Marc Márquez ha completado su resurrección y se ha proclamado campeón del Mundial de MotoGP en el Gran Premio de Japón al terminar segundo y aumentar la ventaja con respecto a su hermano, Álex Márquez, principal perseguidor esta temporada. Tras una increíble temporada en la que no ha tenido rival, ya es una realidad, Marc Márquez es el campeón del mundo 2025 de MotoGP a falta de cinco carreras. Firmando uno de los retornos a lo más alto más increíbles recordados en la historia del deporte ha conquistado su séptimo campeonato 2184 días después de su último título en 2019.
Necesitaba que fueran tres puntos más a lo largo del fin de semana para lograr su noveno título, el séptimo en MotoGP, que se le resistía desde 2019, cuando completó un póker consecutivo. No ha necesitado Marc Márquez sumar la victoria 100, eso llegará más temprano que tarde. Su objetivo por encima de todos era ganar el título más especial de su ya dilatada carrera deportiva. El 9 es más que un número, es una gesta, una de las más grandes de la historia del motociclismo.
Probablemente, ni en sus sueños más edulcorados, Marc Márquez se esperaba una campaña así para culminar 'La Reconquista'. Jamás ningún piloto, en ninguna de las tres categorías, había ganado el título mundial faltando otras cinco carreras. Ni la suya de 2019, ni la de Mick Doohan en 1997 o las de Valentino Rossi en 2002 y 2005, que pasan por ser las más brillantes de la categoría reina con la actual puntuación, estuvieron a este nivel. Faltan esas cinco carreras y Marc Márquez ya lleva el título con récord de puntuación, once victorias, quince podios y ocho poles.
Todo fue rojo, la victoria de Bagnaia, agónica con humo blanco saliendo del escape, para preceder a su compañero Marc Márquez, de nuevo campeón del mundo de MotoGP por séptima vez. Pero lo suyo no ha sido un 'happy end' de ficción, ha sido de lo más real. Ha sido el protagonista principal de una de las mejores historias jamás contadas en el motociclismo, la de llegar de forma casi inconsciente a ser una imbatible superestrella, a tocar fondo y atravesar un inacabable desierto, a impulsarse de nuevo hacia la cima con mayor determinación si cabe. Tras la tempestad ha llegado la calma a la vida de Marc Márquez y cinco años después se ha vuelto a mover el casillero de sus títulos.

El Dominio de Márquez en la Temporada 2025
El catalán ha dominado el Mundial de principio a fin. Han sido 11 victorias los domingos y 14 podios, además de otros 12 triunfos en las carreras al sprint. Su dominio los sábados, donde solo había tres circuitos (Reino Unido, San Marino y Japón) en los que no ha sumado los 12 puntos, han sido el trampolín que lo ha llevado a la cima del motociclismo nuevamente.
Márquez ha tenido un dominio brutal con la Ducati. Marc completó la primera parte de la resurrección la temporada pasada, cuando regresó al podio de MotoGP en Gresini. Aunque contaba con la moto que había pilotado Bagnaia el año anterior, logró la victoria en dos carreras. E incluso por momentos se acercó a Pecco y a Martín en el duelo que decidió el pasado Mundial.
De sus ocho coronaciones previas, sumar la victoria en la carrera y conquistar el título lo hizo tres veces, en Motegi 2016, su quinto título, y en los dos últimos, en Motegi 2018 y en Buriram 2019, las tres veces en su primera oportunidad. 46.303 espectadores estuvieron pendientes de la cuarta coronación de Marc Márquez en Motegi y especialmente de esa salida con Bagnaia en la pole, Joan Mir desde el segundo puesto de la primera línea y Marc Márquez desde el tercero. En la segunda vuelta, Bagnaia ya ha logrado un colchón de un segundo sobre Acosta, que estaba haciendo tapón a Marc Márquez.
