El ciclismo de montaña ofrece rutas desafiantes y paisajes espectaculares, y el Puerto de Navacerrada y la Bola del Mundo no son la excepción. Situados en la Sierra de Guadarrama, estos puertos representan un reto para cualquier ciclista, combinando belleza natural con exigencia física.

El Puerto de Navacerrada: Un Clásico del Ciclismo
El Puerto de Navacerrada vuelve a ser protagonista en el mundo del ciclismo. Este puerto es conocido por sus duras pendientes y por ser parte de la Vuelta a España. El pelotón coronará sus duras pendientes desde la vertiente de las siete revueltas y, por tercera vez en la historia, llegará hasta la cima por los kilómetros finales de cemento.
Todo el recorrido de Navacerrada se hace por la CL601 que nos llevaría hasta Madrid. Los primeros kilómetros son de un falso llano del 2-3%, muy llevaderos y sin problemas por una carretera bastante transitada, pero en muy buen estado y ancha. Al pasar el puente sobre el Río Eresma en el km 6.5, la carretera empieza a coger pendiente de verdad. Nos ponemos en el 7% que ya no bajaremos en ningún momento hasta la cima y empiezan (km 7.3) las famosas 7 revueltas que hacen conocido a este puerto por su vertiente segoviana. Son 7 curvas de herradura (bastante duras algunas) que se suceden hasta llegar al km 9.5. Sin embargo, justo al salir de este tramo se sitúan los 500m más duros (8.0% km 10-10.5) y el km mas duro de la subida a Navacerrada (7.8% km 10-11). La tarde es sombría pero la subida es llevadera y la carretera en tan buen estado anima a cualquiera. Ya queda poco y en el km 13.50 coronamos Navacerrada en una explanada donde se une también la carretera del puerto de Cotos que también subimos en su día.
Datos Clave del Puerto de Navacerrada
- Longitud aproximada: 13.5 km (hasta la explanada).
- Desnivel: 676 metros.
- Pendiente media: 5.0%.
La Bola del Mundo: Un Infierno para Fanáticos de las Pendientes Inhumanas
Pero lo fuerte está por llegar... giramos un poco a la izquierda y manteniendo dirección sureste encontramos una carretera asfaltada que nos dirigirá a la temible Bola del Mundo (40,788208°, -4,001819°)... el infierno. La primera rampa ya nos hace presagiar que las pendientes van a ser importantes. Ojo, giramos a la izquierda por un camino cementado con mucha piedra y enseguida vemos la barrera que impide el paso a vehículos. Ahí va a empezar el calvario aunque los primeros 200 metros también han sido duros. Evidentemente metemos todo el desarrollo que tenemos y para arriba.
La carretera es pésima... es de hormigón rallado y cuarteado con muchísimos baches y zonas de piedras sueltas. Reconozco que no me di la vuelta porque oportunidades como esta se presentan pocas, pero la subida es para BTT. En bici de carretera el riesgo de pinchazo o reventón a mi me parece muy elevado. De hecho, me defraudo el tal mal estado... por alguna razón siendo final de etapa de Vuelta creía que estaría mucho mejor. Aparte de este tema, he tenido que hacer altimetría propia cada 100 metros por la dureza de los 3159 metros de la subida y he visto que hay 100 metros al 26.4% (km 1.8-1.9). Increible!!!
La subida tiene poco que contar... entre que te aclimatas a las pendientes del 16-18% e intentar pasar por las zonas con menos probabilidades de pinchazo ya he recorrido el primer kilómetro pasando por debajo del telesquí de la pista de nieve (por cierto, no había nada de nieve). Tengo que bajarme poco después por un traspié con la bici y aprovecho para coger un poco de resuello... y seguimos (lo que cuesta arrancar aquí!!). Cogemos altura rápidamente y las vistas empiezan a ser preciosas.

