La esencia es lo que triunfa. En los cinco artículos que hemos dedicado a las experiencias vividas durante las semanas compartidas con la Suzuki Van Van por Cantabria y que finalizan con este hemos tratado de transmitir una visión diferente a la que habitualmente contamos en las pruebas, a veces tan frías y enfocadas a lo objetivo, por encima de las emociones que nos rodean cuando montamos en moto.
La intención era contar una historia de verano, en la que la protagonista no sólo fuera la moto sino también el paisaje, las sensaciones y pasarlo bien. Al fin y al cabo, una moto como la Suzuki Van Van parece hecha para disfrutar y creo que tiene sentido hablar de lo que pasa con ella y no tanto de cómo pasa.
Lo que quiero decir es que, si buscas moto para que además de aportarte ventajas prácticas sirva para pasarlo relajadamente bien, las sensaciones son más importantes que los kilómetros por hora, las vibraciones o el consumo de gasolina... aunque todo cuenta, obviamente.
En el caso de la Suzuki Van Van, si nos ceñimos a “los hechos”, estamos ante una moto sencilla, cuya única sofisticación es la inyección electrónica que alimenta su monocilíndrico con la gasolina justa y necesaria y que ofrece unas prestaciones justas incluso para tratarse de una 125 cc.
A pesar de que el equipo de frenos puede no parecer muy eficaz lo cierto es que frena de forma más que decente para sus prestaciones (ya hemos dicho que no son muy impresionantes…). Las suspensiones son correctas, apoyadas en esas enormes ruedas que hacen las veces de “amortiguadores neumáticos” y que a la hora de la verdad otorgan una curiosa facilidad para girar en espacios reducidos al tiempo que no suponen ningún lastre en cuanto a estabilidad en carretera para las posibilidades del motor.
Además funcionan realmente bien sobre terreno blando y en firmes pedregosos se defienden con dignidad, obsequiando al piloto con un más que agradable confort de marcha. Y para terminar con los neumáticos un último apunte urbano: para subir aceras no hay nada mejor.
La Suzuki Van Van es perfecta y absolutamente recomendable para "novatos". Como hemos dicho el motor tiene las prestaciones justas. Se queda clavado cuando un repecho se prolonga y especialmente se echa en falta un poco más de vigor cuando no queda más remedio que saltar a la autovía, donde con el puño a fondo en llano llegarás a ver poco más de 100 km/h (115 km/h de marcador fue mi velocidad punta… en una larga bajada) que ante una cuesta empinada se quedan en 70 km/h.
A pesar de ello se porta muy bien a bajo y medio régimen, por lo que callejeando o en carreteras secundarias no supone ningún problema y resulta suficiente, concordando a la perfección con el carácter del resto de la moto. De hecho yo sólo eché en falta algo más de motor en los comentados y prácticamente inevitables tramos de autovía.
La manejabilidad es excepcional, una moto fácil de llevar y asequible realmente para cualquiera que sepa montar en bici y poco más… perfecta y absolutamente recomendable para novatos, complementada por la sensación de control que permite su manillar ancho y alto y la baja postura de conducción que permite a cualquiera, por canijo que sea, pisar suelo con firmeza a la hora de hacer maniobras.
Y por último pero como suele decirse no menos importante, la calidad de fabricación de una marca reconocida. Algo que se nota en los acabados, el tacto de los mandos, la tornillería, el funcionamiento suave de todo y la tranquilidad de que cada vez que pulses el botón de arranque todo va a funcionar de forma impecable… Una sensación que, con la proliferación de productos realizados por lejanos y desconocidos fabricantes, lamentablemente no es norma general en las motos de 125cc.
Un pedazo de verano durante todo el año. Quienes piensen que para disfrutar de una moto hacen falta muchos caballos, tecnología espacial o ser un piloto experimentado poniendo al límite sus habilidades está completamente equivocado… ¿Quieres comprobarlo? Prueba una pequeña y voluntariosa 125 como la Van Van: asequible de adquirir, poco bebedora, robusta y bonita y verás que no me equivoco. Hasta el trayecto al curro tendrá su punto. Que el espíritu del verano no acabe nunca.