En el ecuador de la carrera se quitaba de un plumazo el problema de enfrentarse a dos peleones frenadores como Acosta y Mir peleando por la tercera posición. A 10 del final ha empezado a salir un sospechoso humo del tubo de escape de Bagnaia, aunque los tiempos no reflejaban problemas, manteniendo su margen con su compañero Márquez, al que han avisado ya de 'track limits'. Pero Bagnaia ha podido llegar a meta con cierto margen sobre un Marc Márquez al que poco le importaba ganar en Motegi, cinco años después quería ese título de vuelta a 'casa 93', el primero como 'rosso' Ducati, el fin de la maldita pesadilla para volver a hacer historia de MotoGP.
Sexto ha entrado Alex Márquez, que ha acariciado muy cariñosamente al hermano. Si alguien sabe por lo que ha pasado el 93 es justamente el 73 que han gritado de rabia y de emoción a la vez. Nada de aguantarse las lágrimas ante la pantalla colocada en la curva 12 que le ha mostrado la gesta que acababa de rubricar. 'More than a number' (más de un número) y emoción desatada de nuevo con los abrazos con Jose Martínez, su asistente, y Javi Ortiz, su mecánico.
El Camino Hacia el Campeonato
El premio, ahora, ha llegado tras seis años de duro cautiverio. Márquez consiguió seis Mundiales en sus siete primeras temporadas en MotoGP, una cifra que sonaba a catapulta hacia la gloria y que lo colocaba como uno de los mejores de la historia. En 2013, de hecho, se había convertido en el campeón del mundo más joven de todos en la categoría reina. El infortunio, sin embargo, se cebó con él.
El Gran Premio de Jerez es uno de sus favoritos… y el lugar en el que arrancó el calvario. Márquez se fue al suelo en julio de 2020 y se fracturó el húmero derecho. Su idea era operarse, estar de bajas unas semanas y regresar para el tramo final del Mundial. Pero ese planteamiento se convirtió en una rotunda utopía. Las molestias en su brazo derecho no concluyeron y Márquez pasó de nuevo por el quirófano en agosto. No sería la última visita al hospital, porque en cuestión de cinco meses sumó tres operaciones: en diciembre hubo regreso y así acabó el peor año de su vida. Hasta entonces, su carrera había estado prácticamente exenta de caídas.

El calvario continuó en 2022. Marc tuvo un accidente en los entrenamientos en el Gran Premio de Indonesia y le diagnosticaron de nuevo diplopía (visión doble), algo por lo que ya lo habían intervenido en 2011. Ese mismo año, aunque ya había pasado tiempo de la lesión del brazo, se operó una vez más porque las molestias no cesaban. Márquez se encontraba lejos de la parrilla mientras se producía el declive de las marcas japonesas.
Para más inri, en 2023 tuvo que operarse de la mano derecha tras sufrir una fractura en el primer metacarpiano. Marc se fue al suelo en 19 ocasiones en ese Mundial. Las operaciones se sucedían sin que hubiera mejoras en su Honda. Llegó el momento de ser elocuentes y Marc lo fue: "Esto [las cicatrices del brazo] es para ganar". No había margen para esperar a más promesas de los japoneses. Fue el turno de dejar de esperar sentado en el banco como Forrest Gump, le tocó hacer que las cosas pasaran. Abandonar su zona de confort tuvo recompensa: ahora tiene un Mundial más.
El Futuro de Márquez y MotoGP
Este fin de semana echa a rodar en Tailandia una nueva temporada del Mundial de motociclismo. Un año de transición antes de que se estrene el nuevo reglamento en 2027, con el que las MotoGP reducirán cilindrada, aerodinámica y electrónica, y se estrenará Pirelli como nuevo suministrador en sustitución de Michelín. Este 2026 se presenta como un curso inmovilista en la parte técnica, con los motores congelados, las fábricas trabajando a medio plazo y escasas novedades en la parrilla. Únicamente desembarcan dos pilotos, pero lo hacen con un título bajo el brazo. En este contexto, el principal candidato al título de la clase reina es Marc Márquez. El de Cervera firmó un año arrollador vestido de rojo oficial Ducati, ganando el campeonato por la vía rápida, con cinco carreras de margen, y que solo se vio truncado en el tramo final por una inoportuna lesión, que le dejó fuera de juego en las últimas cuatro pruebas.
