescindible. En lo que respecta a este artículo, el mercado aún no ha impuesto la necesidad de tener un casco específico de invierno. Para proteger la cabeza del frío existen otros accesorios y prendas que cumplen pe...
Ejemplos de Productos Recomendados
Para ayudarte a elegir las mejores prendas, te mostramos algunos ejemplos de productos destacados:
- Chaqueta K-Tornado 2.0 de Alé: Creada con cartografía corporal, esta chaqueta de 3 capas con membrana eVENT ofrece alta transpirabilidad y aislamiento térmico, incluso bajo la lluvia.
- Culotte técnico repelente al agua de Alé: Térmico y elástico, ideal para climas invernales húmedos, se amolda al cuerpo y ofrece comodidad y libertad de movimientos.
- Chaqueta Gradient de Alé: Fabricada con tejido FON-DRY de tres capas, esta chaqueta térmica, cortavientos y repelente al agua ofrece protección, calor y circulación de aire controlada.
- Chaqueta Gore Wear Phantom: Resistente al agua y al viento, muy transpirable, con mangas desmontables y triple bolsillo trasero.
- Chaqueta Spiuk Elegida por Deportistas Profesionales: Destaca por su impermeabilidad hasta 30.000mm, su tejido cortavientos y su gran transpirabilidad.
- Chaqueta Rockrider All Mountain de Decathlon: Con costuras completamente estancas, asegura la impermeabilidad incluso con lluvia intensa.
Culotes Recomendados
Los culotes para bici son prendas fundamentales, ya que nos permiten un menor desgaste físico entrenando, además de una mayor aerodinámica. Por tal motivo, usar unos que sean de buena calidad, harán muy satisfactoria la experiencia sobre el sillín.
Tabla Comparativa de Culotes
| Marca | Estación | Tipo | Badana |
|---|---|---|---|
| Assos | Verano | Carretera | 11 mm |
| Etxeondo | Invierno | Carretera | Uda |
| Leatt | Verano | MTB | 4 densidades |
| Assos | Invierno | Carretera | 9 mm |
| Gobik | Invierno | Carretera | 11 mm |
Culotes Largos:
- Etxeondo Kom: Mantiene la temperatura entre 4 y 16 grados, tejido de rápido secado, badana Uda con espumas de alta densidad.
- Gobik Absolute 6.0 K10: Badana K10 para rutas largas, impermeable en caso de lluvia suave.
Culotes Cortos:
- Castelli Premio: Tejido elástico, tirantes de tejido perforado, badana Progetto X2 Air con inserciones de gel.
- Assos Mille GT C2 Black Series: Ligero, fresco, badana que absorbe el sudor, tirantes en forma de X.
Culotes para MTB:
- Leatt MTB 4.0: Ligero, seguro, absorbe la humedad, bolsillos con agarre de silicona.
- Gobik Commander K7: Espacio de almacenamiento, ajuste excelente, tejido transpirable con protección solar.
Consejos Adicionales
- Transpirabilidad: Unos buenos culottes deben estar fabricados con tejidos transpirables y llevar costuras planas para evitar rozaduras.
- Badanas Confortables: Deben tener una buena badana (gel, espumas, hilos de carbono, etc) y con una densidad idónea para pasar horas sobre la bici.
- Tejidos de Calidad: Ya sean cortos, largos o con tirantes, los mejores culottes deben estar hechos con tejidos de buena calidad para no perder la compresión y dar de sí antes de tiempo.