Hay un pequeño descansillo al 1,5km en torno al 7% y empieza la zona más chunga de todas. 500 metros al 17.2% y sufriendo como una rana en un desierto. Después de este tramo hay una especia de bifurcación en la que tengo que parar y preguntar ya que no quiero hacer metros tontos. Los montañeros me dicen que a la izquierda y para allí voy yo. Gracias, por cierto, a muchos montañeros que bajaban y me daban ánimos (no vi ningún otro ciclista). Supongo que pensarían que vaya zumbado. Una chica de rasgos orientales hasta me aplaudió... no digo más.
Ya se ve al fondo lo que sea que hay (unos pirulos y un par de casetas) pero también se ve que está lejos y muy alto. Aún así el último kilómetro es algo más llevadero. Primero porque hay un tramos de llano (e incluso de bajadilla) y segundo porque se empieza a ver más grande la cima y no tan lejos. Así que hacemos un último esfuerzo y nos presentamos en la última rampa que nos acerca hasta una valla a partir de la cual no se puede pasar.
Estamos arriba y hemos conseguido llegar a la Bola del Mundo (Alto de las Guarramillas oficialmente). Ha costado, hemos sufrido, pero hemos llegado. La Bola del Mundo, o mejor dicho, el Alto de Guarramillas, es el punto más alto de la Comunidad de Madrid al que se puede llegar en bici de carretera. Sin embargo, para los cicloturistas madrileños y segovianos, y también para los participantes en La Perico o simplemente para quien haya visitado alguna la Sierra de Guadarrama, la silueta del alto es característica por las tres antenas que la coronan, cubiertas por radomos para protegerlas con formas que las asemejan a cohetes. A pesar del mito que rodea a estos 3,4 kilómetros, lo cierto es que no se trata de una ascensión extrema ni imposible para un cicloturista, sobre todo ahora con la popularización de los desarrollos compact.
Datos Clave de la Bola del Mundo
- Longitud aproximada: 3.2 km.
- Desnivel: 398 metros.
- Pendiente media: 12.4%.
- Pendiente máxima: 26.4% (en tramos cortos).
Sin embargo, hay dos factores que hay que tener en cuenta y que aumentan su dificultad: el terrible estado del firme -se trata de una pista de hormigón de paso restringido y tiene varios tramos muy bacheados-, y que para comenzar esa ascensión primero hay que subir el puerto de Navacerrada, un auténtico puerto de primera categoría tanto desde Segovia como desde Madrid. La entrada a la pista que nos llevará a la antena se encuentra en el parking del puerto de Navacerrada. La primera rampa, en una recta hasta la primera curva a la izquierda donde está la caseta del telesilla, nos prepara para lo que se nos viene encima con su pendiente del 15%. Frente a nosotros, una recta que se hace larguísima con picos del 18 % hasta llegar a la primera curva de herradura hacia la izquierda. La calma se acaba cuando llegamos a las cuatro curvas de herradura consecutivas que son la parte más dura de la ascensión, con rampas que coquetean peligrosamente con el 20 %. Una vez superadas, apenas nos falta un kilómetro y medio para alcanzar las ansiadas antenas. Sobre todo en la última rampa, de nuevo con picos del 18 %, que, ahora sí, nos deja a los pies de los tres cohetes y abre ante nosotros una panorámica privilegiada de Peñalara (2.428 m), la cima más alta de la Comunidad de Madrid. El descenso, casi tan complicado como la subida por la pendiente y el hormigón, nos obligará a concentrarnos en las frenadas y pondrá a prueba nuestros brazos y manos.
| Puerto | Longitud (km) | Desnivel (m) | Pendiente Media (%) | Estado del Firme |
|---|---|---|---|---|
| Navacerrada | 13.5 | 676 | 5.0 | Bueno |
| Bola del Mundo | 3.2 | 398 | 12.4 | Pésimo (hormigón deteriorado) |
En definitiva, dos puertos muy diferenciados. Navacerrada elegante, largo, durete, en buen estado. La Bola del Mundo, un infierno en vida... una cuesta para vacas y cabras de 3km para fanáticos de las pendientes inhumanas. Carretera pésima.
Subí LA BOLA DEL MUNDO en BICI... ¿Es tan duro como dicen? 🤔
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