Kawasaki Ninja 650
Hemos recorrido la ciudad, paseado por carreteras secundarias, explorado senderos perdidos y disfrutado de la playa. Lo cierto es que si algo hemos descubierto la Van Van y yo durante estas semanas juntos es que en la variedad está el placer, y no hemos dejado de buscar ambientes y sensaciones diferentes día tras día.
¿Qué mejor manera de vivir un verano que hacerlo intensamente? Y lo más importante es que no sólo se puede vivir así en verano. A la vuelta de la esquina nos esperan diversiones que no están vetadas el resto del año.
Siempre hay días en los que lo mejor es ver pasar la vida desde una ventana -y molan-, pero a ellos siguen otros hechos para disfrutar al aire libre. Quien piense que una buena moto debe tener muchos caballos está completamente equivocado. Y nada hay más versátil que una moto, especialmente si pequeña y capaz de salirse del asfalto y recorrer la tierra sin problemas como es el caso.
La pequeña Van Van y yo nos atrevimos con las más variadas aventuras: desde una excursión de motos clásicas entre amigos en la que la moderna “infiltrada” no desentonaba en absoluto hasta una visita a la pista de skate para ver saltos increíbles; pasando por días de playa y surf o tardes entre amigos.
Veo por las contestaciones que se tiene en mente este tema. Me recuerdo a mi mismo empujando la TDM de carburación por las calles de Bilbao, que se me jodió algo del arranque, y subiéndome encima de un salto cuando cogió velocidad hasra que arrancó. Tenía veintipocos.
A parte del peso, tambien es un gran condicionante el llegar bien al suelo. Si por muy liviana que sea la moto, llegas de puntillas mal vamos..
La altura al suelo es decisiva, pero tambien creo que cuando eres joven y osado, tragas con todo, eres capaz de apretar los dientes con 240kg hacia un lado, y llevarla al equilibrio otra vez, y no pasa nada...
Yo creo que cada uno va viendo sus limitaciones, cuando tienes varias operaciones quirúrgicas del traumatólogo pendientes, ves las motos de un modo diferente. Lo que está claro es que los años no pasan para todos por igual.
Cuando comiences a escuchar dentro de ti una vocecita interna que te dira que esa moto es muy grande para ti.....!!! escúchala !!!! ..... es tu cerebro, que en auto protección va por delante siempre.
Tengo amigos que con 70 años viajan tan bien como yo en GS o K16, y tambien los tengo que han cambiado la GS por una vespa .....
Yo creo que o puedes o no. A punto de los 60 años, con cuidado y seguridad me manejo. Estar en forma? Claro que ayuda.
Pues yo tengo 66 años, toda mi vida desde los 23 con moto, peso 82 kg y mido 1,73. Tengo una 1250 , reducida en altura, y porsupuesto que noto menos fuerza y dudas de equilibrio en parado, pero aconsejo pensar bien antes de donde parar y al moverla hacia atrás muy, muy despacio. Es una putada esto de hacerse mayor, los años no perdonan.
Pero por otra parte ves que cada vez queda menos para el baston (con suerte) y mirar las obras y echar de comer a los gatos. Yo de momento sigo con mis 288kg. de moto, a mis 53 años, que es la que quiero ahora mismo. Que me gutaría que pesara menos...
Yo, que toda la vida me he visto condicionado por el peso y el volumen de las motos por tener una constitución física rayando el raquitismo, tengo claro que apoyar con seguridad los dos pies en el suelo es lo importante.
Por mucho que me gustasen las trails, he tenido claro que nunca serían motos para mí y así lo asumí. Puedo empujar la mía sin estar montado, pero en apenas unos metros estoy ya sin fuerzas. Y si se calase con el manillar girado en una de esas maniobras lentas, tengo claro que solo con la coz, no creo que la aguantase. También estoy dándole vueltas.
Con 60 tacos a la vuelta de la esquina, si miro el peso y la altura. tal cual, aquí en Madrid en Rolen había o está un señor que no pasaría de 1,60 y había que verlo sacar las motos a la calle.
