Es fácil sonreír cuando uno piensa en Randy Mamola. No sólo pertenece a la más icónica generación de pilotos norteamericanos en 500cc, sino que 25 años después es probablemente el que mantiene un mayor vínculo con sus seguidores.
Mamola, el piloto que ha sido hasta en cuatro ocasiones subcampeón del mundo de 500cc sin llegar a ganar el título, llegó a las parrillas del Campeonato del Mundo a finales de la década de 1970 con un carismático e irreverente carácter. A lo largo de sus años en activo venció en la pista a todos y cada uno de los campeones de una era inolvidable y se ha ganado más que merecidamente su condición de leyenda viviente de la velocidad; algo que también ha terminado reconociendo en 2018 el promotor del Campeonato del Mundo al concederle oficialmente la distinción de “MotoGP Legend”.

Randy Mamola recibiendo el título de MotoGP Legend.
Hoy día, más cerca de los 60 años de edad que de los 50, Randy se mantiene en una impecable forma física y continúa formando parte del paddock de MotoGP con la misma ilusión y buen humor que en sus días como piloto. Muy pocos, incluso entre los pilotos en activo, conservan tanto afecto y gratitud por parte del público.
Lejos de olvidarle, 25 años después de su retirada en 1992, todavía hay aficionados capaces de buscarle en un circuito sólo para presentar a sus hijos a quien fuera uno de los mayores héroes de su adolescencia. ¿A cuántos títulos mundiales equivale dejar semejante huella en los aficionados?
En pleno desarrollo de las salvajes motos de 500cc con motores de «dos tiempos» a principios de la década de 1980, Mamola se convirtió en espectáculo dentro y fuera de la pista. Ha gastado bromas históricas en el paddock y sus incontables stripteases a lo largo de los años se recuerdan entre la genialidad y la vergüenza ajena.
Cuando finalizó su carrera como piloto al concluir la temporada de 1992, quedaba atrás casi una década y media corriendo en 500cc para los equipos de fábrica de Suzuki, Yamaha, Honda y Cagiva, además de una decisiva contribución a las ONG Save the Children y Riders for Health que ha permitido que miles de personas en África reciban atención médica mucho más rápida. ¿La fórmula? Dar al personal sanitario sus propias motos como medio de transporte, además de la formación adecuada para su manejo y mantenimiento.
Con el paso del tiempo, puede que para gran parte del público de las carreras sólo asocie el nombre de Randy Mamola al piloto de la Ducati Desmosedici biplaza para los invitados más pijos del patrocinador encubierto del equipo Ducati, que no es otro que la tabaquera Phillip Morris. Si buceas en la historia de este deporte te darás cuenta de que el palmarés de Mamola es mucho más, aunque desde luego no podemos despreciar la emoción de seguir pilotando una MotoGP cada fin de semana más de veinte años después de haberse retirado.
Randy Mamola ha tenido la suerte de ganar carreras con tres fabricantes distintos: Suzuki, Honda y Yamaha. Con cuatro marcas estuvo en el podio en tres décadas distintas: en los 70, los 80 y los 90. Ha subido 54 veces al podio y consiguió 13 victorias en GGPP. A lo largo de su trayectoria, Mamola no sólo corrió contra distintas generaciones de pilotos, sino que también fue testigo excepcional del enfervorecido desarrollo tecnológico de las motos.
Mamola corrió para Suzuki entre 1978 y 1983, pilotando la RG 500 con motor tetracilíndrico en cuadro con válvula rotativa. En 1984 y 1985 se subió a la ligera y manejable tricilíndrica Honda NS 500, una montura que alternó en 1984 con la nueva y salvaje NSR 500 con motor V4 que en la época estaba casi exclusivamente reservada a Freddie Spencer. En 1986, Mamola se convirtió en piloto de Yamaha bajo las órdenes de su antiguo rival y amigo, Kenny Roberts.

Randy Mamola a bordo de una Yamaha.
La formación del tres veces campeón del mundo en 500 cc se puso en marcha esa misma temporada como un equipo satélite, pero terminó siendo con el tiempo el equipo de fábrica de Yamaha y también el que arrastró al resto del campeonato hacia un nuevo nivel de profesionalización que tomaba como modelo la Fórmula 1 automovilística.
Mamola ganó GGPP sobre las Suzuki, Honda y Yamaha. Acabó segundo en el campeonato con la Suzuki en dos ocasiones, cuando los campeones fueron Kenny Roberts y Marco Lucchinelli. Con la Honda también fue subcampeón del mundo por detrás de Eddie Lawson, mientras que en su etapa con Yamaha logró su cuarto subcampeonato en 1987, sólo superado por el australiano Wayne Gardner.
El cuarto y último subcampeonato del mundo de 500 llegó en 1987, cuando pilotaba por segundo año la Yamaha YZR 500: «Probablemente, aquella sea con seguridad una de las mejores temporadas para mí en cuanto a satisfacción. Nuestro equipo, el Team Lucky Strike Roberts, fue el mejor de Yamaha en el campeonato y superamos al de fábrica que dirigía Giacomo Agostini. Hasta entonces, su equipo había sido el mejor de la marca con Eddie Lawson».
De forma inesperada, al final de 1987 Roberts y Mamola separaron sus caminos. El norteamericano renovó su equipo al completo, dejando paso Mamola y Mike Baldwin a los debutantes Wayne Rainey y Kevin Magee. Mamola, por su parte, aceptó la oferta de los hermanos Castiglioni para ser el primer piloto de Cagiva, el romántico fabricante europeo que desde hacía varias temporadas intentaba encontrar su sitio frente a los japoneses en 500 cc. Randy llevó a la marca italiana a conseguir su primer podio esa misma temporada, cuando acabó tercero bajo la lluvia del Gran Premio de Bélgica en Spa Francorchamps calzando neumáticos Pirelli.
Después de tres temporadas con Cagiva y aquel solitario podio como mejor resultado en dicho periodo, Randy volvió a subirse a una Yamaha en 1992 para disputar la que sería al final su última temporada en activo, en aquella ocasión con los colores de la cerveza Budweiser.
De la misma forma que El Mundial tiene su particular espectáculo a dúo, de la mano de Randy Mamola y la Ducati Desmosedici Biposto, en el CEV tenemos nuestro propio espectáculo biplaza.
Michael Schumacher e Randy Mamola pilotando Ducati em Mugello
El Mundial tiene su particular espectáculo a dúo, de la mano de Randy Mamola y la Ducati Desmosedici Biposto. Randy Mamola y Manolo Villaseñor no han tenido aún oportunidad de mantener una charla para intercambiar impresiones sobre su particular experiencia, sin embargo, en lo que sí han coincidido es en llevar atrás a los mismos invitados. Curiosamente, Cristina Jordá (expareja de Fonsi Nieto) llegó a afirmar al bajarse de la ZX-10 Biposto que había ido más rápido con él que con el americano.
Es merecido embajador de muchas empresas inmersas en MotoGP, un mentor de pilotos inspirador y hace un trabajo genial sobre la moto biplaza que ofrece la experiencia de su vida a aquellos afortunados invitados de Ducati.