Después de un título tan simbólico como el del año pasado, en el retorno a lo más alto seis años después, 2026 también se presenta con importantes alicientes para el nueve veces campeón del mundo. Entre ellos, uno del que se hablará mucho durante todo el curso, el del posible desempate con su archienemigo íntimo, Valentino Rossi. Ambos cuentan con nueve campeonatos del mundo, siete en la clase reina de MotoGP, con números muy parejos que todavía caen del lado del piloto italiano, sobre todo por su longevidad en la élite. Márquez cuenta con margen para sobrepasarle en todas las estadísticas, pero la más importante, la del número de títulos, podría caer ya este año.
El vigente subcampeón de MotoGP tiene galones para aparecer como el primero en la línea de sucesión. El pequeño de la saga Márquez se consagró el curso pasado como el mejor de los mortales y se ganó a base de resultados un nuevo estatus en Ducati. Se mantiene dentro de la estructura satélite del Gresini Racing, pero su moto es la misma que la que llevan los pilotos del equipo oficial. El italiano fue el gran derrotado en 2025. Llevaba cuatro años siendo el jefe de filas de Ducati, pero la presencia en el box de un caníbal como Márquez le pasó factura y acabó el curso pasado completamente frustrado y lejos de su mejor nivel. En 2026 quiere hacer borrón y cuenta nueva. Ya se le ha visto muy sólido con su renovada Ducati, sin grandes destellos, pero siempre entre los mejores.
Aprilia es la única marca que, a priori, puede hacer de contrapeso al dominio absolutista de Ducati, y el piloto italiano ya fue quien les puso en más aprietos en 2025. Es verdad que su explosión coincidió con la ausencia de Marc Márquez, pero en esta pretemporada se ha permitido el lujo de plantar cara y hasta batir a las Ducati. Nadie pone en duda el inmenso talento del piloto murciano, al que muchos ven como el relevo natural de Marc Márquez, pero en una competición de motor, la máquina es fundamental y en este momento las KTM está un paso por detrás de las Ducati y las Aprilia. Por eso es difícil pensar en Acosta como aspirante al título, pero sí como un gran animador del campeonato. Su primer objetivo realista será sumar su primera victoria en la clase reina, que de momento se le resiste. El sueño de lucir el dorsal '1' en MotoGP se tornó en pesadilla en 2025, con una veintena de huesos fracturados y varias operaciones que le tuvieron en el dique seco la mayor parte del curso. El 'annus horribilis' del madrileño duró hasta el mes de diciembre, cuando tuvo que pasar por el quirófano por última vez para reparar dos de las fracturas que no terminaban de consolidar. Esa última intervención le hizo perderse el primer test de la pretemporada en Malasia, pero ha llegado a tiempo para el arranque del año.
Desde hace ya unos años, España es la gran potencia mundial del motociclismo. No hay otro país que haya fabricado tantos campeones del mundo en el siglo XXI. Un dominio que no tiene visos de acabarse en el medio plazo porque las categorías inferiores siguen pobladas de grandes talentos nacionales que cada vez tienen más difícil escalar el ascensor hacia la categoría reina. Y es que, el propio campeonato, ahora en manos de los norteamericanos de Liberty Media, ya ha dicho que necesitan más nacionalidades en las parrillas mundialistas. Hasta que el efecto Liberty se empiece a notar, los pilotos españoles siguen siendo abrumadora mayoría en las categorías pequeñas. En Moto2 el cincuenta por ciento de la parrilla es española (14 de 28), sin contar al colombiano de Madrid David Alonso, que compite bajo la bandera tricolor de su madre. Precisamente Alonso será uno de los principales candidatos, en su segunda temporada en la clase intermedia. Él y su compañero en el equipo de Aspar, Dani Holgado, están en todas las quinielas. Aunque el principal favorito sea el madrileño Manu González, subcampeón en 2025 y que hasta la última cita de Valencia tuvo opciones de ganar el título. Además de ellos, Arón Canet, Izan Guevara, Alonso López o Iván Ortolá partirán en la amplia lista de aspirantes que se configura en Tailandia.
