El Segway, ese vehículo de dos ruedas que vemos en aeropuertos, campos de golf y ocasionalmente utilizado por la policía en grandes ciudades, ha generado curiosidad desde su aparición. Pero, ¿quién fue el genio detrás de este invento que prometía revolucionar la movilidad urbana?

Un Segway i2 en uso.
El inventor del Segway
El creador del Segway es Dean Kamen, un físico e ingeniero autodidacta. En su presentación del 3 de diciembre de 2001 en Nueva York, Kamen afirmó que su "chiche unipersonal de dos ruedas" pondría en jaque a la industria automotriz mundial y hasta aseguró que borraría del paisaje urbano a los autos.
La palabra “modestia” no figura en el vocabulario de este ingeniero autodidacta: una vez que apareció el Segway, Kamen afirmó que su chiche unipersonal de dos ruedas pondría en jaque a la industria automotriz mundial y hasta aseguró que borraría del paisaje urbano a los autos.
Los diarios lo publicaron en sus primeras páginas, en las que reproducían también las palabras de Steve Jobs, quien aseguró que era “el invento más revolucionario después de la PC”. Hubo fotos e infografías.

Dean Kamen, el inventor del Segway.
Promesas y Realidades del Segway
Kamen y sus financistas pronosticaron que el libro Guinness registraría el Segway como el invento que conseguiría ventas por 1000 millones de dólares con mayor velocidad. La realidad, sin embargo, les pegó duro: de 2001 a 2007, sólo vendieron 30 mil unidades.
Si uno afina la mirada, reconocerá Segways en aeropuertos, en canchas de golf o eventualmente usados por la policía en las grandes ciudades del mundo. Pero no mucho más.
Sin embargo, pese a los embates de la crisis y al calentamiento global, las automotrices -y los autos- siguen ahí.
Un final trágico
Vale decir que así como la historia la escriben los que ganan, la historia de la tecnología la escriben los que -además de ganar millones de dólares- no hacen el ridículo. Casi toda gran compañía tiene su oveja negra, su chiche que no pegó y terminó comiendo polvo en un hangar: como el Sega VR -un supercasco que tenía la intención de llevar la realidad virtual a los gamers en 1994- y una consola futurista llamada Phantom (2003).
Pero eso no fue todo. a principios de 2010- murió cuando perdió el control de su Segway y cayó por un acantilado.
Otros inventos que prometían revolucionar el mundo
Así como el Segway no cumplió todas sus promesas, otros inventos también generaron grandes expectativas pero no lograron el impacto esperado:
- Clippy de Microsoft Office: El asistente virtual que pretendía ayudar a los usuarios de Word.
- Nintendo Virtual Boy: Una consola de videojuegos 3D que no logró cautivar al público.
- Ford Pinto: Un automóvil con problemas de seguridad que afectaron su reputación.
- Betamax: Un formato de video que perdió la batalla contra el VHS.

Clippy, el asistente de Microsoft Office.
Inventores que fueron víctimas de sus propias creaciones
¿Será posible que algunos de los genios más reconocidos de la historia sean víctimas de sus propias creaciones?
- Jimi Heselden: El dueño de la compañía Segway murió al caer por un acantilado mientras conducía uno de sus vehículos.
- Thomas Midgley: Este químico estadounidense se hizo conocido por desarrollar la gasolina con plomo mientras trabajaba para General Motors (GM), evitando de esta forma el molesto “pistoneo” de los automóviles. Sin embargo, quedó discapacitado luego de estudiar por años el dañino elemento -el cual, además, produjo la muerte de decenas de trabajadores de GM-.
- Otto Lilienthal: De hecho, para comprobar sus creencias realizó más de 2.500 vuelos exitosos desde 1881, utilizando inventos creados por él.
- Franz Riechelt: Si alguna vez escuchaste sobre un abrigo que podía convertirse en paracaídas, Riechelt fue quien ideó el atrevido concepto. Este sastre diseñó la particular prenda basándose en algunos planteamientos del propio Leonardo da Vinci con el fin de saltar desde un lugar alto y descender suavemente a la tierra.
- Valerian Abakovsky: el científico ruso fue el creador del llamado “Aerovagón”, una nave de alta velocidad que gracias a un motor aerodinámico y una hélice de tracción pretendía transportar de forma lujosa a los políticos soviéticos. Sin embargo, el 24 de julio de 1921 hizo una prueba en el aparato que resultó fatídica: al agarrar tanta velocidad, el Aerovagón se estrelló y mató a las 6 personas que viajaban en él, incluyendo a su propio inventor quien tan sólo tenía 25 años.
Conclusión
A pesar de no haber cumplido todas las expectativas, el Segway sigue siendo un ejemplo de innovación y un recordatorio de que no todos los inventos revolucionarios logran el éxito masivo. La historia del Segway y su inventor nos enseña que la creatividad y la visión son fundamentales, pero también lo son la adaptación a las necesidades del mercado y la aceptación del público.