Desde mis 1.66 con 60 años y una Fjr 1300 que pesa lo suyo y forma física la justa para que me entre la ropa, es más cosa de maña y experiencia que otra cosa. Eso sí, como te pille en una cuesta abajo y la moto te venza no hay edad, la hostia es segura. Lo que sí cambia mucho es la lesión-daño que te hagas con 60 años que con 25 y la velocidad con la que te levantes y levantes la moto. Mientras disfrute, seguiré andando en moto.
Yo voy a hacer 63, tengo una RT, la tercera, antes otras BMW. Y como han dicho compañeros antes, por el momento el truco es llegar con los pies bien planos al suelo (mido 1.82) y las maniobras en parado a cámara lenta y pensando las cosas dos o tres veces. Aun asi pienso, con pena, que quizás ya no me quedan muchos años...Tengo una forza 300 que la llevo como si fuera una bici, al menos eso me quedará por más años, espero.
De siempre tuve motos donde plantar bien los pies. De volumen/tamaño/peso acorde a mi corpulencia. El verdadero problema llegado el caso y al que mas le tengo respeto es tema de cervicales, mareos, vertigos, equillibrio...Si este fallara ni en bicicleta...Por eso creo le voy a ir colocando un pantallon feo de cojones a mi naked para los viajes largos...el menda ya no se machaca mas las cervicales...En principio parece soy de los mas jovenes de este asilo.
Esa es la solucion tengo pensada si tuviera el problema de vertigos comentaba justo un post antes.
Totalmente de acuerdo en muchas opiniones: que es la maña, que en marcha no se nota, hay que ser más precavido de dónde y cómo la dejas aparcada.... también me gusta el espíritu de "viejos roqueros" que detecto. Porque andar en moto con 60- 70 años (o más) indica, entre otras cosas, que estás más viejo por fuera que por dentro. En fin, de momento sigo contento con la St, quizás la trail más pesada.
Me quedan 5 meses para los 65 años. Vendí mi RT porque sinceramente no podía con ella en parado. Ahora llevo una MT 09 TRACER con unos cuantos kilos menos y ....... estupendamente. No se puede comparar con una RT en nada, pero puedo con ella. Eso sí, el motor es una pasada y bastante cómoda cuando te haces a ella. En cambio lo de la cadena es una putada.
Creo que el estado físico que algunos le dan mucha importancia en esto, como que no. No hay que dejar de hacer ejercicios de fuerza, dieta sana y bajar kg...DEL CUERPO para mantenernos FUNCIONALES EN MOTO.

Kawasaki Ninja H2 SX SE 2022
Tengo 50 años y espero seguir montando en moto hasta el día que me muera...pero para que os hagáis una idea de como el deporte de fuerza y bajar la bascula ayuda a estar 100% funcionales, y para que os valga de motivacion, este verano de viaje, con mi mujer y 4 maletas en una mts v4 (que nos es bajita y que llevo asiento extra alto en la posición alta), se me cayó el ticket de la autopista....menudo jaleo detrás que había...pues aguante la moto a una pierna (con mi mujer y 4 maletas) me doble para un lado y cogí del suelo el ticket SIN BAJARNOS DE LA MOTO!!..
Eso mismo he dicho en el primer mensaje, que físicamente estoy bien, pero que no tengo medio host.... Y lo de la habilidad es definitivo. Sólo hace falta ver el vídeo ese de la chica subiendo y bajando de la adventure como si fuera un patinete.
Ufff..., pues yo después de 16 años sin moto, y para 59 tacos ya mismo, acabo de volver a las motos con una GS 310 en la que solo llego con un pie... Eso sí, al menos, no pesa mucho...
Te entiendo 660 y no recomiendo a nadie sillón y mando Tv peroooooo han salido hilos similares (edad,peso,subir caballetee,ct) e insisto que t...
Si eres capaz de marcarte 19 kms a nado, con la moto haces lo que quieras. Creo que en estos casos, ahora y siempre, lo que impera por encima de la fuerza es la maña y el sentido común a la hora de aparcar la moto.
Hasta hace muy poquito, jamás usaba la pata de cabra para montar o desmontar de la moto, ahora lo hago, 56 años empiezan a notarse.