Y en la categoría pequeña, donde los españoles han ganado cinco de los últimos seis títulos (con el asterisco del de Alonso en el 2024), lo raro sería que no se mantuviera la racha. Y es que, a pesar de que han subido los dos primeros de la clasificación del curso pasado, los otros tres siguientes eran españoles. Con Máximo Quiles como el favorito número uno, junto a Álvaro Carpe, David Muñoz, Adrián Fernández o David Almansa que estarán seguro en la batalla. Y con nuevos debutantes a seguir como el cántabro Brian Uriarte, del que hablan maravillas.
A los héroes se les recuerda; las leyendas nunca mueren. El GP de Tailandia que abre el campeonato este fin de semana (Sprint, sábado a las 9.00 hora española; la carrera dominical, a las 9.00) marcará el punto de forma del 93 después de superar la rotura de escápula y ligamentos de la clavícula derecha por el accidente de Indonesia en octubre, que le hizo perderse las cinco últimas carreras y estar 121 días sin subirse a la MotoGP, hasta hace tres semanas. “Parecía que me recuperaría rápido y estaría en Valencia, pero me advirtieron que iba a ser un invierno duro. Sigo buscando la plenitud después de esta lesión. Espero que tenga más margen de mejora. De momento no tengo la fuerza del año pasado”, confesaba en la previa del GP inaugural, al tiempo que daba a conocer que empezará el curso con el paquete aerodinámico de la Ducati del 2024, menos exigente físicamente. Sigo buscando la plenitud después de la lesión del hombro. Espero que tenga más margen de mejora.
He ahí uno de los grandes rivales de Márquez: las caídas y su forma física. En el campeonato 2025 sobre raíles redujo notablemente el número de caídas (de las 24 del 2024 y las 29 del 2023 a solo 14 en 18 GP), pero las lesiones no le abandonaron. Acumula siete operaciones en los últimos seis años. Y el cuerpo maltrecho y la edad pasan factura. “Me tengo que centrar en mi estado para seguir mejorando y así seguramente conseguiré tener el nivel del año pasado”, se recetaba el pluricampeón después del último test de pretemporada en Buriram, que finalizó con el tercer mejor crono, tras sufrir tres caídas en dos días. Su pretensión, no lo oculta, es el octavo título de MotoGP, sí o sí. “Soy ambicioso, quiero más. Por mucho que vaya rápido y esté primero, busco la perfección, como siempre he hecho en mi carrera deportiva. Si estoy en la parrilla es para luchar por un Mundial”, difunde su ambición. “El año pasado iba con más prudencia. Este año tenemos que defender el título.
Los contrincantes que le pueden hacer sombra los tiene claros: “Hay tres pilotos, Pecco Bagnaia, Marco Bezzecchi y Alex. Y Pedro Acosta, puntualmente, pero es capaz de todo. Hay tres pilotos, Bagnaia, Bezzecchi y Àlex. Y Pedro Acosta, puntualmente, pero es capaz de todo. Según su experiencia, su hermano Àlex, vigente subcampeón, el único que le ganó carreras en igualdad, será a priori más peligroso. “Àlex hizo una gran temporada con una moto satélite, y este año tiene una moto de fábrica que le da media décima en la recta. Sin el campeón en la parrilla de Moto2 (Diogo Moreira ha subido a la clase reina con LCR Honda), la tierra media busca nuevo rey. Un trono al que aspira la armada española con bazas potentes como el subcampeón Manu González, Arón Canet y el mejor rookie del 2025, Dani Holgado. El valenciano (26), en su séptima temporada en la categoría, afronta su último asalto desde el Marc VDS.
Alta tensión en el equipo Aspar con Holgado y el colombiano David Alonso, campeón de Moto3 del 2024. Y un recién llegado con hambre, José Antonio Rueda, ascendido de la cilindrada pequeña con la vitola de campeón. A Moto3 llega una nueva hornada de pilotos con talento. Como el santanderino Brian Uriarte, tutelado por Emilio Alzamora, con la tarjeta de campeón del JuniorGP y la Rookies Cup, el irlandés O’Gorman y el argentino Morelli.
Marc Márquez, que estuvo a punto de retirarse tras la travesía de 4 años, ha protagonizado la temporada más dominante de la historia de MotoGP. Abran paso en la vitrina de trofeos de Marc Márquez, porque a partir de hoy luce una nueva placa de campeón del mundo: la novena. Un título que se ha hecho esperar y, sobre todo, ha sido difícil de conquistar. De nuevo en Motegi, escenario donde ya se consagró campeón de la categoría reina en 2014, 2016 y 2018. Siete años después y a lomos de una Ducati, Márquez vuelve a celebrar un campeonato en la casa de Honda, un hecho que trasciende lo emocional. Se reafirma, como si hiciese falta, como uno de los pilotos más grandes de la historia del motociclismo.
Con el noveno, el séptimo en MotoGP, iguala en títulos al que fue su referente en un pasado, Valentino Rossi y queda por detrás de leyendas como Ángel Nieto (12+1) y Giacomo Agostini (15). "Si te paran los pies te salen las alas"2184 días después y entre gritos y lloros, la emoción de Marc Márquez tras cruzar la meta rebosaba los cuatro costados del circuito nipón. Una celebración repleta de sentimientos que comenzaba nada más bajarse de la moto, tras quedar segundo por detrás de su compañero de escudería Pecco Bagnaia. Una mezcla entre euforia y alivio envolvieron la celebración. “Estoy en paz conmigo mismo”, “ha sido el mayor reto de mi vida”, decía el piloto tras alcanzar, de nuevo, la gloria. Vuelve. Vuelve el que hasta 2019 dominaba el mundial con puño de hierro. El que fue rey de la pista y vio cómo su mundo se teñía de sombras peo que hoy, vuelve ha recuperar la luz más viva jamás vista. No hubo un número concreto, pero sí un mensaje claro: “más que un número”. Porque este campeonato va más allá de lo matemático.
La lesión también estuvo presente en esta fiesta personal de Marc y su equipo. Cada caída, operación y día de recuperación han sido parte viva de este título."Si te paran los pies te salen las alas" eso es lo que se ha repetido una y otra vez el piloto durante estos cinco años. Las lesiones le pararon los pies, lo apartaron del asfalto y de su hábitat natural. Pero al 93 le nacieron alas. Una temporada de ensueñoLa de 2025 puede considerarse, sin duda, una de las mejores temporadas de la carrera deportiva del piloto. Es la regla que confirma que el esfuerzo tiene su recompensa. Su símbolo, la hormiga, nunca antes había cobrado tanto sentido: trabajo, constancia y perseverancia para volver a ser el piloto que un día fue. Desde la primera carrera, Márquez ha liderado el campeonato, ha enlazado siete dobletes consecutivos, firmando una temporada histórica. Se ha convertido en el piloto con más puntos en el mundial. Con 541 a falta de cinco carreras para el colofón final en Valencia, el de Ducati supera los 508 puntos de Jorge Martín del año pasado, a quien sucede en este trono del motociclismo. Un título que sabe a mucho más que una simple corona: culmina el regreso de un piloto que pone punto final a una época oscura, un largo periodo de ausencia del que fuera en su momento el rey de la pista. Hoy recupera su corona, su trono y todo lo que ostenten los campeones del mundo de MotoGP.Nos acostumbró muy rápido a verlo ganar, a formar parte de la foto del podio y a estar siempre en las quinielas de cualquiera, incluso cuando las circunstancias no jugaban a su favor. Todo por el simple hecho de “ser Marc Márquez”, con él cualquier cosa puede ser posible.
El renacer de todo un campeón Han pasado seis años de su último mundial en 2019, una temporada perfecta para quien parecía destinado a dominar la categoría reina. Pero, caprichoso el destino, todo cambió tras la caída en Jerez 2020. La fractura de húmero marcó el inicio de una etapa complicada. 273 días, casi nueve meses alejado de la competición, seguidos de recaídas, problemas de diplopía y, finalmente, el adiós a Honda, la marca con la que creció y lo ganó todo. Desesperado por la situación con la marca japonesa, Márquez priorizó la idea de volver a ser campeón antes que seguir siendo el piloto más cotizado de la parrilla. En busca del Marc que un día fue, fichó por el equipo Gresini, junto a su hermano Álex. Allí volvió a saborear la victoria 1.043 días después. El paso por la escudería de Nadia Padovani marcaría el renacer de un campeón que, un año después, ha demostrado que puede hacer y deshacer a su antojo. Marc ha resurgido como un ave fénix. Con Ducati ha vuelto a ser el piloto agresivo, competitivo y ambicioso que deslumbró al mundo.
Todo queda en casaMeritoria ha sido también la temporada de Álex Márquez, el pequeño de la casa y el único con opciones, hasta hoy, de frenar un poco a esa bestia con hambre de ganar. Álex ha demostrado ser más que “el hermano de”. Se ha convertido en digno rival a tener en cuenta. Su madurez en pista ha sido una de las grandes sorpresas del año, consolidándose como firme aspirante a futuros títulos. Un año soñado para la familia Márquez. En Tailandia, los hermanos compartieron podio por primera vez, una imagen que no se repetía desde 1997 con los hermanos Aoki. Hoy, esa foto se ha vuelto casi rutina. Marc solo ha cedido el primer puesto del podio en cinco ocasiones, dos de ellas ante su hermano. Con cada victoria, asciende en el ranking histórico de ganadores de MotoGP; este año sin ir más lejos, superó las 90 victorias de Ángel Nieto en la categoría reina. A este ritmo, sus estadísticas precisan de actualización casi cada fin de semana.
El regreso más esperadoDejó Honda para volver a ganar, alejándose del equipo que lo vio convertirse en número uno en seis ocasiones. Una decisión difícil, arriesgada y valiente… pero propia de campeones. Ahora, un lustro después, la recompensa por la que tanto ha luchado, se ha materializado. El destino ha querido que Japón vuelva a ver en lo más alto al que en su día fue su piloto estrella. Ni el dolor, ni la duda, han vencido a un piloto al que la gloria aún le tenía reservado un lugar.Motegi ha vuelto a convertirse en escenario de historia, su propia historia. Y el mundo, una vez más, ha vuelto a rendirse ante el hombre que nunca se rindióCrónica del GP de JapónPecco Bagnaia ha completado un fin de semana que hacía mucho que no experimentaba. El piloto se marcha de Motegi con 37 puntos que le ayudan en su lucha por la, hasta ahora, tercera plaza de la clasificación general. El de Ducati lideró durante toda la carrera, pero lo que parecía una prueba tranquila comenzó a tensarse a pocas vueltas del final, cuando la moto del italiano comenzó a soltar un humo blanco en según que curvas. En el box italiano las caras eran un poema, Pecco, se enteró de todo en la sala de espera previa al podio.
Por su parte, Marc salió con el objetivo de coronarse y así lo hizo. El inicio de a carrera fue similar al de la sprint del sábado, con Bagnaia, Acosta y Mir por delante del 93, que de nuevo, recortó hasta llegar a la segunda plaza en la que terminó. Detrás de él, la Honda del pasado perseguía a Márquez pero con otro jinete sobre ella. Joan Mir consolidó la tercera plaza de cabeza de carrera y regaló el podio a la marca japonesa, que competía en casa. La cruz fue para Pedro Acosta, que tras unas buenas primeras vueltas, comenzó a perder posiciones progresivamente hasta que, a falta de seis vueltas para el final, el piloto se fue larguísimo en el paso por la primera curva del circuito japonés. Álex Márquez rodaba tras él y se benefició de esa acción aunque de nada sirvieron los puntos que sumó `puesto que, desde el minuto cero de carrera, su hermano ya era matemáticamente campeón del mundo. Un fin de semana de rosas y espinas, rosas para Marc Márquez, que vuelve a lo más alto tras conquistar su séptimo mundial de MotoGP y espinas para Jorge Martín, quien será intervenido mañana en el Hospital de Barcelona tras su fractura de clavícula.

Tabla de Títulos de Marc Márquez
| Año | Categoría |
|---|---|
| 2010 | 125cc |
| 2012 | Moto2 |
| 2013 | MotoGP |
| 2014 | MotoGP |
| 2016 | MotoGP |
| 2017 | MotoGP |
| 2018 | MotoGP |
| 2019 | MotoGP |
| 2025 | MotoGP |